sábado, 21 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO PONE EN EVIDENCIA SI HAS NACIDO DE NUEVO

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
PONE EN EVIDENCIA SI HAS NACIDO DE NUEVO

Todo cristiano que habla mucho de su congregación de su pastor maravillas es un mal agradecido del sacrificio de Jesús, pues está llevando a mucha gente a los pies de ese ser humano en lugar de llevarlos a los pies de Jesucristo. La explicación de Cristo a Nicodemo, uno de los principales de los fariseos entre los judíos, vino a Jesús reconociendo que él y otros líderes sabían que Jesús tenía que haber venido de Dios debido a los milagros que hacía. Muchos creen que ser “nacido de nuevo” significa tener una “experiencia religiosa” o “aceptar a Cristo”. También se cree que constituye el proceso de la conversión. Cualquiera que lo haya “experimentado”, se dice que es “salvo”. Pero, ¿Es esto lo que dice la Sana Doctrina de Cristo en la Biblia?

(Juan 3:1-12) “1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”.

Nicodemo estaba tan seguro de ser salvo por el hecho de ser judío y hasta ese momento cuando habló con Jesús y le contestó con una declaración inesperada, la cual Nicodemo no entendía y que hasta el día de hoy existen judíos que creen que son salvos por ser nacidos judíos: (Juan 3:3) “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
La palabra griega utilizada, traducida como “nacer”, es gennao. A diferencia de los teólogos modernos pues ya tenemos muchísimas versiones bíblicas, pero Nicodemo sabía precisamente lo que Cristo quería decir con gennao, sabía que Jesús se estaba refiriendo a un nacimiento, tal como es un nacimiento físico. Por eso él respondió, (Juan 3:4) “Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?”.
Cristo le respondió, (Juan 3:5) “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.
La mención del agua en esta declaración se aplica al bautismo (el ser sumergido en agua) simbolizando la tumba en el agua, luego de haberse arrepentido profundamente. (Mat 3:5-10) “5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, 6 y eran bautizados por él en el Jordán,  confesando sus pecados. 7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos

venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 10 Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego”. La referencia a “nacer del Espíritu está directamente relacionada con el crecimiento espiritual necesario para nacer en la resurrección. Esto es análogo al crecimiento del feto en el vientre de la madre antes de nacer.

La analogía físico-espiritual aquí es evidente. Esto es confirmado por la declaración de Jesús, (Juan 3:6-8)6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. Esto se refiere a aquellos quienes “renacen” como seres espirituales en la resurrección; los cuales serán invisibles, tal como el viento es invisible para los seres físicos. Hay una distinción clara entre “lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”.

Maravillado por las afirmaciones de Jesús. (Juan 3:9-12) “9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio. 12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”.
Cuando Jesús dijo, “…no recibís nuestro testimonio”, Cristo se estaba refiriendo a los fariseos en general. Nicodemo y los fariseos eran “maestros de Israel”, pero ellos no entendían esta verdad básica sobre el proceso de renacer espiritualmente durante toda la vida.
Cristo estaba proclamando que el reino de Dios iba a venir a la tierra y que las personas podían nacer de nuevo en éste reino. Nicodemo se maravilló de esto por varias razones una razón era que Cristo demostró que aún los principales escribas y fariseos maestros y doctores en la ley que estaban establecidos en Israel (Judea) y no entendían el Plan de Salvación, a pesar de su exposición a las Escrituras. (Mat 7:15-18) “15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos,  o higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos”. Aunque ellos sabían que Jesús era enviado de Dios, estos líderes nunca se sometieron a Su autoridad. (Mat 7:28,29) “28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su Doctrina; 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.
Otra razón por la que Nicodemo se maravilló de las palabras de Cristo, fue que Jesús habló en términos que los fariseos no podían percibir. Cristo les explicó esto a sus discípulos: (Mat. 13:11-17) “El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos [a todos los demás, incluyendo a los principales religiosos de su tiempo] no les es dado. 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: 

De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane. 16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron”.

Aun así, Mateo registró la conversación entre Nicodemo y Jesús para exponer el punto de Cristo respecto a aquellos llamados en la eras siguientes. En los versículos del 11 al 17, explica por qué el mundo está en tal confusión sobre este entendimiento básico.
En el evangelio de Cristo en Juan 3, el término “nacer” aparece en los versículos 3-8. En cada caso, la palabra original en griego fue gennao. Todos los principales diccionarios definen este término como engendramiento por el padre (engendrado) o nacer por la madre (nacido). Así que, gennao puede ser traducido ya sea “nacido” o “engendrado”, dependiendo del contexto. Luego haremos referencia a estas definiciones.

EL NACIMIENTO ESPIRITUAL POR MEDIO DE LA RESURRECCIÓN
(1) ¿En qué orden son los siervos de Dios cambiados por el renacimiento espiritual? (1 Corintios 15:23) “Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”.
La frase “Cristo, las primicias” se explica mejor al revisar el versículo 20: “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho”.

(2) Entonces, ¿Quién fue la primera persona en experimentar el renacimiento espiritual, habiendo nacido físicamente y luego habiendo muerto físicamente? (Colosenses 1:15,18) “15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 18 y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia”.
Jesús es el primogénito “de los muertos”. Cuando Cristo nació otra vez, no fue que Jesús simplemente pasó por una “experiencia religiosa”. Tampoco se aceptó a sí mismo como su Salvador. Lo que experimentó fue un renacimiento literal de la muerte. Fue el primero en experimentar un renacimiento espiritual (el “nacer de nuevo”), la esperanza de todos los cristianos.

(3) ¿Seguirán muchos otros a Cristo a lo que Él fue el primero en alcanzar? (Romanos 8:29) “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”. Jesús debió de ser “el primogénito entre muchos hermanos”, lo cual quiere decir que otros hermanos iban a seguir después de Jesús. Cristo fue simplemente el primero de muchos hermanos en nacer de nuevo.

(4) La declaración de Cristo: “lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”, ¿Está elaborada más allá en el contexto de la resurrección? (1 Corintios 15: 50-52) “50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. 51  He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos

transformados”. Lo anterior resume muy bien la esperanza de la resurrección; el cambio de seres humanos a seres espirituales.

EL ESPÍRITU SANTO IMPARTE VIDA
Vamos ahora a través de la Sana Enseñanza de Jesús comparando la analogía física de un hijo por nacer desarrollándose en el vientre de la madre, con el desarrollo espiritual de un verdadero cristiano.

La conversión es un proceso de crecimiento que dura toda la vida y que lleva hacia la madurez espiritual para poder “nacer de nuevo” en la resurrección.

(1) ¿Se les amonesta a los cristianos a crecer en madurez durante este tiempo de adiestramiento y desarrollo espiritual? Esto solo de da en la Sana Doctrina de Cristo (1 Pedro 2:2) “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”; (Efesios 4:15) “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”.

(2) ¿Deben los cristianos llegar a ser diestros en las Escrituras y en el discernimiento espiritual por medio de la experiencia y el crecimiento? (Hebreos 5:13,14) “13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.

(3) ¿Puede una persona decidir por sí misma buscar el camino de Dios y ser convertida simplemente por el impulso de su propia fuerza de voluntad? (Romanos 8:7,8) “7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;  porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.

(4) ¿Qué es lo que comienza el proceso del desarrollo espiritual? (Juan 6:44, 65) “44 Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero. 65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre”. Alguno se preguntará, ¿Cómo puedo saber si Dios me está llamando? La respuesta es: a menos que Dios le esté llamando, la mente de esa persona no estará abierta a su verdad. El comenzar a buscar los caminos de Dios, comenzar a entenderlos y desear crecer en este entendimiento, es la evidencia del llamado de la persona.

(5) ¿Es el arrepentimiento el siguiente requisito para recibir el Espíritu Santo? (Hechos 2:38; 26:20) “38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 20 sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”. El arrepentimiento es un hondo y profundo pesar por haber vivido contrario al camino de Dios, después de haberse dado cuenta de la supremacía y autoridad de Dios y de su Palabra. El verdadero arrepentimiento no es una emoción generada humanamente — ¡este es un don de Dios!

(6) ¿Qué otra condición vital se requiere para poder recibir el Espíritu Santo? (Hechos 5:32) “32 Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen”. El decir que la obediencia es un requisito que significa que la persona lucha sinceramente por obedecer las leyes de Dios con todo su corazón. Esto no significa que por medio de la obediencia alguien puede ganar el Espíritu Santo. Este es un don que Dios da a aquellos que Dios elige y llama, después que han respondido a ese llamamiento con obediencia.

(7) ¿Acaso la Sana Doctrina de Cristo en la Escritura llama explícitamente al Espíritu Santo un don de Dios? (Hechos 10:45) “Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo”; (Lucas 11:13) “Pues si vosotros, siendo malos,  sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”.

(8) ¿Es el Espíritu de Dios impartido realmente dentro de la mente? (1 Corintios 2:10-13) “10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque  ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”. Así como la célula del esperma físico del padre impregna la célula del óvulo humano e inicia el proceso de crecimiento de un feto humano, el Espíritu Santo entra a la mente y comienza el proceso del desarrollo espiritual.

(9) ¿En cuales otras maneras guía el Espíritu Santo? (Juan 14:26;15:26;16:13) “26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. 15:26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”.

(10) ¿En qué cantidad el Espíritu Santo se imparte inicialmente? (2 Corintios 1:22; 5:5) “22 el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones. 5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu”. (1Pe 1:2-5) “2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas. 3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva,  por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 4 para una herencia incorruptible,  incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. (2 Pedro 1:1) “Simón Pedro,  siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra”.

El engendramiento se refiere a la concepción humana por el padre, según está escrito en (Mateo 1:20) “Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”. En este caso, Jesús, fue concebido o engendrado por el Espíritu Santo de Dios.
Uno de los mejores ejemplos conocidos de esta mala traducción se encuentra en (1 Juan 5:1) “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él”.
Una vez que somos engendrados por el Espíritu de Dios entrando a nuestros corazones y transformando nuestras mentes, Dios nos considera sus Hijos: (Romanos 8:14) “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,  éstos son hijos de Dios”. De igual manera en, (1 Juan 3:1) “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce,  porque no le conoció a Él”.

(1) Como hijos de Dios en esta vida, somos herederos de las promesas de Dios. (Tito 3:7) “para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”; (Hebreos 1:14) “¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”; (Romanos 8:17) “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con él seamos glorificados”.

(2) ¿Cuál es el cambio que debe ser hecho para convertirse en herederos de la promesa? (1 Corintios 15:42-44) “42 Así también es la resurrección de los muertos.  Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. 43 Se siembra en deshonra,  resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual”.

(3) Después de ese cambio de corruptible a incorruptible, ¿Cuál será la apariencia de estos seres espirituales? (1 Corintios 15:54) “Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria”; (1 Juan 3:2) “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”.

(4) ¿Fueron los términos “Primogénito de los muertos” y “Primogénito entre muchos hermanos” meramente títulos dados a Cristo, o definieron una secuencia que Cristo cumplió? (1 Corintios 15:20-23) “20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. 23 Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”; (Hebreos 5:9; 6:20; 12:2) “9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. 20 donde Jesús entró por nosotros como precursor,  hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec. 2 puestos los ojos en Jesús,  el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio,

y se sentó a la diestra del trono de Dios.”; (Apocalipsis 1:4-5; 3:21) “4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre. 21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. El hecho de que Cristo ha guiado el camino para aquellos a quienes Dios llama está establecido claramente a lo largo de toda la Escritura.

(1 Juan 3:9) dice, “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”.
¿Por qué muchos cristianos profesos creen que alguien es nacido de Dios por meramente creer “que Jesús es el Cristo”? (1 Juan 5:1) “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él”. La lectura de este versículo ha llevado a muchos a creer falsamente que el único requisito para la salvación es simplemente, “Creer que Jesús es el Cristo”.

Aquellos quienes aceptan el nacer de nuevo como una tradición evangelistica “nacido de nuevo” esencialmente niegan el cambio a ocurrir en la resurrección y lo falsifican con una versión diluida de la verdadera conversión, un proceso de toda una vida, en vez de un cambio instantáneo. El cambio instantáneo real es en la resurrección, lo cual ellos rechazan. Recuerde que Cristo le dijo a Nicodemo, (Juan 3:3) “…el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Sin embargo, muchos han sido engañados por las explicaciones sutiles de conversión con el ser “nacido de arriba”.

El único otro lugar en la Biblia donde aparece “nacido de nuevo” (además de Juan 3:3,7) es en (1 Pedro 1:23) “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.
Otra falsa enseñanza de “nacido de nuevo” es la que a muchos millones de personas les parece una enseñanza de la Escritura, pero realmente es un engaño para atraer “creyentes” para que acepten la tradición evangélica tradicional de “nacido de nuevo”. ¡Cualquier variación que trate de negar el claro significado de (1 Corintios 15:50-52) que leímos anteriormente, con una definición falsa de la conversión, es errónea!
La verdad de la Sana Doctrina de Cristo sobre “nacer de nuevo” comprende una verdadera conversión en esta vida y el cambio que ocurrirá en la resurrección.

Predica por: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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