lunes, 11 de abril de 2016

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO DICE QUE DE NINGUNA MANERA HA DESECHADO DIOS A SU PUEBLO

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO DICE QUE
DE NINGUNA MANERA HA DESECHADO DIOS A SU PUEBLO
Existe un gran número de cristianos engañados porque les han hecho creer con malas enseñanzas y con muy malas interpretaciones de las Sagradas Escrituras, enseñando que el remanente se refiere al pueblo de Israel pero la Verdad de las Sagradas Escrituras dicen lo contrario a esta mala enseñanza: (Romanos 2:28,29) “28 Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; 29 sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios”. Después de haber aclarado esto ahora si podremos tener mejor entendimiento de ate estudio.

Es tan cierto que muchos de nosotros nos sentimos abandonados por Dios y es porque queremos que Jehová Dios y Jesucristo hagan lo que nosotros queremos y al no ver resultados decimos que Dios nos ha abandonado: (Romanos 11:1) “Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín”. Existen dos partes muy importantes aquí en este versículo:
   1) El rechazo para el pueblo de Jehová Dios no es total, sino parcial. La gran mayoría de los cristianos incluyendo al pueblo judío de nacimiento, que ha rechazado la Sana Doctrina de Cristo que es el evangelio de Jehová Dios tal como se encuentra en la Persona de Jesucristo, pero no todos lo han rechazado. Hay cristianos verdaderos que son llamados UN REMANENTE de verdaderos cristianos incluyendo judíos que confían en Jesucristo y Pablo era parte de este remanente. El versículo clave es (Romanos 11:5) “Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia”.
   2) El rechazo para el pueblo de Jehová Dios no es permanente, sino temporal. El pueblo de Jehová Dios no lo rechazará siempre. (Apocalipsis 21:1-5) “1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. 2 Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. 4 Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. 5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.  Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”.

En el futuro vendrá un gran día en que todo el pueblo de Jehová Dios será salvo (Romanos 11:26,27) “26 y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad. 27 Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados”. Ambas ideas claves se encuentran en (Romanos 11:25) “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”. EN PARTE (parcial), HASTA (temporal). La ceguera no es una ceguera total y no es una ceguera permanente. Hay algunos cristianos hoy que ven muy bien. (Ellos conocen a Cristo como a su Salvador, y aunque antes eran ciegos, ahora pueden ver). Viene un día futuro cuando el pueblo cristiano verá y reconocerá a Cristo como a su Mesías y Señor, porque arán obedecerán lo que su Señor les manda (Zacarías 12:10) “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”.
En Romanos 10 señala claramente que los cristianos con malas enseñanzas siguen de rebeldes que siempre llevan la contra; rechazando a Jehová Dios y también rechazan las Sagradas Escrituras como el único evangelio de Dios. Muchos cristianos siguen rechazando la Sana Doctrina de Cristo (Romanos 10:21) “Pero acerca de Israel dice: Todo el día extendí mis manos a un pueblo rebelde y contradictor”. De modo que la pregunta es ésta: “¿Ha desechado Dios a Su pueblo?” La respuesta es un firme ¡NO! Y que ¡Dios no lo permita! Y que ¡Perezca este pensamiento! ¡Qué tal pensamiento nunca venga a nuestra mente! Jehová Dios por medio del apóstol Pablo nos muestra, tanto el presente como el futuro.
Cuando Jehová Dios nos permite mirar por medio de las Sagradas Escrituras el presente, Jehová Dios nos permite ver a un remanente de verdaderos cristianos que son salvos (un número pequeño comparado con el número total).
Cuando nos permite Jehová Dios mirar el futuro, Jehová Dios nos permite ver a todo su pueblo cristiano fiel y verdadero siendo salvo.

NOTEMOS LAS PALABRAS QUE ENFATIZAN EL TIEMPO:
1)  PRESENTE, mostrando que los verdaderos cristianos tienen un lugar en el presente con Dios: (Romanos 11:5) “Así también aun EN ESTE TIEMPO ha quedado un remanente escogido por gracia”.
2)  FUTURO, mostrando que los verdaderos cristianos tienen un lugar en el futuro con Dios:
(Romanos 11:26) Y luego todo Israel será salvo, como está Escrito: Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad”. Es cierto que han caído, pero su caída será seguida por su restauración (Romanos 11:12) “Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?”. Su “exclusiónserá seguida por su admisión (Romanos 11:15) “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?”. Su desgajamiento del árbol de la salvación de Dios, será seguido por su re-injerto (Romanos 11:17,19,21,24) “17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo. 19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. 21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. 24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?”. Jehová Dios se ha comprometido a Sí Mismo por medio de promesas y pactos y por esta causa, los verdaderos cristianos tienen garantizado un maravillosos futuro, y Jehová Dios nunca cambiará de opinión un cuanto a esto (Romanos 11:27-29) “27 Y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados. 28 Así que, en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. 29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios”.
El pueblo cristiano puede contar con esto. Jehová Dios, nos pone como ejemplo al apóstol Pablo que se ofrece a sí mismo como el ejemplo número uno de que Dios no ha desechado a Su pueblo: (Romanos 11:1) “…Porque también yo soy israelita…”. Pablo era un judío salvo que había venido a Jesús y que nunca sería echado fuera (Juan 6:37) “Todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí; y al que a Mí viene, no le echo fuera”. Nótese que el final del versículo define específicamente a los verdaderos cristianos que vienen a Jesús a hacer su voluntad.
Vamos ahora a ver un israelita carnal con mucho conocimiento de letra, pero sin entendimiento espiritual: (Juan 3:1-12) “1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. 2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús:  De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. 9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.12 Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”.

Un israelita como Nicodemo es alguien que desciende física y literalmente de Abraham, Isaac y Jacob y que ha salido de una de las doce tribus y en el caso de Pablo, de la tribu de Benjamín, comparar (Filipenses 3:4-8) “4 Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: 5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible. 7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. Esto es importante, porque hoy en día hay aquellos que enseñan falsamente que el verdadero israelita es el que ha nacido en la carne. Y Esto no es cierto. Dios no ha cambiado Su definición de lo que es un verdadero israelita. Una persona que nace como israelita en la carne es solo eso; Pero lo más importante para nuestro padre Celestial es una persona que llega a pertenecer al Cuerpo de Cristo como su Iglesia es por el nuevo nacimiento.

Jehová Dios nunca abandonará o desechará a su pueblo: ver (Jeremías 31:35-37) “35 Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los Ejércitos es su Nombre: 36 Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente. 37 Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová”. 
Los que han creído en Jesucristo hoy, pueden regocijarse en la verdad de que Dios se haya comprometido con nosotros de una manera maravillosa, con el resultado de que estamos salvos y seguros en Cristo para siempre (Juan 6:37-40) “37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera. 38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. 39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero”; (Juan 10:27-30) “27  Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre uno somos”; (Hebreos 13:5) “5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre. 7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe”. Cuando pecamos, el Espíritu Santo se contrista, y Jehová Dios por medios del apóstol Pablo nos lo dejó por Escrito, y esto es lo que contrista al Espíritu Santo: (Efesios 4:30) “22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo. 28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

(Romanos 11:2-5) “2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? 4 Pero ¿Qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por Gracia”. En los propósitos de Jehová Dios, no existen casualidades y tampoco nada ha dejado al azar, es por esto que tú y yo no fuimos escogidos por casualidad: (Romanos 8:29) “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”.

Jehová Dios ha puesto Su amor sobre su pueblo y lo reclama como Suyo. Para entender el trasfondo veamos el contexto en las Sagradas Escrituras Cuando Elías dijo: (1 Reyes 19:10,14,18) “10 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 14 El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 18 Y Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron”. Estos eran días negros en la vida del pueblo de Dios. El rey, Acab, y su malvada y pagana esposa Jezabel estaban apartando al pueblo de la verdadera adoración a Jehová y llevándolo a la falsa adoración de Baal (el dios canaanita de la fertilidad). Era un tiempo de gran apostasía para el pueblo de Dios en general. Elías se sentía que había quedado solo. Elías sentía que era el único que había quedado que aún honraba a Jehová, el verdadero Dios. Todos parecían ser adoradores de Baal, excepto él. Pero Elías estaba equivocado y Dios tuvo que corregirlo.
Eran una “minoría”, porque Elías no sabía de su existencia, pero Dios sabía quiénes eran, y dónde estaban y cuántos eran. (2 Timoteo 2:19) “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”. La mayoría de los cristianos no creen en Jesucristo transformador, del que hablan las Sagradas Escrituras más bien creen en un Jesucristo bonachón, que ha pagado el precio para que tú puedas hacer lo que quieras, pero hay una minoría (un remanente) que cree, y el Apóstol Pablo forma parte de este remanente creyente, como también Juan, Pedro, Mateo y miles de otros judíos que habían confiado en Jesús. Este remanente es llamado “un remanente escogido por gracia”.
Es muy importante que entendamos el propósito que Jehová Dios tiene ahora, “en este tiempo”. Muchas personas ponen sus ojos en lo que está sucediendo en el mundo hoy y se sienten frustrados y confundidos y hasta atemorizados porque no entienden el propósito de Jehová Dios para el tiempo presente.

¿QUÉ ESTÁ HACIENDO JEHOVÁ DIOS EN EL MUNDO HOY?
1) Jehová Dios está visitando a los gentiles (las naciones) para tomar de ellos pueblo para Su Nombre para mostrar la Grandeza de Su Gracia: (Efesios 2:4-7) “4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”. (Hechos 15:14) “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”.

2) Jehová Dios está edificando Su iglesia. ¿Quiénes son estas personas? Ellos son los llamados que antes no éramos pueblo, pero ahora lo somos, Su iglesia. (Romanos 9:25) “Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada”. (1Pedro 2:10) “vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”.

3) Jehová Dios está poniendo a personas creyentes en el cuerpo de Cristo, haciéndolos así miembros del organismo especial y único de Dios. (1 Corintios 12:13) “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”. Este versículo explica cómo la gente llega a ser miembro de la iglesia, que es el cuerpo de Cristo.

4) Jehová Dios está añadiendo diariamente a la iglesia los que han de ser salvos. (Hechos 2:47) “Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Jehová Dios bondadosamente salva y saca de este sistema mundial a individuos (Juan 15:19;17:14) “19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo;  pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo”.

5) Jehová Dios está haciendo una obra especial entre los gentiles hasta que el número total haya entrado. (Romanos 11:25) “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”. Llegará el día en que el edificio estará terminado y en que el último individuo estará salvado y haya sido hecho miembro del cuerpo de Cristo. En ese momento, Cristo regresará para tomar a Sus creyentes a Sí Mismo, un evento conocido como el rapto (Juan 14:2,3) “2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis”. (1 Tesalonicenses 4:13-18); (1 Corintios 15:51,52); (Tito 2:13); (Fil. 3:20-21).

La Gracia y las obras, son dos principios totalmente opuestos. Son contrarios el uno al otro. Si tienes gracia, no puedes tener obras. Si tienes obras, no puedes tener gracia. La salvación no puede ser el resultado de gracia más obras. Tiene que ser enteramente por obras (algo que el hombre se ha ganado por la manera en que ha vivido) o tiene que ser enteramente por gracia (algo que Dios da y que el hombre no merece en manera alguna). (Romanos 11:6) “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia.  Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”.

GRACIA se refiere a lo que Dios da al pecador creyente como don gratuito y que él no merece y que él no se ha ganado. Se basa en la obra de Dios en la cruz (Rom. 3:24) “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”.
OBRAS se refiere a aquellas cosas que el hombre hace para ganarse la aprobación de Dios y el favor de Dios. Se basa en los esfuerzos del hombre, en los inútiles intentos del hombre de tratar de abrirse el camino al cielo. (Romanos 4:4,5) “4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”. (Gálatas 2:16) “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”.

Este es el consejo que nos da Jehová Dios por medio del apóstol Pablo (1Cor 15:33) “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. (2Tesalonisenses 3:6) “Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros”. (Colosenses 2:8) “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”.

Y cómo personas que vivíamos como el mundo vive cuando practicábamos todas las tradiciones que el mundo practica (Tito 3:3-8) “3 Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros. 4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,7 para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.8 Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras.  Estas cosas son buenas y útiles a los hombres”.

(Deuteronomio 32:20,21) “20 Y dijo: Esconderé de ellos mi rostro, veré cuál será su fin; Porque son una generación perversa, hijos infieles. 21 Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; Me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata”. (Isa 65:1-5) “1 Fui buscado por los que no preguntaban por mí; fui hallado por los que no me buscaban. Dije a gente que no invocaba mi nombre: Heme aquí, heme aquí. 2 Extendí mis manos todo el día a pueblo rebelde, el cual anda por camino no bueno, en pos de sus pensamientos; 3 pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira, sacrificando en huertos, y quemando incienso sobre ladrillos; 4 que se quedan en los sepulcros, y en lugares escondidos pasan la noche; que comen carne de cerdo, y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas; 5 que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, porque soy más santo que tú; éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día”.

Aunque hay tiempos de debilidad y tentación y fracaso, Jehová Dios obra en nuestros corazones para que continuemos creyendo: (1 Pedro 1:5) “Que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. Esto está bien ilustrado en (Hechos 27:22-31) “22 Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave. 23 Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. 25 Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho. 26 Con todo, es necesario que demos en alguna isla. 27 Venida la decimacuarta noche, y siendo llevados a través del mar Adriático, a la medianoche los marineros sospecharon que estaban cerca de tierra; 28 y echando la sonda, hallaron veinte brazas; y pasando un poco más adelante, volviendo a echar la sonda, hallaron quince brazas. 29 Y temiendo dar en escollos, echaron cuatro anclas por la popa, y ansiaban que se hiciese de día. 30 Entonces los marineros procuraron huir de la nave, y echando el esquife al mar, aparentaban como que querían largar las anclas de proa. 31 Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros”. La salvación y seguridad de estos hombres estaba predicha y prometida y garantizada por Dios. Sin embargo, la manera en que Dios los mantendría salvos era que permanecieran en el barco (v.31). La seguridad de aquellos que están en el “barco de la fe” (verdaderos creyentes) ha sido prometida y garantizada por Dios, sin embargo, el que Dios nos mantenga a salvos es dándonos repetidas advertencias sobre el peligro de abandonar el barco (apartarnos de la fe en Jesucristo).
Tales advertencias (Colosenses 1:23) “si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro”; (Hechos 13:43) “Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes, hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios”; (Hechos 14:22) “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”. Un verdadero creyente permanece siempre en el barco de la fe.
PREDICADOR DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama; Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia. Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia. 52 (722) 336-1411
http://viclaly5757.blogspot.com/?spref=fb   viclaly5757.blogspot.com
https://www.bible.com/es/bible/149/jhn.6.rvr1960

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