lunes, 23 de noviembre de 2015

CON LA SANA DOCTRINA DE CRISTO, SE NOTA EL CRECIMIENTO (Salmo 119:105,145-152)

CON LA SANA DOCTRINA DE CRISTO, SE NOTA EL CRECIMIENTO
(Salmo 119:105,145-152) “105 Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. 145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, y guardaré tus estatutos. 146 A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios. 147 Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra. 148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos. 149 Oye mi voz conforme a tu misericordia; Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio. 150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen; Se alejaron de tu ley. 151 Cercano estás tú, oh Jehová, y todos tus mandamientos son verdad. 152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios, que para siempre los has establecido”.
(1 Pedro 1:22-25) “22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad,  mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible,  sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 24  Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba.
La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada”.
(1 Pedro 2:1-3) “1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor”.
(Lucas 8:4-15) “4 Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él,  les dijo por parábola: 5 El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba,  una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. 6 Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. 7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. 8 Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. 9 Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? 10 Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. 11 Esta es, pues, la parábola. La semilla es la Palabra de Dios. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 La que cayó entre espinos,  éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”.

INTRODUCCIÓN: Una Verdad tan grande e importante; como lo es la Sana Doctrina de Cristo que enseña correctamente la Palabra de Dios y la aplicación de sus verdades a la vida que son necesarios para el crecimiento espiritual.
No hay crecimiento sin antes haber “nacimiento” y proveer el alimento necesario para que este se produzca. Cuando un ser vivo nace tiene que alimentarse y aplicarse una serie de cuidados en el tiempo para que el crezca y se desarrolle hasta llegar a su nivel optimo de madurez. Estas condiciones son menos o más complejas dependiendo del ser vivo; sea planta, sea animal o una persona.

EN LA PERSONA SE TIENEN QUE CUIDAR LAS MISMAS CONDICIONES:
  1. Alimento para su desarrollo físico (vitaminas, proteínas, grasas, etc.).
  2. Cuidados sanitarios y alimento para su desarrollo psíquico (educación, formación para el desarrollo emocional y social, etc.).
Además y a diferencia de los animales, por su dimensión espiritual (la persona es un ser creado tridimensionalmente; Un espíritu, alma y cuerpo (Génesis 2:7) “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. que forman una unidad indisoluble mientras está vivo materialmente  y que a su muerte natural cada una de estas dimensiones dejan de conformar esta unidad.

Dice “la Palabra de Dios que el cuerpo vuelve al polvo de donde salió y el espíritu vuelve a Dios quién lo dio (Génesis 3:19) “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”. Y (Eclesiastés 12:7) “y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”. Y su alma puede alcanzar la presencia de Dios (la vida eterna) o la no presencia de Dios para siempre, es importante un “nacimiento espiritual” y el alimento y cuidados espirituales. Y la principal fuente de alimento espiritual está en la Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios y la base de los cuidados para ese crecimiento está en la aplicación de sus “Principios y la Sana Doctrina” a nuestras vidas.

La Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios es vital para el crecimiento espiritual, porque es un alimento sano, nutritivo y único para nuestras almas. Todo creyente debe saber lo que dice Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios y vivir su mensaje. Estos principios deben dar forma al pensamiento de creyente constituyéndose en los “valores” fundamentales de la personalidad del verdadero cristiano que deben influir en sus actitudes y acciones.

Tres son los aspectos que hay que considerar para el crecimiento espiritual a través de la Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios:
  1. El anhelo de la Palabra.
  2. La meditación de la Palabra.
  3. El cumplimiento y aplicación en nuestra vida.
Un ejemplo de anhelo por la palabra de Dios está en: (Salmos 119:9-18) “9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra. 10 Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos. 11 En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti. 12 Bendito tú, oh Jehová; Enséñame tus estatutos. 13 Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca. 14 Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. 15 En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. 16 Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. 17 Haz bien a tu siervo; que viva, y guarde tu palabra. 18 Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley”.

Este anhelo de la Sana Doctrina de Cristo en la Palabra tiene el objetivo de alcanzar una vida limpia y de santidad de acuerdo a la voluntad de Dios, es decir, por medio del crecimiento espiritual que nos da la Sanidad de esta Doctrina de Cristo.
Podemos ver en el versículo 9 ¿Cómo podrá el joven llevar una vida limpia? Y la respuesta es guardando la Palabra.


Lo más importante es que en cada uno de nosotros tengamos este interés y anhelo persiguiendo la respuesta y bendición de Dios, por medio de su Sana Doctrina de Cristo:
1.   Yo te busco de todo corazón.
2.   No dejes que me aparte de tus mandamientos.
3.   He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti.
4.   ¡Bendito tú, Señor!.
5.   ¡Enséñame tus leyes!.
6.   Con mis labios contaré todos los decretos que pronuncies.
7.   Me alegraré en el camino de tus mandatos, más que en todas las riquezas.
8.   Meditaré en tus preceptos y pondré mi atención a tus caminos.
9.   Me alegraré con tus leyes.
10.       Y no me olvidaré de tu palabra.
11.       ¡Concede vida a este siervo tuyo!.
12.       Obedeceré tu palabra.
13.       Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu enseñanza.
14.       La Palabra de Dios nos da vida.

(1 Pedro 1:22-25) “22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible,  sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 24  Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio nos ha sido anunciada”. Nos revelan tres cualidades de la Palabra de Dios que nos motivan a anhelarla.
  1. La Palabra de Dios transforma.
  2. La Palabra de Dios purifica.
  3. La Palabra de Dios permanece.
Tras la conversión nos transformamos en nuevas criaturas y casi todos podemos ver en la Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios la raíz de esta experiencia; quizás unos al escuchar una predicación de la Sana Doctrina de Cristo, otros al leer alguna porción de ella, etc., Es decir, la Sana Doctrina de Cristo es Palabra de Dios y siempre están presentes, de una u otra manera, en la redención del pecador.

La Sana Doctrina de Cristo a través del apóstol Pedro, nos viene a decir que una vez “nacidos de nuevo”, la Palabra de Dios no adulterada y únicamente se refiere a la Sana Doctrina de Cristo que es el alimento espiritual necesario para la purificación del verdadero cristiano en su crecimiento espiritual para la salvación, así como la leche no adulterada es el alimento necesario y completo para el crecimiento de un bebe. La Sana Doctrina de Cristo en toda la Palabra de Dios pone al descubierto el pecado y nos dice la voluntad de Dios. (Romanos 8:3,4) “3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”.

Cuando nosotros atesoramos la Sana Doctrina de Cristo como la palabra que salió de la Boca de Jehová Dios. (Isa55:10,11) “10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. En nuestro interior nos fortalecemos y desarrollamos el Poder necesario para resistir las tentaciones.
(Salmos 119:11) “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”.

Y la tercera cualidad, hace referencia a la permanencia y vigencia de la palabra. En la Sana Doctrina de Cristo. Escrito está en: (Mateo 24:35) “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. (1 Pedro 1:25) “Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada”. Sí que es verdad que el estudio y la meditación de la Sana Doctrina de Cristo que está en toda la Palabra de Dios requiere tiempo y dedicación, pero los resultados y beneficios son eternos.

LA PALABRA DE DIOS NOS AYUDA A CRECER
La Sana Doctrina de Cristo a través del apóstol Pedro nos presenta los aspectos prácticos de estas tres cualidades citadas antes. (1 Pedro 2:1-3) “1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor”.

Primeramente nos exhorta al arrepentimiento de nuestras actitudes y palabras que decimos que son contrarias a la voluntad de Dios y que no armonizan con nuestra nueva vida como verdaderos cristianos.
Nos ayuda a enfrentar los diferentes caracteres humanos con quienes tenemos relación, a vivir en santidad y a experimentar las maravillas de nuestra relación con Dios. La vida en santidad deja de ser sólo una idea o ilusión cuando tenemos la seguridad de la bondad y misericordia de nuestro Dios para con nosotros.

LA MEDITACIÓN EN LA PALABRA DE DIOS
Dedicar tiempo a la lectura y meditación de la Palabra, tenemos que entender que no se trata de estar tratando de aprender de memoria sino más bien de comprender lo que Dios nos está hablando y que de esta manera podamos cambiar nuestra vana manera de vivir, Dios no quiere iglesias llenas de gentes con muchas palabras de memoria, Dios quiere entendidos alimentándose de las Sanas Palabras que salen de su Boca con el fin de darnos un alimento verdadero que nos haga crecer, y la evidencia es que vamos cambiando en nuestra vida de mundanos que apestamos a mundo a unas vidas piadosas con olor fragante delante de nuestro Dios porque olemos a Jesucristo.

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE LEER Y MEDITAR?
Es decir hay unas diferencias muy marcadas entre leer y meditar, y ambos procesos han de darse cuando nos disponemos a aprender el contenido de un texto.
En el caso concreto de la Palabra de Dios, para su lectura tiene que darse unas condiciones especiales de receptividad y anhelo de acercarse a ella y para escudriñar la Palabra de Dios tienen que estar presentes unos componentes, como son; la oración, la fe, y el estudio. De lo contrario se puede caer en desaliento, aburrimiento y cansancio en su lectura o estar perdiendo el tiempo.
En (Salmos 119:145-148) “145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová, y guardaré tus estatutos. 146 A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.


147 Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra. 148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos”.
En el Versículo 145 nos muestra la disposición de dedicar todo el tiempo necesario a lo que Dios considera de sumo valor: Y es la búsqueda de Dios. ¿Y dónde se puede buscar a Dios si no es en su Sana Doctrina de Cristo?  Ahí es donde Dios revela su identidad, lo que Dios quiere respecto de nosotros. Ahí están las claves de la salvación. Ahí está revelado todo cuanto el creyente necesita para su vida de santidad.

Es muy importante buscar a Dios por las mañanas y por las noches, y estar escudriñando su Palabra. Es verdad, que como en todo estudio; hay rutinas y condiciones que favorecen el estudio o la meditación; por ejemplo un lugar con buena luz, que ofrezca tranquilidad, libre de ruidos, con temperatura ambiente agradable y un ropaje cómodo, facilitan el estudio y la meditación, ya que la persona se encuentra confortable y esto evita el cansancio. También disponer de los medios para la lectura y la meditación cerca de donde uno se ubica para el estudio  (Biblia, elementos para escribir, alabanzas, libros afines de consulta, etc.) para evitar la distracción y facilitar la concentración.

Sin embargo, lo que más vale y tiene peso a la hora de leer y meditar en la palabra de Dios es el “valor” que nosotros le asignemos a ella. Generalmente la persona tiende a distribuir y disponer el orden de dedicación de su tiempo en función del valor que asigna a los asuntos o cosas dándole prioridad y mayor dedicación a aquellos que mayor valor le asigna. De hecho la misma Palabra de Dios dice: (Mateo 6:21) “Porque donde esté vuestro tesoro,  allí estará también vuestro corazón”. Así pues, dependiendo del “valor” que se le asigna a la Palabra de Dios como un tesoro propio, será el interés por estudiar y meditar en ella y el tiempo dedicado al estudio y a la meditación. Por lo tanto, el cristiano verdadero debe pedir a Dios que le haga sentir apetito por su Palabra; necesidad de estudiarla y meditar en ella, porque ello será usar sabiamente el tiempo.

LOS BENEFICIOS DEL ESTUDIO DE LA PALABRA
¿En qué sentido el estudio y la meditación de la Palabra de Dios equivale a usar sabiamente nuestro tiempo? Veamos por favor los Salmos para obtener la respuesta (Salmos 119:149-152) “149 Oye mi voz conforme a tu misericordia; Oh Jehová,  vivifícame conforme a tu juicio. 150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen; Se alejaron de tu ley. 151 Cercano estás tú, oh Jehová, y todos tus mandamientos son verdad. 152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios, que para siempre los has establecido”.
Nosotros podemos hacer esto; poner en un platillo de la balanza el tiempo que dedicamos al estudio y la meditación de la Palabra de Dios y en el otro platillo sus beneficios. Y como verdaderos cristianos hombres y mujeres de fe confiar en las promesas de Dios, que nos encontramos en su Palabra de Dios amarla y cuidarla porque es un tesoro para su Pueblo. Confiando en que Dios escuchará con amor nuestras oraciones, estar dispuestos a dedicar todo el tiempo necesario a su Palabra.

Quizás en alguna ocasión surja la pregunta ¿vale la pena dedicar tiempo a leer y estudiar la Palabra de Dios? Bueno, hay que considerar que la Palabra de Dios nos revela el amor que nos tiene y a través de su estudio desarrollamos nuestra disposición  para ver la grandeza del amor de Dios para con nosotros.


De hecho, en medio de la oposición y la adversidad, encontramos consuelo a pensar que Dios está siempre cerca de nosotros y que su Palabra es fiel y verdadera Salmos 119: 150,151, que acabamos de leer. Y Dios cumple su Palabra y además tiene el valor de la vigencia, es decir, su verdad siempre está de actualidad (Mateo 24:35) dice: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Conocer y tener la experiencia del cumplimiento de su Palabra es muy importante para valorar su contenido.

RECIBIR Y OBEDECER LA PALABRA
Jesús explicó la actitud que la gente tiene hacia la Palabra de Dios mediante la Parábola del Sembrador. Ya sabéis que Jesús utilizaba mucho esta herramienta lingüística para enseñar a la gente. (Lucas 8:11-15)11 Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo;  pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. 14 La que cayó entre espinos,  éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”.

Hemos visto aquí representadas 4 actitudes que las personas suelen tener ante la Palabra de Dios; En 3 de ellas la semilla no dio su fruto esperado, por diversos motivos: junto al camino. Terreno duro y pisoteado. ¿Se puede esperar que la semilla que cae en este tipo de terreno florezca? Probablemente  el evangelio que llega a corazones duros y cerrados se pierda y su propósito se frustre, aunque existe posibilidad de lo contrario. Sin embargo, la enseñanza bíblica de la Sana Doctrina de Cristo es que el evangelio de Cristo que cae en una persona que no permite que su poder penetre en él, no va a dar el fruto deseado porque el diablo quita de su corazón la Palabra. Esto es una advertencia a quienes no creen en la Palabra de Dios o se burlan de ella, porque su incredulidad les puede costar la vida eterna.

PEDREGALES: Un pedregal es una zona del campo, donde además de tierra hay muchas piedras, e incluso la capa de abajo es rocosa y pedregosa. Lo que sucede con la semilla que cae en pedregales es que cuando llega su tiempo, este tipo de terreno suele recibir el agua y las condiciones suficientes para hacer germinar la semilla y crecer la planta,  ¡pero!…., la cantidad de tierra no es insuficiente para que la planta desarrolle las raíces necesarias que le permita crecer. Esto mismo sucede en las personas con corazones pedregosos con relación a la Palabra. Lo reciben, pero no hay una disposición propicia para que germine. Normalmente, tienen que ser más convencidos,…. lo tengo que entender mejor… hay partes de la sana Doctrina de Cristo que sí entiendo, pero otras, no sé me parece que se contradicen, etc.  En definitiva, cuando vienen las pruebas esa gozosa expectativa inicial desaparece.

ENTRE ESPINOS: La maleza y los espinos, terminan ahogando y destruyendo la planta.
Eso mismo pasa a aquellas personas que reciben la semilla del evangelio y permiten que su poder  penetre en ellos, pero a pesar de hacerse manifiesto, siguen comprometidos con el mundo y no se apartan de todo aquello que era contrario y anterior a esta nueva manera de vivir. Comparten las experiencias del evangelio conjuntamente con las experiencias de las viejas tradiciones, costumbres, formas de vivir, etc.

Al final éstas terminan destruyendo todo el bien que en un momento germinó en ellos.  “No se puede servir a dos señores….”. La prioridad y el afán por lo material ahogan el evangelio de Cristo que es las Sanas Palabras que salieron de la Boca de nuestro Dios Para nutrirnos y que pudo haber empezado a florecer.

EN BUENA TIERRA: Cuando la semilla cae en buena tierra, florece y da su fruto. Lo mismo ocurre en la persona que recibe la semilla del evangelio de Cristo y le prepara un lugar propicio en su persona y le dispensa los cuidados que merece. Luego esa semilla nos regala con lo mejor de sus frutos.

¿CÓMO PODEMOS SABER A QUÉ TIPO DE TERRENO PODEMOS COMPARARNOS?
En esta evaluación no solo tenemos que contemplar nuestros deseos e intenciones, sino también nuestras prácticas. Hay que mirar al interior de nuestro corazón con la ayuda del Espíritu Santo, porque sólo él sabe realmente lo que hay en nuestro corazón y también podemos considerar las referencias que encontramos en (Tito 1:1-16), para ver nuestra condición.

¿Qué podemos hacer para recibir y guardar la Palabra de Dios en vuestro corazón? Pues a saber, tres cosas podemos hacer:

  1. Oír la Palabra, es decir, prestar atención cuando se predica y se lee y se estudia para reconocer lo que Dios nos quiere decir en su Palabra.
  2. Retener la Sana Doctrina de Cristo que es su Palabra, es decir, obedecerla con nuestros pensamientos, palabras y obras.
  3. Adoptar la Sana Doctrina de Cristo como cimientos de nuestra vida.

Predica por: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo, estoy ofreciendo:
MATERIALES BÍBLICOS GRATIS (en formato Word)
Todo es completamente gratis, como escritor de estos materiales te voy a dar los originales para que tú le pongas el nombre de tu Iglesia o tu ministerio o le hagas las modificaciones que a ti te parezcan convenientes. Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia.
Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia.
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