jueves, 7 de septiembre de 2017

“REQUISITOS DE LOS SERVIDORES”

“REQUISITOS DE LOS SERVIDORES”
        LECCIÓN DE JESUCRISTO # 17 (1TIMOTEO 3:2-13)
PROPOSITO DE ESTE TALLER: Es entender que los diáconos fueron primeramente nombrados para distribuir la caridad de la iglesia y administrar sus intereses, aunque había entre ellos pastores y evangelistas. Los diáconos tenían el encargo de una tarea importante. Deben ser hombres serios, responsables, prudentes. No es bueno que la confianza pública sea depositada en las manos de cualquiera hasta que sean hallados aptos para el negocio que se les confiará. Todos los emparentados con los ministros deben poner gran cuidado de andar como corresponde al Evangelio de Cristo. El ministro debe dar tan poca ocasión para ser culpado, para que su oficio no sufra reproche. Debe ser sobrio, prudente, decoroso en todos sus actos, y en el uso de todas las bendiciones terrenales. La sobriedad y la vigilancia van juntas en la Escritura, porque se asisten una a la otra. Las familias de los ministros deben ser ejemplos del bien para todas las demás familias. Debemos cuidarnos del orgullo; es un pecado que volvió en diablos a los ángeles. Debe tener buena reputación entre sus vecinos, y ser irreprensible en su vida anterior. Para estimular a todos los ministros fieles tenemos la gracia de la promesa de Cristo: (Mateo 28:20) He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Él equipará a sus ministros para su obra y los hará pasar en medio de las dificultades con consuelo y recompensará su fidelidad.
OBSERVACIÓN
2-4) ¿Cómo es necesario que sea el obispo? R: irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.
5) ¿Cuál es la pregunta si el obispo no sabe gobernar su propia casa? R: ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
6) ¿Qué dice la instrucción de las Sagradas Escrituras acerca del conocimiento que debe de tener el obispo? R: no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7) ¿Qué más es necesario que debe de tener el que sirve en la Iglesia? R: que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
8) ¿Cómo deben de ser los diáconos? R: deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas.
9) ¿Qué deben de guardar los diáconos? R: el misterio de la fe con limpia conciencia.
10) ¿Cuál es el procedimiento antes de soltar el diaconado? R: Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.
11) ¿Cómo deben de ser las mujeres? R: honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.
12) ¿Cómo deben de ser los diaconos? R: maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
13) ¿Qué Bendición tienen los que ejercen diaconado? R: ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
INTERPRETACIÓN
2) ¿Qué significa apto para enseñar? R: Apto para enseñar es aquel que tiene carácter de instruír la Palabra de Dios fielmente, lo que implica que es una persona retenedora de la Palabra Escrita tal cómo es expuesta por Dios en las Sagradas Escrituras y tal como ha sido enseñado en la Sana Doctrina de Cristo en los discipulados.
3) ¿Qué quiere decir pendenciero? R: Persona que provoca riñas y peleas.
4) ¿Qué significa que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad? R: que guardan compostura, moderación, respeto a la conducta evangélica, moral y social que se considera apropiada.
5) ¿Qué quiere decir gobernar su propia casa? R: significa el hecho de guiar, dirigir, ser responsable de su casa, autoridad no es dar gritos, autoridad es ser ejemplo.     
6) ¿Qué significa neófito? R: Una persona es considerado un neófito cuando se encuentra en los inicios de una actividad y todavía no la conoce a fondo.
7) ¿Qué quiere decir que no caiga en descredito? R: Que se pierda de la buena reputación.
8) ¿Qué significa que los diáconos deben de ser sin doblez? R: Cuando el diacono dice una cosa a una persona y una diferente a otra.
9) ¿Qué quiere decir el misterio de la fe? R: El primer Pacto estaba basado en el cumplimiento de la ley y el nuevo pacto está basado en la fe en Jesucristo, en el favor de Jehová Dios. En el primer pacto era la justicia de la ley, pero en el nuevo pacto, la justicia es por la fe. No nos salva el cumplimiento de las leyes del primer Pacto sino la fe en Jesucristo.
10) ¿Qué significa que sean sometidos a pruebas primero? R: Las pruebas son necesarias: Algunas pruebas nos disciplinan cuando hemos desobedecido a la voluntad de Dios (Sal. 119:67). En otras ocasiones, las pruebas nos preparan para crecer espiritualmente o limitarnos a pecar (2 Cor. 12:1-9). Las pruebas son diversas: Suceden en diferentes maneras, en diferentes contextos, en diferentes etapas de nuestra vida. No importa de qué clase se prueba se trate, Dios puede darnos la gracia para sobrellevarla. Las pruebas no son fáciles: Negar que las pruebas producen aflicción, para aparentar ser "más espirituales" solamente las complica aún más. Las pruebas son controladas por Dios: No durarán por siempre, sino por un poco de tiempo. Así como el oro es purificado en el fuego por un determinado tiempo, hasta que las impurezas son eliminadas, así, de la misma forma mientras vivamos seremos llevados al horno de la aflicción y la prueba, para que sometida a prueba nuestra fe "sea hallada pen alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo".
APLICACIÓN
3) ¿Ya se te quito lo pendenciero? R: Jesucristo me ayudo por medio de la Palabra Escrita.
4) ¿Te ha sido fácil mantener a tus hijos en sujeción? R: no.
6) ¿Tú crees que a estas alturas de estudios de la Sana Doctrina de Cristo exista alguien neófito en ésta iglesia? R: no.
7) ¿Cómo puedes guardar tu buen testimonio? R: Que se vea mi transformación real.
8) ¿Cómo se puede dejar de ser con doblez? R: Hablando siempre la Verdad Escrita.
9) ¿Cómo le estás haciendo para guardar el misterio de la fe? R: Obedeciendo la sana Doctrina de cristo.
10) ¿Puedes compartirnos alguna prueba dónde tu fe fue sometida a prueba? R: en muchos lugares nos han corrido por practicar la Sana Doctrina de Cristo.
11) ¿Qué es lo que han calumniado en tu vida cristiana? R: Que predico falsas doctrinas por el motivo de que predico la Sana Doctrina de Cristo.
12) ¿Por qué es importante ser marido de una sola mujer? R: Porque es obediencia.

13) ¿Qué es para ti el ganar mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús? R: si hago todo de acuerdo a las Sagradas Escrituras ganaré la confianza (Proverbios 3:4,5).

sábado, 2 de septiembre de 2017

AVIVAR EL FUEGO ES EJERCITARTE EN LA PIEDAD QUE TIENE PROMESA

3 de Septiembre de 2017
AVIVAR EL FUEGO ES EJERCITARTE EN LA PIEDAD QUE TIENE PROMESA
La Virtudes son (1Timoteo 4:7,8) 7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; 8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
Piedad es: La virtud de un cristiano en su vida diaria, formada a través de la Sana Doctrina de Cristo (1Tim.6:3-5) “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las Sanas Palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la Doctrina que es conforme a la Piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la Verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales”. Piedad es: El ejercicio Espiritual que vamos hacer constantemente (2 Pedro 1:3) “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su Divino Poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia”.

PIEDAD se refiere a la compasión, la clemencia o la lastima o condolencia que se tiene hacia algo o alguien. La piedad es una VIRTUD y se refiriere a una manera de ganar el favor o el perdón de Dios. Según diversa gente puede entender su significado diferentemente, se utiliza generalmente para referirse a la dedicación religiosa o a la espiritualidad o a menudo, a una combinación de ambos. Un elemento común en la mayoría de las concepciones de la piedad es la humildad que habla de un sentimiento de pena o dolor que se tiene hacia quienes sufren. Compasión y misericordia. Virtud que inspira, por el amor a Dios, devoción a las cosas santas, y por el amor al prójimo, actos de abnegación y compasión.

Si alguien te dice que avives el fuego es porque seguramente ve que las bazas de la piedad en ti, se están apagando. Les invito que abran sus Sagradas Escrituras en: (2 Timoteo 1:6,7) “6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Quiero hacer un pequeño paréntesis para orarBendito sea el Señor Jesucristo, que nos permite estar ante la presencia de nuestro Padre Celestial. ¡Qué bueno es saber que estamos en la Presencia de Jehová Dios por medio de Jesucristo! Servimos un Dios que atiende a nuestro clamor, nos ama… Padre Celestial, gracias por esta Palabra, gracias por esta oportunidad de escudriñar tu Palabra y al mismo tiempo, ser escudriñados por esta Poderosa Palabra, invito al Espíritu Santo para que se manifieste en Poder sobre esta Palabra para que cobre vida en cada uno de nosotros. En el Nombre de Jesucristo. Amen.

Lo primero, que vamos a resolver es, esta pregunta: ¿Cómo se aviva el don de Dios que está en nosotros? Y, mis hermanos ¿Saben que se aplica también a cada uno de ustedes? ¿Saben que cada uno de ustedes tiene un don? Que Jehová Dios puso un don, antes de que nacieras, cada uno nació precisamente para ejercer el don de Dios sobre esta tierra. Debemos de ejercer el don de Dios en esta tierra, porque Jehová Dios tiene el propósito para su iglesia, entonces tú eres parte de esto, y Jehová Dios quiere bendecir este mundo a través de tu vida y a través del don que Él puso en ti. Este don, en toda tu vida, Ha sido inerte hasta el momento que viniste a recibir a Jesucristo como tu Señor. Y como una resurrección espiritual, esta brasa encendida, pasa… transmite, el fuego de Dios sobre esta brasa fría e inerte. Esto es una de las cosas más Poderosas y más preciosas que se hace en la Iglesia de Jesucristo. De brasa a brasa se enciende el fuego de Dios en tu vida. Y este don, que era potencial, ahora por imposición de manos, el Espíritu Santo ahora morando en ti, porque eres ya templo del Espíritu Santo cubierto por la sangre del cordero; ahora el Señor Jesucristo puede poner en acción y operar ese don.

Y, mis hermanos, déjenme decirles, como nunca antes, esta iglesia, la Congregación Iglesia en Cristo Jesús “Mi Libertador”, que radica en Lerma Estado de México… Sí, la Iglesia de Jesucristo, pero ahora te hablo a ti y a esta Iglesia, como nunca antes, se necesita que usted, y usted, y usted y todos aquí en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, que te ha llamado a este Cuerpo, caminen en sus dones y operen en sus dones. Y que sea lo que estaba enseñando el miércoles pasado; esta identidad que cada uno de nosotros tenemos, por ejemplo: Y te pido tu atención, por favor, porque lo que te voy a decir es muy importante para ti, porque delante de Jehová Dios, Jesucristo, Espíritu Santo y del Gobierno Federal, soy tu cobertura, entonces es importante saber cuál es mi identidad; Identidad que con tus ojos lo puedes comprobar, porque  Dios me la dio, la cual he venido transmitiendo, acompáñenme por favor a las Sagradas Escrituras en: (2Timoteo 1:11) “Del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”. Quiero reconocer que este don no me excluye de enfermedades ni tampoco soy diferente a ti, fíjate que cómo Pastor estoy hecho de carne y huesos y soy humano, y tengo el derecho de enfermarme y de cansarme”.

Y, ¿Saben? El Señor Jesucristo no espera que cómo pastor lo haga todo y por esto es que Jesucristo, nuestro Señor me ha rodeado de una iglesia y ha poblado con hermanos y hermanas con dones, ministros que el Señor Jesucristo quiere que broten y se activen. Si alguien de Ustedes tiene un don, quiero decirte que este don nos hace falta ahora más que nunca. Es un hecho de que ustedes tienen que avivar el don de Dios que está en ustedes. Permíteme prender de nuevo las llamas de esta brasa que un día ardía en el primer amor en tu vida, pero que por la imposición de mis manos puede encenderse nuevamente.
¡Qué bueno sería si todos nosotros lo practicáramos! Bueno, ¿Cómo se hace esto? Vamos al manual de vida las Sagradas Escrituras: Esto no solo se limita meramente a la imposición de manos sobre ministros, ordenándolos, aunque esto es cierto. Cómo lo podemos comprobar en los siguientes versículos: (Deut 34:9) “Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés”. (Hch 6:6) “A los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos”. (1Tim 4:14) “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio”. (1Tim 5:22)No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro”. Pero en una ordenación, fíjate, lo que se está haciendo, es reconociendo los dones que ya Jehová Dios, está operando sobre la vida de cada uno de su pueblo, y que está apartando para usarlo en el ministerio que ya está ejerciendo. Una vida vivificada por el Poder de Dios imponiendo manos sobre otra vida, deseando ser vivificado por el Poder de Dios.
El apóstol Pablo, señala también que este Evangelio que predicaba no lo había inventado él, sino que era el cumplimiento de "la promesa" que Dios había hecho durante siglos a la nación judía (2 Tim 1:1) “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús”. No olvidemos que Pablo había sido perseguido ferozmente por algunos de sus antiguos correligionarios judíos que le acusaban de haber abandonado la fe de sus padres, por eso vuelve a reafirmar que el Señor Jesucristo es el cumplimiento de las promesas hechas a la nación judía, y que él seguía sirviendo al Dios de sus padres, sin haber tenido que renunciar a nada de lo que las Escrituras decían (2 Tim 1:3) “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”. Y por otro lado, mira también hacia el pasado para considerar algunos hechos fundamentales que habían unido a Pablo y Timoteo de forma inseparable.

En primer lugar, vemos que ambos habían aprendido las Escrituras por medio de sus antepasados judíos. Ya hemos dicho que Pablo servía a Dios desde sus mayores que eran judíos, y de la misma manera Timoteo había aprendido desde niño a confiar en las Escrituras que le habían enseñado su madre y su abuela, que también eran judías piadosas (2 Tim 1:5) “Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”. (2 Tim 3:14,15)14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”. Pero aun había mucho más, y Pablo añade que "nos salvó y llamó" de acuerdo al propósito divino que se había originado antes de los tiempos de los siglos (2 Tim 1:9) “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”. Por supuesto, la salvación es algo que todos los cristianos auténticos comparten, y que les une en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia, pero en el caso de Pablo y Timoteo, además de la salvación, ambos habían recibido también un llamamiento muy especial al ministerio.

Es de suma importancia saber y comprobar que el guía espiritual lo haya constituido Dios por medio de Jesucristo, el apóstol Pablo, recuerda también el momento en el que Timoteo había recibido su propio llamamiento especial por medio de la imposición de las manos del apóstol (2 Tim 1:6) “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. Había sido Dios quien los había unido de esta forma en el ministerio. Hasta ese momento Pablo y Timoteo habían pasado largos años sirviendo al Señor juntos, pero la próxima partida del apóstol indicaba que había llegado el momento de separarse. Tuvo que ser difícil para Pablo exhortar a Timoteo a "participar de las aflicciones por el Evangelio" (2 Tim 1:8) “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el Evangelio según el Poder de Dios”. El apóstol se lo pide porque tiene plena confianza en Timoteo, puesto que está seguro de su "fe no fingida", y de su disposición para el servicio, de lo cual sus lágrimas sinceras para llenarle de gozo eran una prueba indudable.

Ahora bien, los recursos que Timoteo tenía a su disposición para cumplir estas exhortaciones eran más que suficientes. En primer lugar, Pablo le recuerda que contaba con "el Poder de Dios" (2 Tim 1:7,12) “7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de Poder, de amor y de dominio propio. 12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. En segundo lugar, tenía a su disposición la "Gracia en Cristo Jesús" (2 Tim 1:9) “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”. Y en tercer lugar, tenía el "Espíritu Santo" (2 Tim 1:14) “Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”.

Nuestro ministerio es; "Por la Voluntad de Dios". No ha sido nuestra propia elección, sino que es un encargo Divino que le ha llegado directamente de Jesucristo (Gal 1:1) “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)”. (1 Juan 2:25) " Y esta es la promesa que Él nos hizo, la vida eterna". Fuimos constituidos en este ministerio, con el fin de, fundar, predicar, y enseñar la Sana Doctrina de Cristo, en las Sagradas Escrituras, que nos traen la vida a través de Jesucristo y que ha sido antes prometido por medio de los profetas, y el mismo Señor Jesucristo. Si no hubiera habido tal promesa, nosotros no habríamos sido constituidos como ministerio.

Así pues, las exhortaciones e instrucciones que Timoteo estaba a punto de recibir provenían de un apóstol, que, en cierto sentido, era como un padre espiritual. Todo esto nos da una idea del respeto y solemnidad con las que Timoteo recibiría, leería y conservaría esta carta. Si no se entiende y respeta el principio de autoridad, la relación está condenada al fracaso, pero ocurrirá lo mismo si falta el amor y la amistad. Y esto es válido no sólo en cuanto a nuestras relaciones familiares entre padres e hijos, sino también en las relaciones con los servidores en la iglesia. Debemos poner énfasis, en la inmerecida bondad de Dios hacia el hombre pecador que no merece nada. Pero no debemos asociar la gracia únicamente con el momento en que somos recibidos al convertirnos, sino que es una corriente constante que nos capacita para afrontar cada nueva necesidad que se presenta.

Las Sagradas Escrituras hablan de la, "gracia sobre gracia" (Jn 1:16) “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia”. Y por esto sabemos que es suficiente para superar las dificultades y los tiempos de prueba (2 Cor 12:9) “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi Poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el Poder de Cristo”. Un poco más adelante en esta misma carta vuelve a recordarnos que la salvación y llamamiento ha sido por medio de “LA GRACIA” (2 Tim 1:9) “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”, y que para cumplir adecuadamente nuestro ministerio es necesario que nos esforcemos en la Gracia que es en Cristo Jesús (2 Tim 2:1) “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”.
Tenemos que ser conscientes de la Presencia de la Gracia de Dios en nuestras vidas. De esta forma sabemos que los orígenes de estas bendiciones no son humanas, sino Divinas: "DE DIOS PADRE". También es muy importante señalar el medio por el que llegan: "DE JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR". Asociamos el nombre de Jesucristo con el de Jehová Dios como la fuente conjunta de estas bendiciones, son una alusión clara a la deidad de Jesucristo.
Pero, en cualquier caso, también debemos resaltar la importancia de instruir a nuestros hijos en las verdades de la fe cristiana. ¡Cuántos excelentes siervos de Dios han recibido su primera enseñanza de las Sagradas Escrituras, por medio de sus madres! Y así fue como Timoteo llegó a ser la tercera generación en aquella familia que servía a Dios con una fe genuina. El don y el llamamiento recibido de Dios (2 Tim 1:6) “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”.
Y aquí encontramos la primera exhortación para que siga constante en nuestro ministerio. Por un lado, la hostilidad hacia el Evangelio está creciendo, de tal modo que muchos cristianos están muriendo por esta causa, y el mismo Pablo estaba encarcelado por esta misma razón.

Frente a este escenario en cual vivimos no debemos desalentarnos, y Por esta razón te animo a avivar el fuego del don de Dios que está en ti. Timoteo había recibido un don que le capacitaba para desarrollar cierto ministerio, y ahora se le exhortaba para que lo desarrollara por medio de su uso diligente. Aclaro que con esto no estaba reprochando a Timoteo que estuviera siendo negligente o perezoso en el desarrollo de su ministerio. Pero como sabemos, la tendencia del fuego es a apagarse, y las circunstancias que nos rodean al igual que a Timoteo bien pueden asfixiarte, así que quiero introducir nuevo oxígeno para que la combustión se reavive aún más y que siguas haciendo frente valerosamente a las serias dificultades con las que te vas a encontrar. Podemos decir que se trata de una exhortación preventiva, no correctiva.

Y por supuesto, nosotros también debemos recibirla. Tenemos que vigilar el fuego en el altar de nuestro corazón, alimentar constantemente nuestra relación con Dios, ejercitar los dones recibidos, para así no perder el celo y el entusiasmo por la obra del Señor Jesucristo, ni apagar su Espíritu en nosotros (1 Tes 5:19) “No apaguéis al Espíritu”.
Jehová Dios nos ha repartido diferentes dones (1 Co 12:11) “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como Él quiere”. Estos dones sirven para capacitar al cristiano para servir al Señor Jesucristo en las áreas específicas del ministerio al que hemos sido llamados. Necesitamos el amor de Dios en nosotros, que sin duda es la fuerza más poderosa del universo y que puede vencer toda nuestra resistencia a darnos por los demás sin importarnos el costo. El "dominio propio", que tiene que ver con el autocontrol, la sobriedad, la autodisciplina, el ejercicio de una mente sana y equilibrada. Todo esto resulta necesario en cada circunstancia. En tiempos de persecución se requiere calma y buen juicio para no reaccionar con fanatismo ni violencia. Pero igualmente en cada situación se necesita la presencia moderadora del Espíritu Santo en nosotros.

Poder, amor y dominio propio, unidos, harán que el siervo de Jesucristo sea firme e inconmovible en sus convicciones, pero también limará sus aristas, haciendo de él alguien bondadoso y entregado a los demás, celoso por la obra de Dios, pero sin fanatismos ni exageraciones desproporcionadas.

Y tenemos que reconocer que estos no son una capacidad natural en nosotros. No nacemos con ellos, ni se pueden conseguir estudiando, son fruto del Espíritu Santo.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 

miércoles, 30 de agosto de 2017

“TESTIFICANDO DE JESUCRISTO”

30 de Agosto de 2017
ENTRENANDO SOLDADOS DE JESUCRISTO
“TESTIFICANDO DE JESUCRISTO”
        LECCIÓN DE JESUCRISTO #16 (2TIMOTEO 1:3-13)
PROPOSITO DE ESTE TALLER: Es entender que La Sana Doctrina de Cristo, es un encargo que se nos ha entregado; tiene valor indecible en sí misma y nos será de ventaja indecible. Se nos ha encargado para ser preservada pura y completa, pero no debemos pensar en mantenerla por nuestra propia fuerza, sino por el Poder del Espíritu Santo que habita en nosotros; y no será ganada por los que confían en sus propios corazones y se inclinan a sus propios entendimientos. Como hay una perspectiva tan clara de la dicha eterna por la fe en Aquel que es la Resurrección y la Vida, pongamos más diligencia en asegurar su salvación para nuestras almas. Los que echan mano del Evangelio no tienen que avergonzarse, la causa que los librará, pero los que se oponen a éste serán avergonzados. El apóstol había encomendado su vida, su alma y sus intereses eternos al Señor Jesús. Nadie más podría liberar y asegurar su alma por medio de las pruebas de la vida y de la muerte. Viene el día en que nuestras almas serán interrogadas. A ti se te encargó un alma, ¿Cómo la ocupaste? ¿Al servicio del pecado o al servicio de Cristo? La esperanza del cristiano verdadero de menor estatura descansa sobre el mismo fundamento que la del gran apóstol. También aprendió el valor y el riesgo de su alma; también creyó en Jesucristo; el cambio obrado en su alma, convence al creyente que el Señor Jesús le guardará para su reino celestial. Pablo exhorta a Timoteo a que se aferre firme de las Sagradas Escrituras, a la sustancia de la sólida Verdad del Evangelio en ellas. No basta con asentir a las Sabias Palabras; hay que amarlas.
OBSERVACIÓN
3) ¿Cómo dice el apóstol que le sirve a Dios? R: desde mis mayores con limpia conciencia.
4) ¿Para qué quería ver a Timoteo el apóstol? R: para llenarme de gozo.
5) ¿Qué dice el apóstol cuando se acuerda de la fe no fingida? R: estoy seguro que en ti también.
6) ¿Cuál es el consejo de apóstol? R: que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7) ¿Por qué le dice el apóstol a Timoteo que avive el fuego? R: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
8) ¿Cuál es la recomendación del apóstol a Timoteo cuando le pide que no se avergüence de dar testimonio de Jesús y de él? R: participa de las aflicciones por el Evangelio según el Poder de Dios.
9) ¿Cómo opera el llamamiento Santo de Dios? R: no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.
10) ¿Qué es lo que se manifestó con la aparición de Jesucristo nuestro Salvador? R: quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio.
11) ¿Cómo fui constituido al igual que Pablo? R: predicador, apóstol y maestro de los gentiles.
12) ¿Por qué, cómo Pablo no me avergüenzo de decir mi llamado? R: porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
13) ¿Cuál es la recomendación de Dios por medio del apóstol Pablo? R: Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.
INTERPRETACIÓN
5) ¿Qué significa la fe fingida? R: La fe fingida ante el pecado; El pecado no es un conflicto simple, o decir que depende de la cultura en que vivimos por ejemplo todo somos pecadores, así me permito pecar, o nadie es perfecto y nos permitimos pecar, el pecado no se puede minimizar, el pecado es una transgresión al carácter de Dios, es lo opuesto a lo que me llama Dios a la santidad. La fe fingida ante el pecado nos coloca como mentiroso delante de Dios, (1Juan 1:6) “Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la Verdad”. Andar en tinieblas es vivir en pecado, podemos engañarnos a nosotros mismo, a nuestra familia, a la Iglesia, pero no a Dios. Él mira lo profundo del corazón (1Juan 1:10) “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Él mentiroso, y su Palabra no está en nosotros”. Habla de lo que dicen una cosa y andan en otra. Si hay pecado oculto en tu corazón que no confesaste, Dios nos ve como mentiroso. Dios permite el pecado, nosotros elegimos pecar o no, la verdadera fe descubre el pecado, la fe fingida cubre el pecado.
6) ¿Qué quiere decir que avives el fuego del don de Dios? R: (Mateo 24:12) Jesús nos dice: "y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará". Tener vida y avivar el don, es un llamado urgente para todos los que nos encontramos en este ayuno. Esta premisa del apóstol Pablo nos deja ver que podemos estar en una iglesia llena de dones y el gran poder de Dios fluyendo, con fuego y unción fresca y, aun así, algunos se encuentren apagados. No podemos ignorar, que en medio del avivamiento y el despertar espiritual que estaba viviendo la iglesia primitiva en la que día a día ocurrían milagros y señales por mano de los apóstoles, hubo un descuido, sí, un descuido espiritual. Por esto, el llamado a las iglesias de Apocalipsis fue un grito a DESPERTAR. Porque algo se había descuidado en ellas.
  1. La iglesia de Éfeso … Descuidaron el primer amor.
  2. La iglesia de Laodicea … Entraron en la tibieza.
  3. La iglesia de Sardis … Estaba muerta “aunque tenía nombre de que vives”.
  4. La iglesia de Galacia … Se alejaron de la cruz.
7) ¿Qué significa que no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio? R: “Poder” es el acompañamiento invariable del don del Espíritu Santo. (Luc.24:49); (Hch1:8); El temor es el resultado del “espíritu de servidumbre” (Rom.8:15). El temor dentro exagera las causas del temor fuera. “El espíritu de potencia” es el espíritu del hombre habitado por el Espíritu de Dios que comunica la potencia; esta potencia “echa fuera el temor” de nosotros, y nos estimula a echarlo fuera de otros (1Jn.4:18). Amor, que inspira al creyente, mientras “habla la Verdad”, con potencia, cuando da su testimonio de Jesucristo, al mismo tiempo que lo hagamos “en amor” (Efe.4:15). Dominio propio es más bien, “el traer al hombre a una mente sana”, “mente sana”, o “sobriedad de mente”; Estos tres dones son preferibles a cualquiera de los poderes milagrosos.
8) ¿Qué quiere decir no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor? R: La vergüenza es la compañera del temor; si se vence el temor, la falsa vergüenza huye. Pablo mismo (2Tim.1:12) y Onesíforo (2Tim.1:16) eran ejemplos de la profesión valiente que quita la vergüenza falsa. (2Tim.1:15). La prohibición o mandato negativo en el caso presente: “No te avergüences”, quiere decir sencillamente: “no empieces a avergonzarte”, pues no vemos señal de que Timoteo tuviese “vergüenza del testimonio”. El testimonio que Cristo dio delante de Pilato (1Tim.6:12,13; Jn.19:11) es un estímulo al creyente para que, según el ejemplo de Jesús, demos un buen testimonio o confesión.                                                      
9) ¿Qué significa que llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos? R: Que nos llamó, es decir, Dios el Padre es el que llama (Gal.1:6). El “llamamiento Santo” con una vocación hecha eficaz para nosotros por el Espíritu Santo; (Rom.8:28-30). Con vocación santa, la vocación literal a una vida de santidad. (Heb.3:1), “la vocación celestial”; mientras éramos pecadores y enemigos (Efesios1:18;4:1). La vocación viene enteramente de Dios y nos reclama enteramente para Dios. “Santa” da a entender la separación de los creyentes del mundo a Dios. No teniendo consideración para nuestras obras en su elección y llamamiento de gracia (Rom.9:11; Efe.2:8-9).
10) ¿Qué quiere decir que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la Inmortalidad por el Evangelio? R: La visible manifestación en la carne. Quitó la muerte, “quitó de la muerte su poder. “Muerte” da a entender que Cristo abolió la muerte, no sólo en algún caso particular, sino en su misma esencia, ser, como también en todos sus aspectos y consecuencias (Jn.11:26; Rom.8:2; 38; 1Cor.15:26; 55; Heb.2:14). La realización de la abolición de la muerte en su efecto completo será en la resurrección (Apo.20:14). La muerte del cuerpo entretanto no es sino temporal, y no es tomada en cuenta por Jesucristo ni los apóstoles. Sacó a la luz, haciendo visible por el Evangelio lo que antes estaba escondido en el propósito de Dios. La vida, del Espíritu, que obra primero en el alma aquí y que está por obrar en el cuerpo también en la resurrección. La inmortalidad, “la incorruptibilidad” de la nueva vida, no meramente del cuerpo resucitado, (Rom.8:11). Por el Evangelio, por medio del Evangelio, que saca a la luz la vida y la inmortalidad propuestas por Dios desde la eternidad, más manifestadas ahora primero al hombre por Jesucristo, quien en su propia resurrección ha dado la garantía del triunfo final de su pueblo sobre la muerte por medio de Él. Antes de la revelación evangélica de parte de Dios, el hombre, por la luz de la naturaleza y bajo las circunstancias más favorables, no tenía sino una idea leve, y superficial de una futura existencia del alma, mas ni la más leve idea de la resurrección del cuerpo (Hechos 17:18, 32).
11) ¿Qué significa que fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles? R: El verdadero llamado tiene evidencias, muy visibles por todos; Predicador porque predica, el Santo Evangelio, apóstol porque siembra iglesias y maestro porque trae las enseñanzas que recibe en revelación por medio del Espíritu Santo. Jesucristo es quien provee a su iglesia con el siervo específico que necesita para poder desarrollarse según la Voluntad de Dios. El mismo Cristo ascendido y glorificado, Jesucristo victorioso, ascendido por encima de todas las cosas, constituyó a unos para ciertas funciones o ministerios dentro de su propia iglesia. Constituyó equivale a dio. Cristo dio a unos estos ministerios por la Gracia de Dios. El énfasis está en la elección y autoridad soberana con las que Cristo llama para el cumplimiento perfecto de la Voluntad de Jehová Dios. (Efesios 4:11-16; 1Cor. 12:28; 1Tim. 2:7).
12) ¿Qué quiere decir MINISTERIO? R: Ministerio significa "SERVICIO", que es un ideal para todos los cristianos, la imagen de Jesucristo como siervo (Filipenses 2:5-7; Marcos 10:45). Es un vocablo con diversos significados, de siervos llamados y constituidos por Jesucristo para servir. Señala a las variadas tareas a través de las cuales la iglesia cumple con su misión en el mundo (Ef. 4:11,12) Oficio, deberes y funciones de un siervo y ministro, el conjunto de quienes cumplen tales servicios (Col 4:17), (1 Tim. 1:12), (2 Tim. 4:5).
APLICACIÓN
5) ¿Cómo demuestras que tu fe no es fingida? R: Entendemos que las “obras de la fe” que identifican o demuestran que nuestra fe es una fe viva, es el amor (San.2:14-19).
6) ¿Qué estás haciendo para avivar el fuego que está en ti? R: Esto tiene que ver con el ánimo y la motivación que el Espíritu pone en nosotros para continuar en el camino cristiano, no podemos seguir a Jesucristo, si no hay pasión y atracción hacia Él, (Apo. 2:4).
7) ¿Cómo demuestras que tu corazón es valiente y no es cobarde? R: Manifiesto el amor de Dios (1 Juan 4:18).
8) ¿Puedes decirnos que es un verdadero testimonio? R: Hablar de quien éramos sin Jesucristo, que pasó cuando tuvimos el encuentro con Jesucristo y quienes somos ahora en Jesucristo  (1Tim.6:12,13; Jn.19:11).
9) ¿Cuál es tu identidad en tu llamado santo? R: Fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles.

13) ¿Cómo retienes la Sana Doctrina de Cristo? R: Obedeciendo.

sábado, 26 de agosto de 2017

JEHOVÁ ES UN GUERRERO Y SU CAPITÁN ES JESUCRISTO

JEHOVÁ ES UN GUERRERO Y SU CAPITÁN ES JESUCRISTO
Esto que vamos a ver en esta predicación solo la podrán entender los elegidos por Jehová Dios. (Mateo 13:11-17)11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y Yo los sane. 16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”. Hasta que nuestro Señor Jesucristo venga por segunda vez, estaremos en guerra todos los días de nuestra vida, dónde nuestro Padre Celestial es el Guerrero Principal que nos guía por medio del Espíritu Santo y sabemos que nuestro Capitán es Jesucristo: (1 Corintios 2:14) “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. Sólo el hombre espiritual es una persona a quien Dios da el conocimiento de su voluntad. (Josué 1:5) “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé”. Lo que Jehová Dios decidió, darnos a conocer en las Sagradas Escrituras de la mente de Jesucristo y de su mente en Jesucristo, están Escritas.

SER SOLDADO DE JESUCRISTO, es un privilegio, porque nuestro Padre Celestial nos ha escogido (Juan 6:44)Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y Yo le resucitaré en el día postrero”. El gran privilegio de los cristianos es que tenemos la mente de Cristo, revelada por medio de su Espíritu Santo. Experimentamos su Poder santificador en nuestros corazones y damos buen fruto en nuestras vidas. (Zacarías 10:5) “Y serán como valientes que en la batalla huellan al enemigo en el lodo de las calles; y pelearán, porque Jehová estará con ellos; y los que cabalgan en caballos serán avergonzados”. ¡Qué poco se puede conocer mediante el poder natural! ¡La Mente de Dios solo se conoce a quien Él mismo la quiere revelar! El Espíritu Santo, capacitó a los apóstoles para dar a conocer su mente. (1Tm. 6:12)Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”. Claramente no nos manda que con Su Autoridad Divina nos ordena “pelear la buena batalla”. La Palabra de Dios nos advierte, que nuestra condición terrenal debe ser de un estado de alerta constante, para que permanentemente estemos apercibidos del peligro que nos rodea. Pero también nos detalla en forma muy precisa, los implementos que Dios nos ha entregado para que tengamos éxito en esta lucha contra el mal. ¿Quiénes son los que pelean la buena batalla? Naturalmente no son aquellos que consideran que su responsabilidad es solamente instalarse cómodamente en el asiento de una iglesia a escuchar, sino el que activamente y de una forma decidida y valiente “contiende ardientemente por la fe”. (Judas 1:3) “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. Las Sagradas Escrituras, describen constantemente la condición del creyente en este mundo y la compara con la de un soldado en el campo de batalla. Sabemos que no existe otra situación más angustiosa y turbadora, que necesita de todos los sentidos muy alertas, que cuando un combatiente se encuentra en el frente de batalla. Naturalmente que esta analogía no va para aquellos tibios y soñolientos que son arrastrados en la retaguardia por la inercia de las mayorías y no alcanzan a oír ni prestar atención a la voz de su Capitán, Jesucristo nuestro Señor.

El creyente que es movido por la fuerza del Espíritu Santo, es uno que empuja, choca y rompe las filas del enemigo de nuestras almas, que muchas veces ha logrado instalarse dentro de las mismas iglesias locales, como ministros fraudulentos. (2Corintios 11:13)13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”. Porque nuestro Padre Celestial nos advirtió que estos postreros tiempos de la iglesia “son tiempos peligrosos” (2Tim.3:1-5) “1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”. Donde hombres con apariencia de piedad están no solamente ofreciendo “fuego extraño”, sino que aún desviando al pueblo de Dios hacia el camino del error.

Por medio del mismo apóstol Pablo nos previno sobre este peligro: (Hch.20:29,30) “29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. 30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos”. Cuando tomemos plena conciencia de nuestra situación, y que nos encontramos en el frente de batalla, donde se encuentran muchos focos de disturbio, conspiración y alzamiento; Todo lo terrenal pierde su valor, y su único anhelo es llegar pronto a sus moradas celestiales junto a nuestro Señor Jesucristo. Y poder decir como el apóstol Pablo: (2Tim.4:7,8)7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; 8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”. El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar, y para cumplir más exitosamente su nefasta misión, se ha disfrazado como ángel de luz. (2Cor.11:15) “Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”. Muchas veces he expuesto este versículo y se refiere a que sus ministros “pueden” disfrazarse, pero la verdad es que Dios dice que “se disfrazan”, porque es un hecho, no una posibilidad.

No existe peligro mayor para el soldado que el exceso de confianza, porque esa autosuficiencia le hará abandonar el estado de alerta que le permitió salir airoso en la batalla frontal. El diablo conoce esta debilidad humana y es muy sagaz para hacer sus arremetidas especialmente después de una victoria. Pero nuestro Señor Jesucristo también lo sabe y no nos dejará en esos momentos que más lo necesitamos. Necesitamos siempre estar alertas a los dardos que el enemigo nos puede arrojar. Caminamos sobre un terreno “minado”, debemos movilizarnos con mucho cuidado y sigilo.
El Señor Jesucristo nos dice: (Mt.10:16) “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”. Pero para esta misión tan peligrosa, Jesucristo nos ha provisto de todos los elementos para asegurarnos la victoria, porque nos dice que: (Rom.8:37) “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. ¿En cuales cosas somos más que vencedores? Lo dice en el versículo 35, donde nos previene de los peligros que nos sobrevendrán: (Rom.8:35) “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”. En todo esto, somos más que vencedores, pero no olvidemos jamás, que esta victoria se logra “por medio de aquel que nos amó”, Jesucristo, nuestro único Capitán a quien servimos en este ejército vencedor. El poder y la fuerza de los victoriosos están en el Señor Jesucristo. (Efe. 6:10) “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza”. Hay quienes pretenden llegar a la ciudad celestial, con sus propias fuerzas, pero siempre será más sabio utilizar la Fuerza de Jesucristo.

Después de aclarar la procedencia del poder y la fuerza que disponemos, nos entrega una lista de los ARMAS DE NUESTRA MILICIA, que se nos ha otorgado para ser usados en esta lucha contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo. (Efe. 6:13) “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”. Porque ¿de qué nos serviría todo esto, si ante la menor arremetida del enemigo saliéramos huyendo? Una de las cosas que debemos recordar, es que todo este equipamiento que se nos ha entregado, es solamente para hacer frente al enemigo. La armadura no tiene ninguna protección para la espalda, porque no se considera la huida. El reino de Dios es de los valientes. (Ap. 21:8) “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”. La que sigue es arma, la más Poderosa que usó Jesús: (Santiago 4:7)Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”.

Ahora veamos el ejemplo de Jesús, de la forma en que Él, se sometió a Dios, resistió al diablo, y huyó de El: (Mateo 4:3-11)3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan. 4 El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la Boca de Dios. 5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. 7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”.
CONTINUEMOS CON LAS ARMAS DE NUESTRA MILICIA: (Efe. 6:14) “Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la Verdad, y vestidos con la coraza de justicia”. El versículo de (Ap. 21:8) que recién cité, donde los cobardes…tendrán su parte en el lago de fuego, está encabezado por los cobardes, y concluye esta lista con los mentirosos. La Verdad es un elemento imprescindible en el testimonio del cristiano para mantenerse firme, porque si dices o estás en una creencia falsa saldrá a la luz, (Mr.4:22) “Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz”. “Vestidos con la coraza de justicia”. Se refiere a la justicia de Dios, esto es lo que cubre el pecho del verdadero soldado de Jesucristo. Es más efectivo que el mejor chaleco a prueba de balas, nada lo puede penetrar.

(Efe. 6:15) “Y calzados los pies con el apresto del Evangelio de la paz”. (Isa. 52:7) dice: “¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina!”. ¿Para qué se utiliza el calzado? Naturalmente que, para caminar, y en este caso, para caminar y llevar las buenas nuevas del Santo Evangelio de Dios. Pero lamentablemente en nuestros días, la gran mayoría de los que se autodenominan “cristianos” andan descalzos, total, para estar sentados en la silla de una iglesia los días Domingo, no lo necesitan, porque no están ocupados en “llevar” el Evangelio como ordenó Jesucristo.
(Efe. 6:16) “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”. Con justa razón, nuestro texto inicial dice: “Pelead la buena batalla de la fe”, porque es imposible agradar a Dios sin fe (Heb.11:6)Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Sin embargo, el autodenominado “cristianismo” del día de hoy, descansa primordialmente sobre lo que ven. ¿Cuántos son los que dicen que están en un lugar u otro porque han visto grandes señales y milagros? Aunque sabemos que la fe es (Heb.11:1) “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Seguramente que a esto se debe a que muchos “miembros” de iglesias, han sido consumidos por el fuego de la duda y confusión, porque andan por vista, y no por fe. No tuvieron ese escudo para protegerlos.

(Efe. 6:17) “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios”. Soldados que cogen su espada únicamente para sacarle brillo y se preocupan de lucirla reluciente en su vaina, no son verdaderos soldados. El guerrero eficaz llevaba su espada desenvainada, muchas veces sucia con la sangre de sus enemigos, porque la utilizaban para hacer cortes e inferir el mayor daño posible al contrincante. Hoy el enemigo se ríe de muchos cristianos, porque pretenden enfrentarlo sin la Espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. El yelmo de la salvación”. El yelmo es el casco que protege la cabeza del guerrero. El enemigo pretenderá atacar con muchas dudas al cristiano, pero si tiene bien puesto el yelmo de la salvación, sus estocadas no tendrán efecto. La seguridad de nuestra salvación es indispensable para mantener los sentidos espirituales bien despiertos. Incluso en nuestro texto dice: 1Tim.6:12 “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna…”. Una vez que hemos subido en el barco cuyo Capitán es Jesucristo, no hemos de temer a las tormentas ni huracanes; los vientos de las tribulaciones no podrán hacernos naufragar. Jehová Dios dice con absoluta claridad: (Jn. 10:28) “Y Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi Mano”. El que Nuestro Padre Celestial nos sostenga de su Mano es una Arma Poderosa: (Isa 41:10-13) “10 No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo Soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la Diestra de Mi Justicia. 11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. 12 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. 13 Porque Yo Jehová Soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te ayudo”. Con justa razón la define como “vida eterna”, para siempre. Incluso llega a prometernos en (2Tm.2:13)Si fuéremos infieles, Él permanece Fiel; Él no puede negarse a Sí Mismo”. Aunque el verdadero hijo de Dios, a quien el Señor a lavado con Su Sangre Bendita, jamás podrá desertar de sus filas, porque permanecemos junto a Él cual el niño que camina tomado de la mano de su padre; no es la fuerza del niño la que le hace caminar junto a él, sino la fuerza de la mano de su padre. Como amorosamente lo dice en (Oseas11:4) Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida”. Por esta razón también nos asegura en (2Tes.3:3)Pero Fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal”. La seguridad que tenemos en las batallas y en la guerra, es fundamental, el yelmo para todo guerrero. Ser un soldado de Jesucristo significa ser un guerrero, uno que pelea la buena batalla de la fe. ¿Es Ud. un combatiente de este ejército? Entonces revisa si llevas el calzado del apresto del Evangelio, obviamente si es uno de aquellos que se ha conformado solamente con permanecer sentado, no lo necesitará. Pero de lo contrario, examina tu atuendo ¿llevas toda la armadura que le ha provisto Jesucristo? La vida del verdadero creyente es una constante lucha, por este motivo la compara con la vida de un guerrero. El Evangelio es un mensaje de paz, pero al mismo tiempo produce una reacción violenta en aquellos que lo rechazan, a esto se refiere Jesucristo cuando habla de la paz.

Una es la paz que deja en el corazón del hijo de Dios, al saber que todos sus pecados han sido perdonados y que le aguarda una eternidad gloriosa junto a Jesucristo. Esta es la paz de Jehová Dios que también nos transmite Jesucristo. Pero también nos dice Jesucristo que no vino a traer paz para con los inconversos, sino lucha y confrontación. (Mat. 10:34) 34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. 35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36 y los enemigos del hombre serán los de su casa”. La vida del creyente verdadero, es una constante lucha. Esto lo podemos ver aún con nuestros propios familiares inconversos como dijo Jesucristo.
También es casi inconcebible considerar que en los lugares de trabajo el creyente, aún destacando por su seriedad, responsabilidad, puntualidad y eficiencia, deba sufrir la persecución más despiadada de sus jefes y compañeros. Esto se debe a que haga lo que haga el creyente por no molestar a nadie, esta luz de santidad que irradia, es la que irrita a los inconversos, porque esta luz deja al descubierto sus propias faltas y eso lo transforma en un enemigo peligroso. (Jn.3:20) “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas”.

Otro elemento muy importante que dispone el soldado, es cuando sabe que la guerra pronto terminará, cuando el Príncipe de paz ponga fin para nosotros esta confrontación con la carnalidad, los falsos hermanos y los inconversos en general.
Hermanos, recuerden, esta guerra pronto se acabará, (Apo 21:4)Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. Pero que en aquel día podamos decir como el apóstol Pablo al finalizar: He peleado la buena batalla”. Que así sea. Amén.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).