lunes, 12 de noviembre de 2012

PRINCIPIOS BÍBLICOS PARA SELECCIONAR LA MÚSICA


PRINCIPIOS BÍBLICOS PARA SELECCIONAR LA MÚSICA

(1Corintios 10:31) “Así, si coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”.
(Filipenses 4:8) “Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en eso pensad”.
(Rom. 12:2)(Efe. 6:12; 2Ped. 1 y 2) “No os conforméis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestro entendimiento.
(Efesios 4: 23) “Y renovaos en el espíritu de nuestra mente”.
(1Cor. 6:19-20)  Somos templos del Espíritu Santo.
(Rom. 12:1-2) Debemos presentar nuestros cuerpos en sacrificio, vivo  santo y agradable a Dios. No os conforméis a este mundo.
(1Juan 2:15-17) No améis el mundo ni las cosas que están en el mundo. El mundo pasa y sus deseos.
(1Pedro 1:16) Sed Santos porque YO soy Santo.
(1Cor. 10:31) Si coméis o bebéis. Hacedlo todo para gloria de Dios.
(Efe. 5:19) Hablad entre vosotros con Salmos, Himnos y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor con todo el corazón.
(1Cor. 14:15) Cantaré con el espíritu, pero cantaré con el entendimiento.
(Sal. 47:7) Jehová es el rey de la tierra. Cantad con inteligencia.

LA MÚSICA DEBIERA:
  1. Glorificar a Dios y ayudarnos a adorarle en forma aceptable. (1 de Corintios 10:31).
  2. Ennoblecer, elevar y purificar los pensamientos del cristiano. (Filipenses 4:8).
  3. Influir de manera efectiva sobre el cristiano para lograr el desarrollo del carácter de Cristo en su propia vida y en la de otros.
  4. Poseer una letra que esté en armonía con las enseñanzas bíblicas de la iglesia.
  5. Revelar compatibilidad entre el mensaje expresado por las palabras y la música, evitándose una mezcla de lo sagrado y lo profano.
  6. Evitar los efectos teatrales y la ostentación vanidosa.
  7. Dar preeminencia al mensaje del texto, el cual no debería verse disminuido por los  elementos musicales.
  8. Mantener un equilibrio juicioso entre los elementos emocionales, intelectuales y espirituales.
  9. Nunca comprometer los elevados principios de la dignidad y la excelencia por querer alcanzar a la gente en el evangelismo.
  10. Ser apropiada para cada ocasión, cada lugar y cada público.

¿HACIA DONDE VAMOS?
Pablo nos recuerda que "Nuestra ciudadanía está en los cielos" (Fil. 3:20). Esto significa que cada aspecto de nuestras vidas, incluyendo nuestra música, debiera verse como una preparación para esa experiencia gloriosa.

Estudio en Lerma por él:
Pr. Victor R. Preciado Balderrama.
         sanadoctrinavictor@gmail.com

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