lunes, 5 de junio de 2017

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO TE AYUDA A DESARROLLAR LA VIDA DIVINA

04 de Junio de 2017
LA SANA DOCTRINA DE CRISTO TE AYUDA A DESARROLLAR LA VIDA DIVINA

Para ser participantes de la NATURALEZA DIVINA Y DESARROLLAR LA VIDA DIVINA la cual nos permite la entrada en el reino eterno. (2 Pedro 1:1-3)1 Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra: 2 Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. 3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su Divino Poder, mediante el Conocimiento de aquel que nos llamó por su Gloria y Excelencia.  Nosotros, los creyentes de Jesucristo, por ser aquellos que han recibido una fe igualmente preciosa, debemos de ser participantes de la Naturaleza Divina, (2P. 1:4)Por medio de las cuales nos ha dado Preciosas y Grandísimas Promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la Naturaleza Divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”. ¿Qué quiere decir que nos ha dado Preciosas y Grandísimas Promesas? Que en el Poder de su Gloria es que hace que sean Grandísimas sus PROMESAS”, y su Presencia, es lo que las hacePRECIOSAS”.

La Naturaleza Divina se refiere a lo que Jehová Dios es, y esto es, las abundantes riquezas, que forman la esencia de nuestro Padre Celestial (Jn. 4:24)Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en Verdad es necesario que adoren”; (1 Jn. 1:5) “Este es el mensaje que hemos oído de Él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él”; (1 Jn. 4:8,16)8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es Amor. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es Amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”. La vida en Jesucristo y la Naturaleza Divina son inseparables; Porque La Naturaleza Divina es la sustancia de la vida divina y se encuentra dentro de una vida divina (2 P. 5:11-13)11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”.

Por ser hijos de Dios: (Juan 3:4-7)4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”. Nosotros somos candidatos a ser transformados, de Gloria en Gloria, (2Cor. 3:18) “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de Gloria en Gloria en la misma Imagen, como por el Espíritu del Señor”, en nuestra naturaleza si hemos renacido de Dios, por medio del bautismo poseemos la vida y la Naturaleza de Dios, no por voluntad de hombre sino por su Voluntad, entonces la Naturaleza Divina en nosotros de parte de Dios, nuestro Padre y el paso siguiente es crecer en estas ocho virtudes: Fe, Virtud, Conocimiento, Dominio Propio, Paciencia, Piedad, Afecto Fraternal y Amor. (2Pedro 1:8-12)8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados. 10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 12 Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente”. (Jn. 1:12,13)12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. En el momento de nuestra regeneración, otra naturaleza se nos impartió; Debido a que la Naturaleza Divina está en la Vida Divina, la Vida Divina con la cual nacimos de Nuevo, contiene la Naturaleza Divina (Juan 3:3, 15) “3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 15 para que todo aquel que en ÉL cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Todo aquel que cree en el Hijo de Dios es engendrado por Dios en el bautismo y tiene el derecho de ser un hijo de Dios; por consiguiente, todo creyente tiene el derecho a participar, disfrutar, de la Naturaleza de Dios.

Si queremos ser participantes de la Naturaleza Divina, debemos vivir por la vida divina, dentro de la cual se encuentra la naturaleza divina (Jn. 1:4) “En ÉL estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”; (Jn. 6:57) “Como me envió el Padre viviente, y YO vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí”; (Jn. 10:10) “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”; (Jn. 11:25) “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. Disfrutamos de las Riquezas de la Naturaleza Divina por medio de las PRECIOSAS Y GRANDÍSIMAS PROMESAS de Jehová Dios p. ej. (2 Co. 12:9) “Y me ha dicho: Bástate mi Gracia; porque mi Poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el Poder de Cristo”; (Mt. 28:20)Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí YO estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”; (Ef. 3:20)20 Y a Aquel que es Poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el Poder que actúa en nosotros, 21 a ÉL sea Gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”. Si queremos ser participantes de la Naturaleza Divina hay un requisito que debemos cumplir: tenemos que escapar de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; (Juan 17:16-19) 16 No son del mundo, como tampoco Yo Soy del mundo. 17 Santifícalos en tu Verdad; tu Palabra es Verdad. 18 Como TÚ me enviaste al mundo, así Yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos Yo me santifico a Mí Mismo, para que también ellos sean santificados en la Verdad”. Debemos llevar una vida en el ciclo constante de escapar y participar, y de participar y escapar.
Si disfrutamos a Dios nuestro padre Celestial y participamos de las riquezas de Su Ser, a medida que participemos de la Naturaleza Divina, disfrutando de todo lo que Dios es, las ocho cosas de la Naturaleza Divina se desarrollarán plenamente en nosotros, tal como se describe en los versículos del 5 al 7, (2Pedro 1:5-7)5 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6 al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, AMOR”.
Es necesario que experimentemos el desarrollo en nuestra vida y la Naturaleza Divina, que son ocho, las cuales se hallan en la Simiente Divina que fue Sembrada en nuestro ser, a fin de que nos sea suministrada una rica entrada en el Reino Eterno. Todas las riquezas divinas se encuentran en esta simiente, que es Jesucristo, no obstante, debemos ser diligentes para desarrollarlas; crecer hasta la madurez equivale a desarrollar lo que ya poseemos, (Efesios 4:13)11 Y ÉL mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a UN VARÓN PERFECTO, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la Verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. A medida que desarrollamos estas ocho virtudes crecemos en la vida divina, y con el tiempo llegaremos a la madurez, estaremos llenos de Cristo, y seremos capacitados y equipados para ser reyes en el reino venidero (Col. 2:19) “y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios”. Jehová Dios nos compara como árboles. Entonces es necesario experimentar el pleno desarrollo y madurez, a partir de la simiente de la FE, mediante las raíces de la VIRTUD y el CONOCIMIENTO, el tronco del DOMINIO PROPIO y las ramas de la PACIENCIA y la PIEDAD, hasta llegar a la flor y el fruto del AFECTO FRATERNAL y el AMOR.

Desarrollar Virtud en la Fe significa que tenemos que empezar a accionar, en lo que creemos, esto se llama, Virtud y para aumentar la Virtud, que es, la manifestación por medio del Espíritu Santo en una acción vigorosa, en el Cuerpo de Cristo, ejercitando de la fe Santísima de Jesucristo igualmente Preciosa que los doce apóstoles; Ésta Fe Santísima, (Judas 1:20) “Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra Santísima Fe, orando en el Espíritu Santo”, debe ser ejercitada por medio de la Virtud de nuestra vida divina y para que pueda seguir desarrollándose en los pasos subsiguientes y lleguemos a la madurez.

La Virtud requiere la suministración abundante del Conocimiento de Jehová Dios, de Jesucristo y del Espíritu Santo; El Conocimiento que debemos desarrollar en nuestra Virtud es a través de la Sana Doctrina de Cristo, en las Sagradas Escrituras que nos dicen y advierten que no debemos de extraviarnos porque tendremos consecuencias: (2Juan 1:8-11) “8 Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. 9 Cualquiera que se extravía, y no persevera en la Doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la Doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. 10 Si alguno viene a vosotros, y no trae esta Doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! 11 Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras”. El propósito de nuestro Padre Celestial es que nos cuidemos hasta de nosotros mismos ya que nuestro corazón nos puede engañar tanto que nos dice así: (2Timoteo 4:1-4) “1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la Palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y Doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la Sana Doctrina, sino que, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la Verdad el oído y se volverán a las fábulas”. Es de vital importancia que las Sagradas Escrituras, se escudriñen por medio de la Sana Doctrina de Cristo, para que no tenga error.

Tener DOMINIO PROPIO significa ejercer control y restricción sobre uno mismo en las pasiones, deseos y hábitos; este DOMINIO PROPIO debe ejercerse en el conocimiento de la Sana Doctrina de Cristo, para que se produzca el debido crecimiento en tu vida.
Ejercitar PACIENCIA consiste en desarrollar LONGANIMIDAD, que proviene de Jehová Dios (Benignidad, Clemencia, Generosidad): Y en nosotros se manifiesta en: (Grandeza y constancia de ánimo en las adversidades), para con otros y también en soportar las circunstancias.
La PIEDAD es una vida que es como Jehová Dios y que expresa a Dios (Génesis 1:26) “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra”. El ejemplo por excelencia está en Jesucristo: (Colosenses 3:12-17)12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16 La Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o, de hecho, hacedlo todo en el Nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de ÉL”.

El AFECTO FRATERNAL (es el afecto entre hermanos), un amor caracterizado por deleite y placer; en la piedad, la cual es la expresión de Jehová Dios, que es necesario que este amor sea suministrado por el bien de la hermandad, para que tengamos nuestro testimonio ante el mundo y para que llevemos fruto de reflejar la imagen y semejanza de nuestro Padre Celestial (1 Pedro 2:17)Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al Rey”; (1 Pedro 3:8) “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”; (Gálatas 6:10) “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”; (Juan 13:34,35)34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como YO os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”; (Juan 15:16,17)16 No me elegisteis vosotros a Mí, sino que Yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, Él os lo dé. 17 Esto os mando: Que os améis unos a otros”.

La última etapa del desarrollo de la NATURALEZA DIVINA en nosotros es el AMOR ÁGAPE, que significa AMOR DIVINO, el cual es de Jehová Dios en Su naturaleza (1 Juan 4:7-16)7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por ÉL. 10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que ÉL nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 13 En esto conocemos que permanecemos en ÉL, y ÉL en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. 14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. 15 Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él”. Es imposible fingir el AMOR ÁGAPE, porque Jehová Dios dice por medio del profeta Isaías: (Isaías 29:13,14)13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado; 14 por tanto, he aquí que nuevamente excitaré YO la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos”.

A medida que disfrutamos de la naturaleza divina, debemos permitir que la simiente divina de la fe asignada a nosotros continúe desarrollándose hasta llegar a su consumación en el amor divino y más noble. Una vez hayamos participado de la NATURALEZA DIVINA al máximo, seremos llenos de Dios como amor y llegaremos a ser personas de amor, e incluso seremos el amor mismo (Efesios 3:16-19)6 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; 17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,
18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”. Desarrollar las virtudes espirituales en la vida divina y, así avanzar en el crecimiento de la vida divina, hace firme nuestra vocación y elección (2 Pedro 1:10) “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás”. Debemos ser diligentes en procurar el crecimiento y desarrollo de la vida divina y naturaleza divina, a fin de que nos sea suministrada una rica entrada en el reino eterno.
Participar de la NATURALEZA DIVINA es disfrutar de lo que Dios es. A fin de que disfrutemos de todo lo que Él es, Dios hará muchas cosas por nosotros según Sus preciosas y grandísimas promesas. Esto nos hará aptos para disfrutar de Su naturaleza, que es lo que Él mismo es. Una de Sus preciosas y grandísimas promesas es que Su gracia nos basta (2 Corintios 12:9) “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”. La gracia de Dios, la cual nos basta, obrará dentro de nosotros día a día, a fin de que podamos disfrutar de Su naturaleza.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 
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