lunes, 8 de octubre de 2018

EL ESPÍRITU DE NUESTRO PADRE CELESTIAL EN NUESTRAS VIDAS

Predica; 07 de Octubre de 2018
EL ESPÍRITU DE NUESTRO PADRE CELESTIAL EN NUESTRAS VIDAS
El ESPIRITU de Jehová Dios es su PODER. Para los cristianos, los seguidores de Jesucristo, se trata del GRAN PODER que de varias maneras toca nuestras vidas para transformarlas. A través de la Palabra Escrita de VERDAD el cristiano es engendrado por el Espíritu de Dios a una NUEVA VIDA. Una vida con una Esperanza diferente. Adicionalmente a nuestro bautismo en agua, somos bautizados por el Espíritu Santo. El Espíritu de Jehová Dios, nos da testimonio de que somos fieles y obedientes al Padre Celestial. Si nos hemos consagrado a Jehová Dios este mismo Espíritu nos hará saber que nos hemos convertido junto con Jesucristo en herederos del Glorioso Reino de Jesucristo, por el cual oramos todos los días. Nosotros los cristianos verdaderos sabemos con certeza que si permanecemos fieles en seguir tras las pisadas de Jesucristo nosotros hemos de reinar y vivir con Jesucristo en este Reino. Cómo pueblo consagrado de Dios al ser sellados y ungidos con el Espíritu Santo podremos apropiadamente proclamar las buenas nuevas del Reino de Dios, por medio de la Sana Doctrina de Cristo. Jesús se refirió al ungimiento del Espíritu Santo cuando en un mensaje que dio en la Sinagoga en su propio pueblo de Nazaret, dijo lo siguiente: (Lucas 4:16 al 22) “16 Vino a Nazaret, donde se había criado; Y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el Libro, halló el lugar donde estaba Escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre MÍ, por cuanto ME HA UNGIDO para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. 20 Y enrollando el Libro, lo dio al ministro, y se sentó; Y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en ÉL. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. 22 Y todos daban buen testimonio de ÉL, y estaban maravillados de las Palabras de Gracia que salían de su Boca, y decían: ¿NO ES ÉSTE EL HIJO DE JOSÉ?”. La PALABRA UNGIDO tal como fue usada por Jesús significóIMPARTIR AUTORIDAD”. Era usado según las Sagradas Escrituras, cuando reyes y sacerdotes fueron ungidos e investidos en sus respectivos cargos. La ceremonia de ungimiento tenía lugar al momento de la transmisión del mando a quien iba a ocupar un cargo de responsabilidad ya sea en el reino, o en el servicio sacerdotal.
Así que, Jesús, usó esta Palabra para anunciar a los que les oían que ÉL había recibido plena AUTORIDAD para Proclamar el Evangelio del Reino. Para esto, Jesús citó de la profecía por medio del profeta Isaías, donde se profetizaba del Ungimiento del Mesías para predicar buenas nuevas. Esta profecía se halla en: (Isaías 61:1 al 3) “1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre MÍ, porque ME UNGIÓ Jehová; Me ha ENVIADO a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; 2 A proclamar el año de la Buena Voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; A consolar a todos los enlutados; 3 A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé Gloria en lugar de ceniza, Óleo de Gozo en lugar de luto, Manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; Y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para Gloria Suya”. Jesús supo por medio de la Palabra de su Padre Celestial que una de las más importantes acciones de su vida sería la de dar testimonio de la verdad ¿Cuál Verdad? aquella contenida en el propósito de Jehová Dios de redimir al mundo a través de un Salvador. El hijo de Dios fue fiel a la responsabilidad que le fue puesta delante de ÉL por su Padre Celestial. Jesús junto con sus doce discípulos fue por cada pueblo y ciudad, predicando y dando a conocer la buenas nuevas: (Lucas 8:1) “Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el Evangelio del Reino de Dios, y los doce con ÉL”. De igual manera es también nuestra responsabilidad individual predicar las buenas nuevas del Reino de Dios, especialmente en estos tiempos cuando cunde en el mundo el temor y la confusión religiosa. Jehová Dios, UNGIÓ a Jesús para que predicase las Buenas Nuevas a los mansos, ¿Cuáles buenas nuevas? aquellas que treinta años atrás el ángel había anunciado dando a conocer a “TODO EL PUEBLOque el prometido Mesías y Libertador había nacido en Belén. Jesús reveló a su auditorio que ahora aquel niño había crecido y que su ministerio pronto a iniciarse habría de ser en verdadBUENAS NUEVASpara los “MANSOS”.
Nuestro Padre Celestial, por medio del profeta Isaías también predijo que el Mesías habría de ser enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Mencionado anteriormente en Isaías 61:1. Desde que el pecado y la muerte entraron en el mundo por medio de la trasgresión de nuestros primeros padres siempre ha habido en el mundo personas QUEBRANTADAS DEL CORAZÓN”. No hay nada más Poderoso para sanar a estos quebrantados de corazón que la proclamación de las buenas nuevas del Reino de Dios. Proclamar el Evangelio envuelve más que el solo hecho de anunciar el glorioso futuro de bendiciones para todas las familias de la tierra. Isaías escribió del Mesías que ÉL sería ungido para proclamar el año aceptable de Jehová Dios. También por medio del apóstol Pablo se refirió a este asunto en: (2 Corintios 6:2) “Porque dice: En tiempo aceptable te he oído,  Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; He aquí ahora el día de salvación”. La PalabraACEPTABLE como es usada por Isaías y Pablo, es muy apropiado porque la referencia hecha en el Plan de Divino de Jehová Dios cuando aceptó el sacrificio de su Hijo Jesús, y todavía continúa hasta nuestros días. Jesús hizo más que proclamar el mensaje de las buenas nuevas. El entregó su vida en el Calvario en sacrificio como rescate. Al llevar su mensaje a los que tenían sus oídos dispuestos ÉL extendió la invitación para que le siguieran. Él dice literalmente que si creemos en ÉL, nos negaremos a nosotros mismos, tomaremos la cruz y le siguiéremos hasta la muerte.
Refiriéndose a esto, nuestro Padre Celestial por medio del apóstol Pablo nos habla del privilegio que tenemos de ser colaboradores Dios nos dice: (2 Corintios 6:1) “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que NO recibáis en vano la Gracia de Dios”. En éste último tiempo, en el presente que estamos viviendo es el Tiempo de Dios, durante el cual muchos son llamados o invitados a ofrecer sus vidas en sacrificio de obediencia, para que sigamos las pisadas de Jesús, inspirados en la Esperanza de que si obramos de acuerdo a su Palabra Escrita, tendremos el privilegio de vivir y reinar con ÉL, compartiendo su Honor y Gloria. Pablo se refiere a la “gran salvación”; La que un principio empezó a ser predicada por Jesús y fue confirmada a nosotros por aquellos quienes lo oyeron (Hebreos 2:3) “¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una Salvación tan Grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron”. Jesús no fue el único ungido por el Espíritu Santo para predicar buenas nuevas a los mansos, sus fieles seguidores participan también en este ungimiento y son igualmente por este medio autorizados a ser ministros del Evangelio. La Palabra de Dios en las sagradas Escrituras, nos aseguran que compartiremos con Jesús la tarea de restaurar al mundo a la vida. Jesús dijo: (Juan 14:12) “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que YO hago, él las hará también; Y aún mayores hará, porque YO voy al Padre”. Jesús explico que las mayores obras que sus seguidores habrían de hacer serían producto de su retorno al lado de su Padre. Esto significa que la obra a la que se refiere ÉL, es cuando se está verdaderamente sometido a la Perfecta Voluntad, del Padre Celestial, entonces se hará la obra maravillosa de ser instrumento en las manos de un Dios Todo Poderoso, llevada a cabo por medio de Jesucristo  para segur la Obra transformadora de los seres humanos arrepentidos que anhelamos agradar al Padre, para hacer su Perfecta Voluntad y NO la nuestra. Es un gran privilegio el poder explicar a los que le temen a Dios y tienen sus oídos dispuestos que el tiempo en el que estamos de verdad es parte del “día de venganza”, así como lo que Dios habrá de traer salvación para su pueblo. Seguidamente el profeta Isaías describe las bendiciones del reino de Jesucristo, asegurando que (Isaías 35:10) “Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; Y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; Y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido”. Que maravilloso entonces es participar con Jesús en la obra de proclamar el mensaje del REINO. ¡Que felices somos al saber que el Reino de Jesucristo se ha acercado¡ Al proclamar su inminencia nuestro mensaje debería servir para remover el temor de los corazones de la gente y darles alivio y gozo. Sabemos que esta es la Voluntad de Dios para nosotros pues nos ha ungido para este PROPÓSITO. No contristemos al Espíritu Santo, por fallar en el cumplimiento de esta maravillosa misión.
Las Verdades fundamentales en las Sagradas Escrituras, son Planes Divinos, como fueron Enseñadas a través de la Sana Doctrina de Cristo, por los apóstoles en la iglesia temprana cómo ejemplo para nosotros que hemos alcanzado los últimos tiempos, restaurando al pueblo de Dios, por medio del santo Evangelio. Ahora debemos todos estar en guardia contra las influencias anticristianas que nos rodean, influencias que están bajo el poder de satanás y que pueden robarnos esta preciosa Sana Doctrina de Cristo. Jehová Dios por medio del apóstol Pablo, quien escribió en: (Hebreos 10:23) Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra Esperanza, porque FIEL es EL que PROMETIÓ”. En el mismo Libro pero en el Capítulo tres, por favor acompáñenme a: (Hebreos 3:14) “Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio”. Es a través de la Sana Doctrina de Cristo, que son fundamentales de la Verdad que somos santificados y aproximados a Dios. Es por esto que es tan importante, que no dejemos estos privilegios apartarse de nosotros. En la carta de despedida de Pablo a los ancianos de Éfeso él dijo: (Hechos 20:27) “Porque NO he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”. ¿Qué es el consejo de Dios mencionado por Pablo? Aquello que constituye ciertamente la Sana Enseñanza fundamental de las Sagradas Escrituras.
A fin de poder predicar el arrepentimiento de la humanidad, hacia Dios e invitar a ejercer fe en nuestro Señor Jesucristo. El apóstol Pablo indudablemente tuvo primero que explicar lo que era el RESCATE. La explicación que Pablo hizo del rescate cuando estaba sirviendo a sus hermanos en Éfeso debió ser la misma que dio a Timoteo. Él le dijo al joven discípulo lo siguiente: (1 Timoteo 2:5,6) “Porque hay un solo Dios, y UN solo Mediador ENTRE Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en RESCATE por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”. Con el FIN de proclamar apropiadamente la VERDAD del rescate se hace necesario reconocer que el salario del pecado es muerte. En su ministerio el apóstol Pablo no mencionó al tormento eterno como el correspondiente salario del pecado. Pablo sí enseñó por el contrario que “el salario del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna por Jesucristo Nuestro Señor” (Romanos 2:23y24)23 Tú que te jactas de la ley, ¿Con infracción de la ley deshonras a Dios? 24 Porque como está Escrito, EL Nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros”. Nuestro Padre Celestial usando, al apóstol Pablo nos Enseña, que la Esperanza para nuestras vidas, van mucho más allá de la tumba, porque está basada en las Promesas de Jehová Dios, en las Sagradas Escrituras, de restaurar a los muertos a la vida en la resurrección. Pablo, supo y Enseñó que a menos que Jesús hubiese sido levantado de entre los muertos no habría esperanza de una vida futura aún para los seguidores del Señor Jesucristo: (1 Corintios 15:12 al 14) Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿Cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo NO resucitó, VANA es entonces nuestra predicación, VANA es también vuestra fe. Claramente en las sagradas Escrituras, Jesús es la, “PRIMICIA de la resurrección. Que nosotros como seguidores, tenemos la Esperanza de ser levantados para vivir y reinar con ÉL como la nueva Jerusalén, por mil años, aquí en la nueva tierra y nuevos cielos; Con su Gloria, Honor e Inmortalidad (Romanos 2:7) “Vida Eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad”. Pablo, supo que la inmortalidad no es inseparable al ser humano y que aquellos que alcanzaran ésta, lo tendrían que hacer en base a la FIDELIDAD probadas en seguir las pisadas de Jesús. “Esto mortal se vista de inmortalidad” (1 Corintios 15:53) “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad”. Así vemos que esta llamada desde lo ALTO es una llamada Celestial. Él supo que el Plan de Dios para la humanidad en general es la restauración a la vida eterna sobre la tierra. Otro aspecto del Plan Divino que Pablo consideró importante está contenido en la promesa que Dios le dio a Abraham (Génesis 12:3; 22:15 al 18) “3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; Y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el Cielo, 16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”. Dios le prometió que a través de su simiente o descendencia, todas las familias de la tierra habrían de ser bendecidas. Pablo explica que nuestra esperanza de salvación y de estar asociados con Jesús es estar centrado en el pacto con Abraham. (Hebreos 6:17 al 20) “17 Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; 18 para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. 19 La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo, 20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”. Este, según Pablo es parte del consejo de Dios. En realidad hay dos aspectos en la promesa dados a Abraham. Uno es que se debería desarrollar una simiente, el otro que las familias deberían ser bendecidas por esta simiente. Respecto a la simiente, Pablo explicó lo siguiente en (Gálatas 3:16,27,29)16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. 27 Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”. Esta esperanza nos ha inspirado y fortalecido para seguir adelante. Este es el Glorioso Evangelio que debemos proclamar y hacia el cual debemos permanecer fieles.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 
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