sábado, 21 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO NOS ENSEÑA A LOS JÓVENES QUE NOS AMEMOS UNOS A OTROS

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO NOS ENSEÑA A LOS JÓVENES QUE NOS AMEMOS UNOS A OTROS
(Juan 15:12) "Este es Mi mandamiento: QUE OS AMÉIS UNOS A OTROS, así como Yo os he amado".
¿Estamos permitiendo que el amor de Dios demostrado hacia nosotros por medio de Su Hijo Jesús nos enseñe como amarnos unos a otros? (1 Juan 4:12-21)
El versículo 11 nos había presentado el supremo ejemplo del amor de Dios con estas palabras 11 “Amados, si Dios así nos ha amado, también debemos amarnos unos a otros”.

El Señor Jesucristo pudo decir aun desde la cruz: (Lucas 23:34) “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes”.

Esteban, el primer mártir de la iglesia, en el momento de su muerte dijo lo mismo. ¿Puede usted perdonar de esa misma forma? ¿Puede usted perdonar a aquellos que le han herido, que le han hecho daño, y que profesan ser hijos de Dios? Y si ellos no pueden corresponder a este amor, entonces hay serias dudas de que sean hijos de Dios. Esta es la verdadera prueba, la prueba de fuego, y duele un poco, ¿no es cierto? No solemos escuchar esta clase de enseñanza en cursillos sobre la vida cristiana y nuestra vida de relación. Juan nos dio la base fundamental de todo este asunto: ¿Aman ustedes a Dios? Y, ¿aman ustedes a otros creyentes?

Ahora, la Sana Doctrina de Cristo en 1 Juan 4:12 nos dice: "Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en 0………nosotros."

Consideremos la frase Nadie ha visto jamás a Dios. Algunos ponen en duda esta declaración, señalando ejemplos Bíblicos de aquellos que afirman haber visto a Dios. Por supuesto, Adán fue el primero que lo vio, después tenemos el caso de Moisés, que habló con Dios cara a cara, cuando estaba escondido en la hendidura de una roca cuando Dios pasó por allí.
También el profeta Isaías dijo en 6:1, Yo vi al Señor sentado sobre un trono alto y sublime. También encontramos que Ezequiel tuvo visiones de Dios, y que el Señor se apareció a Daniel y a otros.
Sin embargo, también podemos leer que Juan dijo en: (Juan 1:18) A Dios nadie le vio jamás; el unigénito hijo que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer, es decir, que Él lo explicó, lo interpretó ante los seres humanos.

Así que nadie vio a Dios al que si vieron fue a Jesús en toda Su plenitud, y esta afirmación incluye a los tiempos actuales.
Lo importante que Juan quiso destacar aquí fue que nadie había visto jamás a Dios, pero Dios hoy puede manifestarse a Sí mismo por medio de los creyentes, que se aman entre sí.

Ya que el mundo en general no está viendo a Jesús tal como Él se presenta en la Palabra de Dios, la única manera en que la gente conozca el amor de Dios es a través de los creyentes, que le representan a Él en la tierra. Ninguno de nosotros conoció el amor de Dios hasta que Dios nos lo mostró en la cruz cuando Cristo murió, y Él lo hace real para nosotros por medio del Espíritu Santo.
Dice la Sana Doctrina de Cristo, por medio del apóstol Pablo en (Romanos 5:5,8) “5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Aún es cierto que No hay nadie que busque a Dios especialmente los jóvenes por la sencilla razón de que sus padres no les inculcaron el amor de Dios en sus corazones y puede haber muchas circunstancias el caso es que la gran mayoría de la juventud se está perdiendo. (Romanos 3:11) “No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios”.

Así fue que Dios ha venido buscando a los Jóvenes, y Él vino hace más de 2.000 años, manifestándose a Sí mismo en el Señor Jesucristo. Y todo lo que yo sé en cuanto a Dios es lo que conozco en la persona de Jesucristo. Ahora, ¿Cómo va a conocer a Dios este mundo malvado en el cual vivimos los jóvenes?
Desgraciadamente hay demasiados creyentes jóvenes que están tratando de complacer al mundo en vez de predicarle al mundo. A los jóvenes siempre nos preocupa qué piensa el mundo de nosotros, pero lo importante es lo que piensa el mundo de Jesucristo. ¿Qué piensan los jóvenes y gente de aquellos Jóvenes que cumplimos la función de representarle?

Alguien lo ha expresado de la siguiente manera: "A la edad de 12 a 20 años, no nos importa lo que el mundo piense de nosotros. A la edad de 30 años, nos preocupamos por lo que el mundo pueda estar pensando de nosotros. Y a la edad de 40 años descubrimos que el mundo no está pensando en nosotros para nada.

Y esto se aproxima a la realidad dela vida y nosotros como Jóvenes tenemos que conocerlo porque es importante. Nosotros como jóvenes, hoy debemos dar testimonio al mundo de que existimos Jóvenes que si creemos en Jesucristo. ¿Y cómo vamos a hacerlo? Con nuestro ejemplo de ser diferentes ¿Difundiendo la Palabra de Dios? Si, esta labor es sumamente importante. Pero el mundo está hambriento de amor y no sabe verdaderamente lo que es el amor, solo pueden entender que el amor se demuestran en los días por ejemplo: día 14 de Febrero, día de las madres, cumpleaños, navidad o cualquier otra tradición del mundo TODO FALSO.
La gente en general incluyendo a los Jóvenes tienen variadas formas de diferenciar las clases de amor humano y aun muchos lo IDENTIFICAN CON EL SEXO. Pero no saben nada acerca del amor de Dios. No saben lo magnífico y extraordinario que es Dios, pero Él puede manifestarse en nosotros.

Y en la Sana Doctrina de Cristo termina diciendo (Romanos 3:12) “Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”. Y en la Poderosa Palabra de Dios dice (1Juan 4:12) “Nadie ha visto jamás a Dios.  Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros”. Experimentamos un crecimiento dentro de nosotros. Pero el mundo no está viendo lo suficiente de este amor, y sin embargo lo ha vista en las vidas de muchísimos creyentes. Continuemos leyendo (1Juan 4:13) "En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu."

Jóvenes mis amados hermanos en Cristo Jesús, esto se debe únicamente al Espíritu Santo que se encuentra dentro de nosotros. No se trata de un amor humano.
Ustedes y yo no podemos lograrlo en nuestras propias fuerzas. Según la Sana Doctrina de Cristo en: (Gálatas 5:22,23) “22Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”. Pero el amor es el que encabeza la lista. Ahora, muchos creen que el amor es el fruto y que las demás virtudes son el resultado del amor. Y si usted lee la Primera Epístola a los Corintios, capítulo 13, puede llegar a la conclusión de que el gozo es producto del amor, y que la paz también proviene del amor.

Por ejemplo, cuando el amor de Dios está presente de una manera real en una familia, nadie tiene que preocuparse por dictar normas, reglas o de definir o asignar las funciones, el lugar de autoridad, o tareas de los miembros del matrimonio o de la familia en general, ni de enfatizar el respeto que merece cada uno en particular. Teniendo en cuenta este efecto unificador e integrador e influencia del amor, en la Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Pablo escribió en (Efesios 5:25) “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella”. Así que, la presencia activa de este AMOR constituye la verdadera demostración del amor sobrenatural de Dios, que los creyentes deberían expresar, por medio de sus vidas, a quienes se encuentran a su alrededor.

(1Juan 4:4) “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. El Espíritu Santo mora en cada creyente y puede producir este amor en su corazón. Ni ustedes ni yo lo podemos producir. No podemos amar de esta manera. Nuestra inclinación natural es que si alguien nos golpea u ofende devolvemos ese golpe u ofensa, y quizá con mayor intensidad. Pero si estamos controlados por el Espíritu Santo de Dios que reside en nosotros, vamos a manifestar, a expresar esta clase de amor al mundo. Leamos ahora en: (1Juan 4:14) “Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo”.

Este es el testimonio del evangelio que son las buenas nuevas de Jesucristo. Este es el mensaje que tenemos que dar. Este es el propósito de nuestro amor. Nuevamente tenemos que recordar algo ya dicho: el amor cristiano no es sensible, emotivo, exagerado, cursi y sentimental en la expresión de sus sentimientos; no tiene un carácter sexual; no es una expresión momentánea y social, basada en actividades especiales. Más bien es algo que se revela a sí mismo cuando presentamos a Cristo a un mundo perdido de pecadores. Esta es una forma importante de manifestar nuestro amor.

Especialmente para nosotros los Jóvenes esta clase de amor es difícil de comprender. Hemos estado con los pastores VICLALY. Un detalle que hemos observado en este matrimonio es que aman a las personas, y muchas de estas personas que aman son muy difíciles de amar. Pero ellos los aman y es hermoso ver a este amor en acción. ¿Y qué están haciendo? Están exponiendo el Evangelio a estos pueblos porque ellos son de Sonora, y esta es una tarea que Dios les ha mandado a realizar. Cuando llegaron a Lerma de misión, algunos quizás no sintieron especialmente amor por ellos sino todo lo contrario. Pero después de haber estado sirviéndoles por un tiempo, tienen que llegar a amarlos, o simplemente no podrían ser hijos de Dios. Continuemos leyendo en: (1Juan 4:15) “Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios”.
Si entendemos como Jóvenes lo que está Escrito, entonces esto es solo el comienzo. La Sana Doctrina de Cristo consiste en proclamar el siguiente mensaje, según (1 Corintios 15:3,4) “3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”. Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Este fue el motivo por el cual El pudo decir, en: (Juan 5:24) “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”.  

¿Y cómo puede ser esto posible? (1Juan 4:19) “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”. (Juan 5:19) “Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente”.
Esta fue una gran afirmación. Jesucristo va a resucitar a los muertos, y Jesucristo va a juzgar a todos los muertos. Por lo tanto, Jesucristo puede hacer esa afirmación hoy por ser quien es El; si ustedes oyen su voz y cree en El, serán salvos. Leamos ahora en: (1Juan 4:16) “Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios,  y Dios en él”.

Todo esto está entretejido de manera tal que no se puede desatar. Uno sencillamente no podría decir que ama a Dios y que es un hijo de Dios, cuando detesta a sus hermanos aquí en la tierra.
Esta es la segunda vez en este capítulo que hemos leído la definición "Dios es amor". (1Juan 4:7,8,16) “7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor,  permanece en Dios, y Dios en él”.

En la primera frase, En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, perfeccionado quiere decir "completo". Otra versión dice: "se ha manifestado plenamente".
Y continúa diciendo para que tengamos confianza en el día del juicio. Si ustedes y yo amamos a Dios, amamos al Señor Jesús, y nos amamos entre nosotros como hermanos y hermanas en la fe, esta experiencia nos dará confianza y no tendremos ningún temor en el día del juicio.

Y termina diciendo el versículo pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En otras palabras, habiéndonos identificado con El, con Su vida y en Su resurrección. Nosotros tenemos también esta vida y Jesucristo se encuentra allá arriba a la derecha de Dios abogando por nosotros. Estamos unidos a Jesucristo y hemos sido aceptados plenamente por El.

Por lo tanto la Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Juan nos dice, en: (1Juan 4:18) “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. No hay nada que se pueda comparar al temor en el corazón humano. Pero el hijo de Dios no necesita tener temor de ningún juicio futuro. La relación con Dios quedó solucionada y establecida cuando Cristo murió por nosotros.

Y ahora destacamos la frase: De donde el que teme no ha sido perfeccionado en el amor. Si alguien es temeroso, no puede disfrutar de su salvación. La alegría proviene del amor, y si ustedes sienten amor por el Señor Jesús, por Dios, y pos sus hermanos, entonces el temor ha sido rechazado. Continuemos leyendo en: (1Juan 4:19) “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”.
Él nos amó a nosotros cuando éramos personas sin ningún atractivo. Él sí que merece ser amado. Jesucristo es digno. El Cordero es digno de todo nuestro amor, de toda nuestra devoción, de todo nuestro servicio. Y dice en: (1Juan 4:20) “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”.

(1Juan 4:21) "Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano." Este es un mandamiento. Él no dijo: "Si a usted le parece, o si le apetece, o si quiere hacerlo". Él dijo: "Esto es lo que Yo os mando a hacer. Porque así como Yo amo, vosotros también tenéis que amar". A veces uno se cansa de escuchar que creyentes supuestamente dedicados y consagrados al Señor son perezosos o negligentes en su tarea. Usted, amigo oyente, no está muy dedicado al Señor a no ser que pueda demostrarlo en su vida y en su servicio. Esa es la verdadera dedicación, la auténtica consagración.

Así que, Jóvenes, te agradezco su participación en las lecturas que me apoyaste en este estudio y espero continuar con la ayuda de Jehová Dios, Jesucristo y la guianza del espíritu Santo, te sugiero que leas por tí mismo los primeros 4 capítulos de primera de Juan, para familiarizarte con su contenido. De esta manera, seguiremos contando con su asistencia en este lugar apartado por Dios para que nosotros como Jóvenes recibamos Palabra Sana "a través de la Biblia."

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: IVÁN OLIVO
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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