lunes, 31 de octubre de 2016

PORQUE NO TENEMOS LUCHA CONTRA SANGRE Y CARNE

30 de Octubre de 2016
PORQUE NO TENEMOS LUCHA CONTRA SANGRE Y CARNE

Si eres cristiano entonces tendrás luchas espirituales constantes. Por consiguiente necesitas conocer a tu enemigo, y saber cómo nos ataca y sobre todo, como podemos enfrentarlo y vencerlo. (Efesios 6:12) “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”. Cuando los españoles conquistaron América, en un principio durante las batallas, los indígenas lanzaban sus flechas contra los caballos no contra el jinete. Ellos pensaban que el enemigo era el caballo; no se dieron cuenta que el caballo sólo estaba siendo usado.

Tu lucha ha estado siendo con las mismas estrategias indígenas, porque no conoces al enemigo por lo tanto atacas al enemigo equivocado, porque tu enemigo no son tus hijos, no es tu cónyuge, tu suegra, ni tampoco tu vecina ni tus hermanos, tu enemigo satanás los usa igual como los españoles usaron sus caballos. Estas son algunas actitudes que espíritus inmundos pueden provocar en la gente o en nosotros si no estamos alertas y usamos nuestras armas: división y desintegración familiar, opresión, sentido de culpabilidad, envidia, inseguridad y ansiedad, duda respecto a DIOS y Su Palabra, hostilidad contra otros, sentido de inferioridad o fracaso, o por el contrario sentido de superioridad, inhabilidad para concentrarse en la oración, la lectura bíblica o la alabanza, adicción o hábitos que no se pueden vencer, pensamientos obsesivos, blasfemos o fuera de la realidad, ceguera de los incrédulos a las cosas de Dios (2Cor.4:3,4) “3 Pero si nuestro Evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. En cambio con Jesucristo el Evangelio resplandece el entendimiento como dice en este libro: (2Co 3:14-16) “14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará”.

La vida cristiana es una vida que incluye el conflicto espiritual entre las fuerzas de maldad y los hijos de Dios. Anteriormente acabamos de leer el versículo #12 pero ahora leamos desde el 11 hasta el 13 (Efesios 6:11-13) dice: “11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en la regiones celestes. 13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”. Una de las cosas más importantes es estar FIRMES para resistir al diablo: (Stg 4:7) “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. Y esta otra recomendación de nuestro Padre Celestial por medio del apóstol Pedro: (1 Pedro 5:8,9) “8 Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. Los versículos recién mencionados nos dicen que tenemos un enemigo que está al acecho, intentando destruirnos.
Esta clase de conflicto no es entre seres humanos sino contra fuerzas las espirituales de maldad. El conflicto espiritual se divide en dos partes importantes:
1. Nuestras batallas personales contra las fuerzas espirituales de maldad.
2. Nuestras batallas grupales, como iglesia, contra las fuerzas del diablo.
Pero la Palabra de Dios en las Sagradas Escrituras es nuestra Poderosa arma porque escrito está: (Col 2:13-15) “Col 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con ÉL, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
Como creyentes en Cristo no podemos permanecer ciegos a esta realidad, que para muchos es causa de asombro y temor, pero  para El Señor Jesucristo es un asunto de bendición para el pueblo de Dios. ¿Por qué? Porque gracias a la obra de Cristo en la cruz del calvario una vez y para siempre, Cristo venció a la muerte, el pecado y al mismo diablo, nosotros hoy podemos resultar vencedores en nuestras batallas personales y grupales como Iglesia de Jesucristo. Como hombres y mujeres de Dios, debemos aprender a entender los tiempos, etapas o estaciones en las cuales podemos recibir los severos ataques del enemigo.

Necesitamos entender que la guerra espiritual “tiene su tiempo”, como todo lo que vivimos bajo el sol (Ecl.3:1) “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. La idea de Dios no es que evitemos el conflicto sino que lo enfrentemos en el Nombre del Señor Jesucristo y ganemos la batalla para la gloria de Su Santo Nombre. En Efesios 6:13 dice “habiendo acabado todo”, dando a entender que existen tiempos determinados, con un comienzo y un final específico, de las batallas espirituales. Por cierto este proceso se repite una y otra vez a lo largo de nuestro andar cristiano. En (Lucas 4:13) leemos acerca de Jesús: “y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de ÉL por un tiempo.” Jesús aquí había enfrentado diversas batallas, venciendo al enemigo con la Palabra de Dios, pero esto no significaba que nunca más iba a tener que volver a enfrentarse con el enemigo.

Ahora bien debemos grabarnos en nuestra mente que nuestras batallas espirituales siempre son por una razón específica y
 por una etapa específica.
Los propósitos de Dios en las batallas espirituales. Básicamente son tres:
• Aprender a estar firmes en Cristo (Ef. 6:11) “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”.
• Aprender a vencer y disfrutar la victoria.
• Darle toda la gloria al Señor Jesucristo.

Si en este momento les pregunto: ¿Quién de Ustedes quiere tener una batalla con el diablo? ¡Seguramente diríamos que yo no! Muchos de nosotros hemos abrazado el Cristianismo de las Sagradas Escrituras, perdiendo de vista que bajo la óptica de Dios no existe vida cristiana sin batallas o luchas que enfrentar. Sumado a esto, por años el enemigo se encargó que, desde los púlpitos, se suprimiera la enseñanza sobre el tema, originando una generación cristiana mayormente derrotada. La ignorancia espiritual y Escritural siempre conduce al Pueblo de Dios a la derrota (Oseas 4:6) “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos”.
Si usted cree que el enemigo va a perdonarle que usted haya renunciado a su reino para ir al reino de Jesucristo, ¡Está equivocado! Es por esto que las batallas espirituales son únicamente enfrentadas por aquellos que son parte del Reino de Dios. Los que están sin Jesucristo, hablando de verdaderos cristianos, formados con la Sana Doctrina de Cristo y aunque viven en este mundo no participan en las tradiciones del mundo y se esfuerzan en no hacer amistad con los del mundo que viven bajo el dominio del diablo. También es bueno aclarar que bajo el punto de vista de las Sagradas Escrituras todos los cristianos deben atravesar las batallas.

Las Sagradas Escrituras lo llama “padecimiento”. (1 Pedro 5:9) “Resistidlo firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. Para ser sinceros, existe una diferencia muy grande entre el cristianismo de aquel entonces y el nuestro. Hoy día cualquiera se hace llamar “creyente” o “cristiano” cuando el requisito para ser un verdadero cristiano en las Sagradas Escrituras, no califica para tal término. Los creyentes que son atacados más por el enemigo son aquellos que se comprometen más con la causa de Cristo, anhelan hacer toda la voluntad de Dios, caminan en real santidad y sirven a Dios con un corazón puro. El enemigo no se va a molestar en atacar a alguien que ya está “conquistado” por sus propias debilidades de carácter, pecados e influenciado totalmente por el mundo.

Los creyentes cristianos, nos hemos acostumbrado por todo, a echarle la culpa al diablo, cuando muchas veces somos nosotros, pues con nuestra vida no glorificamos al Señor Jesucristo. Ahora bien, a continuación quiero compartir algunas maneras básicas que nos ayudaran a detectar aquellas etapas o estaciones de ataque satánico que vienen sobre nuestras vidas individualmente y grupalmente (como Iglesia local):
1.   El diablo siempre elige, cuando va a atacar, el momento y el lugar más débil.
En esta parte de las Sagradas Escrituras veremos nuestro primer ejemplo en la vida del profeta Elías. Este hombre y profeta de Dios venía de haber orado y hacer que la lluvia viniera sobre la tierra luego de varios años de sequía; venía de haber clamado a Dios y hacer que el fuego descendiera sobre la tierra para vencer y destruir a los profetas de Baal. Ahora lo vemos de esta manera: (1 Reyes 19:4-8) “4 Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. 5 Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. 6 Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. 7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. 8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios”.

LA PREGUNTA QUE TODOS NOS HACEMOS ES: ¿Cómo puede ser que a semejante profeta de Dios le pueda suceder esto? Veamos los detalles de las Sagradas Escrituras para poder contestar esta pregunta: Elías anduvo un día por el desierto, afectado por el sol, el calor, transpirando a más no poder y, por lo que Escrito está, sin comer y beber. Estaba exhausto, muy cansado. Para Elías era su momento más débil. Fue allí donde el enemigo le sugirió la idea de morirse. Dios es dador de vida y vida abundante no de muerte, allí está el ataque espiritual que Elías enfrento.
Es en los momentos más débiles donde el enemigo se “agarra” de ese estado para atacarnos y perjudicarnos. Es por eso que la Palabra nos exhorta a fortalecer nuestras debilidades (Joel 3:10) “Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy”. En leemos acerca de Jesús en las tentaciones y dice: (Lucas 4:2,3) “3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan. 4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios”. Cuando el enemigo vio la debilidad, lanzó su feroz ataque. ¡Gloria a Dios que el Señor Jesús tiene recursos espirituales para que podamos vencer, pero necesitamos dejar de ser ignorantes acerca de las maquinaciones del enemigo! Además tienes todas esta armas para que luches diciendo: Escrito está: (Salmo 18:1,2) “Te amo, oh Jehová, fortaleza mía. Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en Él confiaré; mi escudo y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio”.
(2 Corintios 12:9,10) “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. (Filipenses 4:13) “Todo lo puedo EN CRISTO que me fortalece.”

2. El enemigo ataca, cuando tenemos que tomar alguna determinación importante. Esta decisión puede ser al elegir una carrera, un mejor trabajo, un cambio geográfico, ministerial, aceptar una propuesta comercial, servir a Dios, dejar alguna adicción, etc. ¿Cómo ataca el enemigo? Básicamente con tres dardos:
• Demoras
• Aplazar, posponer
• Apuros
• Una gran ansiedad
• Tentación
Lo que el enemigo no puede detener, intentara demorarlo, aplazarlo o adelantarlo fuera del tiempo de Dios. La clave para vencer este ataque es el aprender a esperar en el Perfecto tiempo de Jehová Dios, pues es la clave para tomar el próximo paso en Dios.
(Lamentaciones 3:23-27) dice: “23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. 24 Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en ÉL esperaré. 25 Bueno es Jehová a los que en ÉL esperan, al alma que le busca. 26 Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. 27 Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud” (Hebreos 6:12) nos dice también: “A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”.
Aprender a esperar en el Perfecto tiempo de Jehová Dios puede ser una experiencia dura y un severo trato de Dios, especialmente para aquellos a los cuales les gusta todo lo rápido y automático, pero ese trato especial del Espíritu Santo se hace necesario para que a nuestra fe le sumemos paciencia; (Hebreos 6:12) “a fin de ser bendecidos y ver cumplidas en nuestras vidas y congregaciones las promesas de Dios”.

3. El enemigo ataca cuando una persona nace con un destino especial de Dios
Existen muchos casos en las Sagradas Escrituras, pero sólo mencionaré dos del Santo Evangelio: El nacimiento de Moisés en: (Éxodo 1:16) “Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva”. Faraón (que es una figura del diablo) dio la orden de asesinar a todos los hijos varones nacidos entre el pueblo Hebreo.
El diablo sabía que Moisés iba a ser el futuro libertador, ungido por Dios, para sacar al Pueblo de Dios de la esclavitud y conducirlos por el desierto hacia la Tierra Prometida. Fue por eso que lanzo ese ataque perverso contra los niños nacidos en aquel tiempo. También mas adelante en el Santo Evangelio volvemos a ver el mismo ataque con la matanza de los niños durante el tiempo del nacimiento del Señor Jesús es una prueba infalible del plan del enemigo de exterminar a alguien con propósito futuro de Jehová Dios (Mt. 2:13) “Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo”. ¡Jesús era el Mesías de Dios!

4. El enemigo ataca cuando un milagro específico ha salido de la mano de Jehová Dios hacia nosotros (Daniel 10:12,13) dice: “12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quede allí con los reyes de Persia”. Esta parte de las Sagradas Escrituras nos da luz para entender porque a veces las respuestas a nuestras oraciones no llegan.
Aquí el pasaje claramente dice que desde la primera vez que le había pedido algo a Jehová Dios, no solo había sido oído, sino que la respuesta había salido del Trono de Jehová Dios  respuestas celestiales y divinas hacia la tierra… pero algo se interpuso en el camino.
La frase “veintiún días representa el intento del enemigo por impedir la llegada de la bendición a la vida de un hijo de Dios. Muchas veces en tiempos así nos enojamos con Jehová Dios cuando en realidad está sucediendo todo lo contrario. ¡Abramos nuestros ojos espirituales para ver la realidad espiritual! El Propósito de Jehová Dios el enemigo no puede robártelo.

5. CUANDO ESTAMOS POR LANZAR O COMENZAR ALGO NUEVO PARA JEHOVÁ DIOS. Un ejemplo clásico de esto lo vemos en la vida de Jesucristo. Leemos en (Lucas 3:21,22) “21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 22  y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia”. Que Jesús primero fue bautizado en las aguas y luego ungido con el Espíritu Santo. Si prestamos atención al ejemplo y leemos más adelante en su contexto (Lucas 4:14) leemos: “Y Jesús volvió en el Poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor”. Notaremos que entre estos dos capítulos (3:21,22 y 4:14) hubo un tiempo de conflicto espiritual contra el diablo.
El diablo sabía que si Jesús salía airoso del desierto iba a ministrar con poder sanador, libertador glorificando a Dios, entonces fue cuando lanzó todo su ataque con la idea de frenarlo e impedir su promoción espiritual.

Muchos creen que porque tienen un diploma de alguna casa de estudios respetable ya están en condiciones de servir; otros cuando reciben la Unción del Espíritu Santo, dejan sus iglesias pensando que “ya llego el día de tener su propio ministerio”, cuando en realidad vemos que si queremos empezar u alcanzar un nuevo nivel de ministerio debemos previamente batallar contra el diablo y vencerlo en el Nombre de Jesucristo.

6. EL ENEMIGO LANZA SU ATAQUE CUANDO SOMOS LOS PRÓXIMOS EN LA FILA para ser promocionados por Jehová Dios. Otro ejemplo importante que les encargo y lo lean de una mañanera como Jesús nos lo manda en: (Juan 5:39)Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de MÍ”. El ejemplo está en la vida de José en los capítulos: (Génesis 37 al 50) es un ejemplo preciso para graficar este punto: Cuando era joven Jehová Dios le dio dos sueños proféticos acerca de cuál sería su futuro en la obra de Jehová Dios. Fue por esta razón que sus hermanos le tenían envidia, celos y quisieron acabar con vida. La protección de Jehová Dios sobre José era grande así que decidieron venderlo como esclavo. Luego el relato nos dice que en Egipto fue condenado injustamente de acoso sexual y llevado de por vida a una cárcel de exiliados políticos. Note cada uno y todos los intentos del enemigo por impedir que José llegar al trono por decisión de Jehová Dios. A pesar de todo, Jehová Dios preparó la hora determinada para ubicar a José en el lugar determinado por Jehová Dios de antemano. Quizás hoy ustedes estén siendo atacado brutalmente por el enemigo de diversas maneras o de todas las maneras posibles.

Es mi oración que esta predica le dé luz y dirección para saber que ustedes van por buen camino hacia el cumplimiento del destino que Jehová Dios ha trazado para sus vidas. Recuerda siempre que el arma más Poderosa es lo que está Escrito.
(Zacarías 4:6) dice: Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es Palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los Ejércitos”. Las batallas espirituales se ganan con el Poder sobrenatural de nuestro Dios, con el poder del Santo Espíritu de Jehová Dios.

Esta batalla es invisible pero real, es espiritual y a la vez terrenal, por esto debemos saber lo que dice: (2 Corintios 10:4) “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”. Para este tipo de batallas del Espíritu de nada vale la inteligencia, habilidad o estrategia humana. Es por esto que debemos tener en cuenta lo que Escrito está: (Hebreos 4:12) Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. Necesitamos desarrollarnos como hombres y mujeres de Dios para no sólo conocer la teoría de la Palabra sino principalmente la Autoridad de la Palabra de Dios. Esto nos llevara a aferrarnos a las promesas reveladas y a confesarlas en el Nombre de Jesucristo.

PREDICADOR DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama; Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia. Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia. 52 (722) 336-1411
https://viclaly5757.blogspot.com    https://www.bible.com/es/bible/149/jhn.6.rvr1960


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