lunes, 30 de noviembre de 2015

EL CONOCIMIENTO DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO NOS ENSEÑA A ESTAR QUIETOS Y ESPERAR EN JEHOVÁ DIOS

EL CONOCIMIENTO DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
NOS ENSEÑA A ESTAR QUIETOS Y ESPERAR EN JEHOVÁ DIOS

(Salmos 46:8-11) “8 Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra. 9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego. 10 Estad quietos, y conoced que Yo Soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 11 Jehová de los Ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah”. (Isaías 30:7,8) “7 Ciertamente Egipto en vano e inútilmente dará ayuda; por tanto yo le di voces, que su fortaleza sería estarse quietos. 8 Ve, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos, y regístrala en un libro, para que quede hasta el día postrero, eternamente y para siempre”. (Jeremías 42:10,11) “10 Si os quedareis quietos en esta tierra, os edificaré, y no os destruiré; os plantaré, y no os arrancaré; porque estoy arrepentido del mal que os he hecho. 11 No temáis de la presencia del rey de Babilonia, del cual tenéis temor; no temáis de su presencia, ha dicho Jehová, porque con vosotros estoy Yo para salvaros y libraros de su mano”.

ALGUNAS PERSONAS DICEN: "Yo no sé si Dios realmente existe". Otras dicen: "Yo sé que Él no existe". Y aún otras dicen: "Su existencia depende de lo que tú creas". Pero todas estas ideas modernistas tienen su respuesta en este texto: (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios". El versículo seis de: (Salmos 46:6) “Bramaron las naciones, titubearon los reinos; Dio ÉL su voz, se derritió la tierra”. Cierto, porque lo vemos hoy en día. La palabra "bramar" significa "causar un tumulto". Sí, esto lo vemos en Irak. Lo vemos todos los días en los periódicos y en la televisión. Sí, los musulmanes militantes braman y causan tumulto.

Pero es igual de cierto aquí, en Lerma, D.F., y Toluca, cuando manejas por cualquier autopista conduciendo bien tranquilo y algún pagano en su camioneta deportiva conduciendo tras de tí, te pondrá sus luces altas intermitentes, causando un alboroto y maldiciéndote al pasarte de largo, como si hubieses cometido el pecado imperdonable al conducir enfrente de él. Es muy difícil hallar quietud hoy en día. Siempre hay un estéreo retumbando, la TV chillando, alguna sirena aullando, o algún perro ladrando. Parece que nunca te puedes alejar del ruido. Sin embargo nuestro texto dice: (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".
Nuestros padres tuvieron mucho que decir tocante a la quietud, y la quietud significaba una ausencia de movimiento o una ausencia de ruido, o ambas. Ellos sintieron que deberían estar quietos al menos cierta parte del día, o ese día sería un desperdicio. Dios puede ser conocido…mejor en el silencio. Así lo creían, y así lo declaran las Sagradas Escrituras, en la Sana Doctrina de Cristo. La seguridad interior viene de la quietud. Debemos estar quietos para saber y conocer la Perfecta Voluntad de nuestro Padre Celestial. (Rom 12:1-3) “1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.
En esta predicación nos mueve a que pensemos y razonemos más profundamente sobre las implicaciones de este versículo. Primero, porque es difícil estar quieto, cómo nos comenta el pastor Víctor que él batalla con su hiperactividad, al grado de reconocer que necesita la ayuda del Espíritu Santo, para cambiar y poder tener la quietud que nuestro Padre Celestial le pide.

Entre más mecanizado se vuelva el mundo, lo más difícil se vuelve estar quieto. Entre más máquinas tengamos, más ruido experimentamos. Era mucho más fácil tener quietud en los días de antaño. Me pregunto si esta es una de las razones por las que no hemos tenido un avivamiento que sacuda nuestra Iglesia. Antes se oía mucho y en casi todas las generaciones que tuvieron avivamiento. ¿Podríamos culpar en parte el ruido de las máquinas? Creo que sí, porque: ¡Tienes que estar quieto para conocer a Dios! Un sermón no debe estar en quietud. Yo sé que ciertos hombres lidiarían con este tema en tonos bajos, pensando que el texto pide que el predicador esté quieto. ¡Pero no lo hace! Un predicador debe alzar la voz, y no dar una "homilía" callada. El predicador está supuesto a dar información de la Biblia de una manera que capte la atención de cada hermano.

SE NOS MANDA QUE: "prediquemos la Palabra… redarguyendo, reprendiendo, exhortando" (2 Timoteo 2:14-16) “14 Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. 15 Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado,  como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. 16 Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad”. (2 Timoteo 4:1-4) “1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y DOCTRINA. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la SANA DOCTRINA, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”.

Él estar supuesto a predicar como Juan Bautista, como Jesús y como el Apóstol Pablo. Debemos hablar los predicadores como Pedro en el Día de Pentecostés, cuando "alzó la voz" (Hechos 2:14) “Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras”. Sin embargo, nuestro texto no está hablando de la predicación. Está hablando de conocer. Si quieres conocer a Jehová Dios, a nuestro Padre Celestial del que te estoy hablando cómo predicadora, de la Sana Doctrina de Cristo en estos últimos tiempos, entonces tienes que estarte quieto. (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".
La persona que nunca está quieta interiormente, ¡nunca hallarás a Jehová Dios de quien cómo predicadora, de la Sana Doctrina de Cristo te hablo exteriormente!
Es difícil estar quietos. Tienes que planearlo y hacer tiempo para ello. ¡Te puedes sentar y oír cientos de sermones sin que Dios entre para nada, sin que Dios agarre y toque tu alma! Tienes que planear estar quieto. Tienes que hacer el tiempo para estar quieto, o Dios nunca te podrá hablar interiormente.
¿Por qué crees que nos molestamos cuando el pastor Víctor después de las predicaciones o enseñanzas todavía nos deja tareas para que leamos versículos? Quiere que vayas a casa y repases el bosquejo, y lo vuelvas a pensar. (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".
Si de verdad te interesa aprender lo que Jehová Dios está Hablando En la Sana Doctrina de Cristo entonces; Tienes que ir a tu casa, pensar y repasar sobre lo que escuchaste ese día o reprobarás el examen.
Entonces es verdad que el pastor Víctor lo dice para nuestro bien al dejarnos que repacemos versículos en nuestras casas y no lo hace par que armemos un alboroto. (Eclesiastés 12:9) “Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios”. (Pro 28:11) “El hombre rico es sabio en su propia opinión; Mas el pobre entendido lo escudriña”. Jesús nos lo confirma diciéndonos: (Juan 5:39,40) “39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida”. Sí tienes que tomar apuntes en la predicación, es porque tienes que repasar estos apuntes para entender la Sana Doctrina de Cristo y repetir las veces que sean necesarias para pasar el examen. Además tenemos que ser como el pueblo de Berea: (Hechos 17:10-12) “10 Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado,  entraron en la sinagoga de los judíos. 11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, ESCUDRIÑANDO cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. 12 Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres”. Y tú tienes que irte y estarte quieto, y pensar en esta Palabra de Poder, y luego lidiar con ella interiormente, o no te hará ningún bien. (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".

TAMBIEN, ES NECESARIO ESTAR QUIETO. Porque el ser humano es una criatura de hábitos. Lo que practicamos diariamente se hace hábito. Por ejemplo: yo he conducido automóviles por muchos años. Recuerdo que al principio tuve que pensar con cuidado sobre cada cosa que hacía al conducir. Ahora conduzco "automáticamente". Ya no tengo que decidir conscientemente qué hacer. Conducir se ha hecho un hábito, tan natural como caminar (lo cual es tan difícil al principio, pero después se hace "fácil" por hábito).

PERO EL PELIGRO ES ESTE: que todos tenemos "hábitos" religiosos.
No importa quién seas, tú has desarrollado hábitos de pensamiento acerca de Dios, de la Biblia, y de la religión en general. Nadie se puede escapar de esto pues: (Romanos 5:18-21) “18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; más cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro”.

Cada ser humano por naturaleza tiene una ceguera que le impide ver a Dios, habiendo nacido con naturaleza de pecado. Solo se tiene ideas acerca de Dios, pero no lo conocen a Jehová n a su Hijo Jesucristo ni tampoco al Espíritu Santo. La Biblia lo hace muy claro cuando dice: (Efesios 4:17-19) “17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza”.
ES POR ESTO QUE JEHOVÁ DIOS NOS DA ABÚNDATE DE SU PALABRA; En esta congregación, se distingue por lo extenso y mucho de su maná que es el alimento Espiritual para nuestras almas. Así que se sabe si uno anda con el corazón todavía endurecido es porque todavía andas habitualmente pensando las predicaciones son largas y extensas, estos pensamientos son cosas equivocadas acerca de Dios.
(1 Corintios 1:21)Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”.

Los cristianos de este mundo no conocen a Dios mediante su propia sabiduría. Los ateos continuarán siendo ateos. Los agnósticos continuarán siendo agnósticos (El agnosticismo es aquella postura filosófica o personal que, a grandes rasgos, considera inaccesible para el ser humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende o va más allá de lo experimentado). Los budistas continuarán siendo budistas. El católico continuará siendo católico. El evangélico decisionista continuará siendo evangélico decisionista (El decisionismo es una corriente de interpretación en la filosofía donde la ley tiene ciertos márgenes de interpretación que hacen que la ley de Dios la puedas aplicar de acuerdo con tu voluntad e influir sobre la decisiones a tomar, es decir, que la decisión es tuya y está bien). El Bautista inconverso continuará siendo Bautista inconverso.

EL SER HUMANO ES UNA CRIATURA DE HÁBITO ARRAIGADO. Y no hay nada más fuerte que el hábito religioso arraigado, porque: (1 Corintios 2:12-16) “12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”.

EL ÚNICO MODO DE SALIR DE ESTE HÁBITO RELIGIOSO ARRAIGADO; Es que un poder afuera de tí te "sacuda" y saque de tus pensamientos habituales sobre la religión. Tu punto de vista religioso debe ser completamente volteado al revés y puesto boca abajo. No me importa si has asistido a la iglesia veinte años, o si has leído la Biblia de pasta a pasta, si estás inconverso, tus "creencias religiosas" tienen que ser volteadas al revés y ser puestas boca abajo por un poder fuera de tí mismo. (Juan 3:5-10) “5 Respondió Jesús: De cierto,  de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?”.

Ahora, ¿cómo sucede esto? Bueno, primero, tienes que experimentar la quietud en tu alma tal como lo dice nuestro texto: (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".

Las palabras "Estad quietos" son de la palabra Hebrea que significa "cesar, dejar, soltar, estar quieto". "Cesa" tus propios pensamientos. "Deja" tus propios pensamientos. "Suelta" tus propios pensamientos. (Salmo 46:10,11) “10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 11 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob.  Selah”.
Aún tenemos que cuidar nuestra forma de hablar de que si hablas siempre en forma de cotorreo, entonces tu mente tiene que cambiar. ¡Césalo o no podrás conocer a Dios!

Yo siento la presencia de Dios ahorita mismo, al predicar esta enseñanza. Sí, claro que está con nosotros aquí en este momento. Y Jehová Dios está aquí. No tan claramente como aquella noche en el Monte Sinaí cuando Dios le habló a Moisés, pero lo suficiente para que nosotros sintamos Su presencia, para que sepamos por seguro que Él está respaldando por medio del Espíritu Santo esta Palabra que estoy predicando, lo suficiente para que hagas tuyas también estas palabras: (Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".

Los que hemos tenido la oportunidad de estar en la playa, ahí se siente la presencia de Dios en la quietud a la orilla del mar. Es por esta razón que cada Cristiano debe tener un tiempo de quietud a solas cada día alejado del ruido del mundo, alejado del cotorreo de su propio cerebro, un tiempo de quietud, quizá después de la lectura Bíblica, cuando has terminado de orar, cuando puedas simplemente estar en la presencia de Dios por unos momentos. Será un tiempo muy bien invertido.
En esos momentos de quietud el río de vida fluirá a tu alma. Y tú caminarás a través del avispero del mundo como un hombre transformado, como Jacob cuando dijo: (Génesis 28:16) "Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía". Estoy hablando de la meditación sobre Jehová Dios el Autor de las Escrituras Sagradas. El mundo está lleno de demonios y satanás mismo a veces se aparece como un ángel de luz. Pero tú no serás engañado por él si estás buscando que el Dios de la Escritura venga a ti. Él no dejará que la persona honesta que indaga sea decepcionada o defraudada por cualquier otro espíritu. Esta promesa es dada palabra-por-palabra dos veces en la Biblia.
"Si tú le buscares, lo hallarás" (1 Crónicas 28:9) “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; más si lo dejares, ÉL te desechará para siempre”.

Cuando Dios te da una promesa una vez, sabemos que podemos confiar que Él hará lo que prometió. Pero esta promesa es dada dos veces en la Biblia. Por lo tanto, tenemos doble seguridad de que es cierta. Pero hay una condición conectada a esta promesa. No es para todos, porque no todos llenarán la condición. Y la condición es buscarlo. Dios no se revela a aquellos que rehúsan buscarlo. (2 Crónicas 15:2) “Y salió al encuentro de Asa, y le dijo: Oídme, Asa, y todo Judá y Benjamín: Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él: y si le buscareis, será hallado de vosotros; más si le dejareis, ÉL también os dejará”.

Yo creo en cantar en voz alta y en predicar en alta voz, pero el mensaje de nuestro canto y predicación debe llevar a la gente a buscar interiormente a Dios. Si tú buscas a Dios interiormente te hallarás confrontado por tu propio corazón orgulloso por un lado, y tus pecados por el otro. Hallarás que la naturaleza Adámica(Adán) en ti y tus pecados en sí te apartarán de Dios.
Tratarás de hallar a Dios, pero descubrirás que: (Isaías 59:1,2) “1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”.

Ojalá que en estés correctamente, buscando a Jehová Dios, por medio de Jesucristo. (1Timoteo 2:5) "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre".

Tu lucha para encontrar paz con Dios terminará cuando tú vengas a Cristo, quién hizo el pago completo por tu pecado en la Cruz. Fue Jesús quien dijo: (Mateo 11:28) "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.

Cuando tú vienes a Cristo, tu pecado es perdonado por Su muerte y limpiado por Su Sangre. (Romanos 5:1) "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo".

Cuando tengas paz con Dios por medio de Jesús, podrás gozar la presencia de Dios.
(Salmo 46:10) "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios".

PREDICADORA DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: ASUCENA ALAMILLO; Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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APRENDAMOS EN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO QUE EN EL PERFECTO AMOR ECHA FUERA EL TEMOR

APRENDAMOS EN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
QUE EN EL PERFECTO AMOR ECHA FUERA EL TEMOR
(1 Juan 4:18-21) “18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 19 Nosotros le amamos a ÉL,  porque ÉL nos amó primero. 20 Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? 21 Y nosotros tenemos este mandamiento de ÉL: El que ama a Dios, ame también a su hermano”.

LA SITUACIÓN DE UN ALMA DESPERTADA: El temor tiene pena. En la Biblia se mencionan dos clases de temor, siendo muy opuestos el uno del otro. El uno es el temor que se respira en la misma atmósfera del cielo, mientras que el otro es el que se respira en el ambiente del infierno.
1. HAY EL TEMOR DEL AMOR. - Es el temor que se halla en la manera de ser del niño: el temor de Dios, (Prov 1:7) “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Amonestaciones de la Sabiduría”.  (Prov 9:10) “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia”. (Salmos 111:10) “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre”. Es el mismo Espíritu que había en el Señor Jesús. Sobre Él posaba "el espíritu del temor de Jehová Dios".
2. HAY TAMBIÉN EL TEMOR DEL TERROR. - Es el que caracteriza la manera de ser de los demonios: (Santiago 2:19) “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. Este temor es el que hubo en Adán después de la caída. Junto con Eva huyó de Dios al oír su Voz y trató de esconderse tras alguno de los árboles del huerto del Edén. Éste fue el temor del carcelero de Filipos: (Hechos 16:28-32) “28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa”. Éste es el temor a que nos estamos refiriendo, el temor del tormento. El temor tiene -pena. ¿Algunos de Ustedes han tenido alguna vez este temor que tiene pena? Permitidme explicarles cómo se produce en el alma.

PRIMERO: El hombre natural se desentiende de él y lo ahuyenta absteniéndose de presentarse delante de Dios y evitando todo aquello que -dice- le ocasiona complicaciones. (Jer.48:11) “Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha estado reposado,  y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado”. El hombre natural es como un campo que nunca ha sido removido con el arado y que se encuentra completamente cubierto de espinos y cardos. ¿Hay entre nosotros alguien que nunca ha temblado por su alma? Muchos de nosotros pensamos que somos mejores que nuestros vecinos. ¡Ay! que nuestro dulce, pero funesto sueño bien pronto será roto y despertaremos a la triste realidad. (Jer 48:12) “Por eso vienen días,  ha dicho Jehová, en que yo le enviaré trasvasadores que le trasvasarán; y vaciarán sus vasijas, y romperán sus odres”. Lot no entendió la transición de Dios para él.
Y Dios le envió trasvasadores, menos mal que ellos fueron trasvasadores de misericordia. Antes, en el capítulo 13 de Génesis, encontramos a Lot negándose a entender otra transición de Dios para su vida. En está ocasión Jehová Dios usó otro trasvasador de misericordia y este fue Abraham. Podemos encontrar que Abraham sí entendía las transiciones de Dios para su vida. Los líderes moabitas son los que resisten los cambios. Se niegan a ser dirigidos por el Espíritu Santo porque no disciernen que es el Espíritu Santo, y se aferran a lo conocido por no entrar a lo desconocido. Por lo cual se estancan en su desarrollo.

SEGUNDO: Cuando el Espíritu Santo de Jehová Dios abre los ojos del hombre natural, hace que tiemble aun cuando sea el más osado y desvergonzado de los pecadores. El Espíritu Santo le muestra el número de sus pecados y hasta diríamos que no le muestra el número de ellos porque no pueden ser contados. Antes de la obra del Espíritu Santo tenía una memoria que fácilmente olvidaba sus pecados; las blasfemias se desbordaban por su lengua y ni siquiera se enteraba. Cada día que transcurría añadía nuevos pecados en la negra lista que llena las páginas del libro de Dios y él ni se daba cuenta. Sin embargo, ahora el Espíritu de Dios le ha hecho sentir el Peso de ellos y la visión de ellos está siempre presente delante de él. Todos los pecados no perdonados, todas las barbaridades cometidas hace ya mucho tiempo -aunque. Hasta ahora completamente olvidadas, se levantan ante él acusándole y produciendo el temor de que estamos hablando. (Salmo 40:12) “Porque me han rodeado males sin número;  Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista. Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla”.
TERCERO: El Espíritu Santo hace sentir al hombre la grandeza de su pecado y la tremenda pecaminosidad del mismo. Antes consideraba al pecado como si fuese algo de escasa importancia, como un fantasma producto de una mente débil y supersticiosa, pero ahora se yergue ante él como. Un diluvio en el que habrá de perecer anegado. Siente que la ira de Dios pesa sobre él, le parece que un tremendo sonido de condenación azota sus oídos. Entonces no sabe qué hacer y su temor tiene pena. El pecado aparece ahora como una tremenda ofensa contra un Dios tres veces Santo, contra un Dios que es amor y contra el Señor Jesucristo y su amor. (2Ped 2:15-17) “15  Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, 16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. 17  Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre”.
CUARTO: Una tercera cosa que atormenta tremendamente al alma es el descubrimiento de la corrupción que hay en su corazón. Frecuentemente las personas que han sido redargüidas de pecado por el Espíritu Santo, son llevadas a experimentar la espantosa obra que se mueve en su corazón. A menudo la tentación y la convicción de pecado aparecen tan íntimamente relacionadas que producen un tremendo tormento que llena de pena el corazón, la pena del temor, pena que destroza el corazón. (2Tim 4:1-4) “1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”.
QUINTO: Otra cosa que atormenta horriblemente al alma radica en el hecho de la convicción que el Espíritu Santo obra en la conciencia haciéndole ver su completa incapacidad para salvarse a ¡sí misma, su total incapacidad para ayudarse a sí misma. Al principio de la experiencia de un hombre -que habiendo estado muerto en delitos y pecados es despertado-, éste piensa: "Pronto saldré de esta horrible situación, pues de ahora en adelante me mejoraré". Traza entonces muchos planes para reformarse y justificarse así a sí mismo. Cambia entonces ¡su vida, trata de arrepentirse e inicia una vida de piedad con oración y asistencia a SERVICIOS en la iglesia.
Sin embargo, pronto descubre que "sus justicias son como trapos de inmundicia" que está intentando cubrir sus miserias con trapos también inmundos; pronto es guiado por el Espíritu Santo a descubrir que cuanto él pueda hacer no significa nada que pueda justificarle, y que de él, sucio por naturaleza, nunca podrá salir nada limpio.
Entonces su alma se hunde en una horrible desesperación. Éste es el temor que tiene tormento. (Efesios 4:22-29) “22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

SEXTO: Teme entonces que nunca podrá ser hallado en Cristo. Ya algunos de nosotros quizá sabemos cuánto tormento produce este temor. El libre ofrecimiento de Jesucristo es el hecho que hace todavía más hiriente el temor que lastima nuestro corazón. Han oído predicar acerca de Dios, que está lleno de misericordia, qué invita a los pecadores a acudir a Jesucristo, que Jesucristo nunca echa fuera a los que a Él acuden pero temen que nunca llegar a ser uno de ellos. Temes que han pecado demasiado, que se han excedido, que han pecado más allí de la medida de la gracia. ¡Ah!, este temor tiene un gran tormento. (Mat 11:28) “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. Algunos han negado a pensar que no es buena cosa haber sido despertados.

CONSIDERACIÓN 1. - Éste es el único camino que conduce a la paz que excede a todo conocimiento. Es el método que Jehová Dios ha escogido con miras a llevarnos a sentir la urgentemente la necesidad que tenemos de Jesucristo antes de que venga a nuestros corazones. La paz que antes habíamos tenido era la paz de un sueño, una paz irreal; ahora que han sido despertados, comprenden que realmente era así. Preguntar ahora a las otras almas despiertas -y salvarlas después, si ellas se volverían a su antiguo sueño, el sueño de la paz que ahora han hallado será falso.
CONSIDERACIÓN 2. - Aun cuando no lo querías, habrías de ser despertado algún día. Si no lo son ahora, lo serán después en el infierno. En el infierno no habrá ni siquiera un alma que no haya sido despertada; allí todas temblarán llenas de espanto. Los demonios tiemblan, como también tiemblan las almas condenadas. (Santiago 2:19)  “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. ¿No sería mejor temblar ahora que tenéis tiempo de refugiarnos en Jesucristo? Es ahora que Jesucristo está aguardándonos para poder tener misericordia de nosotros.
EL CAMBIO QUE SE PRODUCE EN EL CREYENTE
(1Jn 4:18)En el Amor no hay temor, sino que el perfecto Amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. El amor de que se nos habla aquí, no es el amor que nosotros tenemos para con Dios, sino el amor que Él tiene para con nosotros. Todo lo que hay en nosotros o puede brotar de nosotros es imperfecto. Una vez que hayamos cumplido cuanto nos haya sido mandado habremos de decir: (Luc 17:10) “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”. El pecado se mezcla con todos nuestros pensamientos y con todas nuestras obras.

No nos significaría consuelo alguno que se nos dijera que si amamos a Dios perfectamente, entonces nuestro temor sería echado fuera, porque ¿cómo podemos nosotros obrar tal amor en nuestros corazones, cómo podemos nosotros producir este sentimiento en su perfección? Es el amor del Padre para con nosotros. Lo que echa fuera el temor. (1Juan 4:18) “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. Dios es perfecto y todas sus obras son perfectas. No puede hacer nada que no sea perfecto. Su conocimiento es un conocimiento perfecto, su ira es una ira perfecta, ¡su amor es un amor perfecto. Y es este amor perfecto el que echa fuera el temor.

Pero ¿de dónde procede este amor, o en dónde radica? Se halla y radica plenamente en Jesucristo. En dos ocasiones habló Dios desde el cielo para, decir: (Mat 3:17) “Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. (Mat 17:5) “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd”. Dios está perfectamente complacido con su obra consumada completamente. El corazón infinito del Dios también infinito se desborda en amor para con nuestro Señor Jesucristo. Hubo un tiempo en que exclamó: (Salmos 88:15,16) “15 Yo estoy afligido y menesteroso; Desde la juventud he llevado tus terrores, he estado medroso. 16 Sobre mí han pasado tus iras, y me oprimen tus terrores”. Sin embargo, ahora se halla disfrutando del perfecto amor de Dios, y ese perfecto amor echa fuera el temor.

Jesús es el Salvador de los desesperanzados. Cristo es, no sólo el Salvador de los desnudos y vacíos y de los que no tienen nada bueno y que puedan servirles de recomendación, sino que también es el Salvador de aquellos que se sienten incapacitados para darse a sí mismos. Es completamente imparable que nuestra situación sea, una situación demasiado desesperada para Cristo. Mientras permaneces en la incredulidad, la ira perfecta de Dios se halla amenazadora sobre nosotros. La ira de Dios es tan sorprendente como sorprendente es su amor. Ambos sentimientos brotan del mismo seno. Pero en el mismo instante en que miráis a Cristo, venía a ser hallados en la posición segura de su perfecto amor, amor que no conoce tibieza de ninguna clase, luz sin mezcla de sombra, amor sin nube ni montaña alguna que se oponga como un obstáculo. El amor de Dios echa fuera todos los temores.

EL AMOR NOS DARÁ CONFIANZA EN EL DÍA DEL JUICIO (1Jn 4:17) “En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo”.
Existe un día grande del que muy a menudo se habla en la Escritura: es el día del juicio, el día en que Dios juzgará lo oculto de los corazones de los hombres por el Señor Jesucristo. Toda alma no cristiana no podrá mantenerse en el día del juicio. Los impíos no permanecerán en el día del juicio. Actualmente, los pecadores son muy atrevidos y desvergonzados; su cuello se mantiene erguido como si su nervio fuese de hierro, y su frente parece de duro metal. La mayoría de ellos no se avergüenzan cuando son sorprendidos en pecado. Hablando entre nosotros, ¿no es extraordinaria la osadía con que los pecadores participan muchas veces de los actos religiosos, con hipocresía, como si realmente sintiesen lo que no sienten? ¡Con qué desfachatez y sarcasmo juran a veces y hacen sus votos! ¡Con cuánta osadía algunos impíos se acercan a la mesa de Jesucristo! Ah, pero ello durará sólo muy poco tiempo.
Pero cuando vuelva nuestro Señor Jesucristo, nuestro Santo Rey Jesús en toda su gloria, entonces los pecadores, de rostro endurecido por la desvergüenza, serán humillados. Quienes nunca han orado, empezarán a inclinar su rostro en actitud de reverencia y rendición. Los pecadores que presurosos corrían al pecado y también resueltamente a participar de la Cena del Señor o de cualquier otro acto religioso, empezarán a temblar llenos de flaqueza y chocarán sus rodillas entre sí.

¿Quién vivirá el día de la venida de nuestro Señor Jesucristo y quién podrá permanecer en el día del juicio? Cuando los libros se abran, por un lado el Libro de la Vida y por otro la Biblia, los muertos todos serán juzgados por las cosas escritas en ellos. Entonces el corazón de los impíos desfallecerá dentro de ellos y entonces empezará su vergüenza y perdición eternas. Muchos impíos se consuelan ahora pensando que su pecado no es conocido, que ningún ojo humano les ha visto; pero en aquel día los más secretos e íntimos pecados de cada uno serán sacados y llevados a la luz. "Toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio". ¡Cómo deberían de temblar y caer cubiertos de vergüenza, oh hombres impíos que se introducen hipócritamente en las congregaciones!

¿No os avergonzaría el que yo ahora descendiese del púlpito y delante de esta congregación los acusara de todos los pecados que han cometido durante la semana transcurrida, sacando a luz, todas las inmoralidades secretas, todo el rencor y malicia que está fuertemente sellado en lo más íntimo de nuestra conciencia? ¿No quedarían llenos de confusión y se taparían el rostro por la vergüenza? ¡Cuánto más en aquel día, cuando los pecados más secretos de toda nuestra vida serán sacados a luz y puestos al descubierto ante todo el mundo! ¡En qué eterna confusión se verá sumida muchas de nuestras almas en aquel día! Nos sentiremos morir de vergüenza, todo nuestro orgullo y vanidad habrán quedado para siempre, -aunque vivos---mortalmente heridos.

SIN EMBARGO, TODOS LOS QUE ESTÉN EN CRISTO JESÚS TENDRÁN CONFIANZA.
1. Porque Jesucristo será el juez. Cuánta paz inundará nuestros corazones aquel día cuando vean, creyentes, que Jesucristo es el juez, aquel que derramó su sangre por nosotros, aquel que es nuestro refugio, nuestro Pastor; nuestro todo. Todos los temores desaparecerán. Exclamaremos entonces: ¿Quién nos condenará? Porque Cristo es el que murió, En la misma bendita mano que contemplasteis abrió los libros, veréis las heridas que sufrió en la cruz cuando llevó sobre el vuestros pecados. Cristo, para vosotros, será el mismo en el día del juicio que es ahora.
2. Porque el Padre mismo os ama. Jesucristo y el Padre son uno. El Padre no haya pecado en vosotros porque como es Cristo, así somos nosotros en el mundo. Seremos juzgados en conformidad a lo que es nuestro refugio, así es que el amor de Dios será en nosotros en aquel día. Sentiremos la tranquilizadora sonrisa del Padre posándose sobre nosotros en tanto oiremos la voz de Jesucristo decir: "Venid, benditos de mi Padre".
Aprendamos a no tener ningún temor ahora en tanto vivimos aquí en la tierra, si en verdad somos de Jesucristo, porque tampoco lo tendremos en aquel día No temas, sino aguarda al Señor Jesucristo y tengamos buen ánimo.

LAS CONSECUENCIAS DE ESTAR EN EL AMOR DE DIOS.
(1Jn 4:19) “Nosotros le amamos a él,  porque él nos amó primero”. Cuando un pobre pecador se acerca a Jesús y halla en Él todo el amor perdonador de Dios, siente que nace de su corazón un sentimiento de gratitud y de amor que no puede ocultar. Cuando el hijo pródigo regresó a su hogar y sintió los brazos de su padre abrazándole fuertemente, sintió nacer tan vigoroso como el abrazo un sentimiento tierno de gratitud y amor para con su ofendido, pero amante Padre. Y del mismo modo cuando los rayos del Sol de Justicia se derraman sobre un alma, hace nacer y elevarse de lo más íntimo de ella sentimientos de amor para con Dios nunca antes conocidos.

Algunos de nosotros nos estamos esforzando por amar más a Dios. Vengamos, pues, a Dios. Y dejémonos amar por Él, aunque nos sintamos cuán indignos somos. Es mucho mejor ser amado por Él que incluso amarle, y, además, es el único y eficaz camino por el que podemos aprender a amarle. Él amor de Jesucristo nos constriñe. "Nosotros le amamos a Él porque Él nos amó primero" El único remedio que puede curar nuestros corazones de su fría dureza es mirar el corazón de Jesús.
Algunos de nosotros no teníamos el amor a Dios porque amábamos algún ídolo. Tengamos por cierto que nosotros nunca habíamos acudido al amor de Dios, y saben que ¡sobre nosotros descansa la maldición de Dios: (1Co 16:22) “El que no amare al Señor Jesucristo,  sea anatema. El Señor viene”.


PREDICADORA DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: ASUCENA ALAMILLO;
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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LA SANA DOCTRINA DE CRISTO TE ENSEÑA COMO RESISTIR LA TENTACIÓN

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO TE ENSEÑA COMO RESISTIR LA TENTACIÓN
(Santiago 1:12) “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”.

INTRODUCCIÓN
Son muchos los creyentes que se ven diaria y constantemente enfrentados a tentaciones y pecados del tipo sexual. El enemigo de nuestras vidas sabe que es uno de los pecados y tentaciones más difíciles de vencer, por esta razón usa esta estrategia con mucha frecuencia. La Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Pablo nos hace esta recomendación: (1 Cor. 6:18)Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. Huyan de la fornicación, indicando que cualquier otro pecado está fuera del cuerpo. Una advertencia similar nos hace en esta carta a Timoteo indicándonos que huyamos de las pasiones juveniles (2 Timoteo 2:22-26) “22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 23 Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. 24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”.

También debemos considerar que ninguna tentación proviene del Jehová Dios, La Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Santiago dice que: (Stg. 1:13-16) “13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni ÉL tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16 Amados hermanos míos, no erréis”. Sin embargo, es una realidad que muchos sinceros creyentes sucumben ante la tentación sexual e incurren en pecado.
Ante esta realidad, quiero pronunciarme en forma breve sobre las astucias del diablo y modos de operar que emplea para hacer caer en la tentación sexual, y también, compartir con ustedes algunas estrategias de resistencia a la tentación, y finalmente orientar para una restauración a aquellos que han caído.

1. EL MOMENTO DEL ATAQUE, La Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Pedro nos recomienda: (1 P. 5:8,9) “8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. Y Jesús nos dice: (Mt. 26:41) “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. Es evidente que el ataque del enemigo no será cuando estemos fortalecidos espiritualmente, nuestras vidas personales estén bien, estemos en oración y en santidad. El tentador será paciente y esperará un tiempo de debilidad espiritual, falta de oración y comunión con Dios, cuando las cosas no marchen bien en el matrimonio o en un tiempo de conflicto emocional y crisis de fe.

Mientras el tiempo transcurre el enemigo estará planeando día por día, mes por mes y en algún caso su plan puede demorar años en que tenga la oportunidad de llevarlo a efecto, esperando la oportunidad precisa para presentar la tentación de la manera más atractiva y sutil posible.
Cuando el Señor fue tentado por Satanás en su ayuno de 40 días al comienzo de su ministerio, el tentador no fue al Señor en la primera semana, ni en la segunda, esperó pacientemente hasta el final de los días del ayuno para ir con la tentación, cuando sabía que la debilidad y necesidad física del Señor era mayor. Es en el momento más crítico de las dificultades que estemos atravesando, cuando el tentador aparecerá con su batería de seducción preparada con paciencia y maestría.
Según el relato de la tentación del Señor (Mt. 4:2-4,) “2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a ÉL sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían”. Podemos deducir que el ataque tentador de satanás, está dirigido principalmente a tres áreas de nuestra vida:

1. NUESTRAS NECESIDADES FÍSICAS, EMOCIONALES Y AFECTIVAS.
En el caso del Señor, su necesidad era de alimento, por lo tanto física. En los creyentes como nosotros y en el tema que estamos tratando, las necesidades pueden ser de diversa índole, por ejemplo: falta de amor, de comprensión, de aceptación, incontinencia sexual, falta de pareja, dificultades en la relación matrimonial etc. Cualquiera o varias de estas necesidades serán usadas por el enemigo para hacernos caer en desobediencia y hacer presa de nosotros si cedimos a la tentación. Ahora notemos que el intento de satanás en esta área de la tentación es hacernos actuar fuera de la voluntad de Jehová Dios, es decir, por nuestra cuenta, para ello habrá preparado una forma de suplir nuestras necesidades de la forma más atractiva y llamativa posible.
La fachada que nos presenta puede e incluso hacernos pensar que es Dios mismo quien nos está preparando una salida para nuestro problema o supliendo nuestra necesidad, pero ¡ojo¡, recordemos que satanás se disfraza como ángel de luz (2 Co. 11:14) “Y no es maravilla, porque el mismo satanás se disfraza como ángel de luz”. Y su principal astucia es disfrazar la mentira y el error como verdad. ¿Cómo descubrió Jesús el engaño de Satanás?, lo hizo a través de su conocimiento de las escrituras, citándolas y confesándolas. Por eso Jesucristo dijo al diablo: (Mat 4:3) “Escrito está, no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Lo que satanás te ofrece es solamente una alternativa muy bien disfrazada para hacerte caer en desobediencia y luego hacer presa de ti. La alternativa del creyente siempre es la voluntad de Jehová Dios. Recuerda que satanás está usando tu necesidad, conflictos emocionales, familiares, matrimoniales etc. Para lograr su propósito, que es hacerte actuar fuera de la voluntad de Jehová Dios para llevarte a la desobediencia. Resístelo en el nombre de Jesucristo usando su palabra.
2. SATANÁS QUIERE HACERNOS DUDAR DEL CUIDADO Y AMOR DE JEHOVÁ DIOS POR NOSOTROS. Este es un aspecto de la tentación extremadamente importante en la vida del creyente, que no debe ser desobedecido por ningún motivo. Porque si el creyente duda del Amor y el cuidado de Dios por él, se sentirá sólo, sentirá que no le importa a nadie, por lo tanto que nadie se preocupará si hace las cosas bien o mal.

¿Cómo usa satanás las escrituras con nosotros?, satanás, usa por ejemplo: Las promesas de Dios que no se han cumplido en nosotros, dirá oraste por sanidad por tu mamá, papá, hermano, hijo y no hubo sanidad; tal vez una petición de muchos años que no ha tenido respuesta etc. Son muchas las cosa que en oración pedimos a Dios y que no siempre obtenemos la respuesta que deseamos y en el tiempo que queremos, pero esto no significa que Jehová Dios nos ha olvidado o que no tiene cuidado por nosotros, tal vez nos ha respondido de una manera que no nos hemos dado cuenta y por lo tanto no vemos la repuesta de Jehová Dios. Recuerda que el Espíritu Santo está formando el carácter de Cristo en nosotros, por lo tanto ÉL permitirá la prueba y la tentación en nuestras vidas, para hacernos crecer y madurar.
No le permitas a satanás que siembre la duda en tu corazón del amor de Dios por ti. Repréndelo, indicándole que eres hijo de Dios y El Padre ama a sus hijos. (Juan 1:12,13; 3:16) “12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo,  que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en ÉL cree, no se pierda, más tenga vida eterna”.

3. EL TENTADOR APELARÁ A NUESTRA CODICIA Y VANA GLORIA
Para realizar este propósito, el diablo llevó a Jesús a un monte muy alto y allí le mostró todos los reinos de la tierra y la gloria de ellos, y se los ofrece a cambio de su adoración y lealtad. Por tercera vez Jesús lo vence usando la misma estrategia, citándole las Escrituras, pero además esta vez, le manda irse. ¿Qué le ofrece satanás a los creyentes? Astutamente les ofrece justo lo que necesitan y de lo que están carentes: consuelo, cambios, libertad, muestra las luces de la diversión, regalos, atenciones especiales, todas las carencias que has estado experimentando, él ofrece suplirlas en abundancia y con una apariencia alucinante y encantadora.

Pero todos estos y otros ofrecimientos de satanás, no son mas que la fachada de la trampa, si piensas con detenimiento y pides revelación al Espíritu Santo, podrías ver el interior y el patio trasero, y te darías cuenta, que no es más que la entrada a la perdición y el infortunio. También los ofrecimientos de satanás son una invitación directa a los deseos de la carne y el apóstol Pablo dice lo siguiente al respecto: (Rom. 8:6-8) “Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”. Dios nuestro Padre puede darnos muchas cosas, que nos harán verdaderamente feliz y que no nos traerán dolor ni perdición, sino por el contrario, paz y felicidad duradera. Reprende al tentador y como Jesús no cedas a ninguno de sus ofrecimientos.

Todas las tentaciones en la vida del creyente, pasan por estos tres aspectos. Si están experimentando la tentación sexual, sea fornicación o adulterio y que más de alguno ha sucumbido y está experimentando los horrores de estos pecados, pero que a la vez, están luchando para salir de ello y ser restaurados. A continuación veremos algunas directrices que creo mediante la gracia y dirección del Espíritu Santo, les ayudarán a vencer la tentación y a restaurarse de la caída.



EL OBJETIVO QUE TIENE SATANÁS AL TENTARNOS
El diablo es un ladrón, y Jesús dice que (Juan 10:10) “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. El apóstol Pedro dice que (1Pe 5:8,9) “8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”.

El diablo sabe que no puede destruir a un creyente que está en obediencia a Jehová Dios, este creyente podrá ser probado con muchas dificultades que pueden herirlo profundamente, pero la prueba y las dificultades pasarán y obtendrá la victoria en su vida. Por lo tanto, satanás usa la tentación sexual para poner al creyente en desobediencia a la Palabra de Jehová Dios, para así vulnerar el círculo de protección que lo rodea por causa de su obediencia. Cuando el diablo logra hacer caer al creyente en la tentación, el círculo de protección se rompe y se abre una brecha que le otorga una entrada legal a satanás a su vida por haber desobedecido el mandamiento de Jehová Dios. Luego que satanás logra su propósito de hacer caer en el pecado de desobediencia, con su espíritu de fornicación o de adulterio, se instala legalmente en la vida del caído o caída, junto a varios otros espíritus que acompañan a la fornicación y el adulterio. Es como una ocupación de territorio en una guerra por el enemigo. Entre los espíritus que acompañan a la fornicación y el adulterio están: la rebeldía, el miedo, la dureza de corazón, la mentira, la vergüenza, la turbación de espíritu y la opresión mental.

El creyente pierde la paz en su interior, se llena de resentimiento, vergüenza y sentido de culpa, el Espíritu Santo es contristado dentro de él provocándole una profunda amargura. Ahora su mente y alma han recibido una invasión de espíritus demoníacos, que comienzan su obra destructora y de muerte. El campo de batalla constante del creyente que ha caído en pecado sexual es su mente, que no descansa de los ataques del enemigo que ha entrado a su vida. Las obras de la carne comienzan a manifestarse, alguna de ellas son: (Gálatas 5:19-21) “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas...”.  El Espíritu Santo es cada vez más contristado y la angustia puede llegar a ser insoportable. Además de toda la lucha interna, mental, comienzan a manifestarse los problemas externos, con las amistades, familiares y por su puesto si se es casado con la pareja. Esto es a groso modo lo que quería lograr satanás para comenzar su diabólico plan, porque finalmente lo que quiere, es lograr que el creyente este en absoluta desobediencia a Jesucristo para llevarlo al mundo, donde por todos los medios tratará de destruirlo completamente.

Si es esta la situación de algunos de ustedes, les tengo buenas noticias. Primero les quiero decir que Dios nuestro Padre es misericordioso y perdona nuestros pecados, el profeta Isaías lo dice de esta forma: (Isa. 1:18) “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; y si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. El apóstol Juan lo dice así: (1 Juan 1:9) “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Y otra vez Juan dice: (1 Jn. 2:1) “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el padre, a Jesucristo el justo”.
PASOS PARA LA RESTAURACIÓN
1. RECONOCER QUE SE HA DESOBEDECIDO Y COMETIDO UN PECADO DE MUERTE DELANTE DEL SEÑOR.
Pedir perdón al Señor con arrepentimiento y humillación sincera y verdadera, el arrepentimiento y la humillación debe ser con convicción de que se ha desobedecido delante de Jesucristo y de Jehová Dios y pecado contra si mismo y el prójimo. El Arrepentimiento debe ser en los términos de la Palabra Escrita en la biblia, no en lo que nos indique nuestra mente; Juan el Bautista dice: (Mateo 3:7-9) “7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. La convicción de pecado debe ser absoluta y completa con repudio y renunciación a la acción cometida.

2. EL ARREPENTIMIENTO DEBE ESTAR ACOMPAÑADO DE CONVERTIMIENTO.
Esto significa, dejar inmediatamente el pecado y la desobediencia, un volverse absolutamente en 180º del camino equivocado y ponerse en obediencia a su Palabra. El convertimiento también debe ser en los términos de la Sana Doctrina de Cristo, como lo dice el profeta Joel: (Joel 2:12 y 13) “Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mi con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo”.

No permitas que tu mente natural argumente a favor del pecado que has cometido, ni busques justificaciones, esto sería una muestra de un falso arrepentimiento y el enemigo seguiría haciendo presa de ti, no hagas caso de los ofrecimientos de satanás, pues él no se alejará inmediatamente de ti, sino que te buscará por algún tiempo para tratar nuevamente de hacerte caer en desobediencia. Tu resistencia debe ser firme y sin vacilación. El apóstol Santiago nos da la fórmula de resistir en forma correcta, él dice: (Stg. 4:7-10) “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará”. Si te mantienes en obediencia, nuevamente el círculo de protección se cerrará a tu alrededor y el Espíritu Santo comenzará su obra de restauración y limpieza en tu vida.

3. TU DECISIÓN DE VOLVER A LA OBEDIENCIA, DEBE SER UN ACTO FIRME E INQUEBRANTABLE DE TU VOLUNTADA SOMETIDA AL SEÑOR.
La victoria y restauración completa para tu vida la obtendrás con una decisión firme, inquebrantable y trascendente de renunciación al pecado y la desobediencia. Si permites en algún rincón de tu corazón la posibilidad de continuar con el pecado, porque te parece una buena alternativa, estarás muy equivocado y en serio peligro, la restauración demorará más tiempo o tal vez nunca la logres. Es la decisión de tu vida, obedecer o no obedecer.

4. DEBERÁS REALIZAR UN ACTO DE VALENTÍA SUPREMA
Finalmente, para tu restauración completa es necesario un acto de valentía suprema, deberás enfrentar las consecuencias de tu desobediencia, luchar hasta reparar los daños que el enemigo te ha causado, reconocer con humildad y sinceridad tu error, pero sabiendo que Jehová Dios por medio de Jesucristo te ha perdonado y que ya ha comenzado tu proceso de restauración, y como dijo el apóstol Pablo, tú también puedes decir: (Filipenses 4:13) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Gloria a Jehová Dios y a nuestro Señor Jesucristo por su amor.

CONCLUSIÓN:
Si tu arrepentimiento y conversión son genuinos, el enemigo ha sido echado de tu vida por Jesucristo, pero quedarán alguna marcas y manchas en tu mente, que el Espíritu Santo te ayudará paso a paso a sacar de ella. Recuerda que tu alma ha experimentado una invasión de espíritus demoníacos, que aunque han sido echados de tu vida por el Poder de Dios, quedarán algunas huellas por algún tiempo.

En nuestra alma están nuestras emociones, sensaciones, imaginaciones y la voluntad, después de una caída de este tipo quedan algunas manchas y huellas, por ejemplo vendrán recuerdos y sensaciones que te atormentarán, de ninguna manera cedas a tus recuerdos y los deseos de tu carne, crucifícala en el nombre de Jesucristo. Es aquí donde debes echar mano a las armas de nuestra milicia de las que el apóstol Pablo dice: (2 Corintios 10:4-6) “3  Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta”.

Las fortalezas son las estructuras mentales equivocadas, que el enemigo logra crear en nuestras mentes con su invasión demoníaca cuando estamos en desobediencia, las cuales debemos destruir y derribar completamente a través de las armas espirituales y la obediencia absoluta al Señor. No debes asustarte si hay demora en que tu mente quede completamente limpia, es un proceso de limpieza que puede demorar, pero persiste hasta que con la gracia del Espíritu Santo y tu constancia, logres la limpieza completa.

Con oración, sometimiento a la voluntad de Jehová Dios nuestro Padre Celestial y a nuestro Señor Jesucristo, confesión de la Palabra de Dios y el tiempo, el Espíritu Santo limpiará tu vida y te dará la victoria completa sobre la tentación y la caída. Como dice el apóstol Pablo a los filipenses: (Fil. 1:6) “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. Gloria a Jehová Dios nuestro Padre Celestial y a nuestro Señor Jesucristo por su gracia magnífica.

Dios les bendiga amados hermanos y adelante, Dios te ama y te ayudará.

PREDICADORA DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: ASUCENA ALAMILLO; Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.                                  https://www.facebook.com/milibertadorviene
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