martes, 27 de mayo de 2014

“CONOCERÁN LA VERDAD, Y LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES”

“CONOCERÁN LA VERDAD, Y LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES”
(JUAN 8:31-36) “31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres. 33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? 34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”.

INTRODUCCIÓN: HOY SE AMONTONAN MAESTRO CON SU PROPIA VERDAD
Es una de las características de los últimos tiempos. Las tradiciones del mundo han sido siempre un problema para nuestra libertad. Y Siempre se ha considerado la esclavitud como una condición humillante. Hay algo que hasta el día de hoy a los que se creen cerca de Dios les choca que Jesús les declare que son esclavos del diablo. Qué triste es cuando la gente no quiere aceptar su condición espiritual sino que al contrario se auto justifica, nunca será restaurado por el Señor.
(2Tim 3:1,2) “1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”. (2Tim 4:3) “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias”.
En estos tiempos que estamos viviendo la gran mayoría de cristianos tiene su propia versión de la verdad tal es el engaño del enemigo en medio del pueblo de Dios que cada quien decide en donde quedarse siempre y cuando se acomode a sus intereses y por supuesto que nada lo haga sentir incómodo y por eso muchos deciden quien tiene la verdad. Y así vamos conformando nuestra propia concepción de la verdad, uno poco de aquí y un poco de allá. Y me transformo en otro de los millones maestros con mi propia verdad. Así cada uno anda con su propia verdad a cuestas.

Hay por lo menos dos formas de estar prisionero, prisioneros tras rejas, Libres físicamente, pero prisioneros espiritualmente, junto a ustedes hay centenares de personas que si bien pueden desplazarse a donde quieren, sin restricciones, interiormente viven atados, prisioneros de una cárcel de ellos mismos, la que difícilmente pueden salir. (Salmos 73:21) “Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas”. (Salmos 42:3) “Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”. Están bajo condena a cadena perpetua. Son prisioneros de la amargura, de la frustración, de las crisis emocionales, de la sensación de vacío, de la soledad y cuantas emociones reprimidas pueda imaginar. Sus reacciones revelan que caminan en un laberinto sin salida.

¿CRISTIANOS PRISIONEROS? Los hay. Asisten a la iglesia, cantan durante los períodos de alabanza e incluso, leen la Biblia. Pero siguen igual. En sus vidas no se produce un cambio, Tienen ratos de ira incontrolada, caen con frecuencia bajo el peso de los vicios, expresan todavía palabras soeces y sienten que aquello de amar y perdonar al prójimo no pasa de ser teoría. ¿Las causa? Dependen de sus capacidades humanas, y depende también cuanto tiempo se han visto expuestos a religiosidad y no de Dios. Por esa razón, caen y se sienten frustrados. Su perspectiva cambia: dejan de tener gozo y se vuelven tristes y propensos a la ansiedad (depresión).

(Juan 8:31,32) “31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.
También: (2 Corintios 3:17)  “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Esa libertad es esencial: se trata de la libertad espiritual. Aquella que le abre las puertas al gozo, así hayan enormes dificultades a su alrededor; la libertad que le permite mirar su pasado sin temor o sentimientos de culpa, porque sabe que Jesucristo perdonó todos sus pecados en la cruz; y la libertad que le permite vencer sus hábitos, vicios y actitudes de autodestrucción. Ustedes pueden ser libres, y quizá han descubierto que se identifican plenamente con aquéllas personas que son libres físicamente, pero espiritualmente permanecen prisioneros. ¡Su vida puede cambiar! Jesús lo prometió: (Juan 8:36)Así que, si el hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”.

Los cristianos se consideran libres, porque sobre la tierra se los deja caminar, ir y venir, se los deja dormir, pasear e irse de vacaciones. El gran problema de los cristianos, es que piensan que el mundo espiritual es igual al mundo material y que allí también son libres porque aquí aparentemente son libres. El cristiano llego a Cristo y sabe que ha conseguido un gran logro para su vida eterna. Sabe de la salvación de la cruz, sabe del perdón de Dios, sabe de la provisión de Dios y también conoce el amor de Dios sobre sus hijos. Pero pese a haber adquirido todos estos conocimientos espirituales, igual su vida sigue un camino de tristezas, de desilusiones, de insatisfacción. (Isaías 61:1) “El espíritu de Jehová el Señor esta sobre mí, porque me ungió Jehová y me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos y a los presos apertura de la cárcel”.

La verdad que nos trajo Jesús que es la Sana Doctrina de Cristo que abrió las rejas de la cautividad de la religión donde nos encontrábamos y sabemos que cuando se refiere a cautividad y a presos, habla de situaciones espirituales. (Juan 7:16) “Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió”. (Juan 14:24) “El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”. Hay situaciones que no vemos, porque están en las congregaciones que muchos están todavía presos, y es más, defienden su religión como si de verdad fuera la que les dará la salvación todo esto es real en nuestro mundo espiritual personal. Cautividades que desconocemos, cárceles que nunca conocimos, pero que evidentemente existen, porque fue necesario que Jesús viniera para darnos la posibilidad de salir de allí. (2Jn 1:9) “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”. Por lo tanto cualquier iglesia que no tiene esta Doctrina de Cristo, Jehová Dios, Jesucristo y Espíritu Santo no está ahí. Por consiguiente existen miles de personas presas en congregaciones donde no tienen esta Doctrina de Cristo y son presos espirituales con fuertes ligaduras de impiedad y cargas de opresión.

Dice en: (Éxodo 20:5) “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; Porque yo soy Jehová, tu Dios, que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercer y cuarta generación de los que me aborrecen”. Familias enteras caminan presos bajo el dominio de espíritus malignos, de generación tras generación.


Aquí tenemos los dos planteos de las iniquidades, las mías, y la de mis padres y antepasados. (Salmo 51:1-3) “1 Ten piedad de mi OH Dios, conforme a tu misericordia borra mis rebeliones. 2 Lávame más y más de mi iniquidad y límpiame de mi pecado. 3 Porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado esta siempre delante de mí.
(Salmo 51:5) “He aquí en iniquidad he sido formado y en pecado me concibió mi madre”. El día que nosotros nacimos, recibimos herencias de ADN espiritual. Así como mi cuerpo contiene el ADN de mis antepasados y mi carácter, mi cara, mi físico será similar a mis antepasados por la reproducción del ADN, así en mi mundo espiritual se repite el ADN espiritual de mis antepasados. La Doctrina de Cristo explica esto diciendo: (Rom 7:15) “Porque lo que hago no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago”. La iniquidad en la herencia, es un paquete que se recibimos al nacer y contiene todos los espíritus malignos que nuestros antepasados autorizaron a introducirse en la línea de sangre familiar a través de la desobediencia a Dios y sus pecados.

Este es el estado espiritual de la mayoría de los cristianos creyentes en la Doctrina de Cristo. Nuestros antepasados no fueron personas entregadas a Cristo, no fueron personas que pensaron en purificar sus vidas para agradar a Dios. Nuestros antepasados nunca se enteraron de guerra espiritual ni del esfuerzo que significa seguir a Cristo a través de un proceso de santificación y de renuncia a la autoridad de satanás sobre nosotros. Entendiendo esto es por eso que muchos hermanos todavía están en cárceles espirituales aun cuando dicen que aceptaron a Cristo como su Señor y salvador hace mucho tiempo atrás pero le evidencia refleja una verdad distinta recuerden que nuestros antepasados fueron personas que vivieron para este mundo, ambicionando este mundo, queriendo las cosas de este mundo, sintiendo que si no lograban tener lo que este mundo les ofrecía eran un fracaso. Entendiéndolo podemos decirle a Dios a través de esta Palabra: (Salmo 142:7) “Saca mi ama de la cárcel, para que alabe tu nombre; Me rodearán los justos, porque tú me serás propicio”.

Un ejemplo tenemos a la herencia de David hacia su descendencia, aunque Dios le perdono de su pecado. Pero la verdad es que su descendencia de David, pago el precio de su iniquidad y la verdad es que su iniquidad viajo sobre la descendía de sangre de sus hijos y los presiono para que cometieran las lujurias de su padre. Así uno violo a su hermana, el otro lo mato por ello, y así Salomón tuvo más de 900 concubinas, además de cientos de esposas oficiales  y se entregó a la idolatría de ellas, abandonando a Dios por las mujeres que le gustaban. Eligio las mujeres, más que obedecer a Dios.
Entonces esta es la estrategia que el Espíritu Santo me ha revelado para compartirla con Ustedes, los hijos necesitan ser enseñados de la lucha que deben desarrollar en el mundo espiritual para no repetir las maldades e iniquidades de su padres. Los padres deben comenzar a renunciar a la herencia familiar de maldad para que ya no descienda sobre los hijos. Las parejas deben aprender a perdonarse y reconstruir las familias para que esa iniquidad no pase de generación  a generación y destruya más personas. 

DIOS, porque Él quiere nos está dando a conocer el misterio de su voluntad revelándonos desde su gloria y ahora tenemos fe en un Dios Todopoderoso sentado en el trono que tiene un completo gobierno sobre todas las cosas que pasan en la tierra.
Pero lo más importante que Jehová Dios no sólo existe, si no que “es”. (Éxodo 3:14) “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel:

YO SOY me envió a vosotros”. Es un día glorioso, el día que recibo revelación de Jehová Dios por medio del Espíritu Santo, me ha enviado con Ustedes para decirles esta Verdad y es como algo que no puedo manejar, que tiene vida propia a la que me tengo que subordinar y someter yo mismo. Jehová Dios a quien adoramos no sólo existe, tiene una voluntad que tengo la responsabilidad de conocer y supeditarme a ella Amén.
En cambio hay una cultura espiritual en las religiones que es totalmente simple, sin muchos cambios ni compromisos pero con características muy marcadas de religiosidad, como los que dicen  Jesús ya lo hizo todo, una cultura sin esfuerzos espirituales, sin guerra, ha llevado muchas almas a estar presos y ligados desde el infierno, en todas las generaciones. (Salmo 18:5) “dice Ligaduras del Seol me rodearon, me tendieron lazos de muerte”. (Salmo 107:10-16) “10 Algunos moraban en tiniebla y sombras de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros. 11 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo. 12 Por eso quebranto con trabajo sus corazones; Cayeron, y no hubo quien los ayudase. 13 Luego que clamaron a Jehová en su angustia, los libro de sus aflicciones; 14 Los saco de las tinieblas y de las sombras de muerte y rompió sus prisiones. 15 Alaben las misericordias de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres. 16 Porque quebranto las puertas de bronce, y desmenuzo los cerrojos de hierro”.

JEHOVÁ DIOS TIENE FIRMES PROPÓSITOS: Jehová Dios nos quiso mostrar claramente quienes han de recibir la herencia que él promete, y que está dispuesto a cumplir la promesa sin cambian nada de ella. Por eso garantizó su promesa mediante el juramento. (Hebreos 6:17) “Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento”.
(Isa. 14:24) “Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado”. (Isa. 46:10) “que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”.

JEHOVÁ DIOS TIENE UNA VOLUNTAD QUE AHORA NOS LA ESTÁ DANDO A CONOCER
(Efesios 1:9) “dándonos a conocer el misterio de su voluntad,  según su beneplácito,  el cual se había propuesto en sí mismo”. Beneplácito, es la misma palabra que se traduce en el mismo texto: el puro afecto, y en otros textos le agradó, tuvo complacencia, le ha placido, anheló. La Palabra de Dios expresa su voluntad y conforma la verdad en la Doctrina de Cristo. Esta expresión se refiere a la realidad que está ahí, que está siempre ahí y que es expresada en la Palabra que corresponde a esa realidad. Esa Palabra es una verdad absoluta ya que Dios habla como Creador y Soberano. Esa verdad es absoluta para mí que reconozco el valor de su revelación.

Por medio de la PALABRA DE JEHOVÁ DIOS se han establecido todas las cosas desde el principio de la creación basándose en los designios de su voluntad Jehová Dios habla, y se expresa a sí mismo. (Juan 1:1) “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios”. La Palabra de Dios ha ido construyendo todas las cosas. (Juan 1:3) “Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él,  nada de lo creado llegó a existir”. (Génesis 1:3) “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz”.
Esa Palabra es la que sostiene el orden de todo el universo. (Heb. 1:2,3) “2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la Palabra de su Poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo,  se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”.

JESÚS vino a enseñar la palabra de Dios: (Juan 1:14) “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre),  lleno de gracia y de verdad”. (Juan 1:17) “Pues la ley por medio de Moisés fue dada,  pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”. (Mar.1:22) “Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”. Jesús vino como maestro a enseñarnos lo que Dios quiere que aprendamos. (Juan 17:8) “porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste”. Si Dios habla necesitamos conocer y escuchar lo que Él nos dice en la Doctrina de Cristo.

EL ESPÍRITU SANTO nos guía a toda verdad: (Juan 14:17) “El Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”. (Juan 16:13) “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”. El Espíritu Santo que mora en nosotros es el Espíritu de verdad. Cumple con el propósito de Jehová Dios de enseñarnos la Verdad. Por eso nos guía a toda la Verdad. Y le pido en mis oraciones por cada uno de Ustedes: (Ef.1:17) “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él”.

En la Sana Doctrina de Cristo está el mejor ejemplo para que nosotros sigamos exactamente sus pisadas, mismas que ya los apóstoles que caminaron con Jesús también ellos mismos hicieron esto mismo para anunciar la Doctrina de Cristo: (Colosenses 1:28,29) “28 A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; 29 para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”. Nuestro compromiso con la verdad debe de ser real de otra manera nos estaríamos engañando a nosotros mismos por eso necesitamos verdades absolutas para nuestras vidas.

Porque mi verdad siempre es relativa, cada uno tiene su verdad. Necesitamos una verdad que no pueda manejar, que no pueda adaptar, que me gobierne la cual Jehová Dios nos está enseñando con su poderosa espada: (Ef 6:17) “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. (Heb 4:12) “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. Para que esta enseñanza sea posible, además, de necesitar revelación, necesitamos una actitud muy determinante, de ser humildes de estar dispuestos a aprender de todo lo que Dios quiere enseñarme y esta es la consecuencia de mantener actitudes de mansedumbre y humildad delante de Él.


(Mat 11:29) “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí,  que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón”. Conocer la Doctrina de Cristo nos lleva a obedecer la verdad Escrita porque la obediencia es un factor determinante en nuestro crecimiento y desarrollo que nos da la verdadera libertad. (Gálatas 3:1) “¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? (1Pedro 1:2) “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”. (1Pedro 1:22) “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro”.

Es importante guardar y obedecer los mandamientos lo que determina cuanto amamos a Dios y que el Espíritu Santo este haciendo en nuestro interior. (1Juan 2:5) “pero el que guarda su Palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en Él”. (1Juan 3:24) “Y el que guarda sus mandamientos,  permanece en Dios,  y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros,  por el Espíritu que nos ha dado”.

LA VERDAD de la Doctrina de Cristo nos liberta y nos santifica (Juan 8:31,32) “31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. La verdad es un proceso de liberación. Desata ataduras de mentiras y de debilidades inherentes que no podemos tratar por nosotros mismo. El conocer la Verdad en la Sana Doctrina de Cristo es el fruto de perseverar diariamente con la Palabra. Esto determina a un verdadero discípulo de Jesucristo. (Juan 17:17) “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”. (2Co. 4:2) “Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios”. El objetivo de la manifestación de la verdad es libertarnos y la purificación de nuestra alma. El fruto de esa operación de la verdad santificando mi alma es un amor no fingido, un amor que brota de un corazón puro.

JEHOVÁ DIOS espera que nosotros enseñemos la Verdad de la Sana Doctrina de Cristo.
(2Tim.2:15) “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. (1Tes.2:13) “Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que Cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en Verdad, la Palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes”. En estos tiempos donde todo es relativo y no hay lugar para que Dios hable su verdad, es mucho más fácil callar lo que entendemos por verdad.

Tenemos que ENSEÑAR la Doctrina de Cristo que es la Verdad con convicción y es en el terreno de mi corazón donde tengo que ganar esta batalla. Dios tiene el derecho de hablar y definir que es verdad. Nosotros somos instrumentos y representante en la tierra de esa verdad. (1Tim. 3:14,15) “14  Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, 15  para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”.

A diferencia de las religiones la Sana Doctrina de Cristo se enseña con mansedumbre y humildad porque la Verdad de Jehová Dios es absoluta para mí porque se abrieron mis ojos espirituales y reconozco a Jesucristo con la autoridad para hablar y definir que es Verdad. Es para mí la Verdad absoluta pero mi comprensión de esta Verdad siempre va a ser revelada por el Espíritu Santo, es por eso que tengo que enseñarla con humildad y presentarles a los que me escuchan, al Dios de la Verdad. Para que Ustedes puedan recibir revelación de esta verdad que Liberta, Sana, Purifica y Conduce a la Salvación. (2Tim.2:25) “Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”.

Cuando enseñamos la Sana Doctrina de Cristo siempre tiene que ser expositiva sin corromper la Palabra (2Co.2:17) “Pues no somos como muchos, que medran falsificando la Palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios,  hablamos en Cristo”. (1Pedro 2:1,2) “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”. Tenemos que estar muy atentos a lo que enseñamos. Desechando todo aquello que la pueda corromper, especialmente toda palabra que no está Escrita y por más razonable que parezca adultera la Palabra. Y siempre hablarla con sinceridad como parte de Dios y delante de Dios. Esta debe de ser nuestra actitud como colaboradores de Dios en el ser obedientes en el enseñar la Palabra de Dios.

A diferencia de las congregaciones donde se predican diferentes denominaciones y religiones, la Sana Doctrina de Cristo se tiene que predicar con Unción del Espíritu Santo. (Col. 1:28,29) “A quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. La ministración de la Palabra debe de tener tres muy importantes características si no es así entonces no viene de Dios: (1Co 14:3) “Pero el que profetiza habla a los hombres para EDIFICACIÓN, EXHORTACIÓN Y CONSOLACIÓN”. Es el Reino de Dios que se hace presente, es el poder del Espíritu que actúa. (Juan 16:8) “Y cuando él (el Espíritu Santo) venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”.

Jesús declaró acerca de la libertad. LA FUENTE DE LA VERDADERA LIBERTAD.
La verdadera libertad la realiza Jesús (Jn.8:36)
En aquel que permanece en su palabra. (Jn.8:31)
En aquel que conoce la palabra (Jn.8:32)
En aquel que cree en la verdad (Juan 14:6)
La esclavitud espiritual se da cuando se rechaza a Jesús El Señor. (Juan 3:19)
Jesús es el gran yo soy que quiere libertarte. (Juan 8:58)

CONCLUSIÓN: Es asombroso que la humanidad no haya cambiado nada. Mucha gente de hoy se opone a Jesús y es por eso que siguen esclavos: del pecado del mal, de la envidia, del temor, etc. Y no serán libres hasta que confiesen a Jesús como Salvador y Señor de sus vidas. ¿CÓMO RESPONDERÁS AL LLAMADO DE JESÚS?

PREDICA en Lerma por: PASTOR Víctor Ramón Preciado Balderrama

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