lunes, 16 de abril de 2018

LA OBEDIENCIA ES LA ÚNICA SEÑAL DE QUE LE CREES A DIOS

15 de Abril de 2018
LA OBEDIENCIA ES LA ÚNICA SEÑAL DE QUE LE CREES A DIOS
Jehová Dios no se conforma con que solo tengamos el conocimiento de que Él existe. Porque en las Sagradas Escrituras dicen: (Hebreos 11:6) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Creer que Dios existe es sólo el comienzo, en las Sagradas Escrituras, encontramos que aun los demonios creen, (Santiago 2:19) “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. Jehová Dios, quiere una relación personal y dinámica con cada uno de nosotros, que transformará nuestra vida. Quienes con sinceridad lo buscan hallarán que son premiados con la Presencia íntima de Jehová Dios, es importante que cada uno reflexione si verdaderamente cree en Jehová Dios y su Poder por medio de su Hijo Jesucristo. Veamos cómo podemos creer sin ver. Porque uno de los principios más comunes en nuestro tiempo se fundamenta en ver para creer como fundamento para el desarrollo de su fe. Tales personas en muchas ocasiones se denominan cristianos y hasta creyentes, pero no pueden creer hasta que todo tenga una explicación lógica, haya evidencias de lo ocurrido y se pueda explicar el proceso como se produjo. Sin embargo, la fe va más allá de la lógica, los procesos y las evidencias. Es avanzar simplemente creyendo que Jehová Dios es Poderoso para hacer todo aquello que pedimos y necesitamos en conformidad con Su Voluntad.

Para creer tenemos que tener un objetivo. Por ejemplo: Si estudias lo haces para la vida y no para solo un rato. Y Si trabajas es para ganar un sueldo. Entonces, todo lo que hacemos tiene un objetivo, en las cosas de nuestro Padre Celestial y Dios es de la misma forma y es aquí donde la fe tiene su objetivo el cual es Dios. Porque es como le agrada a Él que tengamos una intimidad con Él por medio de Jesucristo. Porque es allí donde encontraremos nuestra fortaleza. Porque las Sagradas Escrituras, declaran que es imposible agradar a Dios sin fe. Se llama incredulidad al hecho deVER PARA CREER”, porque pone una barrera al mover de Dios: (Juan 20:24, 25) “24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré”. Este es un ejemplo de las inclinaciones más comunes de las personas es ver para creer. El apóstol Tomás, aun cuando fue testigo de los milagros obrados por el Señor Jesús y de las afirmaciones del Maestro en torno a que, al tercer día después de muerto, resucitaría (Juan 20:24) “Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino”. El apóstol Tomás personifica a quienes, llamándose creyentes y cristianos, se mueven para el principio de ver para creer (Juan 20:25) “Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré”. Tomás no creyó a las palabras de sus consiervos discípulos sobre la resurrección de Jesús; Tomás necesitaba evidencias para creer. La fe auténtica reta nuestra lógica humana. La fe auténtica no obedece a procesos lógicos. La fe auténtica no siempre nos arroja evidencias para explicar.

Jehová Dios espera que seamos hombres y mujeres con una fe de “CREER PARA VER”. Tomás comenzó a ver rotas las barreras de la incredulidad al ser testigo de la aparición del Señor Jesús en el espacio donde se encontraban reunidos (Juan 20:26) “Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros”. El Señor Jesús le enseñó a Tomás las evidencias de su resurrección para despejar las dudas que albergaba su lógica humana (Juan 20:27) “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; Y no seas incrédulo, sino creyente. 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!”. Entonces Tomás… Tuvo un encuentro con el Señor Jesús que derribó en su vida las fortalezas de incredulidad (Juan 20:28) “Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!”. Necesitamos un encuentro personal con el Señor Jesús que avive nuestra fe. Necesitamos caminar de la mano de Jesucristo, para que nuestra fe crezca. El Señor Jesús dejó claro que Tomás era incrédulo a pesar de que había estado con Él todo el tiempo (Juan 20:29 a) “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste…”. El Señor Jesús declara bienaventurados a quienes creen sin haber visto (Juan 20:29 b) “…Bienaventurados los que no vieron, y creyeron”.
Abraham es un ejemplo de quien “CREE PARA VER”. Abraham es ejemplo de quien creer para ver (Romanos 4:16, 17) “16 Por tanto, es por fe, para que sea por Gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; No solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros 17 (como está Escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen”. Abraham creyó que Jehová Dios es un Dios que resucita a los muertos, convicción de fe en la que no le inquietó la lógica, los procesos o las evidencias. Abraham creyó a la promesa de Dios.

Creer en una promesa es creer para ver.  Abraham creyó que Dios llama las cosas que no son como si fueran. Abraham siguió creyendo aun cuando tenía todas las circunstancias en contra (Romanos 4:18) “El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia”. Abraham no se debilitó en la fe aun cuando el cumplimiento de la promesa parecía imposible (Romanos 4:19) “Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara”.  Abraham tenía claro que la duda siembra en nuestro corazón la semilla de la incredulidad (Romanos 4:20) “Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios”. Abraham se fortaleció en fe. Abraham glorificó a Jehová Dios aun cuando no veía el pronto cumplimiento de la promesa. Abraham estaba convencido que Jehová Dios hace posible lo imposible (Romanos 4:21) “plenamente convencido de que era también Poderoso para hacer todo lo que había prometido”. Las Sagradas Escrituras, nos enseñan sobre la vida de dos hombres que en su momento, y en circunstancias aisladas, marcaron la diferencia. El primer de ellos es Tomás, el discípulo de Jesús quien a pesar de estar con el Maestro mucho tiempo y de ostentar el rótulo de creyente, era incrédulo. La otra persona es Abraham, el padre de la fe. Él simplemente creyó para ver. Se movió en la dirección correcta, tomado de la mano de Jehová Dios. Creer es tener la certeza de que Jehová Dios cumplirá las promesas. No permitir que la duda siembre en nuestros corazones la semilla de la incredulidad porque, de lo contrario, crecerá hasta convertirse en una enorme barrera para el mover de Dios.

Jehová Dios, quiere una relación personal y dinámica con cada uno de nosotros para transformar nuestra vida, si tan solo creemos en ÉL. Si creemos con sinceridad y lo buscamos, hallaremos que seremos premiados con la Presencia íntima de Jehová Dios. La cual: Transformara nuestra vida. Cambiará todo lo que necesita ser cambiado. Cuando creemos que EL existe, somos impactados por este Poder maravilloso de Jehová Dios.
El que cree en Dios, irá a Él. (Mateo 14:28–33) “28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29 Y ÉL dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; Y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. 33 Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios”. Podemos ver a un Pedro que creyó en Jesús y enseguida fue impactado positiva mente y fue a Él. Pedro caminó sobre el agua, no por diversión ni por jactancia, sino porque creía en Él y quería ir a Jesús, y en eso fue sostenido maravillosamente. No podemos siquiera creer en Jesús a menos que seamos sostenidos por su Poder. Cuando dejamos de creer en Jesucristo para mirar la grandeza de las dificultades que se nos oponen, empezamos a desfallecer, pero cuando le invocamos, Él extiende su brazo y nos salva. Jesucristo es el gran Salvador; Quienes serán salvados deben creer en Él y clamar pidiendo salvación; Nunca somos llevados a este punto, sino hasta que nos hallamos hundidos: El sentido de la necesidad nos lleva a Él.
Ahora quiero citar otro ejemplo donde dice la Palabra de Dios, que se levantó Gedeón muy temprano con su campamento, más bien, el pueblo que estaba con él, junto a la fuente de Harod, o sea junto a una fuente de agua y que tenía el campamento de los Madianitas al norte, más allá del collado de More. Cuando Jehová Dios, le dijo a Gedeón que el pueblo que traía era demasiado para pelear contra los Madianitas, la Escritura menciona “el pueblo que estaba con él”. (Jueces 7:2) “Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado”. Veo dos razones por las que Jehová Dios, no quería que asistieran todos a la batalla; Primero, dice la palabra de Dios que: “… no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: mi mano me ha salvado”. Segundo, es porque Jehová Dios separaría los corazones que deberás sabrían ser honestos y reconocer que Dios les daría la victoria.  Así que Jehová Dios le indicó a Gedeón que diera una cierta instrucción, que deberás se vería, quien estaba dispuesto a pelear, y quien estaría ahí, solo porOrgullo” o “A mí sí me escogieron” o “Si que soy valiente” o “No nos harán nada, somos muchos”. Así que Dios, en Su Sabiduría de conocernos, dio la instrucción a Gedeón para comenzar laselección”. (Jueces 7:3) “Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil”.

¡Miren nada más cuantos eran! treinta y dos mil y de estos madrugaron como dice la Palabra y comenzaron a regresar, pienso que al comenzar unos a hacer los movimientos de “Regresarfue como una cadenita: Al ver uno que se iba su compañero, pienso que decían entre sí: “Vámonos, pues quedarán pocos y perderán la batallaasí que solo quedaron diez mil. Pero para Jehová Dios los que quedaban eran Muchos, porque Dios le dio otra instrucción a Gedeón para que seleccionara a los Hombres que lo acompañarían a la batalla para conquistar a los Madianitas… Jehová Dios le dio la instrucción numero dos a Gedeón para seleccionar a los hombres valientes y arriesgados que irían a pelear la batalla con él. (Jueces 7:4,5)4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; Mas de cualquiera que YO te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá. 5 Entonces llevó el pueblo a las aguas; Y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aquél pondrás aparte; Asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber. 6 Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; Y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas”. Solo trescientos hombres lamieron el agua, los demás doblaron sus rodillas para beber, pero antes Dios, selecciono a los que irían y se quedarían, vemos con esto, que Dios hizo tres selecciones de Hombres.

Así que Dios le mencionó a Gedeón que con estos trescientos hombres El le daría al pueblo de los madianitas, con solo estos hombres seleccionados por Dios, Gedeón tendría la batalla ganada, aquí hay algo importante que resaltar, Gedeón en ningún momento cuestionó a Dios sobre la selección de Hombres, Gedeón solo obedeció lo que Dios le estaba indicando hacer con el pueblo, a pesar de que el pueblo-ejercito era numerosísimo, y seguramente Gedeón, sabia la importancia numérica que llevaba, pero también sabia y sabia mejor, que él tenía que confiar en lo que Jehová Dios le indicaba. (Jueces 7:7) “Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os SALVARE, y ENTREGARE a los madianitas en tus manos, y vallase toda la demás gente cada uno a su lugar”. Aquí está la respuesta de algo importante, Jehová Dios hablándole a Gedeón en tiempo futuro, tres palabras que seguramente reconfortaron a Gedeón: 1 Os salvare. 2 Entregare. 3 A los madianitas en tus manos. Tres promesas de Jehová Dios en un solo versículo, la victoria adelantada para Gedeón, pero Gedeón aquí tenía que obedecer para que esto que le decía Dios, se cumpliera. Ahora quiero porque es el tiempo de preguntarte: ¿Tú crees en las promesas de Dios? Las Promesas de Jehová Dios hay que guardarlas en el corazón, porque de estas promesas dependen muchas cosas que Jehová Dios tiene preparadas para nosotros, aunque a veces no sepas como Dios te puede dar esto o aquello, o de qué forma lo hará, porque el panorama se ve tan incierto y contrario que nuestra mente humana no llega a comprender lo que está pasando, o como Dios hará lo que nos está diciendo en el corazón que hará, pues si Él lo dice, Lo hará, pues, no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta.

¡Imaginemos a Gedeón, de 32,000 hombres que llevaba a la batalla, solo Dios selecciono 300! ¿Podría Dios hacer que Gedeón les ganara a los madianitas con solo trescientos hombres? Creo que los madianitas saldrían con todo, a la batalla, pues Gedeón había derribado la imagen de baal, y esto tenía muy enfadado a los amalecitas, madianitas y a los del oriente, (Jueces 6) Ya que el padre de Gedeón, tenía este altar a este dios, pero Jehová, le dio la instrucción a Gedeón para que derribara este altar. Del hato del padre sacrificara un toro de siete años y también derribará la imagen de asera que estaba junto al altar de baal. Gedeón, hizo todo esto, por eso se levantaron contra él, así que imagínate como saldrían estos tres pueblos contra Gedeón, no con flores ¿verdad? Además, debemos pensar que las situaciones numéricas a veces nos hacen dudar, pues estas situaciones a veces superan a la realidad que estamos viviendo, pero debemos confiar en Dios porque sabemos y entendemos que Él es un Dios de Poder, y que El usara ese “poco” o ese “mucho” a nuestro favor si en El confiamos, veamos que paso con Gedeón y su Ejercito: Así que Dios le dijo a Gedeón que descendiera al campamento de los madianitas, los cuales tenían por compañía a los amalecitas y a los hijos del oriente… pero ¿Que crees? Gedeón, tuvo temor de descender a donde se encontraban los madianitas, (Jueces 7:9-11) “9 Aconteció que aquella noche Jehová le dijo: Levántate, y desciende al campamento; porque yo lo he entregado en tus manos. 10 Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, 11 y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento. Y él descendió con Fura su criado hasta los puestos avanzados de la gente armada que estaba en el campamento”. Fíjate cuán grande eran los que combatirían contra Gedeón que dice la Palabra de Dios que Los Madianitas, Los Amalecitas, y Los Hijos del Oriente, estaban “tendidos” como langostas en multitud, o sea que se veían una gran cantidad de ellos, la Palabra de Dios, nos dice que se veía una gran multitud de ellos, así como sus camellos, que eran innumerables, o sea que a simple vista, no se podían contar, pero, recuerda que Dios ocupa las diferencias numéricas a favor nuestro, ya sea que veamos poco o veamos mucho, Dios actúa en nuestro favor, para El no hay diferencias numéricas, porque para Él, esto, ni tus Aparentes desventajas, es nada, porque Jehová Dios, es Dios Grande. (Jueces 7:12) “Y Los Madianitas, Los Amalecitas, y Los Hijos del Oriente, estaban tendidos en el valle como langostas en multitud, y sus camellos eran innumerables como la arena que está a la rivera del mar en multitud”. Ya que de lo débil ha escogido Dios siempre lo mejor, (Jueces 7:16) “Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos trompetas en sus manos, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros”. Veo aquí solo el confiar ampliamente en Dios, ya que como hombre, podría temer a lo que vería, pelar solo con esto, si requeriría de fe.

Ahora veamos que significan las palabras: Tea: Astilla o palo de madera impregnados en resina y que, encendidos, sirven para alumbrar o prender fuego: Para entrar a la cueva improvisaron unas teas de pino. Cántaro: vasija grande de barro o metal, estrecha de boca y de base y ancha en el centro, con una o dos asas: el cántaro de la leche. Trompeta: Instrumento musical de viento que consiste en un tubo largo de metal que va ensanchándose desde la boquilla al pabellón. Sí que Gedeón, sabía que él confiaría en Dios, porque con esto si que se necesita fe para poder vencerGedeón les dio indicaciones que hicieran lo que él haría, como todo buen capitán él, estaba poniendo el ejemplo para que sus soldados lo siguieran y vieran que él pelearía con ellos, creo que Gedeón, le había ya creído a Dios, y el bien sabía que Dos lo respaldaría en lo que el emprendería en ese momento: Derrotar a ese tremendo ejército, pues como te dije, para Dios no hay desventaja que nos pueda ganar, ni siquiera cuando vemos mayor numero contra nosotros, o que vemos menor número que nos ayude, ya que como te dije Dios hace que tengamos victoria en lo que Él nos ha dicho. Gedeón dijo que lo siguieran y que tocaran la trompeta todos como él lo haría, alrededor del campamento enemigo, y que dijeran: ¡Por Jehová y por Gedeón! Así dice la Escritura que llegaron Gedeón y sus hombres, tocaron las trompetas y quebraron los cantaros, justo cuando los enemigos habían cambiado de guardia a la media noche. Los tres escuadrones entraron en acción, tomaron los cantaros, los quebraron, tomaron las teas con la mano izquierda, y en la derecha las trompetas con las que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón! Los soldados de Gedeón estuvieron firmes en derredor del campamento, entonces todo él ejercito echo a correr dando gritos y huyendo, los soldados de Gedeón tocaban las trompetas (El sonido o toque de trompeta puede significar señal de victoria) y dice la palabra de Dios: (Jueces 7:22) “…Y Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento. Y el ejército huyo hasta Bet-sita, en dirección de cerera, y hasta la frontera de Abel-mehola en Tabat”. Podemos ver, como Dios es fiel, podemos ver también que cuando Él dice algo, lo cumple, este es solo un ejemplo de su fidelidad, solo tenemos que ver el rostro de Jehová y creerle, no ver la situación en la que nos encontramos, sino ver que EL es un Dios de Poder que nos respaldara siempre, como te dije, solo tenemos que creer.
Quiero decirte la revelación que Jehová Dios me hablo a cerca de esto. CÁNTARO: Somos nosotros, solo tenemos que saber que aunque somos barro, él nos ocupa como si fuéramos acero, pero tenemos que romper con el orgullo que no nos deja creer que Dios nos puede ocupar para Bendición, solo tenemos que rompernos, hacernos pedazos, dejar que Dios nos ocupe, quebrantarnos y dejar que salga la…: TEA: O sea la luz que hay en ti, esa perfecta luz que puso Dios en ti para que puedas ser “lumbrera” a otros y poder luchar juntos, como él ejercito de Gedeón, contra las huestes del diablo, o todas aquellas cosas que piensas que las puedes hacer solo y sin romperte. De esto se trata: Rompe tu Corazón, Quebrántalo, así podrás ser ocupado, el ejército venció cuando quebraron las cantaros y salieron las teas encendidas, la luz los deslumbro y comenzaron a herirse entre ellos, esa luz que salió de ellos fue una instrucción de Jehová Dios, que obedeció Gedeón, y pudieron vencer, así que, quebrántate y rómpete para que salga la luz que ha puesto Dios en ti, y puedas ser ocupado efectivamente. TROMPETA: La victoria, el sonido de trompeta significa victoria. Recuerda que Cuando sonó la trompeta, los soldados comenzaron a enloquecer, así el hombre de Dios ganó la batalla. ¡Atrévete a creerle a DIOS y no a las circunstancias naturales que vean tus ojos! 
Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 

sábado, 7 de abril de 2018

DOS EJEMPLOS PARA NUESTRA VIDA LA VIDA DE ELÍ Y LA VIDA DE SAMUEL

8 de Abril de 2018
DOS EJEMPLOS PARA NUESTRA VIDA LA VIDA DE ELÍ Y LA VIDA DE SAMUEL
Jehová Dios es un Dios de cambios, pero Jehová Dios, no cambia en su Carácter, jamás va a cambiar en su Naturaleza, ni en la Verdad, pero si cambia a través de los tiempos para poder ejercitar una influencia en la humanidad. Somos llamados a caminar con guianza; Jehová Dios envió al Espíritu Santo para guiarnos a toda Verdad, pero hay que entender que no podemos quedarnos en lo de antes porque eso impedirá ver lo nuevo. Elí no oía la voz de Dios, pero la entendía y Samuel la oía, pero no la entendía, se necesitó que ambos platicaran para que en Samuel pudiera darse un cambio. Pareciera que estamos atacando un sistema viejo, pero no, lo de atrás tuvo su funcionalidad. Era necesario para Samuel que hubiera un Elí que le explicara (1 Samuel 3: 10 al 13) “10 Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel! Entonces Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye. 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos. 12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que YO juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; Porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado”. Samuel sabía muy bien que Elí, si iba a morir y que él debía esperar a que Jehová Dios lo quitara para actuar. Pues no le correspondía a él cambiar el sistema ni eliminar a Elí, sino a Jehová Dios. No podemos atacar a los Elís, sino esperar que Jehová Dios de lo que va a venir, algo nuevo y Él se encargará de quitar a Elí.

Samuel nos habla de un sistema diferente, un despertar, un cambio, en el cual la VOZ de Jehová Dios se oirá para traer cosas nuevas a Su iglesia. En estos tiempos Jehová Dios está avivando el fuego de su corazón, para los que tienen oído para oír. El principio de lo nuevo solamente va a existir cuando oigan Su VOZ: (Isaías 43: 18-20) “18 No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19 He aquí que YO hago cosa nueva; Pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. 20 Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; Porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido”. Jehová Dios nos está diciendo: (Olvida lo que queda atrás para que tengas capacidad de recibir lo nuevo). Cuando hablamos de un sistema no hablamos de algo que no funciona. Porque Elí tuvo su tiempo en el cual fue usado como instrumento de Dios para el pueblo. Elí era un hombre que oyó la voz de Dios en un tiempo. Durante ese tiempo el pueblo tuvo voz de Dios, pero en el momento en que dejaron de oír Su voz se produjo un ambiente de confusión. La confusión es producto de haber perdido la sensibilidad para oír voz de Dios y el pueblo está oyendo voz de hombres porque sus ministros no tienen intimidad con el Padre Celestial.

Enfoquemos a los dos ejemplos Elí y Samuel a nuestra propia vida. Y por favor te pido que, No veas al Elí de las Sagradas Escrituras, sino al que está en ti. "Elí es un sistema de vida", un sistema pasado que ya no se puede aplicar al tiempo presente de Dios, porque en el sistema de Elí ya no se oye la voz de Dios, sino la tradición, la palabra que se trata de acomodar a los noticieros, un querer agradar al pueblo y no se aplica la Palabra VIVA de Dios. Por lo tanto, es importante que antes de oír a los Elís de nuestro tiempo, oigamos la voz de Dios. Él desea enseñarnos la necesidad de oír Su Voz, no de atenderlo que viene de lo humano. A nuestro oído le es más fácil escuchar que alguien nos diga: ¡"Así dice el Señor"! Que nosotros tengamos la sensibilidad para poder oír voz de Dios. Muchas veces Dios nos está hablando y pone un pensamiento de Él en nuestra mente, tú sabes que eso no proviene de ti, pero te sientes inseguro y dudas si estas oyendo voz de Dios o si es algo tuyo. Acostumbrarnos a oír voz de Dios no es fácil ya que nos hemos acostumbrado a oír voces como la murmuración, la voz del enemigo, la voz de nuestra alma y al oír tantas voces llega un momento en el que cuesta diferenciarlas.

En el libro de (1Samuel 3: 1 al 9) “1 El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la Palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia. 2 Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 4 Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 5 Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí; ¿Para qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se acostó. 6 Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y levantándose Samuel, vino a Elí y dijo: Heme aquí; ¿Para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he llamado; vuelve y acuéstate. 7 Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la Palabra de Jehová le había sido revelada. 8 Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿Para qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven. 9 Y dijo Elí a Samuel: Vé y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar”.

Somos hijos de Dios, y como tales se nos ha dejado al Espíritu Santo para que podamos comunicarnos con Dios. Ahora podemos oir la voz de Dios porque somos sus ovejas y Él es nuestro Pastor. Lamentablemente muchas veces nos damos cuenta que hemos dejado de percibir su voz. No que Dios no quiera hablar, Él siempre está interesado en hablarnos, pero por ciertas razones dejamos de oír Su voz. El dejar de depender del Espíritu Santo es peligroso porque comenzamos a depender de nuestra alma y de lo que hemos aprendido religiosamente, lo cual nos puede llevar a caer en el humanismo, el legalismo o misticismo. Estos son tiempos de mucha confusión y esto es muy peligroso porque mucha gente corre a oír diferentes maestros que el pueblo escucha. Son Elís que ya no tienen nada que decir porque tampoco oyen la voz de Dios. Ahora, el Señor Jesucristo está trayendo un despertar a su iglesia, lo cual incomoda a muchos porque no nos gusta cambiar lo que estamos acostumbrados a hacer por algo nuevo, nos hace sentir incómodos.

Los hijos de Elí y los inicios de la vida de Samuel son un contraste por la forma de vivir tan diferente. Porque, los hijos de Eli no fueron enseñados de acurdo a los principios de las Sagradas Escrituras, y sin embargo, Samuel sí. Es muy importante que tú que eres padre o madre te motives a educar a tus hijos de acuerdo a la Palabra Escrita para educar a tus hijos bajo las directrices de jehová Dios. El resultado será garantizado y será mucho mejor. El principio de las Sagradas Escrituras para inculcar en los hijos el conocer a Dios está en: (Deuteronomio 6: 4 al 9) “4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”. Eli conocía este principio, pero se descuidó en aplicarlo en sus hijos. Pero Elí se substrajo a estas obligaciones, porque significaban contrariar la voluntad de sus hijos, y le imponían la necesidad de castigarlos y de negarles ciertas cosas, veamos el concejo de nuestro Padre Celestial. (Proverbios 19: 18)Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo”, (Proverbios 22: 15)La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él”. (Proverbios 23: 13 y 14)13 No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. 14 Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol”. (Proverbios 29: 15 y 17) 15 La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. 17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma”. Una cosa es corregir y otra es descargar tu ira con ellos lo cual desaprueba nuestro padre Celestial.

Llegaron tan lejos con usurparon el lugar de Dios. (1 Samuel 2: 15 al 17) “12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová. 13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, 14 y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; Y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. 15 Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. 16 Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; Él respondía: No, sino dámela ahora mismo; De otra manera yo la tomaré por la fuerza. 17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová”. Esta irreverencia por parte de los sacerdotes no tardó en despojar los servicios de su significado santo y solemne, y los del pueblo "menospreciaban los sacrificios de Jehová". El pecado de los mozos era muy grande delante de Jehová.

El pueblo se quejaba de sus actos de violencia, y el sumo sacerdote sintió pesar y angustia. No osó callar por más tiempo. Pero sus hijos se habían criado pensando sólo en sí mismos, y ahora no respetaban a nadie. (1 Samuel 2: 22 al 25) “22 Pero Elí era muy viejo; Y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. 23 Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. 24 No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. 25 Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; más si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir”. Los hijos de Elí, practicaban: Fornicación, acoso sexual con persona vulnerables, además eran irrespetuosos con su padre. Veían la angustia de su padre, pero sus corazones endurecidos no se conmovían. Oían sus benignas amonestaciones, pero no se dejaban impresionar, ni quisieron cambiar su mal camino cuando fueron advertidos de las consecuencias de su pecado. Porque la amonestación llego muy tarde. Los hijos de Eli estaban corrompidos a lo máximo, cómo lo mencionamos arriba en el versículo 22.

Después de una descripción de la vida de los hijos de Eli se presenta las acciones de Samuel. Samuel era hijo de Elcana y Ana. Elcana pertenecía a la línea de los sacerdotes porque era descendiente de Levi. (1 Crónicas 6: 34 y 38)34 hijo de Elcana, hijo de Jeroham, hijo de Eliel, hijo de Toa, 38 hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, hijo de Israel”. Su madre lo dedico a Dios llevándolo a vivir en Silo, junto a Eli. Pero nunca lo descuido, siempre venía a visitarlo. (1 Samuel 2: 19) “Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado”. A pesar de vivir junto a los hijos de Eli, Samuel no se corrompió. (1 Samuel 2: 26) “Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres”. La educación recibida por Samuel en su niñez por parte de sus padres contribuyo a que fuera un hombre fiel y obediente a pesar de vivir en medio de la corrupción de los hijos de Eli.

Gracias a la dedicación de Ana y Elcana a educar y corregir a su hijo a tiempo la nación de Israel pudo recuperar su confianza en Jehová. ¿Qué de nuestros hijos hoy? ¿Cómo los estamos educando? Como Ofnis y Finees; Siendo permisivos con ellos. No corrigiendo sus malas acciones. Haciéndolos más importante que Dios. Esta fue la causa por la cual Dios vio que los dos hijos de fueron tan rebeldes y soberbios. (1 Samuel 2. 29 al 30) “29 ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel? 30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca YO tal haga, porque YO honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco”. El final de estos hombres fue final triste. Murieron en batalla contra los filisteos. (1 Samuel 4: 10) “Pelearon, pues, los filisteos, e Israel fue vencido, y huyeron cada cual a sus tiendas; y fue hecha muy grande mortandad, pues cayeron de Israel treinta mil hombres de a pie”. Como a Samuel enseña a tus niños a respetar al Padre Celestial.

Como solía ser en ésta cultura se nombraban a las personas con nombres que significaran algo de trascendencia, podía ser de agradecimiento, o de desgracia, como fue en este caso. ICABOD, nació mientras su madre moría. Cuando él nació fue robada el ARCA DE DIOS, que simbolizaba la presencia de Dios. Cuando él nació murió el sacerdote de Israel; el hombre que ministraba para el pueblo para que las personas pudiesen ofrecer ofrendas o sacrificios a Dios. Cuando él nació el pueblo huyo delante de sus enemigos y murieron muchos dirás tú "Pobre Icabod": (1 Samuel 4: 21)Y llamó al niño ICABOD, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el Arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido”. Como todo en la vida hay un origen del porque las cosas suceden, pero muchas veces se nos olvida, o quizás, voluntariamente las olvidamos mientras tanto, vivimos en medio del fango, y "Lejos de la gloria de Dios" y ahora somos; Los ICABODS del siglo 21. ¿Debe haber un error dirás? estos eran hombres de Dios, como es posible que las sagradas Escrituras digan que eran IMPÍOS, pues efectivamente lo eran, a pesar de ser siervos de Dios vivían en impiedad lejos de Dios.

CÓMO RECUPERAR LA GLORIA DE DIOS, veamos este ejemplo; Porque hay razones por las cuales, en algún momento pareciera que "La Gloria de Dios" se aleja de nosotros y de muchas personas. (2 Reyes 18: 1 al 8) “1 En el tercer año de Oseas hijo de Ela, rey de Israel, comenzó a reinar Ezequías hijo de Acaz rey de Judá. 2 Cuando comenzó a reinar era de veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre fue Abi hija de Zacarías. 3 Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre. 4 El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán. 5 En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. 6 Porque siguió a Jehová, y no se apartó de ÉL, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés. 7 Y Jehová estaba con él; Y adondequiera que salía, prosperaba. Él se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió. 8 Hirió también a los filisteos hasta Gaza y sus fronteras, desde las torres de las atalayas hasta la ciudad fortificada”. Esto está sucediendo, que a muchos les da igual venir o no a la casa de oración de Jehová Dios, porque su estado espiritual y emocional parece ser el mismo.  Sabemos nosotros, y estamos conscientes, que lo único que es capaz de quebrantar los corazones endurecidos por el pecado es la gloria de Dios. Porque su gloria en medio de nosotros, sencillamente va a producir: Adoración, reverencia, alabanza, entrega, servicio y pasión. Hay dos cosas en la ausencia de la Gloria de Dios: Muerte Espiritual y Muerte física. Veamos por favor: (Éxodo 25:10) Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio”. Dios manda a construir El Arca del Pacto, determinación de parte de Dios.

El arca del pacto representaba la Presencia de Dios para Su Pueblo, donde ellos iban, el arca salía adelante de ellos cubriéndolos. Dentro del Arca había tres elementos importantes:
1) Las dos tablas de la ley. Representaban La Poderosa Palabra de Dios. Si nosotros anhelamos tener bendiciones en nuestro caminar, Su Palabra tiene que ser lámpara a nuestros pies. Amén.
2) La vara de Moisés. Representaba el poder y autoridad de Dios en medio de Su Pueblo; es decir, no solamente Su Presencia en nosotros de conocer Su Palabra, sino que, además, el conocer La Palabra de Dios iba a desatar en la Iglesia en medio de su pueblo, Poder y Autoridad.
3) El Maná. Una porción del maná, lo cual nos habla de provisión Divina. Si la Presencia de Dios está con nosotros, siempre habrá una Palabra que nos dé dirección, guía. Siempre habrá Poder y Autoridad en la Iglesia contra todo poder o fuerza contraria; y siempre habrá provisión de Dios para sostener la visión que Dios nos ha entregado tanto como Iglesia, individuo o nación. Amén. Su presencia es importante en nuestras vidas. ¿Por qué se nos aleja o se ausenta la Gloria de Dios en medio de su pueblo?, por nuestro estado espiritual que vivimos. Con este mensaje, mi deseo es guiarlos a que entendamos que es muy importante que la Gloria de Dios esté en nuestra vida. Amén.
Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 

lunes, 2 de abril de 2018

“HABLEMOS DE TU DEBILIDAD Y EL PODER DE DIOS”

01 de Abril de 2018
“HABLEMOS DE TU DEBILIDAD Y EL PODER DE DIOS”
A Jehová Dios le gusta usar a los débiles. (2 Corintios 13: 4) “Porque, aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con ÉL por el Poder de Dios para con vosotros”. Todos tenemos debilidades. Es más, todos nosotros tenemos un manojo de defectos e imperfecciones: físicas, emocionales, intelectuales y espirituales. También tienes un sinfín de circunstancias incontrolables que te debilitan, como las limitaciones financieras o relacionales. (1 Corintios 1: 26 al 31) “26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia. 30 Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; 31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor”. Lo más importante es: ¿qué haces con ellas? Solemos negar nuestras debilidades, las defendemos, las excusamos, las ocultamos y las resentimos. Esto es lo que está impidiendo a Dios usar nuestras debilidades de la manera que desea hacerlo.

Jehová Dios tiene una perspectiva diferente de nuestras debilidades. Veamos lo que Jehová Dios dijo por medio del profeta Isaías en: (Isaías 55: 9) “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. De modo que a menudo actúa en maneras exactamente opuestas a lo que esperamos. Pensamos que Dios solo quiere usar nuestras fortalezas, pero también quiere usar nuestras debilidades para su gloria. Las Sagradas Escrituras dicen: (1 Corintios 1: 27) “sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte”. Nuestras debilidades no son un accidente. Jehová Dios deliberadamente las permitió en tu vida con el propósito de demostrar su Poder a través de ti. A Jehová Dios nunca le va a impresionar la fuerza ni la autosuficiencia. De hecho, Jehová Dios es atraído a los débiles que admitan serlo. Jesucristo consideró el reconocimiento de nuestras necesidades como un atributo de los pobres en espíritu…” (Mateo 5: 3) “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los Cielos”. Esta actitud es la que ÉL Bendice. Las Sagradas Escrituras, están llenas de ejemplos de cómo Jehová Dios ama y usa a los imperfectos, a las personas ordinarias, para hacer cosas extraordinarias, a pesar de sus debilidades.

Si Jehová Dios usara solo a personas perfectas, nada sería hecho, porque ninguno de nosotros es perfecto. Que Jehová Dios use a los imperfectos es muy alentador para todos nosotros. Una debilidad, o “aguijón”, como Pablo lo llamó, no es un pecado, ni vicio, ni un defecto de carácter que puedas cambiar. Una debilidad es cualquier limitación que tengas, o heredaste, y no tienes poder para cambiarla. Puede ser una limitación física, como una enfermedad crónica, falta de energía o una incapacidad. Puede ser una limitaciónemocional”, como un trauma, una personalidad excéntrica o una disposición hereditaria. O puede ser un talento o limitaciónintelectual”. No todos somos super-inteligentes o talentosos. Cuando piensas en las limitaciones de tu vida puedes ser tentado a concluir: Dios nunca podría usarme”.
Pero a Jehová Dios no lo detienen nuestras limitaciones. De hecho, Jehová Dios disfruta poner su Poder en envases comunes de barro. Las Sagradas Escrituras dicen en: (1 Corintios 4:7) “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la Excelencia del Poder sea de Dios, y no de nosotros”. Igual que la artesanía común, somos frágiles, defectuosos y fáciles de quebrar. Pero Dios nos usará si le permitimos trabajar por medio de nuestras debilidades. Para que esto ocurra debemos seguir el ejemplo que nuestro Padre Celestial usa cómo ejemplo para nuestras las vidas del apóstol Pablo: (2 Corintios 12: 7 al 10)7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; 8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. 9 Y me ha dicho: Bástate mi Gracia; porque mi Poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

Cómo siervo de Dios; Quiero si me lo permites darte un consejo y además si tú lo quieres recibir: Reconoce tus debilidades y admite tus imperfecciones. Deja de pretender que tengas todo bajo control y sé honesto contigo mismo. En vez de vivir negando o dando excusas, toma tiempo para identificar tus debilidades personales. Dos grandes confesiones en estos dos Libros de las Sagradas Escrituras, que ilustran lo que necesitamos para vivir saludablemente; La primera fue de Pedro que le dijo a Jesús: (Mateo 16:16) “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. La segunda fue de Pablo, que le dijo a la multitud idólatra en Listra: (Hechos 14: 15) “y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay”. Si quieres que Dios te use, debes conocer quién es Jehová Dios y quién eres tú. Muchos cristianos, sobre todo líderes, olvidan la segunda verdad. ¡Solo somos seres humanos!

GLORÍATE CON TUS DEBILIDADES. Jehová Dios, nos da un ejemplo en la vida del apóstol Pablo en: (2 Corintios 12: 9) “Y me ha dicho: Bástate mi Gracia; Porque mi Poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el Poder de Cristo”. Es Verdad que, al principio, esto no tiene sentido. Porque; Aspiramos a ser libres de nuestras debilidades. ¡Pero nos alegramos con ellas! Sin embargo, el contentamiento es una expresión de fe en la bondad de Dios. Por medio del apóstol Pablo da muchas razones para alegrarnos con nuestras debilidades. Por ejemplo: El apóstol, refiriéndose a su propia debilidad que Dios no quiso quitarle, dijo: (2 Corintios 12:10) “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. Cuando te sientas débil, Jehová Dios te estará recordando que dependes de ÉL.

Nuestras debilidades también previenen la arrogancia. Mantienen tu humildad. Por medio del ejemplo de la vida del apóstol Pablo Jehová Dios nos dice: (2 Corintios 12: 7) “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera”. El mensajero viene de parte de satanás, pero era permitido por Jehová Dios; Tal fue el caso de Job, (Job 1: 6 al 12)6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también satanás. 7 Y dijo Jehová a satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. 8 Y Jehová dijo a satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? 9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? 10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. 11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. 12 Dijo Jehová a satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió satanás de delante de Jehová”. (Job 2:7) “Entonces salió satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”. (Lucas 13: 16) “Y a esta hija de Abraham, que satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?”. El propósito de satanás con el aguijón era de molestar a Pablo y abofetearlo para suspender su obra para Dios; Pero el Propósito de Dios por medio de Jesucristo, al permitir el aguijón, era de proteger a Pablo de su orgullo, en tres ocasiones ya le había pedido a Dios que le quitara ese aguijón, pero cuando la respuesta fue clara, la acepto como la Voluntad de Dios para él, sin duda Pablo quería que le quitara su dolencia porque pensaba que era un estorbo para su ministerio, pero Dios por medio de Jesucristo le dio mucho más de lo que él estaba pidiendo; Le dio abundante provisión de su Gracia para que pudiera seguir soportando sus dolencias. Las deficiencias o las incapacidades del cuerpo son asuntos secundarios para nuestro Padre Celestial: (Isaías 26: 3 y 4)3 Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; Porque en ti ha confiado. 4 Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos”. Una de las características de triunfo es aceptar las limitaciones propias, sin resentimiento. La entrega máxima es regocijarse, en lo que uno detesta y de lo cual desea ser librado, Jesucristo también se estremeció ante los ultrajes, de los oprobios y ridículos que se le obligó en su juicio, en los que sufrió en el madero de tormento, pero se entregó completamente a la Voluntad de Dios, renunció completamente a su YO.

A menudo, Dios nos conecta a una debilidad o a una fortaleza mayor para mantener nuestro ego controlado. Una limitación puede actuar como un regulador que nos previene de no ir muy rápido y adelantarnos a Dios. Cuando Gedeón reclutó un ejército de 32,000 soldados para pelear contra los madianitas, Dios lo redujo a 300 hombres, estableciendo una desigualdad de 450 a 1, ya que fueron a pelear contra 135,000 de las tropas enemigas. Esto pareció una fórmula para el desastre. Sin embargo, Dios lo hizo para que Israel reconociera que no fue por sus propias fuerzas sino por el poder de Dios que se salvaron. Nuestras debilidades también nos animan al compañerismo entre los hermanos. Mientras la fuerza cultiva un espíritu independiente, por ejemplo: Yo no necesito de nadie”, nuestras limitaciones muestran cuánto nos necesitamos unos a otros. Cuando tejemos las trenzas débiles de nuestras vidas, una soga muy fuerte se crea. Un cristiano solo es frágil, pero unido a los muchos que forman la iglesia, entonces es fuerte.

TODOS LOS GRANDES HOMBRES DE DIOS FUERON PERSONAS DÉBILES. Por ejemplo: La debilidad de Moisés era su temperamento, su cochino carácter. Le condujo a matar a un egipcio, golpear la roca cuando se suponía que debía hablarle, y a romper las tablas de los Diez Mandamientos. Sin embargo; Jehová Dios transformó a Moisés en “el hombre más manso de la tierra” (Número 12:3) “Y Moisés los envió desde el desierto de Parán, conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes de los hijos de Israel”. La debilidad de Gedeón era su baja autoestima y una inseguridad profunda. Sin embargo, Dios lo transformó en “un varón esforzado y valiente” (Jueces 6:12) “Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente”.

Otro ejemplo: La debilidad de Abraham era el temor. No una, sino dos veces, para protegerse, dijo que su esposa era su hermana. No obstante, Dios transformó a Abraham en “el poder de todos los creyentes”. (Romanos 4:11) “Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; Para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia”. Otro ejemplo: Tenemos al apóstol Pedro que era bastante Impulsivo, de voluntad débil, Pedro se convirtió en “un ejemplo para atar y desatar” (Mateo 16:19) “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”.
Otro ejemplo: El rey David, el adúltero, se convirtió en “un varón conforme al corazón de Dios” (Hechos 13:22) “Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”.
Otro ejemplo: Tenemos al apóstol Juan, uno de los arrogantes “Hijos del Trueno”, se convirtió en “un amoroso apóstol”. (Mar 3:17) “a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno”.

(Hebreos 11: 32 al 34) dice: “32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; 33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, 34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros”. Sacaron fuerzas de debilidad. Dios quiere tomar tu debilidad más grande y transformarla.

COMPARTE SINCERAMENTE TUS DEBILIDADES. Y empezaré poniendo el ejemplo como pastor de ésta Iglesia en Cristo Jesús Mi Libertador. Para ser un ministro listo para ministrar a las ovejas de Jehová Dios, a mi cuidado. El Ministrar empieza con ser vulnerable. Ahora te invito, te exhorto en el amor a Cristo, que te quites la máscara y comparte todo lo que guardastus luchas- de manera que Dios pueda usarte en servir a otros. Un consejo más: Solo ten cuidado, a quienes les abres tu corazón.
Pondré otro ejemplo, pero ahora en las Sagradas Escrituras. Jehová Dios usando al apóstol Pablo nos muestra lo vulnerable en todas sus cartas. Expreso con sinceridad Sus fallas: (Romanos 7: 19) “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”. También sus sentimientos (2 Corintios 6: 11) “Nuestra boca se ha abierto a vosotros, oh corintios; nuestro corazón se ha ensanchado”. También sus frustraciones (2 Corintios 1: 8) “Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida”. También en sus temores (1 Corintios 2: 3) “Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor”. Por supuesto, el ser vulnerable es un riesgo. Porque, puedes tener miedo al bajar tus defensas y al abrir tu vida a otros.  Cuando revelas tus fallas, tus sentimientos, tus frustraciones y tus temores, te arriesgas a ser rechazado.
Pero los beneficios de verdad valen la pena. Ser vulnerable te ayuda a liberarte emocionalmente, alivia La ansiedad (el estrés), desactiva tus temores y es el primer paso para la libertad. Sabemos que Jehová Dios “da gracia a los humildes”, (Santiago 4:6) “Pero ÉL da mayor Gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da Gracia a los humildes”. (1 Pedro 5:5) “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Pero muchos malinterpretan esto. Y quiero aprovechas para anclarte algo muy importante; La humildad no es negar tus fuerzas o ponerte por debajo de otros, es ser honestos acerca de tus debilidades. Mientras más sincero seas, más recibirás la Gracia de Dios. También recibirás gracia de otros. El Ser vulnerable es una cualidad que apreciamos; Porque somos naturalmente atraídos hacia los humildes.

Sin en cambio, las pretensiones siempre se repelan. No obstante, lo autentico atrae, y el ser vulnerable es el camino hacia la intimidad. Por esta razón es que Jehová Dios quiere usar tus debilidades, no solo tus fortalezas. Observa muy bien lo que te voy a decir: Nuestras fortalezas crean competencias, mientras que nuestras debilidades producen comunión. En cierto punto de tu vida, debes decidir si quieresIMPRESIONAR” a las personas o “INFLUENCIARLAS”. A distancia, puedes impresionar a la gente, pero debes estar cerca para influir en ella, y claro, si lo estás, es posible que vean tus defectos. Esto es bueno. Porque Dios lo estableció así. La cualidad esencial para el liderazgo no es la perfección, sino la credibilidad. Entonces, ¿Cómo puedo forjar mi credibilidad? No, pretendiendo ser perfecto, pero sí honesto.

GLORÍATE EN TUS DEBILIDADES. Jehová Dios por medio del apóstol Pablo dijo: (2 Corintios 12: 5) “De tal hombre me gloriaré; Pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades”. Éste es un consejo pastoral por favor pon mucha atención; En vez de mostrarte autosuficiente e insuperable, obsérvate a ti mismo como un trofeo de Gracia. Cuando satanás apunte a tu debilidad, acuérdate de Jehová Dios y llena tu corazón con alabanzas a Jesucristo que “entiende cada debilidad nuestra” y al Espíritu Santo, que “nos ayuda en nuestra debilidad”.

Sin embargo, algunas veces Jehová Dios convierte una fortaleza en debilidad para usarnos aún más. Jacob el hermano de Esaú, era un manipulador que gastó su vida intrigando para después correr por sus consecuencias. Una noche, mientras luchaba con Dios, dijo: (Génesis 32: 26) “Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices”. Dios le respondió: (Génesis 32: 25) “Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba”. ¿Qué significa esto? Que Dios tocó la fuerza de Jacobel músculo del muslo es el más fuerte del cuerpo- y lo transformó en debilidad. Desde ese día en adelante Jacob caminó cojeando de manera que nunca más pudo huir. Esto lo forzó a apoyarse en Dios, quisiera o no. Si quieres que Dios te bendiga y te use en gran manera, debes querer caminar cojeando el resto de tu vida, porque Dios usa a las personas débiles.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 

martes, 27 de marzo de 2018

LO PEOR DE MIRAR ATRÁS ES QUE TE HACE VOLVER ATRÁS

LO PEOR DE MIRAR ATRÁS ES QUE TE HACE VOLVER ATRÁS
Con todo el contexto de las Sagradas Escrituras, podremos entender mucho mejor, que no es solo mirar, sino volver atrás porque, nos daña nuestra relación con nuestro Padre Celestial: (Lucas 9:62) “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. ¿Qué cosas del pasado debemos dejar atrás? ¿Cómo nos mantenemos al paso del Reino de Jehová? Ésta es una seria advertencia, dada por Jesucristo por más de dos mil años, es hoy más importante que nunca: (Luc. 17:31,32)31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que, en el campo, asimismo no vuelva atrás. 32 Acordaos de la mujer de Lot”. ¿Por qué debemos acordarnos de la esposa de Lot? ¿Cómo destacó Jesús la importancia de no mirar atrás? ¿Por qué volvió la vista atrás? Pudo ser por curiosidad, por falta de fe, o tal vez porque añoraba lo que dejaba en aquella ciudad. Sea cual sea la razón, pagó su desobediencia con la vida. ¡Murió el mismo día que los depravados habitantes de Sodoma y Gomorra! Con razón dijo Jesús: “Acuérdense de la esposa de Lot”. Muchos de nosotros conocemos muy bien el relato: mientras huía de Sodoma con su familia, aquella mujer desobedeció la orden de no mirar atrás y se transformó en una estatua de sal ¿Por qué miró atrás la esposa de Lot, y cómo pagó su desobediencia? (Génesis 19:17, 26) “17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas. 26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal”. (Hebreos 10:37-39)37 Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. 38 Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”. (2Pedro2:20-22)20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”.

Para los cristianos de hoy día, especialmente los que estamos estudiando la Sana Doctrina de Cristo, también es vital no mirar atrás. Jesús destacó esta idea cuando cierto hombre le preguntó si antes de hacerse discípulo podía ir a despedirse de su familia. Esta fue su respuesta: (Luc. 9:62) “Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. ¿Fue Jesús demasiado brusco o exigente con él? No. Él sabía que su petición no era más que una excusa para eludir su responsabilidad, y por eso lo comparó a un labrador quemira a las cosas que deja atrás”. No importa si solo echa un vistazo rápido o si suelta el arado y se gira para mirar; en ambos casos está desatendiendo su obligación y puede dañar su trabajo.

ENTONCES: ¿En qué debemos concentrarnos? Bueno; Es de suma importancia que, en lugar de fijar la atención en el pasado, nos concentremos en lo que tenemos delante. Las Sagradas Escrituras, dice sin rodeos: (Pro. 4:25) “En cuanto a tus ojos, directamente adelante deben mirar, sí, tus propios ojos radiantes deben mirar con fijeza directamente enfrente de ti”. ¿Qué razón tenemos para no mirar hacia las cosas que dejamos atrás? Hay una razón muy poderosa para que los cristianos no miremos hacia las cosas que dejamos atrás. ¿Cuál? Que vivimos en “los últimos días” (2 Tim. 3:1) “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”. Lo que se avecina no es la destrucción de dos ciudades depravadas, sino la de todo este mundo malvado. ¿Qué debemos hacer para no caer en el mismo error que la esposa de Lot? Lo primero es identificar qué cosas de nuestro pasado pueden hacer que volvamos la vista atrás (2 Cor. 2:10,11)10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 11 para que satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones”. Así pues, analicemos tres de ellas y veamos cómo evitar que atraigan nuestra mirada.

LOS VIEJOS TIEMPOS. ¿Por qué no podemos siempre confiar en nuestra memoria? Uno de los principales peligros es que idealicemos los viejos tiempos. Al pensar en cómo era nuestra vida antes, la memoria puede traicionarnos llevándonos a exagerar los buenos recuerdos y minimizar los problemas del pasado. Esta visión distorsionada del ayer puede hacer que nos invada la nostalgia. Pero las Sagradas Escrituras, nos advierte: (Ecl. 7:10)Nunca digas: ¿Cuál es la causa de que los tiempos pasados fueron mejores que estos? Porque nunca de esto preguntarás con sabiduría”. Pero ¿por qué es tan peligroso añorar los viejos tiempos? (Ecl. 7: 7-9)7 Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón. 8 Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu. 9 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios”.

Pensemos en un ejemplo, en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Aunque al principio los egipcios los trataban como invitados, tras la muerte de José “pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas” (Éxo. 1:8-14) “8 Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: 9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10 Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés. 12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. 13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, 14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor”. De hecho, el faraón ordenó una forma de genocidio (una horrible matanza de niños) para impedir que el pueblo de Dios siguiera aumentando (Éxo. 1:15,16,22) “15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: 16 Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 22 Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida”. Tan grave era su situación que Jehová le dijo a Moisés: (Éxo. 3:7) “Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias”. Pensemos en todas las manifestaciones del Poder de Jehová Dios de que fueron testigos.
¡Qué inmensa alegría debieron de sentir al ser liberados de su esclavitud! ¿Verdad? Para empezar, habían visto cómo Jehová empleó su poder de forma espectacular y envió diez plagas contra el altivo faraón y su pueblo (Éxodo 6:1,6,7) 1 Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que YO haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra. 6 Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; 7 y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto”. En segundo lugar, los egipcios no solo los dejaron salir de Egipto, sino que se lo rogaron, y hasta les entregaron una gran cantidad de oro y plata. Tanto es así que la Biblia afirma que los israelitas “despojaron a los egipcios” de muchas de sus riquezas (Éxo. 12:33-36)33 Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. 34 Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. 35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. 36 Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios”. Finalmente, tuvieron la alegría de presenciar el fin del faraón y sus soldados en el mar Rojo (Éxo. 14:30,31) 30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. 31 Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo”. Sin duda, ser testigos presenciales de aquellos emocionantes sucesos fortaleció mucho su fe.

Para que esta Poderosa Palabra de Dios haga el efecto en nosotros, tenemos que tomarla como un ejemplo para cada una de nuestras vidas, para la cual nuestro Padre Celestial la envió a nuestras vidas para que tome vida en ti y en mi, acompáñenme a leer: (Romanos 15:4) “Porque las cosas que se Escribieron antes, para nuestra enseñanza se Escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”. Y también el Libro de: (1 Corintios 10:11) “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están Escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. Por esta razón es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar. ¿De qué? ¡De la comida! Descontentos con lo que Jehová les proporcionaba, exclamaron en son de queja: “¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, de los pepinos y las sandías y los puerros y las cebollas y el ajo! Pero ahora nuestra alma se halla seca. Nuestros ojos no se posan en cosa alguna sino en el maná” (Núm. 11:5,6)5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos”. Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4)2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! 3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? 4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto”. Su obsesión por las cosas que habían dejado atrás los llevó a perder la aprobación de Jehová (Núm. 11:10) “Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió en gran manera; también le pareció mal a Moisés”.

Entonces…: ¿Qué es lo que aprendemos de lo que les sucedió a los israelitas? ¿Cuál es la enseñanza de todo esto? Cuando afrontamos problemas, no debemos idealizar el pasado pensando que la vida que llevábamos, incluso antes de conocer la Verdad, era mejor. Claro, no hay nada de malo en que meditemos en nuestros actos para aprender de ellos o que reflexionemos con cariño en los buenos recuerdos. Pero es importante que mantengamos una perspectiva realista. Si perdiéramos el equilibrio, podríamos llegar a sentirnos tan descontentos con nuestras circunstancias que deseáramos volver a nuestra vida anterior (2 Pedro 2:20-22)20 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. 21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. 22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”.

LOS SACRIFICIOS DEL PASADO. ¿Cómo ven algunos cristianos los sacrificios que hicieron?
Por ejemplo, cuando se vive del recuerdo y solo no pueden avanzar porque están atorados en una falsa añoranza. Lamentablemente, algunos cristianos ven sus sacrificios como oportunidades desaprovechadas. Tal vez renunciaron a cursar estudios avanzados, alcanzar un puesto importante o buscar cierta seguridad económica. O quizás dejaron atrás carreras muy lucrativas en el mundo de los negocios, el espectáculo, la educación o los deportes. Pero ven que ha pasado el tiempo, y el fin todavía no ha llegado. Entonces puede que fantaseen y se pregunten: ¿Adónde habría llegado yo si no hubiera hecho aquellos sacrificios? Veamos otro ejemplo que nuestro Padre Celestial no da por medio de la vida del apóstol Pablo: ¿Cómo consideraba Pablo todo lo que había dejado atrás? El apóstol Pablo dejó atrás muchas oportunidades cuando se hizo cristiano (Fili. 3:4-6)4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible”. Les pregunto a cada uno de Ustedes: ¿Acaso alguna vez se arrepintió de haberlo hecho? Él mismo responde: (Fili. 3:7,8)7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. Tal como nadie añora una bolsa de basura que ha tirado al contenedor, Pablo nunca se arrepintió de haber desechado lo que el mundo le ofrecía. Para él, ya no tenía ningún valor.


Pero…: ¿Cómo podemos imitar el ejemplo del apóstol Pablo? Si notamos que estamos empezando a pensar demasiado en oportunidadesdesaprovechadas”, haríamos bien en imitar a Pablo. ¿Cómo? Apreciando lo que ahora tenemos. Ciertamente, nuestra relación con Jehová Dios y nuestro historial de fidelidad tienen un valor incalculable (Heb. 6:10)Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su Nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún”. Además, lo que este mundo pueda ofrecernos no tiene ni punto de comparación con el inmenso valor de las bendiciones espirituales de que disfrutamos hoy y las que llegarán en el futuro (Marcos 10:28-30)28 Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. 29 Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del Evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna”. ¿Cómo podemos seguir fielmente adelante? Unos versículos después, el propio Pablo explicó cómo lo lograba él: (Fili. 3:13,14) 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. El apóstol destacó dos pasos que son imprescindibles. Primero, olvidar las cosas que dejamos atrás, en lugar de malgastar nuestro valioso tiempo y energías preocupándonos en exceso por el pasado. Y segundo, extendernos hacia adelante para alcanzar nuestro objetivo, como si fuéramos atletas que están cruzando la línea de llegada. ¿Cómo nos beneficia meditar en el ejemplo de otros siervos fieles de Dios? El ejemplo de otros siervos fieles de Dios, también puede ayudarnos a seguir hacia delante sin detenernos a mirar las cosas que dejamos atrás. Pensemos en Abrahán y Sara, quienes abandonaron un estilo de vida cómodo en la ciudad de Ur. Las Sagradas Escrituras, explican que: (Heb. 11:13-15) 13 Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; 15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver”. Pero no lo hicieron. Otro caso es el de Moisés. Cuando se fue de Egipto por primera vez, dejó atrás mucho más de lo que ningún otro israelita dejó después. Pero no hay registro de que añorara aquello a lo que renunció. Al contrario, (Heb. 11:26) “teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón”. ¿Por qué?  “Porque miraba atentamente hacia el pago del galardón”. LAS MALAS EXPERIENCIAS. Injusticias. Si hemos sufrido una injusticia, o al menos así nos lo parece, podríamos sentirnos como Habacuc, quien clamó a Jehová por justicia al no entender por qué permitía ciertas situaciones injustas (Hab. 1:2,3)2 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3 ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan”. ¿Qué haremos en ese caso? Es importante que imitemos la fe de este profeta, quien afirmó: (Hab. 3:18) “¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron?”. Al igual que hizo Jeremías, otro profeta de la antigüedad, debemos mantener “una actitud de espera”. Tengamos plena fe en que Jehová, el Dios de la justicia, pondrá todo en su sitio en el momento debido (Lam. 3:19-24)19 Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel; 20 Lo tendré aún en memoria, porque mi alma está abatida dentro de mí; 21 Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto, esperaré. 22 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. 23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré”. ¿Cómo seguimos el consejo de Jesús? “Acuérdense de la esposa de Lot”. Vivimos en tiempos muy emocionantes. Están ocurriendo acontecimientos históricos, y aún nos esperan muchos más. Es vital que nos mantengamos al paso de la organización de Jehová. ¿Cómo? Obedeciendo el consejo bíblico de siempre mantener la vista fija hacia adelante, nunca hacia las cosas que dejamos atrás. Así seguiremos el consejo de Jesús: “Acuérdense de la esposa de Lot”. Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).