sábado, 23 de junio de 2018

JEHOVÁ DIOS CONOCE NUESTRAS DECISIONES


24 de Junio de 2018
JEHOVÁ DIOS CONOCE NUESTRAS DECISIONES
A pesar de todo, ninguna de las decisiones humanas, sean correctas o no, toman de improvisto y por sorpresa a nuestro Padre Celestial y Eterno Dios. No olvidemos que Jehová Dios es OMNISCIENTE, (Hebreos 4:13) “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su Presencia; Antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”. Todo lo tiene presente a la hora de programar y desarrollar de forma general la vida de la Humanidad, (Daniel 2:22)El revela lo profundo y lo escondido; Conoce lo que está en tinieblas, y con ÉL mora la luz”. Jehová Dios, acepta también la elaboración de un plan previo en forma particular, (Ezequiel 11:5) “Y vino sobre mí el Espíritu de Jehová, y me dijo: Di: Así ha dicho Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu, YO las he entendido”. Esto es, nuestro Padre Celestial que sabe todo acerca de cada individuo. Por ésta razón debemos de orar según la instrucción en las Sagradas Escrituras, (Mateo 6:7,8,32)7 "Y al orar no repitan Ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios. 8 No sean como ellos, porque su Padre ya sabe lo que ustedes necesitan, antes que se lo pidan. 32 Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero Ustedes tienen un Padre Celestial que ya sabe que las necesitan”. Resulta apropiado pensar que nuestra vida futura se construya, en buena medida, sobre la base de todas las decisiones que Dios sabe que vamos a tomar: (Salmo 139:2 al 5) “2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano”. Basándonos en éste conocimiento, tiene sentido que nuestras vidas estén previamente determinadas por el Creador, que bajo su infinita sabiduría se preocupa con anterioridad de todos los aspectos prácticos de la existencia humana en general, y también en forma particular para cada individuo, sea incrédulo o creyente.  

En primer lugar, hemos de aclarar los conceptos: «Dios ya sabe lo que va a ocurrir», o en términos expuesto en las Sagradas Escrituras, que hemos leído: «sabe lo que necesitamos». Éstas son expresiones del lenguaje humano para que nosotros entendamos el proceder de Dios, contemplado desde nuestra perspectiva. La OMNISCIENCIA DIVINA va mucho más allá, pues no está sujeta a la limitación del tiempo. Para Jehová Dios, el pasado o futuro también es presente: (2 Pedro 3:8) “Mas, oh amados, no ignoréis esto: Que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”. En cierta manera podemos advertir que Dios crea un destino específico en función de las decisiones que Él ya sabe de antemano, y que corresponden a las intenciones de cada persona en particular. Creo que no puede ser de otra manera... Por supuesto, las líneas maestras de la vida de la humanidad y su plan general, pertenecen solamente a los infinitos Decretos de Jehová Dios, que no se sujetan a la voluntad humana. Él establece sus designios y sitúa los límites de la vida de la humanidad, según su sola Soberanía. Pero, el benévolo, bondadoso es Jehová Dios que en su Soberanía no ha querido ser indiferente a la voluntad del hombre. En este sentido, Dios planificó la muerte de Cristo antes de la fundación del mundo, porque precisamente sabe que el ser humano, voluntariamente va a pecar contra sus mandamientos, y es por esta razón, que, en función de esta errónea decisión humana, dispuso de la vida de Jesucristo. (1 Pedro 1:20) “ya destinado (al sacrifico de Cristo) desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”. ¡Cuánto nos ama el nuestro Buen Padre Celestial, que hasta en su plan eterno respetó nuestras futuras decisiones personales! En cuanto a la dirección de Dios sobre lo que ya está predestinado, hemos de saber que en cierto sentido el Espíritu no nos dirige si hemos de comer manzanas rojas o verdes, si hemos de comprar un lapicero azul o marrón En términos generales hay ciertos aspectos de la vida que no poseen unas consecuencias eternas, y, por lo tanto, si bien es Jehová Dios quien controla todo detalle, muchos NO conllevan un carácter de predestino específico, y por ende carecen de importancia.

En definitiva, visto desde nuestra práctica en cómo vivimos, cómo cristianos, podemos admitir que Dios construye un entorno social, familiar, profesional, congregacional, ministerial, etc., que representa el camino preparado para cada uno de nosotros cómo creyentes, teniendo en cuenta previamente, y desde la eternidad, el futuro, dependiendo del grado de compromiso y obediencia a su Palabra, enseñada por medio de la Sana Doctrina de Cristo. Todas las buenas obras del cristiano están preparadas de antemano: (Efesios 2:10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. También, si pecamos, también incluirá las consecuencias de su pecado, así como las posibilidades de contención y restauración espiritual. ¡Qué gozo da saber que todo está provisto por nuestro Padre y Dios!

La predestinación, incluye o excluye las bendiciones de acuerdo a nuestra fidelidad a Dios. Algunos podrán ver la postura planteada aquí como desánimo, desaliento y desilusión; Suponiendo que hemos de resignarnos pacientemente y tolerantes ante cualquier situación. Ésta no es la idea. No solamente es lícito, sino que también es necesario, cambiar todos los acontecimientos que favorezcan nuestra vida aquí en la tierra, los que están quebrantando la ley de Dios. Estamos llamados a cambiar para bien de nuestra vida, y a colaborar en lo posible para mejorar la vida de los demás. Pero, sabemos que estos cambios efectuados, es decisión propia y no ajena, también están previstos por Dios, y por consiguiente los incluye en su predestino. Con toda seguridad, nuestro Padre Celestial, interviene con anterioridad planificando nuestra vida, para que todas nuestras decisiones contribuyan a su plan final. Pensemos bien, porque de lo contrario sería absurda la promesa de las Sagradas Escrituras, para el cristiano fiel: (Romanos 8:28) “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.

Asimismo, la predestinación, incluirá las bendiciones de nuestra obediencia a Dios, pero también los resultados de nuestra desobediencia. La Enseñanza por medio de la Sana Doctrina de Cristo, NO reside en que Dios tiene un plan para mí, y dicho plan fracasará si no lo cumplo, dado que entonces Él no lo puede aplicar. (Deuteronomio 30:15-19)15 Mira, YO he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; 16 porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. 17 Más si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, 18 YO os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. 19 A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; ESCOGE, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. En ningún modo pensemos que los planes del Creador, nuestro amado Padre Celestial, se frustrarán, porque no andemos conforme su Voluntad. El OMNIPRESENTE no pierde el tiempo creando un destino que el hombre no va a poder cumplir, ni queda defraudado por la rebeldía humana. Las bendiciones de Dios están preparadas (en Cristo) para aquellos que las van a recibir, dependiendo del grado de disposición, consagración y buena voluntad, porque a Dios así le ha placido bendecirnos por los méritos de Cristo.

Pensemos por favor como nuestro Padre Celestial, porque es su deseo que pensemos cómo Él, (Romanos 12:2) “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la Buena Voluntad de Dios, Agradable y Perfecta”. Entonces nuestro Padre Celestial quiere que dejemos nuestra forma de pensar y pensemos como Él piensa; (Filipenses 4:8) “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; Si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Porque de todas maneras ha de ser lo que Jehová Dios quiere y no lo que nosotros queremos: (Proverbios 19:21) “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”. Porque lo que hagamos de bien en la vida, sea mérito o buena obra, sea disposición u obediencia, no merece recompensa ni bendición alguna por parte del hombre; NO necesitamos ahondar mucho en el problema del pecado para ver que todas nuestras buenas obras son hechas en imperfección; Como trapo de inmundicia, cita el profeta (Isaías 64:6) “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; Y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento”. Ahora bien, reitero la Enseñanza de que soberanamente, y a través de los méritos de Jesucristo, Jehová Dios mismo ha determinado recompensar, la buena disposición del creyente. Ni un vaso de agua, dado en su Nombre, a uno de sus discípulos, carecerá de recompensa, según el Libro de: (Mateo 10:42) “Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que NO perderá su recompensa”. Esta promesa en ningún caso es justicia, sino Benevolencia Divina.

Quiero hacerles una pregunta a todos Ustedes hermanos, para poner un ejemplo muy simple: ¿Levanten la mano los que quieren que les predique de AMOR y de CONSOLACIÓN en lugar de exhortación? Ahora veamos lo que Dios dice: (Salmo 78: 56, 18) “56 Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios; 18 Pues tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida a su gusto”. Hasta cuando hermanos hemos de entender que no es lo que tú quieras, sino lo que Dios disponga. No quiero que me contestes, porque el que ve tu corazón sabe la verdad: ¿Cuántas veces después de cada predicación te vas murmurando de mí, en tu carro o en tu casa? (Salmo 106:25)Antes murmuraron en sus tiendas, y NO oyeron la voz de Jehová”. Cuando Ustedes se van de aquí, Jehová Dios te oye cuando tu estás, Diciendo; ¡¡El pastor está equivocado!!! No cabe duda de que Jehová Dios lleva a cabo sus planes teniendo en cuenta de antemano nuestras decisiones futuras, para así proporcionarnos una vida adecuada a sus Decisiones. Y en todo esto, por supuesto, se halla la absoluta GRACIA DIVINA, de principio a fin. De manera que, las bendiciones de nuestra fidelidad a Dios (bendiciones fundamentalmente espirituales) y las consecuencias de nuestro pecado (bien sean temporales o eternas) están previstas por Dios, nuestro Padre Celestial. Pongamos otro ejemplo del siervo, Jonás que decidió desobedecer el mandamiento, y Dios lo sabía, por esto le predestinó un gran pez: (Jonás 1:17) “Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”. La vida para Jonás, estaba conformada según la decisión que él tomaría, y que no sorprendió a Jehová Dios. Otro ejemplo: Tenemos a éste hombre fuerte como ninguno, Sansón, que no tenía otro destino que la piedra de molino, preparada por Dios, porque sabía la errónea decisión que iba a tomar. Otro ejemplo: Planificado por Dios fue el episodio de la traición de Jesús, las treinta monedas de plata, el campo y la horca donde se desarrolló el fatal final de Judas Iscariote. Fue un destino creado por el Eterno Jehová Dios de los Ejércitos, conforme a su Voluntad permisiva, no así establecida, porque Dios no destina lo malo, sino que más bien lo incluye en su destino como consecuencia propia.

Ahora veamos otro ejemplo, en las vidas del relato del rico y Lázaro, presentado por nuestro Señor Jesucristo, resulta altamente claro. Aunque en el Libro, de Lucas se muestra a modo de parábola, hacemos bien en aceptar su veracidad para nuestras vidas: (Lucas 16:22 al 26)22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; Porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; Pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”. Lázaro recibió males en la vida, y con toda seguridad éstos fueron dispuestos por Dios con predestinación a su nacimiento. Desde luego, había un propósito de orden Eterno; De hecho, el resultado final fue positivo. Podía haber sido también un buen final para el rico, pero decidió voluntariamente no compartir sus bienes con Lázaro; y también esta injusticia estaba prevista por Dios. Evidentemente el pecado del rico no fue en sí las riquezas, sino más bien el no querer compartirlas; Seguramente pensaba que sus bienes eran suyos y merecidos, y no providencia Divina, y por esta razón tampoco creía en la Palabra de Dios, que además nos manda amar a nuestro prójimo en forma práctica. Esta gran insensibilidad e indiferencia hacia la necesidad ajena, evidencia su incredulidad hacia los mandamientos Divinos, ya establecidos en este Libro de: (Deuteronomio 15:11) “Porque no faltarán MENESTEROSOS(Que NO tiene lo necesario para vivir o lo tiene con escasez) en medio de la tierra; por eso YO te mando, diciendo: ABRIRÁS tu MANO a tu hermano, al pobre y al menesteroso en tu tierra”. Como consecuencia, el rico se condenó por no haber creído en la Palabra de Dios, esto es, su vida egoísta fue consecuente con su incredulidad.

Por naturaleza humana, pensamos de ésta manera: ¡Qué importaba la eternidad! Lo que al parecer interesa es vivir el presente lo mejor posible (porque no es otra la mentalidad de hoy). Jehová Dios lo sabe, y por esta razón, predestinó algunos de nosotros cómo vasos de destrucción, dándole una prueba difícil de superar, que es el amor al dinero, y no pueden desprenderse de alguna cosa para beneficiar, al hermano en Cristo en necesidad: (1 Timoteo 6:9y10) 9 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”. Finalmente, las riquezas fueron solamente una prueba para delimitar su grado de sufrimiento eterno, y para demostrar que el hombre es egoísta por naturaleza.

Alguien podría preguntarse: Entonces, aquel que es pobre, que padece necesidad, o que sufre injusticias en este mundo, ¿Está destinado por Dios para tal propósito? Debo de afirmar la respuesta con un rotundo «». Puede parecer confuso, pero en cualquiera de sus formas el sufrimiento contiene, en manos de Dios, una dimensión gloriosa y a la vez profundamente transformadora, para todo creyente fiel. Comprendamos bien que la pobreza o riqueza no suponen en sí un bien o un mal; es algo temporal que el hombre administra para la eternidad. El Libro de Santiago es muy enfático a este respecto: (Santiago 2:4 al 6)4 ¿No hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos? 5 Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha ELEGIDO Dios a los POBRES de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman? 6 Pero vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los tribunales?”. Esta declaración no supone que la pobreza sea voluntad original de Dios, ni tampoco que hemos de promover la vagancia, o apoyar la injusticia social. En lo posible el cristiano ha de contribuir con el bienestar social, y así compartir sus bienes, mayormente con los que NO tienen posibilidad de trabajar. (Hechos 20:35) “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”. La norma en las Sagradas Escrituras, es que el rico comparta con el pobre, el que tiene con el que no tiene nada, y así haya igualdad social para todos. (Lucas 3:11) “Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo”.

En fin, la pobreza, así como las demás injusticias de este mundo, son medidas con las que Dios prueba al ser humano, que también al creyente, para determinar el estado de nuestra eternidad, que corresponderá entonces con nuestras decisiones tomadas en el hoy, respecto a la Voluntad de Dios. Cómo predicador de la Sana Doctrina de Cristo, reflexiono sobre las injusticias de la vida, y afirmo ésta enseñanza: (Eclesiastés 3:18) “Dije en mi corazón: Es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias”. Quiero terminar esta predicación con esta Palabra de Dios: (Deuteronomio 8:2y3) “2 Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. 3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la Boca de Jehová vivirá el hombre”.
Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

sábado, 16 de junio de 2018

EL ÉNFASIS EN LAS EMOCIONES


17 de Junio de 2018
EL ÉNFASIS EN LAS EMOCIONES
Quiero empezar ésta predicación con tres Versículos en diferentes Libros, de las Sagradas Escrituras, para darle la HONRA y la GLORIA, a nuestro Padre Celestial, por darnos su Sabiduría y entendimiento de su Poderosa Palabra Escrita y me encanta de la forma que inicia éste hermoso Libro de: (Eclesiastés 3:14)He ENTENDIDO que todo lo que Dios hace será PERPETUO; Sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; Y lo hace Dios, para que delante de ÉL teman los hombres”. Ahora acompáñenme al segundo Libro (Deuteronomio 32:4) Él es la Roca, cuya Obra es Perfecta, porque todos sus Caminos son Rectitud; Dios de Verdad, y sin ninguna iniquidad en ÉL; Es Justo y Recto”. Y en tercer lugar la poderosa Palabra de nuestro Dios por medio del apóstol Pablo en el Libro de: (1 Timoteo 4:4) “Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias”. Debemos tener cuidado con no dejarnos llevar por nuestras emociones, porque si dejamos que ellas nos gobiernen, nos llevarán a tomar decisiones con consecuencias irreversibles en algunos casos de las que nos arrepentiremos toda la vida. Bien nos dice la Escritura que (Santiago 1:19y20) “19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. Vamos a ver cuáles son los cimientos donde, posteriormente, se fue construyendo todo el edificio doctrinal en tu vida. Vamos a ver si de verdad el cimiento es Jesucristo, la Roca inconmovible. Creo que muchas veces confundimos los “SENTIMIENTOS” con las “EMOCIONES y se usan indistintamente. Según el Diccionario de la RAE un SENTIMIENTO es el estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente”. Por su parte, una EMOCIÓN es la “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta emoción, turbación, asombro, susto o trastorno corporal”. Los SENTIMIENTOS son más duraderos, y las EMOCIONES son alteraciones del ánimo que son pasajeras. Cuántas veces he oído a personas dar consejos, en la vida real, que dicen algo similar a: Escucha a tu corazón y déjate llevar por lo que te dicte”. Piensan que, porque una emoción sea fuerte, ya es verdadera y válida en sí misma, pero esto es un engaño. Las sagradas Escrituras, nos alertan en cuanto a esto: (Jeremías 16:12;17:9) “12 y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; Porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a MÍ. 9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?”.
Quiero decirte que las emociones NO son malas, porque son parte de nuestra naturaleza con la cual fuimos creados por Jehová Dios. Lo malo, en cualquier caso, está en el uso y abuso que se hacen de las emociones, y los extremos que se crean en torno a ellas. Tengamos presente que los sentimientos, o cualquier alteración de tipo emocional, no garantizan ni la conversión del pecador, ni tampoco la edificación del creyente; Y mucho menos es muestra de santidad o madurez cristiana. Por el contrario, las Sagradas Escrituras, nos Enseñan que nuestra relación con Jehová Dios no se rige por los sentimientos (algo dudoso e inestable), sino por la fe. Según manifiesta la Escritura, la fe, NO es un sentimiento: Es básicamente «CONVICCIÓN» y «CERTEZA», como cita (Hebreos 11:1) “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Y los que han recibido la FE SANTÍSIMA de Jesucristo el miércoles pasado, podrán comprobar que, desde ese día, la Gracia y la Paz, serán inconmovibles de acuerdo a la Escritura en: (Judas 1:20) “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo”. Pues la Fe Santísima, es muy diferente a la fe natural con la que la mayoría vive su vida cristiana. (Hebreos 12:27 al 29)27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. 28 Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; 29 porque nuestro Dios es fuego consumidor”. Sobre algo muy importante, quiero que me pongas mucha atención y observemos que la, DOCTRINA ATRACTIVA y EXTREMA, se halla fundamentada en los SENTIMIENTOS, y en la seguridad de convertirlos en EMOCIONES, por medio de: La experiencia, por medio de los fenómenos de tipo asombroso, por medio de lo sensacional, por medio de lo impresionante, por medio de lo raro, por medio de lo insólito, por medio de lo inhabitual e inusual, por medio de lo extraño, por medio de lo singular, por medio de lo sobresaliente, y por medio de lo sorprendente; Pero muy poco de las Sagradas Escrituras. Además, cuando el EXTREMO de la DOCTRINA ATRACTIVA, utiliza algún texto de las Sagradas Escrituras, lo hacen casi siempre de una forma aislada; Aunque luego se intente hacer coincidir el texto -de manera forzadacon la doctrina o práctica de las diferentes inclinaciones e interpretaciones de las religiones, fuera de la Sana Doctrina de Cristo, que es la Verdad absoluta de las Sagradas Escrituras.

Entonces, ¿Cómo podemos tratar con nuestras emociones a la luz de la Palabra de Dios para NO equivocarnos? Aquí cinco consejos que nos pueden ayudar: PRIMERO: Nuestras emociones forman parte de un todo en nuestro ser junto con nuestros pensamientos, sentimientos etc. Por esta razón, nuestro padre Celestial, nos exhorta a guardar nuestro corazón (Proverbios 4:23) Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. Guardar nuestro corazón no es esconderlo, sino llenarlo y protegerlo con la Palabra de Dios y nuestra obediencia a ella. SEGUNDO: Cuando un intérprete de la ley le preguntó a Jesús cuál era el gran mandamiento de la ley, Jesús le contestó: (Mateo 22:37)Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Aquí vemos que cuando adoramos, alabamos y OBEDECEMOS a Jehová Dios, todo nuestro ser está envuelto, incluyendo nuestros sentimientos y emociones. Lo triste y peligroso es cuando nos dejamos llevar solamente por ellos, y dejamos a un lado nuestra mente y razón. Esto puede traernos consecuencias graves, e incluso muchos manipulan las emociones de las personas, distorsionando la Palabra de Dios para que hagan lo que su líder espiritual ordene. ¿Necesitamos las emociones? Por supuesto que sí, pero con raciocinio. Es decir, controlar el corazón con la razón de las Sagradas Escrituras para poder tener un buen equilibrio. TERCERO: Cuando nuestras emociones nos dicten algo abiertamente contrario a los mandatos de la Palabra de Dios, tenemos que obedecer lo que Dios nos dice sin dudar. Por sinceras y fuertes que sean nuestras emociones, seguirlas a expensas del mandato Divino es desobediencia abierta a lo que Jehová Dios ya nos ha dicho por medio de la Sana Doctrina de Cristo, (Prov. 28:26)El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado”. CUARTO: Si acaso, por medio de las emociones, no nos llevan a acercarnos más a Dios y hacer su Voluntad, esto claramente, vienen de la carne y no del Espíritu. Por lo tanto, no debemos vivir según la carne nos dicte, sino según el Espíritu de Dios, que mora en nosotros, (Romanos 8:9) “Mas vosotros NO vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de ÉL”. Debemos hacer morir con Su ayuda las manifestaciones, las emociones y obras de la carne, porque al contrario se debe de acercar con mucha convicción de querer agradar a nuestro Padre Celestial, (1 Tesalonicenses 4:1) “Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más”. Por ejemplo, la llamada Teología de la Prosperidad, que inunda de falsa esperanza el corazón del cándido asistente (además de quedarse con su dinero), es una evidencia palpable de esta propuesta cristiana. Y es cierto que la Teología de la Prosperidad funciona... sobre todo para los dirigentes, que llenan sus arcas hasta rebosar, aprovechándose del de la ignorancia de las Sagradas Escrituras, de algunos ingenuos; y lo que es aún más grave, también de su inestabilidad económica. QUINTO: El Espíritu mismo nos da el Poder para dominar y distinguir si nuestros sentimientos son de Dios y me ayudan a crecer en mi vida cristiana, o si son de la carne y las tengo que desechar las emociones. No está en mis fuerzas, sino en el Poder del Espíritu, como Pablo enseñó a Timoteo: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (de disciplina)”, (2 Timoteo 1:7) “Porque NO nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de Poder, de amor y de Dominio Propio”. Podemos concluir diciendo que, sí a los sentimientos, me ayudan a conocer y acercarme más a Dios, pero no dejarnos llevar por las emociones, ni tampoco que lleguen a dominar nuestra vida y decisiones. El cristiano solo debe dejarse dominar por la Palabra de Dios y nuestra obediencia a ella.

Es razonable pensar que, por tanto, muchos queden atrapados en una mentalidad fuertemente sectaria, y abiertos a toda clase de influencias doctrinales ajenas a la Palabra. En dirección contraria a estos hábitos, encontramos que el apóstol Pablo rechazó ciertos métodos meramente humanos; Aunque él supiera cómo llevarlos a cabo: (1 Cor. 2:4)Ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría”. Visto desde una perspectiva humana, Pablo nunca intentó persuadir, convencer, conmover, cautivar, atraer o seducir, con sus formas de predicar: (Stg. 3:14y15) “14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica”. Como se distingue en las Sagradas Escrituras, el Espíritu Santo no edifica de manera alucinante a través de fórmulas de seducción, sino que utiliza principalmente la exposición de su Palabra Escrita, pues para esto ha sido inspirada por Dios. Y todos estos procedimientos son desechables (según las Sagradas Escrituras) para la edificación del Cuerpo de Cristo, cómo creyentes, y todavía con mayor razón si hablamos de la evangelización del incrédulo. Jehová Dios quiere que tengamos buen criterio, seamos razonables, que seamos equilibrados en toda nuestra manera de pensar; pero sobre todo quiere que tengamos su mente. Al aprender a dominar nuestros pensamientos, llevándolos cautivos a la obediencia a Cristo, (1 Corintios 10:3 al 6) “3 Pues, aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; 4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, 6 y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta”. Derribando los argumentos y las fortalezas que se forman en nuestras mentes; Jehová Dios nos renovará nuestra mente y pondrá su mente y pensamientos, en nuestra mente. Resumiendo lo dicho, podemos afirmar que estos episodios de la: DOCTRINA ATRACTIVA y EXTREMA, no los recoge las Sagradas Escrituras, por ninguna parte que los busquemos. Sólo hay que escudriñar las Escrituras de una manera, «TRANQUILA» principalmente, te recomiendo, analizar cómo predicó Jesús, los apóstoles, los primeros cristianos, y cuáles son los procedimientos reflejados en la Escritura. Y si tenemos que aprender de los métodos de evangelización, éstos son los que el gran Maestro Jesucristo nos enseñó, quien primeramente respetó a sus seguidores, y en ningún caso intentó dominar la voluntad ajena: (Lc. 9:23) “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de MÍ, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Jesucristo, predicó el Evangelio (en sus campañas y a modo individual) de forma serena, tranquila, pacífica y discreta. Y la gente se maravillaba, no por los espectáculos, sino por la propia predicación, que iba acompañada de su sabiduría, inteligencia, humildad, bondad, y sobre todo y lo más importante, del gran amor que mostraba por las almas. Igualmente, si investigamos el modelo de predicación apostólica, no veremos otra cosa que no sea una EXPOSICIÓN serena y razonable de las Escrituras; hecha con claridad, sencillez, respeto, tranquilidad, comprensión, y con lo más elemental: Un profundo amor hacia las personas; Y tenían como centro de su predicación a Jesucristo, no al Espíritu Santo. No se observan aquí los otros elementos aparentemente Evangelisticos. Y si las Sagradas Escrituras, no los enseña claramente, la verdad es que no tenemos más opción que descartarlos.

Ahora veamos por favor el consejo de nuestro Padre Celestial, porque Jehová Dios es nuestra mayor fortaleza. Es el fundamento para que alcancemos el éxito en las dos áreas de nuestras vidas, en lo natural o carnal y en lo espiritual. Permite por favor, que Dios tome control de tus SENTIMIENTOS y EMOCIONES, en cada una de nuestras vidas, por medio de la Sana Doctrina de Cristo, y lo vamos a ir desglosando poco a poco para poder sacarle provecho, acompáñenme por favor al Libro de: (Proverbios 18:1-24). Cuando nuestros sentimientos, son movidos, a emociones descontroladas nos acarrean enormes problemas. Porque, las reacciones van a causar daño a los demás. Porque, nuestras reacciones, de las cuales después nos arrepentimos, porque comprendemos que hemos cometido errores. Además, nuestras reacciones, hacen que se levanten un muro y afectan nuestras relaciones interpersonales. La persona que no tiene a Jesucristo en su corazón es una persona malvada, y es por naturaleza es egoísta (Proverbios 18:1) “Su deseo busca el que se desvía, y se entremete en todo negocio”. Como ser humano, con un corazón malvado no acepta la corrección (Proverbios 18:2) “No toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su corazón se descubra”. Por ésta razón; El orgullo del malvado le conducirá al fracaso.
Observemos con mucho detenimiento a las personas, cómo hablan, porque por las palabras revelan su sabiduría o su necedad. Primeramente; Con las palabras sabias de parte de nuestro Padre Celestial, infundimos ánimo (Proverbios 18:14) “El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿Quién soportará al ánimo angustiado?”. Porque;
El sabio habla sabiduría (Proverbios 18:4) “Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; Y arroyo que rebosa, la fuente de la sabiduría”. Y lo contrario del ser humano sabio está el necio, que no oye, antes de responder (Proverbios 18:13,17)13 Al que responde palabra antes de oír, le es FATUIDAD (Presunción, engreimiento o soberbia) y OPROBIO (que produce deshonra o vergüenza públicas). 17 Justo parece el primero que aboga por su causa; Pero viene su adversario, y le descubre”. El sabio piensa antes de responder (Proverbios 18:15) “El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia”. Con las palabras edificamos o destruimos (Proverbios 18:21)La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”. Hablar mucho revela necedad; Por esta razón en, Proverbios 18:21, dice que: “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”. Recibimos las consecuencias de lo que decimos (Proverbios 18:20) “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios”. El necio no mide las consecuencias de lo que dice: Habla necedades y se gana problemas (Proverbios 18:6)Los labios del necio traen contienda; Y su boca los azotes llama”. Las personas necias hablan necedades y se ponen en peligro (Proverbios 18:7)La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma”. La persona necia le gusta hablar chismes y causa mucho daño (Proverbios 18:8) “Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas”. En toda la expresión de la maldad, siempre, traerá ruina y derrota (Proverbios 18:3,5,9,19)3 Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con el deshonrador la afrenta. 5 Tener respeto a la persona del impío, para pervertir el derecho del justo, no es bueno. 9 También el que es negligente en su trabajo es hermano del hombre disipador. 19 El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de ALCÁZAR (Castillo fortificado situado en un lugar estratégico)”.
Quiero hacer énfasis, en que, solamente en Jehová Dios seremos fuertes y vencedores, por medio de Jesucristo. Porque; Nuestro Padre Celestial y Dios es quien nos fortalece: (Proverbios 18:10) “Torre fuerte es el nombre de Jehová; A ÉL correrá el justo, y será levantado”. Entonces; Nuestra forma de pensar afectará siempre nuestras emociones: Porque, si pensamos, que la riqueza y el poder nos hacen fuertes, es un pensamiento engañoso: (Proverbios 18:11)Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación”. Pensar que el poder económico o de influencias, nos abren puertas duraderas, es otro grave error (Proverbios 18:16) “La dádiva del hombre le ensancha el camino y le lleva delante de los grandes”. No debemos de sentirnos tan bajos, al grado de que no valoremos todo lo que somos y podemos llegar a ser (Proverbios 18:23)El pobre habla con ruegos, más el rico responde durezas”. Los problemas difíciles no los resolvemos en nuestras fuerzas sino con ayuda de Dios (Proverbios 18:18) “La suerte pone fin a los pleitos, y decide entre los poderosos”. Jehová Dios nos lleva a valorar: Nuestro hogar y el cónyuge que Él nos ha dado (Proverbios 18:22) “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová”. También, a ser amigos auténticos y sinceros (Proverbios 18:24)El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano”.

CONCLUSIÓN: Jehová Dios es quien nos hace fuertes. Nos ayuda a superar dificultades, Nos lleva a ser vencedores (Proverbios 18:10) “Torre fuerte es el nombre de Jehová; A ÉL correrá el justo, y será levantado”. No somos fuertes por la riqueza y el poder, sino por la estrecha dependencia de nuestro amado Padre Celestial (Proverbios 18:11,23,16)11 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, y como un muro alto en su imaginación. 23 El pobre habla con ruegos, más el rico responde durezas. 16 La dádiva del hombre le ensancha el camino y le lleva delante de los grandes”. Ahora, ¿PROBLEMAS? Sin duda todos tenemos problemas y dificultades; Sin embargo, para salir airosos, por encima de todas las circunstancias, debemos depender de nuestro amado Señor Jesucristo, quien nos ayuda a encontrar la salida del laberinto (Proverbios 18:18) “La suerte pone fin a los pleitos, y decide entre los poderosos”. Dos recomendaciones finales se orientan a que seamos verdaderos amigos, brindando una amistad sincera; Y la segunda, valorar a tu cónyuge. Ser una buena esposa, y Ser un buen esposo, dice nuestro Padre Celestial, Bendito y Bueno, que es una demostración del amor de Dios (Proverbios 18:22,24)22 El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová. 24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano”.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

domingo, 10 de junio de 2018

¿QUE SIGNIFICA PARA TÍ LA VOLUNTAD DE JEHOVÁ DIOS?


10 de Junio de 2018
¿QUE SIGNIFICA PARA TÍ LA VOLUNTAD DE JEHOVÁ DIOS?
Seguramente no hay persona en la Tierra capaz de responder con exactitud a tan importante pregunta. La mente humana es muy limitada en relación con la mente de nuestro Padre y Dios, que es eterna e infinita; Por ésta razón no podemos alcanzar a comprender los propósitos de Jehová Dios en toda su magnitud. Pero tenemos lo que nuestro Padre Celestial quiere que nosotros conozcamos, porque Escrito está: (Juan 20:30y31; 21:25)30 Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31 Pero éstas se han Escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su Nombre. 25Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales, si se Escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los Libros que se habrían de Escribir. Amén”.

Entonces, podemos hablar de la Perfecta Voluntad de Jehová Dios Soberana, Universal, Absoluta, y demás variada... Por esto, aceptamos que su Estudio, por medio de la Sana Doctrina de Cristo, contempla muchas y variadas perspectivas. Cómo, por ejemplo, esta Poderosa Palabra que nos debe de mantener en un perfecto equilibrio, por medio de la esperanza: (Isaías 65:17-19) “17 Porque he aquí que YO crearé nuevos Cielos y nueva tierra; Y de lo primero NO habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. 18 Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que YO he creado; Porque he aquí que YO traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. 19 Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; Y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor”. Entendemos que la Perfecta Voluntad de Jehová Dios es predestinada, pero a la vez tiene presente la libertad moral de todo individuo. En todo es Perfecta, pero en su aplicación incluye la imperfección del pecado, ya que Jehová Dios dice: (Salmo 103:14) “Porque ÉL conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo”, conociendo de antemano la rebelión humana, incluyó el pecado y sus consecuencias para planificar su proyecto en la eternidad. Por un lado, la Voluntad de Dios es incondicional, pero por el otro también establece condiciones; es verdad que es Inmutable, pero en cierto sentido no pasa por alto las decisiones humanas; (Deuteronomio 30:19) “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la Bendición y la maldición; ESCOGE, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Por ésta razón debemos de conocer su Perfecta Voluntad, de nuestro Padre Celestial, en las Sagradas Escrituras: (Deuteronomio 11:26 al 28) “26 He aquí YO pongo hoy delante de vosotros la Bendición y la maldición: 27 la Bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que YO os prescribo hoy, 28 y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que YO os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido”. La Voluntad de Dios es sencilla y además profunda; Es del Cielo, pero se revela en la Tierra; Es infinita, aunque controla hasta el más mínimo detalle; De procedencia eterna, sin embargo, se manifiesta inalterable en esta vida temporal. La Voluntad de Dios es claramente de concepción espiritual, pero no carece de sentido práctico; Es de Naturaleza invisible, y al tiempo se hace visible en los acontecimientos; Para el ser humano es incomprensible, y en cierta medida se hace razonable y comprensible desde la propia creación.

Aun con toda su complejidad, la Perfecta Voluntad del OMNIPOTENTE tiene que ver únicamente con la Perfecta Voluntad y puesta en marcha de sus Inmutables Propósitos establecidos en la Eternidad. Jehová Dios hace que todo trabaje en la naturaleza y que se mueva en la dirección de su predeterminado fin. Definitivamente, Jehová Dios es el Creador y el Director de la obra, el que hace todas las cosas según el designio de su Voluntad: (Efesios 1:11y12)11 En ÉL asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su Voluntad, 12 a fin de que seamos para alabanza de su Gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo”. La Sana Doctrina de Cristo, enseña sin error para nosotros los mandamientos, Enseñanzas, Recomendaciones, Promesas, Advertencias, es decir, todo ello la aplicación de los deseos celestiales, en el «AQUÍ» y el «AHORA»: Lo que Jehová Dios quiere y lo que pide de cada ser humano. ¿Qué pide Dios de ti, y qué pide de mí...? Vivir conforme a la Voluntad del Creador, significa llevar a término el determinado cumplimiento de las condiciones establecidas en su Palabra en las Sagradas Escrituras.

Con esta orientación planteada, no pensemos en ningún momento que el hombre tiene capacidad para cumplir la voluntad de Dios. Las Sagradas Escrituras afirman que al hombre natural le es imposible cumplir con los designios Divinos, pues no lo percibe: (1 Corintios 2:14) “Pero el hombre natural NO PERCIBE las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y NO las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. Antes bien, sólo es posible hacerlo bajo el amparo absoluto de la Gracia Divina, aplicada de manera permanente en la vida del creyente. A la verdad, si no estamos unidos espiritualmente a Jesucristo, es tarea impracticable: (Juan 15:5) “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; El que permanece en MÍ, y YO en él, éste lleva mucho fruto; Porque separados de MÍ nada podéis hacer”. Luego, los Planes Eternos de Dios se aplican en el creyente únicamente a través de la obra, en la Persona, y en el Poder de Jesucristo. (Efesios 3:11) “Conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor”. Todo aquel que está unido a Jesucristo, por la conversión, es revestido diariamente de la Gracia Divina, para el cumplimiento de los designios Divinos. (Romanos 11:6) “Y si por Gracia, ya no es por obras; De otra manera la Gracia ya no es Gracia. Y si por obras, ya no es Gracia; De otra manera la obra ya no es obra”. Aceptada la presente explicación, seguimos ahondando sobre el significado de la Voluntad de Dios. Ahora, para integrar bien en nuestra mente la Enseñanza general, resaltamos dos aspectos importantes que habremos de considerar por separado. Estos dos aspectos son los siguientes:
El PRIMER ASPECTO: LA VOLUNTAD GENERAL DE DIOS. La finalidad primera y última de la Voluntad de Jehová Dios, tanto en el orden de la creación como también de la salvación, es la glorificación de su propio Ser: (Isaías 48:9)Por amor de mi Nombre DIFERIRÉ Mi ira, y para alabanza Mía la reprimiré para no destruirte”. Ahora acompáñenme al Capitulo: (Isaías 43:7) Todos los llamados de Mi Nombre; Para Gloria Mía los he creado, los formé y los hice”. Así que, hermanos, habitamos este mundo, (Efesios 1:5y6)5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”. Hacemos bien en recordar con frecuencia que el objetivo fundamental de la Voluntad de Dios, no es otro que su propia glorificación, pues como bien afirmó Jehová Dios: «Y a otro no daré mi gloria» (Isaías 42:8)Yo Jehová; Este es mi Nombre; y a otro no daré mi Gloria, ni mi alabanza a esculturas”. Dicho esto, la glorificación de Jehová Dios, vista como, enseñanza de las Sagradas Escrituras, se verán reflejada en el desarrollo de ésta predicación. La Perfecta Voluntad general de Jehová Dios para la Humanidad se contempla: EN SEGUNDO LUGAR; EN EL ORDEN NATURAL. Antes de la fundación del mundo, nuestro Hacedor ha planificado y así desempeñado su Soberana Voluntad. Y, siguiendo con la Creación, en ningún momento ha dejado Dios de realizar su Buena y Perfecta Voluntad. De forma pre-ordenada -e incluida su Voluntad permisiva–, ayer como hoy sigue moviendo los hilos de la Humanidad, para que a la final se cumplan sus Planes Eternos. Con tal objetivo utiliza el orden natural de las cosas que Él ha creado, bien sean llamadas físicas, emocionales o espirituales. Sin duda, nuestro Dios Eterno sigue aplicando sus disposiciones Celestiales a través de los tiempos, y su abundante Gracia todavía se manifiesta para todos en forma general: (Mateo 5:45) “Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”.

EN TERCER LUGAR; EN EL ORDEN DE LA SALVACIÓN. Según sus Sabios y Soberanos Decretos, Nuestro Padre Celestial, planificó y ejecutó la obra de la Redención, y asimismo la completará, sobre la base de sus fieles promesas. (1 Timoteo 2: 3 y 4) “3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual QUIERE que todos los hombres sean salvos y vengan al Conocimiento de la Verdad”. «Ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan» (Hechos 17:30 y 31) 30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora MANDA a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. Quiero poner énfasis en éstas dos palabras «QUIERE» y «MANDA», ya que expresan la Voluntad implícita de Jehová Dios. El mayor propósito de nuestro Padre Celestial, para nosotros los seres humanos, es llevar a cabo la sublime tarea de reconciliación con Él; Reconciliación que se efectúa a través del sacrificio de Jesucristo, cómo pecadores podemos ser perdonados, salvados y restaurados. Éste es el mensaje del Evangelio, incluido en el plan de la Salvación que Jehová Dios, que ha provisto para la Humanidad en Cristo Jesús. No obstante, en este sentido, entendemos que el orden de la salvación se planifica desde la eternidad con la formación de un pueblo predestinado por Dios, (Hebreos 12:23) A la congregación de los primogénitos que están inscritos en los Cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos”. Que sólo Él conoce, al que llamamos hoy la verdadera iglesia de Jesucristo, en el sentido de las Sagradas Escrituras y lo espiritual.  Es decir, la persona que recibe la salvación ya Dios la ha incluido previamente en su Libro de la vida, creándole un destino específico, según su condición de salvo: (Efesios 1:4 y 5) “4 según nos escogió en ÉL antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de ÉL, 5 en Amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su Voluntad”. Ahora es nuestra responsabilidad conservar nuestro nombre en ese Libro: (Lucas 10:20) “Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están Escritos en los Cielos”. (Apocalipsis 3:5; 20:12 al 15)5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles. 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban Escritas en los Libros, según sus obras. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el Libro de la Vida fue lanzado al lago de fuego”. Es Obedeciendo la instrucción de las Sagradas Escrituras, como podemos lograr llegar hasta el fin.
EN CUARTO LUGAR; EN EL ORDEN DE LA VIDA CRISTIANA. Necesitamos de Jehová Dios su ayuda y dirección por medio de la Sana Doctrina de Cristo, porque NO existe otra Doctrina válida para nuestro Padre Celestial, porque es la única que respaldan las Sagradas Escrituras. Sin embargo, la semejanza con nuestro Señor Jesucristo, es fundamental. Este es el propósito que el Padre Celestial quiere alcanzar en todo hijo suyo. Ser como Jesucristo –en calidad humana–, es el deseo de Jehová Dios para cualquier creyente en cualquier lugar del mundo. Así pues, todos los acontecimientos, búsqueda de respuestas, decisiones, y demás propósitos, deben estar encauzados hacia esta finalidad: (Romanos 8:29) “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”. Muchos son los que se confían, y no saben que están jugando con su vida. La preocupación, de nuestro Padre Celestial, que expresa por medio del apóstol Pablo para nosotros cómo su iglesia es ésta: (Gálatas 4:19)Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Es menester centrar nuestro pensamiento en este gran objetivo, porque los planes eternos de Dios se aplicarán en el creyente bajo esta determinada condición: Transformar al creyente conforme al modelo de Jesucristo. Vista la voluntad de Dios con una orientación transformadora.

QUIERO PREGUNTARTE: ¿Todo lo que gira alrededor nuestro: proyectos, circunstancias, situaciones, personas, así como las motivaciones internas del corazón: anhelos, deseos, etc., están cooperando para la glorificación de Dios y para la formación del carácter de Cristo en nosotros?

EN QUINTO LUGAR: LA VOLUNTAD ESPECIAL DE DIOS. Jesús dijo que Él es la Luz; (Juan 8:12) “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Este es el destino del creyente y del incrédulo: (Juan 12:36)Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz”. Bien podemos pensar que cada individuo es responsable delante de Dios y no tendrá excusa en la eternidad. (Juan 15:22)Si YO no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; Pero ahora no tienen excusa por su pecado”.  La Palabra de Jesucristo será la que juzgará a todo aquel que rechace su ofrecimiento de salvación. De manera que está en juego el estado final del ser humano: Salvación o condenación. No sabemos cómo o de qué manera, pero no podemos borrar los textos de las Sagradas Escrituras: (Juan 12:48)El que me rechaza, y no recibe mis Palabras, tiene quien le juzgue; La Palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”. (Juan 3:36) “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; Pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. «RECHAZAR» la Palabra de Jesucristo, o «REHUSAR» creer en Él, implica en cualquier caso una decisión personal en todos los órdenes de la vida, en relación a la Perfecta Voluntad de Jehová Dios. De manera que, en función de la decisión interior tomada, con mayor o menor luz conferida por el Espíritu, le corresponderá entonces a cada persona vivir su periodo de vida, que es preparado de antemano por Dios, para en el caso de ser incrédulo determinar su grado de condenación (mayor o menor), o de ser creyente su grado de bendición eterna (mayor o menor).

Con esta resuelta impresión de futuro, comprendemos que la vida terrenal constituye la «PRUEBA DETERMINANTE» (en el lugar y momento del juicio final) dispuesta por Dios para cada individuo. (Romanos 9:22 al 24)22 ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su Poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, 23 y para hacer notorias las Riquezas de su Gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que ÉL preparó de antemano para Gloria, 24 a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?”. Entonces, siguiendo la Enseñanza del propio contexto de las Sagradas Escrituras, extraemos un principio suficientemente preciso: «ÉL (Jehová Dios) preparó de antemano». Reflexionemos aquí, porque Dios prepara los escenarios donde reunió entonces, y reúne hoy, a los creyentes e incrédulos, en la proporción que estima oportuno.

Nos preguntamos, además, desde nuestro corrompido Cristianismo: ¿Por qué en nuestra época de grandes movimientos evangélicos y fácil difusión de las Sagradas Escrituras, miles de cristianos abarrotan iglesias muertas espiritualmente? La respuesta es clara: Porque éste es su destino. Dios mismo los ha juntado, agrupado en… Habría que saber cuál es la intención verdadera de aquel que está satisfecho con una religión muerta.

En cualquier caso, Jehová Dios conoce perfectamente los corazones, y por ello cada uno es predestinado en función de su verdadera disposición interior: (1 Samuel 16:7) “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque YO lo desecho; Porque Jehová no mira lo que mira el hombre; Pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”. Cada persona está donde debe y como debe estar, respecto a la Perfecta Voluntad de Jehová Dios, dependiendo de cuales sean tus intereses personales: (Mateo 6:21) “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. En el día final nadie podrá decirle al Señor Jesucristo, que vivió injustamente en el momento y lugar equivocado, o que padeció en esta vida pasajera sin sentido o propósito alguno. El Señor Jesucristo no es injusto o arbitrario con esta desdichada Humanidad. Para ÉL (Jehová Dios) no hay acepción (diferencia) de personas: (Romanos 2:10y11) 10 Pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; 11 Porque no hay acepción de personas para con Dios”. (Efesios 6:19y20)19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. Por lo dicho hasta aquí, podemos concluir que cada uno está en el hoy y estará en el mañana, en el lugar y la época que le corresponde, comprendiendo que Dios prepara y planifica todo destino, teniendo presente las propias motivaciones humanas, que bien conoce de antemano. Así le ha placido en su soberanía.  Si buena parte de nuestra Humanidad rechaza el mensaje celestial, es porque no está interesado en buscar el Reino de los Cielos. Los intereses personales son los que prevalecen: sean intereses materiales, familiares, profesionales, morales, sociales, e inclusive religiosos, eclesiales o ministeriales, y que, definitivamente, suponen el rumbo que cada uno en particular desea seguir.

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