lunes, 23 de noviembre de 2015

EL PRIMER PASO DE OBEDIENCIA DE UN CRISTIANO ES PERDONAR

EL PRIMER PASO DE OBEDIENCIA DE UN CRISTIANO ES PERDONAR

Perdonar no es un acto de una sola vez, sino un estilo de vida, cuyo propósito es el de adentrarnos en cada bendición en Cristo.
(Ezequiel 3:27) “Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque casa rebelde son”.
(Juan 9:31) “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye”.
(Mateo 5:44-45) “44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”.

De acuerdo a Jesús, el perdonar no es asunto de escoger o seleccionar a quien perdonaríamos. No podemos decir, Me has herido demasiado, por lo tanto no te puedo perdonar. Cristo nos dice, (Mateo 5:46) “Si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?”

No importa contra quien sea nuestro rencor. Si nos aferramos a él, nos llevará al resentimiento que envenenará cada aspecto de nuestras vidas. El no perdonar trae hambruna espiritual, debilidad y una perdida de fe, afligiendo no solamente a nosotros sino también a todos en nuestro círculo. La falta de perdón, un engaño de Satanás para mantenerlo encadenado. (Efesios 4:32) “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. (Colosenses 3:13) “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”.

Perdonar transforma vidas, haciendo que las ventanas del cielo se abran. Llena nuestra copa de bendiciones espirituales hasta el borde, con abundante paz, gozo y descanso en el Espíritu Santo. La enseñanza de Jesús sobre este tema es muy especifico, y si quieres moverte en esta maravillosa esfera de bendición, entonces presta atención y acepta sus palabras. El rencor hacia quien nos ofendió se convierte en una carga difícil de soportar. Conforme pasa el tiempo, se torna más pesada. Nos roba la paz. Lleva a que nuestras acciones y pensamientos estén volcados hacia el ofensor. El resentimiento toma forma. Se convierte en una sombra que nos sigue a todas partes.

1. EL PERDONAR A LOS OTROS NO TIENE MERITO CON DIOS.
Jesús nos dice, (Mateo 6:14-15) “14 Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”.

NO TE EQUIVOQUES; Dios no está haciendo un trato con nosotros aquí.
El no está diciendo, Porque has perdonado a otros, te perdonaré. Nunca podremos merecernos el perdón de Dios. Solamente la sangre derramada por Cristo merece el perdón del pecado.
(Mat 26:28) “porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”. (Hebreos 9:20) “diciendo: Esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado”.
Cristo, en esencia, está diciendo, “La confesión total del pecado requiere que perdones a otros. Si te aferras a cualquier falta de perdón, entonces no has confesado todos tus pecados. El arrepentimiento verdadero requiere confesar y olvidar cualquier ofensa, crucificando cada rastro de resentimiento contra otros. Cualquier cosa menos, no es arrepentimiento”.

(Mateo 5:7) “Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia”.
El punto importante de Cristo es: Perdona a otros, para que puedas moverte hacia la bendición y gozo de ser hijo de Dios. Entonces Dios puede derramar sobre ti muestras de su amor. Ciertamente, cuando Jesús dice, (Mateo 5:44-45) “44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”.


Jesucristo nos está diciendo: “El perdón refleja la verdadera naturaleza de los hijos de Dios. Cuando perdonas, estás revelando al mundo la naturaleza del Padre.”

(Lucas 6:35-38) “35  Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo;  porque él es benigno para con los ingratos y malos. 36 Sed, pues, misericordiosos,  como también vuestro Padre es misericordioso. 37 No juzguéis, y no seréis juzgados;  no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.

2. ESTAMOS ORDENADOS A PERDONAR A NUESTROS ENEMIGOS.
Según la Doctrina de Cristo, un enemigo es alguien que te ha maldecido, odiado o perseguido (Mateo 5:44) “44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen. Por su definición, tenemos enemigos no solamente en el mundo, sino que también en la iglesia, y también hasta en otras congregaciones que predican amor.

Cuando no tienes la capacidad de perdonar. Esto causa que tengas raíces de resentimiento que crecerán en ti, y afectará tu vida entera. Tu gozo en Cristo habrá disminuido, y cada vez que ores los cielos parecerán de metal.
Así que comienza diligentemente a leer la Palabra de Dios, y las palabras de Jesús en estos pasajes te convenzan a través de Espíritu Santo. Lentamente y comienza a dejar todo tu resentimiento. Hoy, para que puedas caminar en la esfera de la bendición, porque si haces esto encontrarás fortaleza en Cristo para perdonar a quién te ha lastimado. Es necesario que tu digas hoy conmigo: “Ato y echo fuera de mi este espíritu de falta de perdón y se lo entrego ese espíritu de falta de perdón a Jesucristo”, y entonces te puedo decir el gozo que sentirás porque has sido liberado(a) en tu vida. Le doy gracias a Dios, que he visto el poder del perdón.

SEGÚN LA PALABRA DE DIOS, HAY CUATRO REQUERIMIENTOS
PARA COMPLETAR EL PERDÓN
1. Pablo primero resume dos requerimientos para el perdón.
(Colosenses 3:13) “Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros”. Soportando y perdonando son dos asuntos distintos. Soportando quiere decir echando fuera todos los actos y pensamientos de venganza. Dicho, en otras palabras, “No tomes asuntos en tus propias manos. En vez, soporta el dolor. Rinde el asunto y déjalo quieto.”

Pero soportando no es un concepto solo del Nuevo Testamento. Proverbios nos dice, (Proverbios 24:29) “No digas: Haré con él como él hizo conmigo; pagaré a ese hombre según merece su obra”. Recibimos un ejemplo poderoso de esta advertencia en la vida de David.

En (1Samuel 25), encontramos a David en una rabia vengativa hacia un hombre malvado llamado Nabal. David y sus hombres habían protegido las ovejas de Nabal por varios meses, y durante ese tiempo no se llevaron ni una sola oveja. Ahora bien, David estaba huyendo de Saúl, con sus hombres y sus familias amontonados en una cueva, hambrientos. Así que David mandó a algunos de sus hombres a preguntarle a Nabal si podía prescindir de algunas ovejas para ellos.
Pero Nabal se rió, diciendo, “¿Quién es David? El no es nada más que un sirviente fugado.” Cuando David oyó esto, se puso rabioso, y muy enojado, “Me las pagará.” Entonces reunió a 400 hombres y marchó hacia el campamento de Nabal para matarlo.

Pero la esposa de Nabal, Abigail, se enteró, y rápidamente intervino. Empacó a su mula con comida y corrió a interceptar a David, deteniendo al guerrero con estas palabras: “No busques venganza por tu propia mano, David. Deja que el Señor pelee tu batalla. El se encargará de tus enemigos. Soporta, ahora y continuaras envuelto en el abrigo de la vida con tu Señor. Estas destinado a ser rey de Israel. Pero si tratas de vengarte, vivirás para lamentarlo.”
David sabía que aunque lo estaba diciendo una mujer, este consejo era de Jehová Dios el Señor. Así que le dio gracias a Abigail y retrocedió diciéndole, “Me has salvado de tomar venganza en mis propias manos.” Cuando Nabal falleció poco después, David alabó al Señor por su intervención: “Señor, imploraste la causa de mi reproche. No permitiste que me vengara por mí mismo.”


David tuvo otra oportunidad para venganza fácil, cuando encontró al que lo perseguía, Saúl en una cueva, en la cual David mismo estaba escondido.
Los hombres de David le urgieron, (1Samuel 24:4) “Esto es obra de Dios. Él ha entregado a David en tus manos. Mátalo ahora, y toma venganza. Pero David perseveró, y en vez de eso, corto un pedazo de la vestimenta de Saúl, para luego poder probar que pudo haberlo matado. Tales acciones sabias son la manera de Dios de avergonzar a nuestros enemigos, y ese fue el caso cuando David le enseñó a Saúl la vestimenta. Saúl respondió, (1Samuel 24:17) “Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal”.
El corazón resentido de Saúl hacia David se había derretido ahora. Ese es el poder del perdón; avergüenza a los enemigos odiosos, porque el corazón humano no puede entender tal respuesta pura y amorosa.

2. ADEMÁS DE SOPORTAR, DEBEMOS PERDONAR DE CORAZÓN.
Ahora llegamos a perdonar, que abarca otros dos mandamientos: 1. Amar a nuestros enemigos y 2. Orar por ellos. (Mateo 5:44) “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,”

Si puedes orar por tus enemigos, puedes hacer todo lo demás. He encontrado que esta es la verdad en mi propia vida. Al orar por aquellos que me han herido, Cristo empieza a quitar mi dolor, mi deseo de defenderme, y mi deseo carnal de vengarme. Y mientras él hace esto, soy impulsado a preguntar, “Señor, ¿qué quieres que haga para reparar esta relación?” A veces su instrucción es hacer una llamada telefónica, escribir una carta, o reunirme con la persona cara a cara. Cuando hago lo que me instruye el Espíritu Santo, mi alma se empapa en su paz.

CLARO, JESÚS NUNCA DIJO que el trabajo de perdonar sería fácil. Cuando ordenó, “Ama a tus enemigos”. Simplemente, perdonando a alguien no es asunto de revolver afecto humano, sino hacer una decisión moral para quitar el odio de nuestros corazones.

3. TAMBIÉN DEBEMOS APRENDER A PERDONARNOS
Para mí, esta es la parte más difícil del perdón, porque somos muy severos con nosotros mismos. Y como cristianos, somos rápidos en ofrecer la gracia de nuestro Señor Jesucristo al mundo, pero a menudo la repartimos miserablemente hacia nosotros mismos.

CONSIDEREMOS AL REY DAVID, quien cometió adulterio y entonces mató al esposo para cubrir su ofensa. Cuando su pecado fue expuesto, David se arrepintió, y el Señor envió al profeta Natán para decirle, (2Sa 12:13,14) “13 Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás. 14 Más por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová,  el hijo que te ha nacido ciertamente morirá”. Más, aunque David sabía que había sido perdonado, había perdido su gozo. David oró, (Salmo 51:8, 12) “8 Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido. 12 Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente”.

¿Por qué estaba David tan perturbado? Este hombre había sido justificado ante el Señor, y tenía paz a través de la promesa del perdón de Dios. Pero, es posible tener tus pecados borrados del Libro de Dios, pero no de tu conciencia. David escribió este Salmo porque quería que su conciencia dejara de condenarlo por sus pecados. Y David simplemente no podía perdonarse. Ahora estaba soportando la penalidad por aferrarse a la falta de perdón –una falta dirigida hacia sí mismo– y eso es una perdida del gozo. Ven, el gozo del Señor viene a nosotros solo como el fruto de aceptar su perdón.

El estar sin gozo es estar deprimido sobre luchas, agonizando sobre ansias secretas y pensamientos de incredulidad. Es estar plagado de pensamientos que no son agradables al Señor. Pelear tantas batallas en sus mentes y espíritu. Y tal vez odio a sí mismo, en su pecado, y en su debilidad.




PERO SI PERDONAS EXPERIMENTARÁS UN CAMBIO REVOLUCIONARIO
El ver que Cristo tiene todo lo que necesitas, que ninguna de tus propias lagrimas o arrepentimiento podían descargar esas bendiciones en Jesucristo. Hay solo un camino a la plenitud en Cristo: A TRAVÉS DE LA FE. CADA PACTO QUE DIOS HIZO CON EL HOMBRE REQUIRIÓ FE. Así que determínate en motivar tu fe, más sin embargo, aun si este esfuerzo resulta en vano. Entonces acude al Espíritu Santo pídele que te de una revelación: recuerden que la fe proviene no del esfuerzo, y descansando en las promesas de Dios. Este es el secreto para obtener las bendiciones de Cristo.

AHORA EMPIEZA A RECITAR LAS PROMESAS DE JESÚS, UNA Y OTRA VEZ: Si no puedes imitar a Cristo entonces empieza a descansar en las promesas de Jesús y continúa en unión con Jesucristo. Si tu logras que “Dios te vea como muerto y enterrado en la Cruz, donde Cristo murió por ti. Y ahora me pide que me vea como él me ve. Así que el descanso en la victoria que su sangre ganó para ti, y lo das por hecho. Eres tan capaz de pecar como nunca, pero ahora ves a Cristo contigo como nunca antes. Al confesar tus pecados rápidamente, creerás que son instantáneamente perdonados.”

Recuerden que tus pecados Cristo ha dicho que ya los ha arrojado al mar. Entonces descansen en las promesas de Dios, y así puedan ser un siervos gozosos, continuamente arrojando todas sus cargas sobre el Señor. Esto es cuando todos entramos en el pacto con Dios: tan pronto como descansamos en su Palabra para nosotros, dependiendo en sus promesas.

TENGO UNAS PREGUNTAS para ti.
¿Crees que tus pecados de los pasados años y meses han sido perdonados? ¿Los has confesado y aceptado la promesa del perdón de Dios? ¿Pero crees lo mismo de los pecados de ayer? ¿Los confesaste rápidamente y creíste que fueron inmediatamente perdonados?

Dios nunca pone un límite de tiempo entre el momento de nuestra confesión y su perdón. (Salmo 138:3) “El día que clamé, me respondiste; fortaleciste el vigor de mi alma”. (Salmo 79:8) “No recuerdes contra nosotros las maldades de nuestros antepasados. ¡Vengan pronto tus misericordias a encontrarnos”. La palabra hebrea para “rápidamente”, aquí significa, “Envía tu compasión, rápidamente, aun ahora.”

Dime, ¿cómo son tus mañanas? ¿Despiertas con una nube negra sobre tu cabeza? ¿Tienes sentimientos de culpa, e inmediatamente comienzas a repasar tus faltas? ¿Son tus primeros pensamientos, “Soy tan débil y pecaminoso?” Aquí tienes lo que dice la Palabra de Dios sobre como deberían ser tus mañanas: (Salmos 96:2) “Cantad a Jehová, bendecid su nombre. Anunciad de día en día su salvación”. Las misericordias de Dios son nuevas cada mañana. Así, que no importa lo que hiciste ayer, o aun en esta misma hora, cuando lo confiesas sinceramente todo está bajo la sangre limpiadora de Cristo.

Si crees en sus misericordias de momento a momento -- si confías que Él está más dispuesto a perdonarte que tú lo estás de confesarte – entonces levántate en la mañana y dile al diablo, “Este es el primer día del resto de mi vida. Estoy dejando atrás esas cosas en el pasado – todas mis pasadas derrotas y pecados – y sigo hacia delante hoy, con un nuevo comienzo. ¡Hoy es día de la salvación del Señor!


PREDICA en Lerma por: PASTOR Víctor R. Preciado Balderrama
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo, estoy ofreciendo:
MATERIALES BÍBLICOS GRATIS Todo es completamente gratis, como escritor de estos materiales te voy a dar los originales para que tú le pongas el nombre de tu Iglesia o tu ministerio o le hagas las modificaciones que a ti te parezcan convenientes. Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia.

Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia.
También les invito con mucho respeto a todas sus creencias a visitar el BLOGSPOT que Dios me ha regalado y que, con mucho amor he puesto algunos estudios que Dios me ha regalado en revelación, Efesios 3:8.

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