martes, 9 de enero de 2018

MI NUEVA IDENTIDAD ESPIRITUAL EN JESUCRISTO

MI NUEVA IDENTIDAD ESPIRITUAL EN JESUCRISTO
(1Ped. 2:9) “9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. El árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal, no es un pasado en el Edén, si no es una realidad palpable para cada generación sobre la tierra. (Génesis 2:16,17)16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. Todos tenemos que tomar esta decisión. El único Dios es Jehová el creador, y aquella propuesta satánica nos hizo imaginar y nos hace imaginar que seriamos como ÉL. (Génesis 3:1-5) “1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”. En la actualidad el mensaje satánico está siendo entregado, por la nueva era y el esoterismo, que nos dicen, como si fuera un eco del Edén, “no necesitan de ningún Dios, Uds. Son dioses”.

Entonces el hombre envuelto en la carne y la soberbia que ella produce, se dispone a ser un dios con lo que la carne tiene, pensamientos, razonamiento, la ciencia, y las emociones. Producto de creer solo en la mentira de esta existencia y no en la eternidad. Las Sagradas Escrituras dicen: “vosotros soy dioses”. (Juan 10:34-36)34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? 35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), 36 ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?”. (Salmos 82:6,7)6 Yo dije: Vosotros sois dioses, y todos vosotros hijos del Altísimo; 7 Pero como hombres moriréis, y como cualquiera de los príncipes caeréis”. ¿Pero qué dioses y de quién? Según el orden del patrón creativo yo soy un dios, para la creación, para los animales, para las plantas. puedo quietarles la vida, puedo manipular sus genes y crear nuevas especies que me sirvan a mis propósitos. Pero jamás puedo ser un dios para un ser humano.

Entonces nunca seremos como Dios, porque ÉL así lo dispuso. El me dio autoridad para gobernar en su Nombre su creación, pero no para que compita con ÉL, porque esto es de la más podrida esencia satánica. El ser humano fue transformado de un ser espiritual a un ser emocional, y perdió así su identidad. A partir de aquel momento FATÍDICO- (Que pronostica el porvenir y, sobre todo, las desgracias) en el Edén el hombre está anclado a sus emociones, dependiente de sus emociones. Sus emociones hoy, son para él ser humano, el termómetro, que define si se siente bien o se siente mal, si es feliz o infeliz, (Filipenses 4:7) “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Antes su espiritualidad lo tenía centrado en la Verdad y podía disfrutar de una sensación de estabilidad y gozo permanente. (Salmos 139:23,24)23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; 24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”. Las emociones no responden a un parámetro fijo, sino que por el contrario responde a un patrón absolutamente variable. La variabilidad de las emociones es producto de que ellas no dependen de nuestros deseos o intenciones, sino que dependen de circunstancia incontrolables fuera del ámbito personal. (Proverbios 3:5,6) 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y ÉL enderezará tus veredas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal”.

LAS CIRCUNSTANCIAS EXTERNAS SACUDEN MIS INCONTROLABLES EMOCIONES.
Las emociones están atadas a las relaciones entre las personas. (Deuteronomio 28:65) “Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma”. Las emociones son activadas por nuestros sentidos que son nuestro aparato detector de la realidad que me rodea. (Josué 2:11) “Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”. Según sean mis sentidos, será percibida la realidad y enviada a mis emociones. Mis sentidos observan la realidad según hayamos sido procesados en la vida con desilusiones, desvalorizaciones, éxitos o fracasos en los anhelos de la vida. (1 Samuel 17:32) “Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo”. Este proceso emocional del hombre, lo lleva a ir perdiendo lentamente su esencial natural y se va transformando en personas que solo ven una realidad, aunque esta no sea la exacta. (Proverbios 12:25) “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra”. Al depender de las emociones el hombre es, según las emociones que están manifestadas en ese momento.

DE PRONTO ES UN VIOLENTO, DE PRONTO ES UN DULCE. (Levítico 26:36) “Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga”. En definitiva, cree que es una cosa, pero es otra. (Deuteronomio 28:67) “Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos”. Su esencia creativa fue dañada y distorsionada, llevándolo a la tristeza e infelicidad. Intentaremos una vez entender quiénes somos, ya que sin ello nunca alcanzaremos la revelación de la verdad en nuestras vidas. (1Pedro 2:10) “Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”. Sin saber quién soy, el enemigo hace que mi verdad, sea su mentira. Si yo acepto y creo que Cristo murió en la cruz y resucito y que lo hizo por mí, para que pueda ser salvo, debo creer también en mi identidad.

Si creemos en las promesas de Dios para nuestras vidas aquí en la tierra, y creemos también en la eternidad con Dios para mi futuro celestial, también debemos de creer en nuestra identidad. SI creemos en la Palabra de Dios como en el Espíritu Santo hablando a mi vida, también debemos de creer en nuestra identidad. (Efesios 2:4,5) “4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. Nuestra identidad, no es un documento, no es un nombre, sino que es nuestra esencia, nuestra sustancia, nuestro ser en plenitud. Nuestra identidad tiene que ver con quien nos formo y de cómo fuimos formados. Qué habilidades me fueron dadas y el objetivo por el cual me dieron esas habilidades. Como podemos saber; ¿Quiénes somos? Solo existe una sola posibilidad, que es revisar las Sagradas Escrituras, que es la Palabra de Dios Escrita. (Génesis 2:7) “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”.  (Génesis 1:26-28) 26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”. Nosotros para la creación dice este versículo que somos sus Señores. Todos nosotros hemos oído y leído estos versículos cientos de veces, pero no nos consideramos creados así.

El no aceptar profundamente esta creación, me hace perder mi identidad y quedar a merced de la ignorancia destructora. Fuimos creados del polvo de la tierra, ¿Por qué?
Por esto: (Génesis 1:26) “Luego dijo Dios produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno”. El hombre necesitaba tener la misma esencia del resto de la creación, pero también debíamos tener una esencia superior que nos proyectara como señores de la creación. La imagen y semejanza de Dios no se refiere a una composición física, sino a una esencia espiritual de gobierno, similar a la de Dios, para poder ser representantes de su Reino en la tierra. Entonces fuimos creados con dos elementos, la sustancia TIERRA y el PODER ESPIRITUAL DE JEHOVÁ DIOS.
Nuestra semejanza con Dios no es en el cuerpo carnal, sino en el espíritu de vida en el Hombre.

Jehová Dios siempre ha tenido un Cuerpo Celestial, nunca un cuerpo carnal. Pero el hombre necesitaba un cuerpo carnal para poder ejercer su función sobre la tierra. (Juan 4:24) dice que: “Dios es Espíritu y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. El espíritu de vida de Jehová Dios en nosotros es lo que nos da la filiación, no la carne. La carne y nuestras habilidades, nos sirven para que nos respete la creación.
(Hebreos 12:9) “Por otra parte tuvimos nuestros padres terrenales que nos disciplinaban y los venerábamos ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus y viviremos?”. Entonces Jehová Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos cuando entendemos que somos seres espirituales y vivimos como tales, no lo podemos ser antes del bautismo, porque ÉL es Padre de espíritus”. (Juan 3:6) “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”. (Romanos 8:5-8)5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”. No podemos ser un hijo desde la carne, porque esto es ir en contra de nuestra identidad. Para ser hijo de Jehová Dios debo ser un ser espiritual. Ser un hombre o una mujer que se mueve por este mundo desde lo espiritual. En obediencia a Jehová Dios.
Todos los seres humanos tenemos un espíritu de vida, un cuerpo, y un alma, que nos fue dado para que tuviéramos vida de reino sobre la tierra; Pero nuestra alma, personal cómo raza humana que nos fue dado, se unió con un espíritu de maldad en el Edén y perdió su identidad. Por esta razón hoy el ser humano tenemos una profunda inclinación para hacer la maldad. (Tito 3:3) “Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros”. (1Pedro 4:2,3)2para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. 3Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”. (2Pedro 2:18) “Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error”. El proceso espiritual, es que debemos hacer que nuestra alma se una al Espíritu Santo de Dios. La importancia de tener comunión con el Espíritu Santo, es tanta que llega hasta definir la vida o la muerte.
Si nosotros no nos llenamos del Espíritu de Dios, estamos caminando el camino en el camino de muerte y nos quedamos vacíos. Veamos este versículo: (Romanos 8:9) “Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de ÉL. Aquí tenemos una definición clara de la necesidad de que el Espíritu Santo este en nosotros. Nosotros no podemos ser convertidos, si no está con nosotros el Espíritu Santo. Porque solo haremos esfuerzos carnales e intelectuales, para ser mejores, y fracasaremos una y otra vez.

Nuestra mente entendió, la inteligencia lo proceso y vio que era bueno, pero le dio la orden a la carne que haga eso que es bueno, pero la carne no quiere hacer lo que es malo para ella. Cuando el espíritu Santo esta en nosotros podemos decir como decía Pablo: (Romanos 1:9) “Porque testigo me es Dios, a quien sirvo en mi espíritu en el Evangelio de su Hijo, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones”. Pablo había pasado por el proceso de que su alma se uniera al Espíritu Santo y ahora trabajaba con su alma, no con su carne e inteligencia. Su cuerpo había sido puesto en servidumbre, al espíritu. (Romanos 8:11) “Y si el espíritu de aquel que levanto de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levanto de los muertos a Cristo Jesús vivificara también vuestros cuerpos mortales por su espíritu que mora en vosotros”. Quiero cerrar esta predicación dándoles una confirmación preciosa de las Sagradas Escrituras, a cerca de tu identidad y de cómo nosotros tenemos que alcanzarla, para poder recuperar el Poder que Dios nos dio a todos nosotros sobre la tierra. (Efesios 3:14-16)14Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, 16para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la ANCHURA, la LONGITUD, la PROFUNDIDAD y la ALTURA, 19y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”.

NO TODAS LAS DOCTRINAS SON VERDADERAS

NO TODAS LAS DOCTRINAS SON VERDADERAS
Hay grandes divisiones en la Iglesia hoy en día que se forman de nada más que algunas diferencias en sus doctrinas (Efesios 4:14) “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”. Cada denominación, cada iglesia, e incluso cada individuo tiene una doctrina que enseña, y pone por obra. Sin embargo, no todas las doctrinas son verdaderas, porque no pertenecen a las Sagradas Escrituras: (Juan 7:16,17) 16 Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta”.

La palabra doctrina significa "enseñanza". Cuando vemos esta palabra en el libro de (Hechos 2:42) “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” se refiere a las enseñanzas de los apóstoles que recibieron de Jesús que a su vez reconoce que no es de Él sino del Padre que le envió. Solamente porque alguien enseña algo de la biblia no significa que nosotros deberíamos de aceptarlo. Estoy seguro que satanás ha memorizado las Sagradas Escrituras, y que puede citar cualquier verso para que esté de acuerdo con su propósito. Sin embargo, esto no lo hace verdadero. En fin, nosotros todos somos responsables ante Dios por la doctrina que aceptamos, enseñamos y vivimos. (Hebreos 5:12-14)12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. No podemos culpar a Pastor Fulano por las enseñanzas erróneas que hemos aceptado.

¿Qué hace la buena y Sana Doctrina? Nada más una cosa; que sea un claro y expuesto contexto en las Sagradas escrituras. Para que sea una verdad fundamental, necesita aparecerse en más de cuatro o cinco versículos. Debemos verlo en la Ley, los Profetas, las Epístolas, etc. No solamente deberemos verlo, sino debería ser un mandamiento a nosotros antes de que lo hagamos una doctrina y caigamos en error. Solamente porque vemos que alguien en las Escrituras Sagradas, hizo algo, no significa que deberíamos seguir su ejemplo. La esposa de Job le dijo, (Job 2:9) “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete”. Pero, creo que todos acordarán que no debemos de hacerlo. O, después que Jesús fue llevado cautivo, Judas se ahocó (Mat 27:5) “Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó”. Esto no significa, obviamente, que el suicidio es un principio de las Sagradas Escrituras.
A lo largo de la historia de la Iglesia, varias personas han tomado la acción de alguien, o una bendición que se menciona en las Sagradas Escrituras, y lo volvió en ser una doctrina. Hay iglesias hoy en día, que manejan serpientes venenosas como parte de su culto de adoración. Ellos están tomando la promesa de Dios en el libro de (Marcos 16:18)tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Y la volvieron en doctrina. ¿Es que esto les hace correcto? Tanto como se concierne a ellos, el resto de nosotros estamos en pecado porque no estamos manejando las serpientes mortíferas en nuestros servicios.
Hay unas sectas falsas porque dicen: "Nosotros sabemos lo que es la buena doctrina, porque nuestro apóstol nos dice; y sabemos que nuestro apóstol es de Dios, porque él nos da buena doctrina". Esto es un perfecto ejemplo de un argumento circular. Este tipo de grupos pasa más tiempo en adorar a su "apóstol" que en adorar a Dios y a su Hijo Jesucristo. Es un culto falso, porque ellos están siguiendo su doctrina falsa, no saben el peligro de su error. (2Timoteo 4:3-5)3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”. Dios es un Dios de libertad, no de esclavitud, (Juan 8:36) “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. Él nunca ha sido legalístico, y nunca lo será. Nosotros, como creyentes, no tenemos ningún derecho añadir algo a la Palabra de Dios. De hecho, el libro de Apocalipsis nos dice que aquellos que añaden, serán malditos. (Deuteronomio 4:2) “No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno”. (Apocalipsis 22:18-19) 18 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”. (Gálatas 1:8,9) “8 Mas si aún nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema”.

Cuando se fundó la Iglesia del Nuevo Pacto en el libro de Hechos, los apóstoles eran confrontado con un problema de doctrina. La mayoría de los primeros creyentes venían de las raíces judías, y eran muy legalistas. Sin embargo, había también un grupo de creyentes griegos, que no tenían ningún transfundo en la ley. Algunos predicadores iban añadiendo a sus cargas, en enseñarles el legalismo judío. La respuesta de los apóstoles fue enviar dos de ellos a los "creyentes gentiles" con una carta diciendo: (Hechos 15:28,29)28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien”.

Si los apóstoles, que habían caminado con Jesús, no vieron una necesitad ni sentían un derecho de cargar el Pueblo de Dios con una lista de reglas a poner por obrar, (Mateo 23:4) “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”. ¿Quiénes somos nosotros para hacerlo? No solamente esto, pero ¿qué pensamos que la gente ganará por seguir estas reglas humanas? (Lucas 11:46) “Y ÉL dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis”. De hecho, la Iglesia ha seguido a los judíos mejor que nosotros que predicamos la Sana Doctrina de Cristo (2Juan 1:9) “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”. ¿Podemos imaginar? Mucho del legalismo por la cual Jesús reprendió a los fariseos, no era escrito en la Ley, sino lo que se incluía en la "Ley Oral." Este "Ley Oral" supuestamente fue recibido de Moisés al mismo tiempo que él recibió la ley escrita, pero Dios supuestamente le mandó de mantenerlo oral, y no escribirlo. Sin embargo, esta "Ley Oral" que nunca debería cambiar, creció y creció y creció a lo largo de la historia judía, hasta el tiempo de Jesús. Se llegó a ser tan complicado, que los rabinos judíos ya no podían estar de acuerdo sobre ella.
La ley oral se llegó a ser una carga mucho más grande que la ley escrita. Por ejemplo, una parte de (Deuteronomio 14:21) “Ninguna cosa mortecina comeréis; al extranjero que está en tus poblaciones la darás, y él podrá comerla; o véndela a un extranjero, porque tú eres pueblo santo a Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre”. Esto es la ley escrita. La ley oral añade que los judíos no pueden comer los productos lácteos en la misma comida con carne, porque existe una pequeña posibilidad que la leche de la madre vino de la vaca que dio su carne.

Por lo tanto, a fin de no quebrar la ley escrita accidentalmente, los judíos crearon la Ley Oral para ser una adición. Pero, esta adición, no hace a nadie más santo, ni da a alguien libertad, ni da vida más abundante. Solamente sirve para crear más legalismo e impedir la gente de ver el rostro de Dios. Jesús declaró: (Mat 15:8,9) 8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Cuando nosotros enseñamos por ser doctrina, los mandamientos que son nuestras interpretaciones de la voluntad de Dios, en vez de enseñar lo que la biblia claramente dice, estamos haciendo la misma cosa que hacían los judíos. Nuestra adoración a Dios es solamente un acto religioso, hecho en vano, porque nosotros hemos ignorado al Dios de los mandamientos.

ESTUDIEMOS ALGUNOS EJEMPLOS ESPECÍFICOS:
Hay iglesias que enseñan que las mujeres tienen que cubrir las cabezas. ¿Por qué? (1 Cor 11:13) “Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza?”. Fíjate, por favor que esto es una pregunta, no es un mandamiento. Siguiendo más adelante, el verso 15 contesta esta pregunta al añadir (1 Cor 11:15) “Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello”. Si Dios le dio por cobertura, ¿por qué estas iglesias enseñan que esto no es suficiente, y que ella necesita otra cobertura?

Hay iglesias que enseñan que las mujeres no deberían vestirse en pantalones. ¿Por qué? Porque las Sagradas Escrituras, enseña que (Deuteronomio 22:5) “No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace”. Pero, cuando se escribió este versículo, no había pantalones; todos se vestían en túnicas. Obviamente había diferentes estilos por los hombres y las mujeres, pero todos se vestían en túnicas. Por lo tanto, si ellos no se vestían en pantalones en esa época, ¿cómo podemos enseñar que es pecado si una mujer se vista en pantalones hoy en día?

Hay iglesias que enseñan que las mujeres no deben de usar maquillaje, pintar las uñas, ni peinarse. ¿Por qué? (1 Tim 2:9) “Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos”. Sin embargo, este versículo, OSTENTOSOSque significa que muestra un lujo y riqueza excesivos y exageración para que los demás lo vean, Pablo no dijo que las mujeres no podían vestirse bien, ni podían usar el maquillaje, sino que era más importante tener una belleza interior, en vez de concentrarse en la belleza por fuera. Si esto es el caso, ¿por qué estas iglesias enseñan que es pecado si una mujer se arregla muy hermosa para su agradar a su marido? Obviamente se puede entender por qué hay tantos hombres que corren en pos de otras mujeres.

Hay iglesias que enseñan que las mujeres no pueden enseñar. ¿Por qué? Porque Pablo escribió: (1 Tim 2:11,12) 11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio”. Pero, la palabra que se traduce "hombre" en ese versículo también puede traducirse por "marido" (los dos son la misma palabra en ambos griego y hebreo). En el contexto cultural, podemos fácilmente entender por qué Pablo no quería que las mujeres enseñaren a sus propios maridos, porque esto les darían autoridad sobre ellos. Esto no significa que las mujeres no pueden enseñar. De hecho, en otro lugar Pablo mandó que (Tito 2:4,5)3 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4 que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos”. Hay numerosos ejemplos de mujeres en el servicio de enseñanza en las iglesias que fundó Pablo. Si él les puso en la enseñanza, ¿quién somos nosotros decir que no puede haber maestras en las iglesias?

Hay iglesias que enseñan que había un gran lapso de tiempo entre (Génesis 1:1) y (Génesis 1:2)1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. ¿Por qué? Porque tratan de hacer que las Sagradas Escrituras estén de acuerdo con el horario de tiempo que los evolucionistas han creados. Al hacer así, ellos pueden poner toda la "evidencia" a favor de la evolución (que verdaderamente no es evidencia) en este periodo de tiempo. Si Dios no habla de la evolución, ¿quién somos nosotros añadirlo a nuestra doctrina?

Es sorprendente que tantas de estas falsas doctrinas han puesto a las mujeres en esclavitud. Puedo continuar adelante con más ejemplos, pero no deseo tomar tanto tiempo en este breve comentario. (Oseas 4:6) Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.


No estoy intentando decirte que lo que crees esté erróneo, solamente quiero que examines lo que crees, con una mente abierta, y asegúrate que la Sana Doctrina de Cristo que tienes sea la que Jehová Dios ha establecido, no una que el mundo ha establecido. Jehová Dios no nos ha creado para estar en esclavitud a ninguna doctrina, sino vivir en la libertad del Espíritu Santo, siendo guiado por El en toda Verdad Escrita. ¡No permitas que una doctrina humana te robe de recibir la plenitud de entendimiento y bendiciones que Dios tiene para ti!

¿ERES CRISTIANO DE LA LEY O DE LA GRACIA?

¿ERES CRISTIANO DE LA LEY O DE LA GRACIA?
¿Puede un cristiano comer sangre? ¿Hay que observar el sábado, el séptimo día de la semana, como día de adoración? ¿Es necesario apedrear a las adúlteras? ¿Hay que circuncidar a los varones? (Juan 1:17)Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. El antiguo pacto o alianza: Nuestra Sagradas Escrituras se componen de dos Pactos principales; la primera es el primer Pacto de Jehová Dios dado a Moisés y el segundo Pacto de Jehová Dios que le dio a Hijo Jesús. El primer pacto de Jehová Dios con la nación naciente de Israel se formó en el Monte Sinaí antes del año 1200 a.C. (Éxodo 19:1-25)1 En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí. 2 Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 3 Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: 4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. 5 Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 7 Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo. 9 Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová. 10 Y Jehová dijo a Moisés: Vé al pueblo, y santifícalos hoy y mañana; y laven sus vestidos, 11 y estén preparados para el día tercero, porque al tercer día Jehová descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí. 12 Y señalarás término al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos, no subáis al monte, ni toquéis sus límites; cualquiera que tocare el monte, de seguro morirá. 13 No lo tocará mano, porque será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá. Cuando suene largamente la bocina, subirán al monte. 14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y lavaron sus vestidos. 15 Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no toquéis mujer. 16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento. 17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte. 18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. 9 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante. 20 Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió. 21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos. 22 Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago. 23 Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos has mandado diciendo: Señala límites al monte, y santifícalo. 24 Y Jehová le dijo: Vé, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo; mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el límite para subir a Jehová, no sea que haga en ellos estrago. 25 Entonces Moisés descendió y se lo dijo al pueblo”. Consta de diversas partes como los diez mandamientos, las leyes santas para una vida santa, el santuario portátil del tabernáculo, las ofrendas y sacrificios, el sacerdocio y las fiestas sagradas. Para el año 600 a.C. (Jeremías 31:31-34) 31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado”. Contrasta el primer pacto con uno nuevo que se formaría con el pueblo de Dios en el futuro. Dios promete hacer un nuevo pacto; el primero pacto con Moisés en el éxodo de Egipto. Esto quiere decir que el nuevo pacto superará en todo al viejo.

Jesús y el nuevo pacto: Durante su ministerio terrenal Jesús obedeció el primer pacto en todo; por eso nunca pecó. Pero a la misma vez vino a traernos, en contraste con Moisés, (Jn 1:17) “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. Esta verdad necesariamente se relaciona con el primer pacto y sus enseñanzas. En el sermón del monte Jesús contrasta el primer pacto de la ley y las interpretaciones tradicionales religiosas de su época. (Mateo 5:17-20)17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20 Porque os digo que, si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. 38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente”. De hecho, el fin del primer Pacto con sus ceremonias legales del templo fue simbolizado cuando el velo se rompió en el templo durante la muerte de Jesús en la cruz (Mt 27:51) “Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron”; (Mr 15:38) “Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo”; (Lc. 23:45) “Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad”.

Jesús procede en el sermón del monte a señalar la superioridad de sus leyes con seis ejemplos en (Mateo 5:21,27,31,33,38,43)21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 31 También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. 33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. 38 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo”. En estos ejemplos se refiere entonces al primer pacto y sus tradiciones. En la segunda parte del formato cita una práctica moral-ética como matar, el adulterio, el divorcio, la honradez, la venganza y el amor. Luego pasa en seguida a la tercera parte de su formato que sirve para contrastar las enseñanzas del pacto anterior con las del nuevo. La repetición seis veces: "Pero yo les digo" (Mt. 5:22,28,32,34,39,44)22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. 34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”. Es muy notable el uso de la conjunción "pero", que sirve para contrastar lo anterior con lo nuevo, y aún más el uso del pronombre "yo" que en cada caso aparece escrito y separado del verbo; Así que Jesús intencional y enfáticamente contrasta sus leyes y su autoridad con las antiguas y luego procede a modificar éstas.

¿Cómo modifica Jesús las prácticas religiosas? Normalmente las modifica haciéndolas más difíciles de obedecer, porque en vez de dejar sus enseñanzas en un plano externo al ser humano las interioriza. Así que el problema del hombre no es exterior sino interior (Mr 7:21-23)21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”. Por lo tanto, el comportamiento correcto tiene que ver con sus pensamientos, sentimientos, emociones, actitudes, intenciones y motivaciones. En (Mateo 6:1-5;16-18)1Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. 2Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 5Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 16Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” Jesús hace lo mismo revolucionando y usando como ejemplos las prácticas religiosas de la limosna, la oración y el ayuno. Así que las leyes de Jesús superan a las antiguas de Moisés, porque no escribe la ley en una tabla de piedra sino en el corazón y en su mente (Jer 31:33) “Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo”. Por medio de Jesucristo y del Espíritu Santo que toma habitación dentro de nosotros. Y así Jesucristo da su verdadero significado.

Cerca del final de su ministerio en otra montaña, la de la transfiguración, encontramos la superioridad de Jesús y sus palabras indicado otra vez. Cuando Moisés, representante de la ley, y Elías, representante de los profetas (es decir, el primer Pacto compuesto de ley y profetas) conversan con Jesús, Pedro sugiere igual trato, respeto y reverencia para los tres, pero el Padre Celestial mandó a que todos escucharan sólo a su hijo, y sólo ÉL fue visto luego por los apóstoles (Mt 17:8) “Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo”.
El mensaje debe ser claro para nosotros también. Las enseñanzas de Jesús son superiores a las leyes y profecías del primer pacto. Prestemos mucha atención a Jesucristo siempre. En la última cena Jesús asocia el concepto del nuevo pacto con su sangre y muerte (Mt 26:28) “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. (1 Cor 11:25) “Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí”; Así ÉL como Mesías y profeta parecido a Moisés estaba estableciendo este nuevo pacto.

La ley señala el pecado; hace ver a uno que es pecador (Rom 7:7) “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás”. Pero no puede perdonar. El perdón luego es posible sólo por fe en Jesucristo que llegó para darnos libertad. Como consecuencia una vez uno se convierte en hijo de Dios, uno ya no está "bajo la ley." Más bien uno se encuentra bajo el dominio del Espíritu Santo para andar en sus caminos. Tanto en lo antiguo con lo nuevo en términos de preparación y cumplimiento, predicción y cumplimiento, anticipación y cumplimiento. (Hebreos 1:1-4)1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 4 hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos”. Ningún profeta del pasado ha superado, y ninguno después de él podrá superar a Jesús debido a que sólo él fue el Hijo propio de Dios. También sólo ÉL dio su vida en rescate por nosotros (1Tim 2:5,6)5Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. 6El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero”. Por eso, ningún profeta ha podido revelarnos la voluntad de Dios con tanta perfección. Así que el nuevo pacto con sus leyes revela más perfectamente la voluntad de Dios que el antiguo expresado en las leyes de Moisés.


JEHOVÁ DIOS DICE QUE NUESTROS PECADOS NOS SEPARAN DE ÉL

JEHOVÁ DIOS DICE QUE NUESTROS PECADOS NOS SEPARAN DE ÉL
Dios odia el pecado. Pero si hay alguien que se arrepiente verdaderamente, entonces nuestro Padre y Dios perdonará al pecador, (Éxo 34:6,7)6 Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! Fuerte, Misericordioso y Piadoso; tardo para la ira, y Grande en Misericordia y Verdad; 7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación”. Jehová Dios dice que nuestros pecados nos separan de Él, que aquellos que pecan ganan su paga, la muerte, (1 Juan 1:9) Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Sin embargo, ¿qué significa esto? ¿Qué es exactamente el pecado? ¿Dan las Sagradas Escrituras una definición clara? Ahora lo vamos a saber.

Las Sagradas Escrituras dicen que tenemos al menos una cosa en común con cada hombre, mujer o niño que haya vivido alguna vez: (Romanos 3:23) “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la Gloria de Dios”. Las Sagradas Escrituras también dice que cuando alguien peca, automáticamente gana la pena de muerte (Rom. 6:23) “Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. ¿Pero qué es el pecado, y qué hemos hecho para ganar la muerte? Jehová Dios dice que nuestros pecados nos separan de Él (Isa.59:1,2)1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”. Él no puede oír sus oraciones, no le puede hablar a través de Su Palabra, a menos que primero te arrepientas, y cambies tu forma de vivir tu vida, del camino de pecado, (Juan 9:31) “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye”.

¿Pero qué es el pecado, qué has hecho para separarte de Dios? Hasta las personas que nunca han abierto una Biblia están familiarizadas con (Juan 3:16) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”. La mayoría entiende que Dios voluntariamente permitió que Jesucristo sufriera arresto, falsas acusaciones, humillaciones, y soportara torturas brutales y ejecución pública, sacrificio, todo para que Su sangre derramada pagara la pena de muerte, que cada uno de nosotros hemos ganado. En otras palabras, Cristo tuvo que morir por causa de los pecados de todos los seres humanos. ¡Incluyéndote a ti!
(Juan 8:7) diciendo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra”. La mayoría de las personas que citan Juan 8:7 lo hacen a fin de justificar las malas acciones. En realidad, Jesús les estaba hablando a los escribas y fariseos, que habían traído ante Él a una mujer que habían sorprendido cometiendo adulterio. Probándole, ellos querían ver si Jesús la condenaría a ser apedreada de acuerdo a la ley del Antiguo pacto. Pero ellos no leen el resto de la escritura: (Juan 8:8-11) “8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni Yo te condeno; vete, y no peques más”. Esto es vital. Jesucristo le ordenó que dejara de pecar.
Jehová Dios por medio del apóstol Juan escribió: (1Juan 3:4) “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley”. Cuando pecamos, quebrantamos la ley. Pero, ¿qué ley? Por medio del apóstol Pablo escribió (Rom. 7:7) “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás”. La ley de Dios revela el pecado. ¿Pero sobre cuál ley estaba escribiendo Pablo? Este es el Décimo Mandamiento, que se encuentra en (Éxodo 20:17)No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” y (Deuteronomio 5:21)No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”. La ley a la que Pablo y Juan se referían era los Diez Mandamientos. A través de ambos apóstoles aprendemos que cuando los quebrantamos, la ley de Dios pecamos.

Juan también escribió, en (1Juan 5:17)Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte”. Puesto que los Mandamientos de Dios son justicia (Sal. 119:172) “Hablará mi lengua tus dichos, porque todos tus mandamientos son justicia”, entonces la injusticia, es pecado, debe ser lo opuesto. Es quebrantar los mandamientos de Dios.
El apóstol Santiago amplió al respecto. Él enseñó: (Santiago. 2:10,11) “10 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. 11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley”. Santiago se estaba refiriendo a los Diez Mandamientos. Aunque es posible que las personas vayan por la vida sin cometer físicamente algún asesinato o adulterio, o robo o mentira, aun así, todos han pecado. ¿Cómo puede ser esto? Porque, aunque obedezcamos la letra de la ley, aún podemos quebrantar el espíritu de la ley, y esto también es pecado.
Pablo, llama a la ley “santa”, (Rom. 7:12,14)12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. 14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado”. Jesús magnificó y expandió la letra de la ley, revelando su intención espiritual. (Mat. 5:27,28) “27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. El pecado comienza en la mente. ¡Lo que usted piensa eventualmente se convierte en lo que hace! (Prov. 23:7) “Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo”. (Mat. 15:18-20)18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. 20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre”. (Santiago 1:14,15)14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”. Muestra que cuando los hombres tienen malos pensamientos, ellos eventualmente producirán malas acciones. Por ejemplo: cada guerra, cada batalla, cada pelea a través de la historia ha ocurrido porque los hombres han codiciado algo que no les pertenecía. Y a causa de que los hombres han fracasado en controlar sus deseos carnales, vivimos en un mundo destrozado por el dolor, el sufrimiento y la angustia de la guerra (Santiago 4:1,2)1 ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”. Ejemplo de codicia concibiendo pecado. Las Sagradas Escrituras, registran un ejemplo trágico de cómo los pensamientos codiciosos de un hombre concibieron pecado, infracción de la ley, y dieron nacimiento a la muerte. Este hombre fue el Rey David.
Una tarde de primavera, mientras David caminaba sobre el terrado de su palacio, él vio a una mujer que se bañaba desnuda (2 Sam. 11:2) “sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa”. En vez de mirar a otra parte, y poner esa imagen fuera de su mente, se quedó mirándola. Él le permitió a su mente tener malos pensamientos; David quebrantó el Décimo Mandamiento.
Este pecado lo llevó a preguntar por ella (2 Sam. 11:3) “Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo”. Él descubrió que ella era Betsabé, la mujer de Urías, uno de sus siervos más fieles. Pero esto no detuvo a David de cometer adulterio con ella (2 Sam. 11:4) “Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa”, quebrantando el Séptimo Mandamiento. David también quebrantó el Octavo Mandamiento al tomar algo que no le pertenecía; La esposa de Urías.
Estos pecados tuvieron por resultado que David y Betsabé concibieran un hijo ilegítimo (2 Sam. 11:5) “Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta”. Queriendo ocultar el embarazo, David trató de engañar a Urias, quien había estado ausente, peleando fielmente una guerra por su rey. Llamándolo del frente de guerra, David trató de engañar a Urías convenciéndolo que durmiera con Betsabé, para que Urías pensara que el niño por nacer era de él (2 Sam. 11:6-13)6 Entonces David envió a decir a Joab: Envíame a Urías heteo. Y Joab envió a Urías a David. 7 Cuando Urías vino a él, David le preguntó por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y por el estado de la guerra. 8 Después dijo David a Urías: Desciende a tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Urías de la casa del rey, le fue enviado presente de la mesa real. 9 Mas Urías durmió a la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no descendió a su casa. 10 E hicieron saber esto a David, diciendo: Urías no ha descendido a su casa. Y dijo David a Urías: ¿No has venido de camino? ¿Por qué, pues, no descendiste a tu casa? 11 Y Urías respondió a David: El arca e Israel y Judá están bajo tiendas, y mi señor Joab, y los siervos de mi señor, en el campo; ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y a dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa. 12 Y David dijo a Urías: Quédate aquí aún hoy, y mañana te despacharé. Y se quedó Urías en Jerusalén aquel día y el siguiente. 13 Y David lo convidó a comer y a beber con él, hasta embriagarlo. Y él salió a la tarde a dormir en su cama con los siervos de su señor; mas no descendió a su casa”. Estas acciones quebrantaron el principio del Noveno Mandamiento. Cuando Urías rehusó dormir con ella, la creciente montaña de pecados de David lo guio a utilizar a sus enemigos para que mataran a Urías (2 Sam. 11:14-17)14 Venida la mañana, escribió David a Joab una carta, la cual envió por mano de Urías. 15 Y escribió en la carta, diciendo: Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla, y retiraos de él, para que sea herido y muera. 16 Así fue que cuando Joab sitió la ciudad, puso a Urías en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes. 17 Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon contra Joab, y cayeron algunos del ejército de los siervos de David; y murió también Urías heteo”, quebrantando así el Sexto Mandamiento.
Lo que había comenzado con malos pensamientos pronto dio lugar a múltiples pecados, quebrantamientos de la ley, y finalmente llevó al asesinato. El pecado siempre se esparce y se combina en sí mismo.
Dios odia el pecado, infracción de la Ley. Finalmente, David se arrepintió. Él llegó a ver sus pecados como Dios los veía, como un terrible quebrantamiento de la ley, iniquidad.
Por esto es que David escribió, en (Salmos 5:4,5) “Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad [pecado]”. Después que Dios liberó a los Israelitas de la esclavitud, los alimentó, protegió y proveyó para ellos, les dio la Tierra Prometida, y peleó sus batallas, ellos aún continuaron pecando, quebrantando Sus mandamientos. (Sal. 78:56-59)56 Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios; 57 Sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; Se volvieron como arco engañoso. 58 Le enojaron con sus lugares altos, y le provocaron a celo con sus imágenes de talla. 59 Lo oyó Dios y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel”. ¡Dios no puede, ni tolerará el pecado o los que lo practican! Él nunca permitiría a tales personas en Su reino. Salomón, hijo de David, escribió en (Proverbios 15:26)Abominación son a Jehová los pensamientos del malo; Mas las expresiones de los limpios son limpias”. Esto es porque Dios sabe que, si no son eliminados, los malos pensamientos siempre producen malas acciones, como en (Jeremías 44:22,23)22 Y no pudo sufrirlo más Jehová, a causa de la maldad de vuestras obras, a causa de las abominaciones que habíais hecho; por tanto, vuestra tierra fue puesta en asolamiento, en espanto y en maldición, hasta quedar sin morador, como está hoy. 23 Porque ofrecisteis incienso y pecasteis contra Jehová, y no obedecisteis a la voz de Jehová, ni anduvisteis en su ley ni en sus estatutos ni en sus testimonios; por tanto, ha venido sobre vosotros este mal, como hasta hoy”. Pecar, quebrantar la ley espiritual de Dios, nos corta de Dios. (Isa. 59:2) “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”. Y Jeremías escribió: (Jeremías 5:25) “Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas, y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien”. Cuando Dios usó a Su profeta, Natán, para confrontar a David, David le suplicó a Dios (Sal. 51:11) “No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu”. Él reconoció sus transgresiones, su quebrantamiento de la ley ante Dios, diciendo: (Sal. 51:3,4) 3 Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. 4 Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio”. David le imploró a Dios (Salmo 51:1,2,7,9,10) 1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. 7 Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve. 9 Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. 10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”. Jehová Dios lo oyó y lo perdonó.
Lo que significa pecar: quebrantar la Ley.
Cuando las Sagradas Escrituras dicen: “Porque todos han pecado”, quiere decir que todos han quebrantado la ley de Dios. Cuando dicen: “la paga del pecado es muerte”, quiere decir que su quebrantamiento de la ley automáticamente le otorga a usted la pena de muerte. Cuando Dios dice que sus pecados lo separan de Él, está hablando de usted quebrantando Sus leyes.

¡El pecado es quebrantar la ley de Dios!

¿POR QUÉ NO PUEDES DISFRUTAR LO QUE TIENES?

07 de Enero de 2018
¿POR QUÉ NO PUEDES DISFRUTAR LO QUE TIENES?
Oremos, Padre Celestial por medio de Jesucristo te pido que tu Gloria descienda sobre mi vida, para predicar tu Poderosa Palabra y que tu Espíritu Santo convenza a mis hermanos de lo que necesiten ser convencidos y en el Nombre de Jesucristo declaro que cada uno de nosotros se somete y se sujeta a la obediencia a tu Palabra Escrita, te rogamos una vez más Padre Amoroso, que nos visites, que nos hables, que estemos atentos para oír lo que tienes para nosotros; mucho trabajo, mucho esfuerzo para llevar a cabo nuestras reuniones, por eso te rogamos que por un momento podamos concentrarnos en la razón que nos has traído aquí. Te pedimos todos Padre Bueno, en el nombre de Cristo Jesús. Amén.

Recién estamos empezando éste año del 2018, y ya muchos de nosotros tenemos muchos problemas y por si fuera poco todavía traemos arrastrando problemas del año pasado y muy seguramente desde hace mucho… tiempo, quiero enfocarme el ¿Por qué no podemos disfrutar de las Bendiciones de parte de Dios en nuestra vida que nos rodea? ¿Cómo ser feliz en la vida? ¿Cómo podemos disfrutar de las bendiciones de Dios? (Miqueas 4:2) “Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”. TODO el que así lo desee puede disfrutar de las bendiciones de Dios para la humanidad y tener una vida plena y feliz. Pero primero tiene que estar dispuesto a hacer el esfuerzo de aprender acerca de Dios y sus caminos. En Deuteronomio 28 podemos ver las condiciones que Dios establece para que vengan sobre nosotros una serie de bendiciones que Él ha planificado para nuestras vidas; si estas condiciones no se cumplen, también establece que vendrán las maldiciones allí puntualizadas. Muchos se preguntan: ¿Será la voluntad de Dios que yo esté enfermo? ¿Será que Dios se glorifica en la enfermedad? ¿Estaré pagando por algún pecado que he cometido? ¿Por qué es que oro y no viene la sanidad?

Para entenderlo tenemos que ir a las Sagradas Escrituras, porque es el único ejemplo de parte de Jehová Dios en que podemos confiar: (Romanos 15:4)Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”. (2Timoteo 3:16,17)16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. (1 Corintios 10:11) “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. Hemos estado hablando del diseño Original y de tener la capacidad de disfrutar. Meditando en la Palabra me doy cuenta que tenemos la facultad de disfrutar de lo que Jehová Dios ha creado para nosotros, siempre y cuando le demos el lugar a su Presencia y a su Palabra para que pueda renovar nuestros pensamientos todos los días de nuestras vidas. (Efesios 4:17,18) “17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón”. La cuestión es que no es algo que lo podemos dejar a un lado y seguir adelante aun cuando tu tengas un nivel espiritual muy bajo no tienes escapatoria porque son leyes Divinas.

Lo primero que tienes que hacer es que; Debes renunciar a tener dureza de corazón, pero cuando el entendimiento se ha entenebrecido y no puedes ver lo que Dios tiene para tu vida, entonces andarás en la vanidad de tu mente. Dios no te da la mente en vano, es para que la Palabra Escrita de Dios renueva tus pensamientos siempre. Necesitamos que nuestros pensamientos sean renovados, ésta es una realidad. ¿Sabes por qué? Porque, por ésta razón aun cuando tienes una familia, no la disfrutas, aun cuando tienes un trabajo, no lo disfrutas y también tienes las Bendiciones, pero no tienes la capacidad de disfrutarlas porque, a Dios lo sacas de tu vida diciendo: La predicación estuvo bonita, la verdad no la entendí, nomás el pastor se la llevó tirando pedradas, etc., etc..

Nuestro Padre nos dejó por Escrito todo en el Sagrado Manual de su Palabra: (Ecl. 6:10-12)10 Respecto de lo que es, ya ha mucho que tiene nombre, y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más Poderoso que él. 11 Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre? 12 Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?”. Un ser humano que habla mucho y habla por hablar es una persona insensata que piensa que todo debe de girar a su alrededor la vanidad es uno de los peores enemigos de ti mismo: (Ecl. 7:13,14)13 Mira la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que ÉL torció? 14 En el día del bien goza del bien; y en el día de la adversidad considera. Dios hizo tanto lo uno como lo otro, a fin de que el hombre nada halle después de ÉL”. El diablo quiere que culpemos a Dios si no somos felices. Quiere crear entre Dios y nosotros una grieta que nos haga perder nuestro gozo. En (Malaquías 3:13-15)13 Vuestras palabras contra mí han sido violentas, dice Jehová. Y dijisteis: ¿Qué hemos hablado contra ti? 14 Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos? 15 Decimos, pues, ahora: Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no sólo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon”, leemos sobre personas que estaban enojadas con Dios y hablaban ásperamente contra Él. De manera similar, nosotros podemos llegar a estar enojados con Dios, y si sucede, será necesario seguir ciertos pasos para librarnos de ese enojo.

Nunca te decepcionarás de Dios, si aguardas con fe lo que oyes de su Palabra Escrita. (Romanos 10:17) nos enseña: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Si quiere tener gozo en tu vida, debes de creer que Dios es bueno y que recompensará a quienes lo buscan con diligencia (Hebreos 11:6) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. El gozo lo llenará cuando usted deje de exigir respuestas a sus preguntas de por qué le han sucedido cosas malas. Confíe en la manera que Dios tiene de hacer las cosas, y en sus tiempos, y recuerde que el confiar siempre requiere que algunas preguntas queden sin responder.

Ahora veamos un ejemplo, de José cuando era un esclavo en Egipto, pero tenía buena actitud y Dios estaba con él, porque no importa qué situación estés pasando debes tener la seguridad de que Dios va contigo a todas partes para sacarte adelante: (Génesis 39:1-12) “1 Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. 2 Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. 3 Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. 4 Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. 5 Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. 6 Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. 7 Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. 8 Y él no quiso, y dijo a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. 9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? 10 Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella, 11 aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. 12 Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió”. En José, su amo vio que Dios prosperaba todo lo que estaba bajo su cargo.

¿Cómo podemos conocer a Dios y aprender acerca de sus normas? (Prov. 2:1-5)1 Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, 3 Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; 4 Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, 5 Entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el Conocimiento de Dios”. Recuerdo el tiempo en que la gente guardaba sus monedas de oro en una vasija de barro cocido, más o menos grande y después sellaban la boca con más barro. El tesoro quedaba encerrado en el barro y solo rompiéndolo se podía ver y disfrutar de su contenido. Veamos el pasaje: (2Corintios 4:6,7) “6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. 7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del Poder sea de Dios, y no de nosotros”. Cuando nos predicaron el evangelio hablándonos de Jesucristo como el Salvador del mundo, y su amor nos enterneció, y arrepentidos abrimos nuestro corazón para que Él entrara, Jehová Dios comenzó hacer de nosotros una nueva creación. Igual que “al Principio Jehová Dios mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz” así su presencia en nosotros es nada menos que “el resplandor de la gloria de Dios en la presencia de Jesucristo” que alumbra las tinieblas de nuestros corazones. Este resplandor ilumina el conocimiento de la realidad de la potencia de Jesucristo viviendo en nuestras vidas. ¡Cristo vive en mí! Esto es una realidad desde ese momento que nadie puede quitar ni cambiar, ¡Él es el tesoro! y nosotros somos los recipientes, el vaso de barro.

Veamos otro ejemplo en la vida de Moisés cuando envió a los hombres a explorar la tierra y les dio las siguientes instrucciones: Vamos al libro de (Números 13:17-24) “17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid al monte, 18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si poco o numeroso; 19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas; 20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril, si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto del país. Y era el tiempo de las primeras uvas. 21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat. 22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto. 23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y de las granadas y de los higos. 24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo que cortaron de allí los hijos de Israel”. La bendición de Dios, no se limita a lo material, a lo pasajero, a lo terrenal. Su bendición trasciende a lo eterno. Aquí vemos que el pueblo de Israel iba siendo dirigido por Moisés, ya los había sacado su Mano Poderosa de Egipto. Los llevaba a lo que conocemos como la Tierra Prometida, donde fluye leche y miel. Iban hacia allá y Moisés manda a un grupo de espías, para reconocer la Tierra de Canaán. Quería tener una estrategia y quería saber qué es lo que había ahí, como eran sus ciudades; para planear la toma de posesión. Dios quiere también a nosotros bendecirnos; pero, siempre hay enemigos de esta bendición.

Observa lo que pasó enseguida cómo a pesar de ver con sus propios ojos lo que Dios les había dicho, no lo toman en cuenta y se desaniman porque no se creen capaces de tomar bendiciones, aunque Dios se las estaba dando, esto se llama inseguridad, falta de identidad con su Dios Todo Poderoso, el resultado: pesimismo, desanimo, discusiones sin bases, el resultado, una gran división causando un gran conflicto, en lugar de tomar su bendición.
(Núm 13:25-28)25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días. 26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación, y les mostraron el fruto de la tierra. 27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos de Anac”. El ser pesimista y negativo es uno de tus peores enemigos tuyos porque están cimentados en lo que tus fuerzas pueden hacer y a la verdad, nadie puede hacer nada sin Dios, Jesucristo dijo: (Juan 15:4,5)4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”. Otro de los peores enemigos es la necedad, porque de verdad les digo que existe mucha gente que es tan necia que quiere caminar solo sin Dios, y esto es imposible: (Núm 13:31) 30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. 31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros”. Por supuesto que caleb estaba con Dios, y él miraba que si se podía, pero el pesimismo es porque se miraban así mismos y el resultado es siempre y será siempre igual: (Núm 13:33) “También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos”. Una visión limitada, hermanos, va a ser que te distorsiones y no te deje ver lo que Dios quiere que tú veas; Porque eso es lo que es una visión, es mirar más allá de lo que es real. Es por medio de Dios y por medio del Espíritu Santo, que te deja ver más allá de lo que tienen en frente de ti. Cualquier grande cosa que se ha hecho para a Gloria de Dios, alguien tuvo visión.

Si Jehová Dios, te ha traído hasta aquí, a esta iglesia dónde se predica la Sana Doctrina de Cristo, entonces ya estás en la tierra prometida y si tú sigues viviendo como mendigo es que todavía lo eres, y necesitas recapacitar, pensar en un cambio de tu mente y tener la humildad de reconocer que te has equivocado, porque todavía estas a tiempo de no perder lo que tienes, acaso no puedes darte cuenta que en tu casa donde se supone que se debe de respirar la paz de Jesucristo, y es todo lo contrario; Sabes ¿Por qué? La respuesta es simple, porque Jesucristo no está ahí. Porqué si somos cristianos ¿Por qué Él no está en tu casa? Porque alguien de casa, está abriendo la puerta al enemigo. Por supuesto, que el principal incoherente soy yo mismo que te estoy trayendo su Poderosa Palabra, este es un problema grande que no te deja avanzar porque tomas las cosas como que yo soy el que te las dice, pero quiero decírtelo una vez más y pongo como testigo al mismo Padre Celestial, a Jesucristo y al Espíritu Santo, que esto no es mío sino que es, Palabra que Jehová Dios me dio para ti, es tu responsabilidad obedecer o desobedecer. (Deuteronomio 30:15-19)15 Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 17 Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Ellos se miraban a sí mismos como langostas, se menospreciaban tanto que esto se hace una realidad.

Todo es progresivo, una visión limitada conduce a u negativismo, el negativismo al pesimismo y el pesimismo a la queja: (Núm 14:2) “Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!”. Y lo peor es cuando esto te lleva a hacer esto: (Núm 14:3) “¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?”.
Si tú le crees a Dios entonces no sean tan pasivo en tu hogar, y toma la actitud de Josué y Caleb: (Núm 14:6) “6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, 7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. 8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. 9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis”. De esta gente necia es el problema porque está en muchas casas de ustedes, que si pudieran los apedrearan si pudieran, solo porque quieres obedecer a Dios: (Núm 14:10-12)10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel, 11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? 12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos”. La bendición está en tu OBEDIENCIA.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).