sábado, 28 de abril de 2018

NO ES LO MISMO LLEGAR, QUE MANTENERSE CAMINANDO CON DIOS


29 de Abril de 2018
NO ES LO MISMO LLEGAR, QUE MANTENERSE CAMINANDO CON DIOS
Aquellos que han seguido el ejemplo de Enoc y de los cuales se puede decir: “y caminó con Dios”. Enoc significa en hebreoDEDICADO”. Fue el séptimo en la descendencia de Adán y se dice en Gen 5:21-24 que caminó con Dios. El verbo "caminar" en este lugar significa literalmente "anduvo" con Dios, esto es, vivió con Dios, o como lo dice la Nueva Versión Internacional (NVI): "Enoc anduvo fielmente con Dios...". Esta frase incluye diferentes conceptos, implica una variedad de aspectos que iremos enumerando. (Génesis 5:21 al 24) 21 Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. 22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23 Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”; (Hebreos 11:5 y 6) 5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”; (Judas 1:14 al 16)14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, 15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra ÉL. 16 Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”.

CAMINAR CON DIOS SIGNIFICA CONOCER A DIOS: Esto es, conocerlo personalmente, entrar en una relación estrecha con El. No es una religión aprendida de los antepasados, ni ritos que se hacen mecánicamente. Es el reconocimiento de nuestros pecados y la necesidad de su perdón. ¿Conoces tú a Dios? Te invito a que entres en una relación personal con Jehová Dios por medio de su Hijo Jesucristo. Jesucristo dijo de Sí mismo: (Jn.14:6) “Jesús le dijo: Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida; Nadie viene al Padre, sino por Mí”. Y Dice también: (Jn.10:9)Yo soy la puerta; El que por Mí entrare, será salvo; Y entrará, y saldrá, y hallará pastos”. En otras palabras, para poder andar con Jehová Dios como lo hizo Enoc, tienes que entrar por la puerta que es Jesucristo, y caminar por el camino que también es Jesucristo. Entonces el estar de acuerdo con Jehová Dios nuestro Padre Celestial es hacer su Perfecta Voluntad: Porque dos personas no pueden caminar juntas si no hay acuerdo entre ellas. Deben llevar el mismo paso y seguir la misma dirección. Así, el caminar con Jehová Dios es aceptar su Perfecta Voluntad en nuestras vidas pues Él nos creó con un propósito y es nuestro deber el cumplirlo. Es negarnos a nosotros mismos (Mateo 16:24) “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”. Estoy seguro que muchos que estamos caminado con Jehová Dios, gran parte de nuestra vida, tuvimos que rechazar muchas “oportunidades” que el mundo nos ofrece con tal de seguir caminando con Jehová Dios. Por medio del apóstol Pablo lo destaca en: (Filipenses 3:13 y 14)13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; Pero una cosa hago: Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”. Él desea conducirnos en cada etapa de nuestras vidas. Debemos estar dispuestos a permitir que ÉL pueda hacerlo. Debemos estar dispuestos a caminar a su lado en cada momento.

CAMINAR CON JEHOVÁ DIOS ES ESTAR EN COMUNICACIÓN CON ÉL: Enoc, al caminar con Jehová Dios, sin lugar a duda tenía comunicación constante con El. Si quieres caminar con Jehová Dios tienes que tener un diálogo constante con Él. ¿Cómo funciona el diálogo con Dios? Esto es fácil de responder. Jehová Dios nos habla por medio de Su Palabra, las Sagradas Escrituras y nosotros le hablamos por medio de la oración. El no tener diálogo constante con Jehová Dios, se va a manifestar en tu vida. Es como meterse en el tránsito de una gran Ciudad desconocida, sin fijarse en el mapa. Es como querer manejar una sofisticada máquina sin leer el manual. Evidentemente las consecuencias no serán positivas, (Salmos 127:1 y 2)1 Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia. 2 Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño”. Más si todavía, sabemos que nuestras armas defensivas y ofensivas en nuestra batalla espiritual son justamente la Palabra y la oración: (Ef.6:17,18)17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios; 18 orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. Creo que la razón por la cual hay tantos cristianos derrotados y constantemente caídos se debe a la falta de comunicación, a la falta de comunión con Jehová Dios. Enoc sólo se pudo mantener firme en una sociedad completamente corrupta, por su íntima comunicación con Jehová Dios. ¿Cómo está tu comunicación con Dios? ¿Estas aprovechando bien tu tiempo, las oportunidades para crecer?

MUCHO TIENE QUE VEER NUESTRO CORAZÓN. Porque en el corazón espiritual, es dónde se conglomeran todas las partes internas del hombre, cómo el alma, el Espíritu Santo, Jesucristo, en las Sagradas Escrituras, que es la Palabra de Jehová Dios hay un remedio apropiado para todas las enfermedades del alma: (1 Tesalonicenses 3:13)Para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos”; (Proverbios 4:23) “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”. En nuestro corazón está compuesto por todas las partes de nuestro ser interior, por ejemplo: Alma, nuestra mente, nuestra parte emotiva y nuestra voluntad: (Mateo 9:4) “Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?”; (Hechos 4:12) “Y en ningún otro hay salvación; Porque no hay otro Nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”; (Juan 14:1) “No se turbe vuestro corazón; Creéis en Dios, creed también en Mí”; (Juan 16:22) “También vosotros ahora tenéis tristeza; Pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo”; (Hch. 11:23) “Este, cuando llegó, y vio la Gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor; (1 Juan 3:19 y 20)19 Y en esto conocemos que somos de la Verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de ÉL; 20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y ÉL sabe todas las cosas”. "Agradar a Dios" significa que Dios se complace en ti; Es ser aceptable delante de Él. A Jehová Dios le agrada, le llena de alegría y satisfacción cuando una persona busca hacer Su Perfecta Voluntad. Como resultado nuestro Padre Celestial nos llenará de bendiciones, que podremos comprobar en nuestras vidas, por ejemplo: La Paz de Enoc demuestra su intimidad con Dios, porque vivió en los días de Noé, cuando estaban pasando momentos de gran maldad. (Isa. 26:3) “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; Porque en Ti ha confiado”. Todo el tiempo traía gozo a pesar de las circunstancias de su entorno (Salmo16:11) “Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu diestra para siempre”. La alegría es pasajera, el gozo es parte del fruto del Espíritu y es permanente pues no depende de las circunstancias sino de la relación íntima con Jehová Dios en nuestras vidas.
Existe un obstáculo, en nuestro corazón, muy grande, en cada uno de nosotros, es tan grande que ha existido siempre, desde Adán y Eva hasta nuestros tiempos. Y se llama “DESOBEDIENCIA”. Por ejemplo: ¿POR QUÉ RESPETAR LA AUTORIDAD? Porque Nuestro padre Celestial lo manda y nos manda que honremos a todos los seres humanos de toda clase: (1 PEDRO 2:15 al 17)15 Porque esta es la Voluntad de Dios: Que, haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; 16 Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. 17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey”. La cara desfigurada de los hijos, son un reflejo de la lucha que se libra en su interior. cuando un hijo oye la voz de su padre mandándole algún asunto y sabe que debe respetarlo; Pero, en este caso, sencillamente no quiere obedecerlo. ¡Qué dilema! Pues bien, de vez en cuando nos ocurre algo parecido a todos nosotros. Nos resulta siempre muy difícil respetar a quienes tienen cierto grado de autoridad. ¿Tú has tenido este problema alguna vez? Si, así es, puedes estar seguro de que no eres el único. Sin embargo, las Sagradas Escrituras, nos mandan acatar la autoridad, independientemente de que el mundo sea cada día más rebelde (Proverbios 24:21) “Teme a Jehová, hijo mío, y al rey; No te entremetas con los VELEIDOSOS (son de poca constancia en sus actos, gustos o ideas)”. Es más, si queremos mantenernos en el amor de Dios, nuestro padre Celestial, entonces es imprescindible que obedezcamos este mandato de las Sagradas Escrituras. Ahora bien, ¿Por qué nos cuesta obedecer tanto? ¿Por qué nos pide Jehová que lo hagamos? ¿Qué nos ayudará a obedecerlo, y de qué maneras podemos cumplirlo? A continuación, responderemos estas preguntas.

Nos resulta difícil respetar la autoridad, porque todos somos imperfectos, y porque los hombres y mujeres que ejercen la autoridad también lo somos. El pecado y la imperfección que nos afligen surgieron hace miles de años en el jardín de Edén, cuando Adán y Eva se rebelaron contra Jehová Dios. Como vemos, el pecado comenzó con una rebelión. Y hasta el día de hoy, nacemos con la tendencia a rebelarnos (Génesis 2:15 al 17) “15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 Más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; Porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”; (Génesis 3:1 al 7) “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; La cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; Y tomó de su fruto, y comió; Y dio también a su marido, el cual comió, así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales”; (Salmo 51:5) “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”; (Romanos 5:12) “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.
Porque somos pecadores por naturaleza, el orgullo y la arrogancia suelen brotar fácilmente en nosotros, a diferencia de la humildad, que tanto trabajo nos cuesta cultivar y mantener. De hecho, aunque llevemos años sirviendo fielmente a Jehová Dios, podemos volvernos orgullosos y testarudos. Esto fue lo que le ocurrió a Coré. Este israelita había superado muchas dificultades junto al pueblo de Dios. Sin embargo, acabó cediendo a las ansias de poder y cometió la osadía de iniciar una rebelión contra Moisés, el hombre más manso de aquella época; (Números 16:1 al 3)1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén, tomaron gente, 2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. 3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿Por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?”. Algo similar sucedió con el rey Uzías, quien, llevado por el orgullo, se atrevió a penetrar en el templo de Jehová y efectuar una función sagrada reservada a los sacerdotes (2 Crónicas 26:16 al 21)16 Mas cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso. 17 Y entró tras él el sacerdote Azarías, y con él ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes. 18 Y se pusieron contra el rey Uzías, y le dijeron: No te corresponde a ti, oh Uzías, el quemar incienso a Jehová, sino a los sacerdotes hijos de Aarón, que son consagrados para quemarlo. Sal del santuario, porque has prevaricado (Abuso de autoridad), y no te será para gloria delante de Jehová Dios. 19 Entonces Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; Y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso. 20 Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; Y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; Y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido. 21 Así el rey Uzías fue leproso hasta el día de su muerte, y habitó leproso en una casa apartada, por lo cual fue excluido de la casa de Jehová; Y Jotam su hijo tuvo cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra”. Coré y Uzías pagaron muy cara su rebelión. Con todo, lo que les sucedió nos enseña una importante lección: tenemos que luchar contra el orgullo, y nuestro cochino carácter, pues esta actitud nos dificulta respetar la autoridad.

El tener una buena relación con nuestro Padre Celestial nos da Él, protección y guía en nuestro camino, porque no andaremos solos, Jehová Dios estará con nosotros en nuestro diario vivir (Salmo 23:4)Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu VARA y tu CAYADO me infundirán aliento”. La vara de la disciplina y el cayado de Su cuidado. Porque necesitamos saber que tan Bueno es nuestro Padre Celestial, que tiene no solamente la vara de disciplina, sino el cayado que utiliza nuestro Padre Celestial, para rescatar la oveja que ha caído. Muchos cristianos conocen la vara, pero no el cayado que infunde aliento. El cayado, es la Autoridad y seguridad de nuestro Padre Celestial, que está cuidando de nosotros y que no nos va a dejar caer por el precipicio. El cayado da la seguridad en un amor que no nos dejará. Necesitamos conocer a nuestro Padre Celestial, que dio la vida de su Hijo Jesucristo por las ovejas. Su cayado nos dice que Jehová Dios tomará las medidas necesarias para evitar que nos perdamos, que Su Mano fuerte nos sostendrá. (Salmo 103:3 al 6) “3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. 6 Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia”. El cayado de nuestro padre Celestial nos infundirá aliento y confianza.  Sus promesas nos darán seguridad. (Romanos 8:31 al 34)31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿Cómo no nos dará también con Él todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; Más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”. Algunos predican solamente la vara. El que predica la ley, produce el sentimiento de condenación. Los que se sienten condenados, también condenan, y no inspiran vida. El diablo utiliza la ley y la conciencia para oprimir y deprimir. Muchos cristianos viven bajo condenación y otros ya han dejado de luchar y han ido al mundo y al dinero para su aliento, buscando encontrar el fruto del Espíritu en las obras de la carne.

Que seguridad nos da el estar al lado de nuestro Padre y Dios. Él no nos dejará ni desamparará, Él no nos traicionará. Si Dios es con nosotros, ¿Quién contra nosotros? (Romanos 8:31) “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?”. Con su vara y cayado nos da aliento y nos guía. Cuántas decisiones hay que tomar a diario. Algunas son cotidianas y otras trascendentes que determinarán el curso de toda la vida, el éxito o la ruina, la bendición o el castigo, el fruto o la falta del mismo, vida o muerte. Muchas veces el tomar la decisión no se nos hace fácil, pero si confías plenamente en nuestro Padre Celestial entonces experimentarás: (Salmo 32:8 al 10)8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. 9 No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti. 10 Muchos dolores habrá para el impío; Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia”. Nos podemos someter a la vara de la disciplina, sabiendo que Jehová Dios nos quiere librar del dominio y esclavitud del pecado. Podemos tener seguridad con Su cayado que nos infunde aliento, sabiendo que nada, ni nadie nos puede separar del amor de Dios que está en Cristo Jesús.

El tener una buena relación con nuestro Padre Celestial, seremos más útiles en nuestra vida: Tendremos abundante, fruto siempre y cuando caminemos con Jehová Dios. Aun en la tercera edad podemos dar frutos (Salmo 92:13 al 15) “13 Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. 14 Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, 15 Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en ÉL no hay injusticia”. Estaremos vigorosos. Solo aquel que haya caminado con Jehová Dios puede ver en su vida la plenitud del fruto del Espíritu. Este fruto se hace vivo, tangible, real a través de nuestro servicio a Dios y al prójimo. No dejes que este mundo consumista y egoísta te aleje de la oportunidad de testificar y servir. Enoc lo hizo en tiempos tan difíciles como los de ahora y tuvo palabras proféticas (Judas 1:14 y 15)14 De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, 15 para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra ÉL”. Servir a Dios no es hacer cosas extraordinarias, es hacer lo ordinario en forma extraordinaria. Toma tu vida cotidiana, tu vida de todos los días, tu descanso, tus comidas, tu trabajo, tus idas y venidas, ponlas como una ofrenda ante Jehová Dios, tu Padre Celestial. El trabajo se convierte en adoración cuando se lo dedicamos a ÉL y lo llevamos a cabo conscientes de su Presencia.

En nuestra Iglesia en Cristo JesúsMi Libertadorhay oportunidades diversas de servicio, incorpórate a algún ministerio y da fruto. Porque así podremos ver la Gloria de Dios: LE LLEVÓ DIOS…” Enoc pudo disfrutar de la gloria por la cual estuvo dispuesto a pagar el precio de una vida andando en sus caminos. Pudo ver lo que anhelaba y fue premiado por su fidelidad. Esto será para cada hombre y mujer que le es fiel. Esta recompensa ya la empezamos a tener incluso aquí en la tierra. Una vida que ha sido entregada por completo al Señor Jesucristo ya conlleva su premio en sí misma. El seguir a Jesucristo nos da un gozo y satisfacción, que es vida en el más amplio sentido de la Palabra. Es vida verdadera: (Jn.10:10) “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. Jesucristo dijo reiteradas veces: (Marcos 8:35)Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; Y todo el que pierda su vida por causa de mí y del Evangelio, la salvará”. El caminar con Jehová Dios nos llena de Esperanza porque sabemos que al final del camino tendremos preparada unas moradas celestiales (1 Timoteo 1:12) “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio”. (2 TIMOTEO 1:12) “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. Enoc caminó con Dios, confió en Dios, agradó a Dios y fue llevado por Dios directo a su Presencia. Hoy podemos caminar con Dios, descansar en El y disfrutar de sus bendiciones aquí en la tierra y por la eternidad. Hoy Estoy seguro que no lamentas ésta decisión, de caminar con Jehová Dios, nuestro Padre Celestial. Porque es la más importante de tu vida. Si aún no lo has hecho, te invito hoy a que camines con Jehová Dios, entregando tu vida a Él. Y si ya lo has hecho, aprovecha su compañía, acércate más a Él, disfruta de su Presencia, descansa en El, (Salmo 37:5) “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en ÉL; y ÉL hará”.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

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