sábado, 16 de septiembre de 2017

LOS OJOS DE TU ALMA ES LA FE

LOS OJOS DE TU ALMA ES LA FE
El tema de la fe es un tema central en la Palabra de Dios, pero a la vez es un tema del cual NO muchos lo conocen realmente, (Juan 6:40) “Esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que VE al Hijo y cree en El, tenga Vida eterna”. Aquí hemos de hacer un contraste necesario, y una visión espiritual. Por ejemplo: Los apóstoles y mucha gente más VIO con sus propios ojos físicos y testifican lo que vieron, ellos sabían de la Palabra que dice: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”; Asombrosamente dan testimonio de haber visto, contemplado y palpado al Verbo de Vida: (1Juan 1:2,3)1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de Vida 2 (porque la Vida fue manifestada, y la hemos Visto, y testificamos, y os anunciamos la Vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. Pero ahora nuestra alma, VE por medio de la FE, de esta manera, seguimos testificando, de lo que vemos, por medio de la fe y… ¡¡¡De verdad qué, maravillosa Bendición, que ahora podamos VER con los OJOS de nuestra FE (Juan 20:29) Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; Bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. La pregunta es: ¿Cómo hacer para desarrollar un nuevo nivel de fe? Para comenzar, las Sagradas Escrituras dice en (Romanos 1:17) “Porque en el Evangelio la justicia de Dios se REVELA POR FE y PARA FE, como está Escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. Cuando nos convertimos a Jesucristo y lo recibimos como nuestro Salvador personal, aquí, por medio de la FE tuviste que VER a JESUCRISTO. Esta fe que Dios nos dio, sirvió para que podamos creer y dar el primer paso para llegar después llegar a ser hijos de Dios. Esa fe sirvió para ser declarados justificados o justos por Dios (Romanos 5:1) “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Así es como la vida cristiana comienza VIENDO por medio de la fe, y así debemos continuar viendo a través de la fe. Es por esta razón que el pasaje recién mencionado menciona “PARA FE", dándonos a conocer que se refiere a la vida en Jesucristo. Al nacer de nuevo que es el segundo paso de obediencia al bautizarnos, recibimos la llenura del Espíritu Santo dándonos una: MEDIDA DE FE” (Romanos 12:3) “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”, la cual Jehová Dios espera que sea desarrollada con el paso del tiempo. En (2 Tesalonicenses 1:3) leemos: “Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás”. La fe es como un músculo, que al ejercitarlo va a ir tonificándose y creciendo a la vez.

Nuestra alma puede VER claramente cuando la fe es verdadera, entonces la fe está enfocada en Jehová Dios y en la persona de Jesucristo; ¿Cómo podemos comprobar que a Jesucristo solamente se puede ver por medio de los ojos de la fe? (Hebreos 12:2) dice: “Puestos los OJOS en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de ÉL sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del Trono de Dios”. La fe es el medio necesario para poder ver a las cosas Divinas para agradar y complacer a Dios. Además, la fe trae recompensa al cristiano de parte de Jesucristo. (Hebreos 11:6) dice: “Pero SIN FE es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. La FE GENUINA no proviene de la mente sino DEL CORAZÓN. (Romanos 10:10) dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Muchos confunden FE CON ESPERANZA, cuando en realidad la esperanza ES RESULTADO DE LA FE. La esperanza es tan sólida que está cimentada en Jehová Dios El Todopoderoso (1Tesalonicenses 5:8) “Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la CORAZA DE FE y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo”. La fe proviene de Dios y es alojada en nuestro ser interior, que es nuestra alma, para que la hagamos desarrollar. (1Pedro 1:3,21)3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una Esperanza Viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y Esperanza sean en Dios”. ¿Hasta dónde se puede desarrollar nuestra fe? (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios”.

En la Palabra de Dios Escrita en las Sagradas Escrituras, se revelan diferentes tipos o niveles de fe. Veamos cuáles son: LA FE DE TOMÁS. La fe de Tomás es aquella que dice: (Juan 20:25) “Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré”.  si no lo veo no creo”. Es una fe palpable, basada en lo que se ve no en lo que se cree. Por esta razón Jesús, luego le dijo: (Juan 20:27-29)27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; Bienaventurados los que no vieron, y creyeron”.

LA FE DÉBIL. En este ejemplo, leemos acerca de Abraham, el padre de la fe, (Romanos 4:19) “Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara”. La fe débil limita a Dios y limita los beneficios y privilegios de Dios debido a la falta, del conocimiento equivocado enseñanza de las Sagradas Escrituras. La fe débil considera lo natural, nunca mira el Poder de Jehová Dios ni las cosas del Espíritu Santo, no se da cuenta que Jehová Dios es Poderoso para hacer las cosas más abundantemente de lo que pedimos o entendemos por medio de Jesucristo: (Efesios 3:20) “Y a Aquel que es Poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el Poder que actúa en nosotros”.

LA FE TEMPORAL. Menciona esta clase de fe en: (Lucas 8:13) “los de la piedra son los que, habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan”. Esta clase fe cree sólo de a ratos, por algún tiempo, pero se cae o falla cuando los problemas vienen. Todos seguramente hemos pasado por este tipo de fe, pero debemos entrenar nuestra alma a no quedarse estancada, sino a crecer a nuevos niveles de fe.

LA FE ACTIVA. En (Santiago 2:17,26) dice; “17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 26 Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. La fe debe ser activada y no dejarla estancada, sin utilizarla. Muchos han recibido de parte de Dios una medida de fe, pero la han guardado y no la están desarrollando. ¿Podemos darnos cuenta de lo que Dios nos ha dado para desarrollar y alcanzar lo increíble y conquistar lo imposible?

LA FE NO FINGIDA. En (1 Timoteo 1:5-7) leemos acerca de la fe no fingida. “5 Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, 6 de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, 7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman”. Esta clase de fe no se jacta ni se burla de los más débiles espirituales. Esta fe no conoce la hipocresía ni la falsedad que a veces existe en nuestra iglesia moderna. Esta fe, la de Dios, es una fe caracterizada por la humidad y la santidad.

LA FE FUERTE. (Romanos 4:20-22) Menciona este tipo de fe: “20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que era también Poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia”. Esta clase de fe es la que rehúsa darse por vencida y rehúsa desanimarse. Esta fue la fe que tuvo Abraham, cuando se mantuvo creyendo por muchos años que Dios era fiel para cumplir lo que le había prometido.

GRAN FE. En el Libro de Mateo leemos acerca de la mujer cananea en busca de Jesús; “...mujer, grande es tu fe...". (Mateo 15:22,28)22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora”. El centurión que se acercó a Jesús para pedir por la sanidad de su siervo. (Mateo 8:10) “Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe”. La gran fe es la que se determina recibir algo de Dios. Esta determinación provee una gran fe.

LA FE PERFECTA O DIVINA. En éste Libro habla de la fe de Jehová Dios (Marcos 11:21-23) leemos:21Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. 22Respondiendo Jesús, les dijo: TENED FE EN DIOS. 23Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. Esto se refiere a la fe de Dios no a que tu tengas tu fe en Dios. La fe Perfecta o Divina es la fe de Dios. En el pasaje de Marcos donde Jesús dice: Tened fe en Diosen el original griego dice: “Tened la fe de Dios". Esta clase de fe es la que habla y las cosas suceden. Es interesante notar cuántas veces aparece la palabra “decir” en el pasaje. ¿Por qué aparecen cuatro veces la palabra “decir"? Para enseñarnos que la fe de Dios está íntimamente relacionada con decir o dar la palabra. Nuestro hablar es la señal de nuestra fe. En (2 Reyes 4:26) “Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien”. leemos que la viuda que cuando su hijo murió repentinamente, ella fue a ver al profeta y cuando él le preguntó cómo estaba, le dijo: “Ella dijo: bien”. ¡Su hijo estaba muerto! ¿Cómo le dijo que todo estaba bien? Ella le dijo porque era una mujer de fe y sabía lo que dice (2 Crónicas 20:20) “Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados". Esta mujer tenía la fe de Dios, pues si seguimos leyendo el pasaje veremos que su hijo fue resucitado y ella tuvo gran gozo y Dios fue glorificado. ¡Decidamos hoy crecer en nuevos niveles de fe!

LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS. Esto pasó en la transfiguración: (Marcos 9:5-8)5 Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 6 Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados. 7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a ÉL oíd. 8 Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo”. (Lc. 9:28-36; 33,35,36) “28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. 30 Y he aquí dos varones que hablaban con ÉL, los cuales eran Moisés y Elías; 31 quienes aparecieron rodeados de Gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén. 32 Y Pedro y los que estaban con ÉL estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la Gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con ÉL. 33 Y sucedió que apartándose ellos de ÉL, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía. 34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. 35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a ÉL oíd. 36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto”. La transfiguración de Jesús constituye uno de los acontecimientos más extraordinarios de las Sagradas Escrituras por sus importantes repercusiones en nuestra fe. Ante todo, se trata de una visión de lo sobrenatural compartida por tres discípulos de Jesús. Frente a ella es lógico preguntarse: ¿Cómo sería este evento? ¿Qué es lo que realmente debió ocurrir allí, sobre aquel monte? Y, en cualquier caso, ¿Qué implicaciones o enseñanzas tiene tal visión para el ser humano de la actual aldea global? La transfiguración como cambio de forma. La transfiguración de Jesús tiene que ver, ante todo, con la vista y con la imagen. Transfiguración significa cambio de forma o de figura”. Estas dos figuras en verdad representan el primer Pacto: Moisés representa a la Ley, y Elías a los Profetas. Y Cristo es el cumplimiento de la Ley y de los Profetas (Mateo 5:17) “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”. La “Transfiguración de Jesús”, proporciona una triple revelación. Ellos también representan a los vivos y a los muertos, pues Moisés falleció y se conoce su lugar de sepultura, mientras Elías fue llevado al cielo vivo para aparecer nuevamente a anunciar el tiempo de la salvación de Dios en Jesucristo.

Entonces, apareciendo juntos a Jesús en el Monte de la Transfiguración, Moisés y Elías confirman que el Mesías-Salvador está aquí, y que Él es el Hijo de Dios de quien el Padre mismo da testimonio, el Señor de la Creación, del primer pacto y del Nuevo Pacto, de los vivos y de los muertos. La Transfiguración de Jesús en sí es el cumplimiento de todas las manifestaciones de Jehová Dios, una consumación perfeccionada y completada en la persona de Jesucristo. La Transfiguración de Jesús nos revela nuestro propio destino como cristianos, el destino final de todos los seres humanos y de la creación entera, el de la transformación radical del ser y su glorificación por el majestuoso esplendor de Dios. “Revelación significa literalmente quitar el velo”; revelar es quitarle el velo a aquello que puede estar oculto y que a primera vista no se comprende. De ahí que la revelación de las Sagradas Escrituras es entender lo que muchas personas no lo ven y es cuando el velo todavía está puesto. (2Cor 3:14-16) “14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará”. La transfiguración es la revelación de un Dios fiel que mantiene sus promesas a lo largo de la vida de la humanidad; un Dios que ha hecho pacto con el ser humano y del que se puede uno fiar, a pesar de permanecer invisible para muchos, pero que se revela a su pequeño remanente, y que nos permite oír su voz, aunque sea desde la nube de su presencia.

Para concluir. El crecimiento espiritual es de suma importancia para los cristianos; desdichadamente, muchos han dejado de buscar su crecimiento, y se encuentran estancados en la niñez o adolescencia, y no se han dado cuenta del peligro en que se encuentran. Se encuentran en peligro de ser fácilmente conducidos por caminos que no conducen a Dios; se encuentra en peligro de entrar o permanecer en un estado de rebeldía. ¿Qué podemos hacer para desarrollar espiritualmente? La respuesta a esta pregunta es fácilmente encontrada en (Efesios 4:23,24) cuando leemos: “23y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la Verdad”. Hermanos, solo a través de la renovación de nuestra mente podremos ser transformados. ¿Qué significa ser transformados? Ser transformados significa que hemos eliminado de nosotros toda personalidad, carácter, y actitud que no agradan a Dios, y que influencian de la manera que actuamos y nos comportamos. Pero lograr esto en ocasiones no es fácil, ya que nosotros somos una simple compilación de nuestras experiencias y memorias. Pero deseo que noten muy bien que dije que en ocasiones no es fácil, y que no dije que era imposible. Para Dios no existe lo imposible, así que con la ayuda de Dios podemos completamente vencer todo ataque del enemigo, para lograr establecer y permanecer una comunión con Dios. Examinemos ahora por un momento, y preguntémonos, ¿A qué nivel esta mi relación con Dios? ¿A qué nivel esta mi crecimiento espiritual? Como cristianos fieles no podemos ignorar u olvidarnos del hecho de que el diablo y su ejército usarán todo lo que este a su alcance para tratar de separarnos de la presencia de Dios.

Como cristianos fieles tenemos que estar muy conscientes de que estamos en medio de una guerra espiritual, y que nuestro enemigo tiene un arsenal grande a su disposición. Y este arsenal es usado indiscriminadamente para detener el crecimiento espiritual, y negativamente afectar la fe de los creyentes. Desarrolla tu vista espiritual que es: LA FE. No permitamos que nada detenga nuestro crecimiento espiritual y relación con Dios; no caigas en la trampa del enemigo, sino que: “…sube ante la presencia de Jehová…” y busca siempre ver y permanecer en Su presencia.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 

lunes, 11 de septiembre de 2017

LA SANTA CENA SEGÚN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO

LA SANTA CENA SEGÚN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran semanalmente los cristianos? ¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran constantemente los cristianos?

INTRODUCCIÓN: La Cena del Señor es sumamente importante en el servicio cristiano; nuestro propósito en esta lección será:
1.   Aprender las enseñanzas de las Escrituras tocante a la cena del Señor, y poder distinguir las tradiciones de los hombres.
2.   Apreciar la importancia y significación.
3.   Elevar y mejorar el cumplimiento de éste deber.
Hablaremos de: 1) La Institución; 2) El Propósito; 3) La Participación.
Primeramente, note que en las Sagradas Escrituras dónde se usan varios términos para designar la Cena del Señor:
1) (Hechos 20:7) “se le refiere como partir el pan”.
2) (1Corintios 10:16) “se le refiere como La copa de bendición y El pan que partimos”.
3) (1 Corintios 10:21) “se le refiere como la mesa del Señor”.
Estos son los términos que se usan en las Sagradas Escrituras para designar la Cena del Señor y debemos evitar el uso de términos que no están en las Sagradas Escrituras.
(2 Timoteo 1:13) “Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús”.
(Tito 2:1) “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.
Hay términos que se usan, es decir, Sacramento significa: juramento de lealtad hecho por soldados romanos. Otro término usado por los hombres es Eucaristía. La definición viene de palabra griega que significa, dando gracias. Estoy de acuerdo que en la Cena del Señor hay un elemento de gracias, pero recordemos que estos términos no están en las Sagradas Escrituras y las personas que pertenecen a Dios deberían evitarlos.

I. LA INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR
A. Jesucristo mismo instituyó la Cena del Señor.
1. (Mateo 26:26-29) “26 Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”.
2. (1 Corintios 11:23-26) “23 Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. 25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. 26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”.
B. Mateo nos dice que fue después de la cena de la Pascua y Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixión.

II. El PROPOSITO DE LA CENA DEL SEÑOR
A. El propósito de la Cena del Señor no es para el perdón de pecados. (Hubo siglos cuando se les sirvió a los niños a causa de esta creencia equivocada).
B. No es para hacer llevar hacia adelante semana por semana los pecados. (Algunos piensan así por causa de un concepto equivocado de sacrificios en el primer pacto).
C. Según las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propósitos:
1.   Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo.
(1 Corintios 10:15-21) “15 Os hablo como a sabios; juzgad vosotros lo que digo. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la participación en la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la participación en el cuerpo de Cristo? 17 Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. 18 Considerad al pueblo de Israel: los que comen los sacrificios, ¿no participan del altar? 19 ¿Qué quiero decir, entonces? ¿Que lo sacrificado a los ídolos es algo, o que un ídolo es algo? 20 No, sino que digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios y no a Dios; no quiero que seáis partícipes con los demonios. 21 No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios”. Cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Calavera. Estamos en comunión con lo que nos salva del pecado. (De consiguiente, no para los que están fuera de Cristo).
2.   La Cena del Señor es conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz.
(1Corintios 11:24) “y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí”.
Mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.
3.   La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo.
(1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”.
Al tomar la Cena del Señor, los Cristianos proclaman que el cuerpo golpeado y la sangre derramada de Cristo fue sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.
4.   La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez.
(1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”. Al tomar la Cena del Señor, el Cristiano demuestra fe en la promesa de Jehová Dios que Jesucristo vendrá otra vez. (Hechos 1:10,11) “10 Y estando mirando fijamente al cielo mientras El ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, 11 que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo”. Expresamos nuestra relación íntima con Jesucristo, recordamos Su sacrificio, la significación de ello, recordamos que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volverá, a base de Su resurrección.

III. PARTICIPANDO DE LA CENA DEL SEÑOR
A. ¿Cuándo cumplimos nuestra obligación a Dios en la participación de la Cena del Señor?
1.   Según el ejemplo de la iglesia en Jerusalén, dirigido por los apóstoles, la cena es tomada con regularidad. (Hechos 2:42) “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración”.
(Hechos 20:7) “La iglesia en Troas observaba la Cena del Señor el primer día de la semana”. 
2.   La iglesia en Corinto se reunía el primer día de la semana y tomaban la Cena del Señor según (1 Corintios 16:2;11:20) 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 20 Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor”.
3.   Hoy día los Cristianos deben participar en la Cena del Señor con constancia cada primer día de la semana.
4.   El primer día de la semana es domingo y es significativo porque:
a.   Cristo resucito en un primer día de la semana, (Mateo 28:1-10).
b.   El Espíritu Santo vino en un primer día de la semana – Hch. 2.
c.   La iglesia se estableció en un primer día de la semana – Hch. 2.
d.   El plan de salvación fue dado por primera vez un primer día de la semana Hch. 2.
e.   La Cena del Señor se observaba el primer día de la semana, (Hch. 20:7).
f.    Ofrendas se recogían el primer día de la semana, (1 Corintios 16:1-2).
g.   Al primer día de la semana se le llama “el día del Señor” (Ap. 1:10).

B. LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR
1.   El pan sin levadura utilizado en la cena de Pascua, representativo del cuerpo de Cristo. Siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesús, no usamos cualquier pan; solo el pan sin levadura. Sabemos que en los días de Jesús hubieron Judíos que hacían mixtura de sal y aceite con el pan para su propio placer.
a.   Este pan no es Su cuerpo literal, como implica la falsa doctrina de transubstanciación; es representativo de Su Cuerpo. (1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”. En aquel momento, Su cuerpo estuvo presente, y claramente, Jesús se refiere a el elemento como PAN.
2.   El fruto de la vid, algunas versiones dicen vino. Este es el vino que se usó en la cena de la Pascua. Este fruto de la vid no era Su sangre literal, para este tiempo Su sangre no se había derramado; después de dar gracias, Jesús todavía le llama fruto de la vid: (Mateo 26:29) “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”.

C. COMO DEBEMOS PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR
Otra vez, seguimos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo.
1.   (Mateo 26:26-27) “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo”, (Marcos 14:22,23)22 Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. 23 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos”; (Lucas 22:19,20)19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. (1 Corintios 11:24,25)24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí”.
2.   La oración de Jesús fue acción de gracias por los elementos de la Cena del Señor. No fue una oración de satisfacción general. Un día de éstos, escuche las palabras que se ofrecen en la oración sobre la mesa del Señor. GRACIAS POR ESTE PAN Y VINO.
3.   Acerca de nuestra participación, el apóstol Pablo le declaró a la iglesia en Corintos: (1 Corintios 11:27,28) “27 De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa”. No hay una expresión en las Sagradas Escrituras, la cual ha sido más problemática para el cristiano que, MANERA INDIGNA. Enseñanza errónea acerca de este tema ha causado que cristianos se abstengan de comunión diciendo: Esperaré hasta que tenga todo mal, corregido, o, hasta que sea digno, o, no soy persona perfecta. etc.
4.   EN VERDAD, NO HAY PERSONA DIGNA de la muerte de Cristo. Si solo las personas dignas (personas perfectas) tuvieran derecho a la mesa del Señor, nadie tomaría la Cena del Señor. La palabra que se traduce manera indigna; describe las acciones de la persona. En este caso describe la manera de participación en la cena, y no el carácter del participante. Uno participa en manera indigna si no discierne el cuerpo y sangre de Cristo. De modo que, al tomar la cena, uno debe estar consciente del Cuerpo y Sangre de Jesús que son los elementos que la cena representa.

Uno debe tener un compromiso emocional en los eventos del Calvario. El comer de los elementos es vano si no se hace sinceramente de corazón. Cuando uno conoce la grandeza de lo que participa, cuando tiene un sentido profundo del amor representado por estos símbolos, y cuando está consciente del compromiso que conlleva no permitirá ser distraído de la adoración por otros pensamientos. Si por falta de respetar el sacrificio del Señor Jesús, uno toma la cena indignamente, “será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor”. Comer del pan y beber de la copa descuidadamente o con negligencia, significa una actitud de indiferencia acerca de la muerte de Cristo y, POR CONSIGUIENTE, viene a ser clasificado con los que crucificaron a nuestro Señor. ¿Y qué de auto-examinación? Dios requiere: (Juan 4:24) “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Nosotros debemos hacer un examen propio en todo momento antes de adorar a Dios. Realizar cualquier acto de adoración en manera descuidada o en manera que no sea ordenanza de Dios, es despreciar al Creador que adoramos. La palabra examinar significa probar. Cada persona debe probarse, él mismo. Uno no debe probar a otro. El examen concierne la participación de la Cena del Señor e incluye la actitud hacia el cuerpo y sangre del Señor durante la comunión. Uno debe examinarse para determinar si demuestra reverencia propia, la que se merece el cuerpo y sangre del Hijo de Dios.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).   

jueves, 7 de septiembre de 2017

“REQUISITOS DE LOS SERVIDORES”

“REQUISITOS DE LOS SERVIDORES”
        LECCIÓN DE JESUCRISTO # 17 (1TIMOTEO 3:2-13)
PROPOSITO DE ESTE TALLER: Es entender que los diáconos fueron primeramente nombrados para distribuir la caridad de la iglesia y administrar sus intereses, aunque había entre ellos pastores y evangelistas. Los diáconos tenían el encargo de una tarea importante. Deben ser hombres serios, responsables, prudentes. No es bueno que la confianza pública sea depositada en las manos de cualquiera hasta que sean hallados aptos para el negocio que se les confiará. Todos los emparentados con los ministros deben poner gran cuidado de andar como corresponde al Evangelio de Cristo. El ministro debe dar tan poca ocasión para ser culpado, para que su oficio no sufra reproche. Debe ser sobrio, prudente, decoroso en todos sus actos, y en el uso de todas las bendiciones terrenales. La sobriedad y la vigilancia van juntas en la Escritura, porque se asisten una a la otra. Las familias de los ministros deben ser ejemplos del bien para todas las demás familias. Debemos cuidarnos del orgullo; es un pecado que volvió en diablos a los ángeles. Debe tener buena reputación entre sus vecinos, y ser irreprensible en su vida anterior. Para estimular a todos los ministros fieles tenemos la gracia de la promesa de Cristo: (Mateo 28:20) He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Él equipará a sus ministros para su obra y los hará pasar en medio de las dificultades con consuelo y recompensará su fidelidad.
OBSERVACIÓN
2-4) ¿Cómo es necesario que sea el obispo? R: irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad.
5) ¿Cuál es la pregunta si el obispo no sabe gobernar su propia casa? R: ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
6) ¿Qué dice la instrucción de las Sagradas Escrituras acerca del conocimiento que debe de tener el obispo? R: no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.
7) ¿Qué más es necesario que debe de tener el que sirve en la Iglesia? R: que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.
8) ¿Cómo deben de ser los diáconos? R: deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas.
9) ¿Qué deben de guardar los diáconos? R: el misterio de la fe con limpia conciencia.
10) ¿Cuál es el procedimiento antes de soltar el diaconado? R: Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.
11) ¿Cómo deben de ser las mujeres? R: honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.
12) ¿Cómo deben de ser los diaconos? R: maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.
13) ¿Qué Bendición tienen los que ejercen diaconado? R: ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.
INTERPRETACIÓN
2) ¿Qué significa apto para enseñar? R: Apto para enseñar es aquel que tiene carácter de instruír la Palabra de Dios fielmente, lo que implica que es una persona retenedora de la Palabra Escrita tal cómo es expuesta por Dios en las Sagradas Escrituras y tal como ha sido enseñado en la Sana Doctrina de Cristo en los discipulados.
3) ¿Qué quiere decir pendenciero? R: Persona que provoca riñas y peleas.
4) ¿Qué significa que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad? R: que guardan compostura, moderación, respeto a la conducta evangélica, moral y social que se considera apropiada.
5) ¿Qué quiere decir gobernar su propia casa? R: significa el hecho de guiar, dirigir, ser responsable de su casa, autoridad no es dar gritos, autoridad es ser ejemplo.     
6) ¿Qué significa neófito? R: Una persona es considerado un neófito cuando se encuentra en los inicios de una actividad y todavía no la conoce a fondo.
7) ¿Qué quiere decir que no caiga en descredito? R: Que se pierda de la buena reputación.
8) ¿Qué significa que los diáconos deben de ser sin doblez? R: Cuando el diacono dice una cosa a una persona y una diferente a otra.
9) ¿Qué quiere decir el misterio de la fe? R: El primer Pacto estaba basado en el cumplimiento de la ley y el nuevo pacto está basado en la fe en Jesucristo, en el favor de Jehová Dios. En el primer pacto era la justicia de la ley, pero en el nuevo pacto, la justicia es por la fe. No nos salva el cumplimiento de las leyes del primer Pacto sino la fe en Jesucristo.
10) ¿Qué significa que sean sometidos a pruebas primero? R: Las pruebas son necesarias: Algunas pruebas nos disciplinan cuando hemos desobedecido a la voluntad de Dios (Sal. 119:67). En otras ocasiones, las pruebas nos preparan para crecer espiritualmente o limitarnos a pecar (2 Cor. 12:1-9). Las pruebas son diversas: Suceden en diferentes maneras, en diferentes contextos, en diferentes etapas de nuestra vida. No importa de qué clase se prueba se trate, Dios puede darnos la gracia para sobrellevarla. Las pruebas no son fáciles: Negar que las pruebas producen aflicción, para aparentar ser "más espirituales" solamente las complica aún más. Las pruebas son controladas por Dios: No durarán por siempre, sino por un poco de tiempo. Así como el oro es purificado en el fuego por un determinado tiempo, hasta que las impurezas son eliminadas, así, de la misma forma mientras vivamos seremos llevados al horno de la aflicción y la prueba, para que sometida a prueba nuestra fe "sea hallada pen alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo".
APLICACIÓN
3) ¿Ya se te quito lo pendenciero? R: Jesucristo me ayudo por medio de la Palabra Escrita.
4) ¿Te ha sido fácil mantener a tus hijos en sujeción? R: no.
6) ¿Tú crees que a estas alturas de estudios de la Sana Doctrina de Cristo exista alguien neófito en ésta iglesia? R: no.
7) ¿Cómo puedes guardar tu buen testimonio? R: Que se vea mi transformación real.
8) ¿Cómo se puede dejar de ser con doblez? R: Hablando siempre la Verdad Escrita.
9) ¿Cómo le estás haciendo para guardar el misterio de la fe? R: Obedeciendo la sana Doctrina de cristo.
10) ¿Puedes compartirnos alguna prueba dónde tu fe fue sometida a prueba? R: en muchos lugares nos han corrido por practicar la Sana Doctrina de Cristo.
11) ¿Qué es lo que han calumniado en tu vida cristiana? R: Que predico falsas doctrinas por el motivo de que predico la Sana Doctrina de Cristo.
12) ¿Por qué es importante ser marido de una sola mujer? R: Porque es obediencia.

13) ¿Qué es para ti el ganar mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús? R: si hago todo de acuerdo a las Sagradas Escrituras ganaré la confianza (Proverbios 3:4,5).

sábado, 2 de septiembre de 2017

AVIVAR EL FUEGO ES EJERCITARTE EN LA PIEDAD QUE TIENE PROMESA

3 de Septiembre de 2017
AVIVAR EL FUEGO ES EJERCITARTE EN LA PIEDAD QUE TIENE PROMESA
La Virtudes son (1Timoteo 4:7,8) 7 Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; 8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
Piedad es: La virtud de un cristiano en su vida diaria, formada a través de la Sana Doctrina de Cristo (1Tim.6:3-5) “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las Sanas Palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la Doctrina que es conforme a la Piedad, 4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, 5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la Verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales”. Piedad es: El ejercicio Espiritual que vamos hacer constantemente (2 Pedro 1:3) “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su Divino Poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia”.

PIEDAD se refiere a la compasión, la clemencia o la lastima o condolencia que se tiene hacia algo o alguien. La piedad es una VIRTUD y se refiriere a una manera de ganar el favor o el perdón de Dios. Según diversa gente puede entender su significado diferentemente, se utiliza generalmente para referirse a la dedicación religiosa o a la espiritualidad o a menudo, a una combinación de ambos. Un elemento común en la mayoría de las concepciones de la piedad es la humildad que habla de un sentimiento de pena o dolor que se tiene hacia quienes sufren. Compasión y misericordia. Virtud que inspira, por el amor a Dios, devoción a las cosas santas, y por el amor al prójimo, actos de abnegación y compasión.

Si alguien te dice que avives el fuego es porque seguramente ve que las bazas de la piedad en ti, se están apagando. Les invito que abran sus Sagradas Escrituras en: (2 Timoteo 1:6,7) “6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Quiero hacer un pequeño paréntesis para orarBendito sea el Señor Jesucristo, que nos permite estar ante la presencia de nuestro Padre Celestial. ¡Qué bueno es saber que estamos en la Presencia de Jehová Dios por medio de Jesucristo! Servimos un Dios que atiende a nuestro clamor, nos ama… Padre Celestial, gracias por esta Palabra, gracias por esta oportunidad de escudriñar tu Palabra y al mismo tiempo, ser escudriñados por esta Poderosa Palabra, invito al Espíritu Santo para que se manifieste en Poder sobre esta Palabra para que cobre vida en cada uno de nosotros. En el Nombre de Jesucristo. Amen.

Lo primero, que vamos a resolver es, esta pregunta: ¿Cómo se aviva el don de Dios que está en nosotros? Y, mis hermanos ¿Saben que se aplica también a cada uno de ustedes? ¿Saben que cada uno de ustedes tiene un don? Que Jehová Dios puso un don, antes de que nacieras, cada uno nació precisamente para ejercer el don de Dios sobre esta tierra. Debemos de ejercer el don de Dios en esta tierra, porque Jehová Dios tiene el propósito para su iglesia, entonces tú eres parte de esto, y Jehová Dios quiere bendecir este mundo a través de tu vida y a través del don que Él puso en ti. Este don, en toda tu vida, Ha sido inerte hasta el momento que viniste a recibir a Jesucristo como tu Señor. Y como una resurrección espiritual, esta brasa encendida, pasa… transmite, el fuego de Dios sobre esta brasa fría e inerte. Esto es una de las cosas más Poderosas y más preciosas que se hace en la Iglesia de Jesucristo. De brasa a brasa se enciende el fuego de Dios en tu vida. Y este don, que era potencial, ahora por imposición de manos, el Espíritu Santo ahora morando en ti, porque eres ya templo del Espíritu Santo cubierto por la sangre del cordero; ahora el Señor Jesucristo puede poner en acción y operar ese don.

Y, mis hermanos, déjenme decirles, como nunca antes, esta iglesia, la Congregación Iglesia en Cristo Jesús “Mi Libertador”, que radica en Lerma Estado de México… Sí, la Iglesia de Jesucristo, pero ahora te hablo a ti y a esta Iglesia, como nunca antes, se necesita que usted, y usted, y usted y todos aquí en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo, que te ha llamado a este Cuerpo, caminen en sus dones y operen en sus dones. Y que sea lo que estaba enseñando el miércoles pasado; esta identidad que cada uno de nosotros tenemos, por ejemplo: Y te pido tu atención, por favor, porque lo que te voy a decir es muy importante para ti, porque delante de Jehová Dios, Jesucristo, Espíritu Santo y del Gobierno Federal, soy tu cobertura, entonces es importante saber cuál es mi identidad; Identidad que con tus ojos lo puedes comprobar, porque  Dios me la dio, la cual he venido transmitiendo, acompáñenme por favor a las Sagradas Escrituras en: (2Timoteo 1:11) “Del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”. Quiero reconocer que este don no me excluye de enfermedades ni tampoco soy diferente a ti, fíjate que cómo Pastor estoy hecho de carne y huesos y soy humano, y tengo el derecho de enfermarme y de cansarme”.

Y, ¿Saben? El Señor Jesucristo no espera que cómo pastor lo haga todo y por esto es que Jesucristo, nuestro Señor me ha rodeado de una iglesia y ha poblado con hermanos y hermanas con dones, ministros que el Señor Jesucristo quiere que broten y se activen. Si alguien de Ustedes tiene un don, quiero decirte que este don nos hace falta ahora más que nunca. Es un hecho de que ustedes tienen que avivar el don de Dios que está en ustedes. Permíteme prender de nuevo las llamas de esta brasa que un día ardía en el primer amor en tu vida, pero que por la imposición de mis manos puede encenderse nuevamente.
¡Qué bueno sería si todos nosotros lo practicáramos! Bueno, ¿Cómo se hace esto? Vamos al manual de vida las Sagradas Escrituras: Esto no solo se limita meramente a la imposición de manos sobre ministros, ordenándolos, aunque esto es cierto. Cómo lo podemos comprobar en los siguientes versículos: (Deut 34:9) “Y Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés”. (Hch 6:6) “A los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos”. (1Tim 4:14) “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio”. (1Tim 5:22)No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro”. Pero en una ordenación, fíjate, lo que se está haciendo, es reconociendo los dones que ya Jehová Dios, está operando sobre la vida de cada uno de su pueblo, y que está apartando para usarlo en el ministerio que ya está ejerciendo. Una vida vivificada por el Poder de Dios imponiendo manos sobre otra vida, deseando ser vivificado por el Poder de Dios.
El apóstol Pablo, señala también que este Evangelio que predicaba no lo había inventado él, sino que era el cumplimiento de "la promesa" que Dios había hecho durante siglos a la nación judía (2 Tim 1:1) “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús”. No olvidemos que Pablo había sido perseguido ferozmente por algunos de sus antiguos correligionarios judíos que le acusaban de haber abandonado la fe de sus padres, por eso vuelve a reafirmar que el Señor Jesucristo es el cumplimiento de las promesas hechas a la nación judía, y que él seguía sirviendo al Dios de sus padres, sin haber tenido que renunciar a nada de lo que las Escrituras decían (2 Tim 1:3) “Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”. Y por otro lado, mira también hacia el pasado para considerar algunos hechos fundamentales que habían unido a Pablo y Timoteo de forma inseparable.

En primer lugar, vemos que ambos habían aprendido las Escrituras por medio de sus antepasados judíos. Ya hemos dicho que Pablo servía a Dios desde sus mayores que eran judíos, y de la misma manera Timoteo había aprendido desde niño a confiar en las Escrituras que le habían enseñado su madre y su abuela, que también eran judías piadosas (2 Tim 1:5) “Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”. (2 Tim 3:14,15)14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”. Pero aun había mucho más, y Pablo añade que "nos salvó y llamó" de acuerdo al propósito divino que se había originado antes de los tiempos de los siglos (2 Tim 1:9) “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”. Por supuesto, la salvación es algo que todos los cristianos auténticos comparten, y que les une en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia, pero en el caso de Pablo y Timoteo, además de la salvación, ambos habían recibido también un llamamiento muy especial al ministerio.

Es de suma importancia saber y comprobar que el guía espiritual lo haya constituido Dios por medio de Jesucristo, el apóstol Pablo, recuerda también el momento en el que Timoteo había recibido su propio llamamiento especial por medio de la imposición de las manos del apóstol (2 Tim 1:6) “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. Había sido Dios quien los había unido de esta forma en el ministerio. Hasta ese momento Pablo y Timoteo habían pasado largos años sirviendo al Señor juntos, pero la próxima partida del apóstol indicaba que había llegado el momento de separarse. Tuvo que ser difícil para Pablo exhortar a Timoteo a "participar de las aflicciones por el Evangelio" (2 Tim 1:8) “Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el Evangelio según el Poder de Dios”. El apóstol se lo pide porque tiene plena confianza en Timoteo, puesto que está seguro de su "fe no fingida", y de su disposición para el servicio, de lo cual sus lágrimas sinceras para llenarle de gozo eran una prueba indudable.

Ahora bien, los recursos que Timoteo tenía a su disposición para cumplir estas exhortaciones eran más que suficientes. En primer lugar, Pablo le recuerda que contaba con "el Poder de Dios" (2 Tim 1:7,12) “7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de Poder, de amor y de dominio propio. 12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. En segundo lugar, tenía a su disposición la "Gracia en Cristo Jesús" (2 Tim 1:9) “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”. Y en tercer lugar, tenía el "Espíritu Santo" (2 Tim 1:14) “Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”.

Nuestro ministerio es; "Por la Voluntad de Dios". No ha sido nuestra propia elección, sino que es un encargo Divino que le ha llegado directamente de Jesucristo (Gal 1:1) “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos)”. (1 Juan 2:25) " Y esta es la promesa que Él nos hizo, la vida eterna". Fuimos constituidos en este ministerio, con el fin de, fundar, predicar, y enseñar la Sana Doctrina de Cristo, en las Sagradas Escrituras, que nos traen la vida a través de Jesucristo y que ha sido antes prometido por medio de los profetas, y el mismo Señor Jesucristo. Si no hubiera habido tal promesa, nosotros no habríamos sido constituidos como ministerio.

Así pues, las exhortaciones e instrucciones que Timoteo estaba a punto de recibir provenían de un apóstol, que, en cierto sentido, era como un padre espiritual. Todo esto nos da una idea del respeto y solemnidad con las que Timoteo recibiría, leería y conservaría esta carta. Si no se entiende y respeta el principio de autoridad, la relación está condenada al fracaso, pero ocurrirá lo mismo si falta el amor y la amistad. Y esto es válido no sólo en cuanto a nuestras relaciones familiares entre padres e hijos, sino también en las relaciones con los servidores en la iglesia. Debemos poner énfasis, en la inmerecida bondad de Dios hacia el hombre pecador que no merece nada. Pero no debemos asociar la gracia únicamente con el momento en que somos recibidos al convertirnos, sino que es una corriente constante que nos capacita para afrontar cada nueva necesidad que se presenta.

Las Sagradas Escrituras hablan de la, "gracia sobre gracia" (Jn 1:16) “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia”. Y por esto sabemos que es suficiente para superar las dificultades y los tiempos de prueba (2 Cor 12:9) “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi Poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el Poder de Cristo”. Un poco más adelante en esta misma carta vuelve a recordarnos que la salvación y llamamiento ha sido por medio de “LA GRACIA” (2 Tim 1:9) “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”, y que para cumplir adecuadamente nuestro ministerio es necesario que nos esforcemos en la Gracia que es en Cristo Jesús (2 Tim 2:1) “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”.
Tenemos que ser conscientes de la Presencia de la Gracia de Dios en nuestras vidas. De esta forma sabemos que los orígenes de estas bendiciones no son humanas, sino Divinas: "DE DIOS PADRE". También es muy importante señalar el medio por el que llegan: "DE JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR". Asociamos el nombre de Jesucristo con el de Jehová Dios como la fuente conjunta de estas bendiciones, son una alusión clara a la deidad de Jesucristo.
Pero, en cualquier caso, también debemos resaltar la importancia de instruir a nuestros hijos en las verdades de la fe cristiana. ¡Cuántos excelentes siervos de Dios han recibido su primera enseñanza de las Sagradas Escrituras, por medio de sus madres! Y así fue como Timoteo llegó a ser la tercera generación en aquella familia que servía a Dios con una fe genuina. El don y el llamamiento recibido de Dios (2 Tim 1:6) “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”.
Y aquí encontramos la primera exhortación para que siga constante en nuestro ministerio. Por un lado, la hostilidad hacia el Evangelio está creciendo, de tal modo que muchos cristianos están muriendo por esta causa, y el mismo Pablo estaba encarcelado por esta misma razón.

Frente a este escenario en cual vivimos no debemos desalentarnos, y Por esta razón te animo a avivar el fuego del don de Dios que está en ti. Timoteo había recibido un don que le capacitaba para desarrollar cierto ministerio, y ahora se le exhortaba para que lo desarrollara por medio de su uso diligente. Aclaro que con esto no estaba reprochando a Timoteo que estuviera siendo negligente o perezoso en el desarrollo de su ministerio. Pero como sabemos, la tendencia del fuego es a apagarse, y las circunstancias que nos rodean al igual que a Timoteo bien pueden asfixiarte, así que quiero introducir nuevo oxígeno para que la combustión se reavive aún más y que siguas haciendo frente valerosamente a las serias dificultades con las que te vas a encontrar. Podemos decir que se trata de una exhortación preventiva, no correctiva.

Y por supuesto, nosotros también debemos recibirla. Tenemos que vigilar el fuego en el altar de nuestro corazón, alimentar constantemente nuestra relación con Dios, ejercitar los dones recibidos, para así no perder el celo y el entusiasmo por la obra del Señor Jesucristo, ni apagar su Espíritu en nosotros (1 Tes 5:19) “No apaguéis al Espíritu”.
Jehová Dios nos ha repartido diferentes dones (1 Co 12:11) “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como Él quiere”. Estos dones sirven para capacitar al cristiano para servir al Señor Jesucristo en las áreas específicas del ministerio al que hemos sido llamados. Necesitamos el amor de Dios en nosotros, que sin duda es la fuerza más poderosa del universo y que puede vencer toda nuestra resistencia a darnos por los demás sin importarnos el costo. El "dominio propio", que tiene que ver con el autocontrol, la sobriedad, la autodisciplina, el ejercicio de una mente sana y equilibrada. Todo esto resulta necesario en cada circunstancia. En tiempos de persecución se requiere calma y buen juicio para no reaccionar con fanatismo ni violencia. Pero igualmente en cada situación se necesita la presencia moderadora del Espíritu Santo en nosotros.

Poder, amor y dominio propio, unidos, harán que el siervo de Jesucristo sea firme e inconmovible en sus convicciones, pero también limará sus aristas, haciendo de él alguien bondadoso y entregado a los demás, celoso por la obra de Dios, pero sin fanatismos ni exageraciones desproporcionadas.

Y tenemos que reconocer que estos no son una capacidad natural en nosotros. No nacemos con ellos, ni se pueden conseguir estudiando, son fruto del Espíritu Santo.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).