lunes, 11 de septiembre de 2017

LA SANTA CENA SEGÚN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO

LA SANTA CENA SEGÚN LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran semanalmente los cristianos? ¿Cuál es el significado de la Cena del Señor, y por qué la celebran constantemente los cristianos?

INTRODUCCIÓN: La Cena del Señor es sumamente importante en el servicio cristiano; nuestro propósito en esta lección será:
1.   Aprender las enseñanzas de las Escrituras tocante a la cena del Señor, y poder distinguir las tradiciones de los hombres.
2.   Apreciar la importancia y significación.
3.   Elevar y mejorar el cumplimiento de éste deber.
Hablaremos de: 1) La Institución; 2) El Propósito; 3) La Participación.
Primeramente, note que en las Sagradas Escrituras dónde se usan varios términos para designar la Cena del Señor:
1) (Hechos 20:7) “se le refiere como partir el pan”.
2) (1Corintios 10:16) “se le refiere como La copa de bendición y El pan que partimos”.
3) (1 Corintios 10:21) “se le refiere como la mesa del Señor”.
Estos son los términos que se usan en las Sagradas Escrituras para designar la Cena del Señor y debemos evitar el uso de términos que no están en las Sagradas Escrituras.
(2 Timoteo 1:13) “Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús”.
(Tito 2:1) “Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.
Hay términos que se usan, es decir, Sacramento significa: juramento de lealtad hecho por soldados romanos. Otro término usado por los hombres es Eucaristía. La definición viene de palabra griega que significa, dando gracias. Estoy de acuerdo que en la Cena del Señor hay un elemento de gracias, pero recordemos que estos términos no están en las Sagradas Escrituras y las personas que pertenecen a Dios deberían evitarlos.

I. LA INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR
A. Jesucristo mismo instituyó la Cena del Señor.
1. (Mateo 26:26-29) “26 Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”.
2. (1 Corintios 11:23-26) “23 Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. 25 De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. 26 Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”.
B. Mateo nos dice que fue después de la cena de la Pascua y Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixión.

II. El PROPOSITO DE LA CENA DEL SEÑOR
A. El propósito de la Cena del Señor no es para el perdón de pecados. (Hubo siglos cuando se les sirvió a los niños a causa de esta creencia equivocada).
B. No es para hacer llevar hacia adelante semana por semana los pecados. (Algunos piensan así por causa de un concepto equivocado de sacrificios en el primer pacto).
C. Según las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propósitos:
1.   Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo.
(1 Corintios 10:15-21) “15 Os hablo como a sabios; juzgad vosotros lo que digo. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la participación en la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la participación en el cuerpo de Cristo? 17 Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. 18 Considerad al pueblo de Israel: los que comen los sacrificios, ¿no participan del altar? 19 ¿Qué quiero decir, entonces? ¿Que lo sacrificado a los ídolos es algo, o que un ídolo es algo? 20 No, sino que digo que lo que los gentiles sacrifican, lo sacrifican a los demonios y no a Dios; no quiero que seáis partícipes con los demonios. 21 No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios”. Cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Calavera. Estamos en comunión con lo que nos salva del pecado. (De consiguiente, no para los que están fuera de Cristo).
2.   La Cena del Señor es conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz.
(1Corintios 11:24) “y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí”.
Mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.
3.   La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo.
(1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”.
Al tomar la Cena del Señor, los Cristianos proclaman que el cuerpo golpeado y la sangre derramada de Cristo fue sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.
4.   La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez.
(1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”. Al tomar la Cena del Señor, el Cristiano demuestra fe en la promesa de Jehová Dios que Jesucristo vendrá otra vez. (Hechos 1:10,11) “10 Y estando mirando fijamente al cielo mientras El ascendía, aconteció que se presentaron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, 11 que les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá de la misma manera, tal como le habéis visto ir al cielo”. Expresamos nuestra relación íntima con Jesucristo, recordamos Su sacrificio, la significación de ello, recordamos que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volverá, a base de Su resurrección.

III. PARTICIPANDO DE LA CENA DEL SEÑOR
A. ¿Cuándo cumplimos nuestra obligación a Dios en la participación de la Cena del Señor?
1.   Según el ejemplo de la iglesia en Jerusalén, dirigido por los apóstoles, la cena es tomada con regularidad. (Hechos 2:42) “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración”.
(Hechos 20:7) “La iglesia en Troas observaba la Cena del Señor el primer día de la semana”. 
2.   La iglesia en Corinto se reunía el primer día de la semana y tomaban la Cena del Señor según (1 Corintios 16:2;11:20) 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 20 Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor”.
3.   Hoy día los Cristianos deben participar en la Cena del Señor con constancia cada primer día de la semana.
4.   El primer día de la semana es domingo y es significativo porque:
a.   Cristo resucito en un primer día de la semana, (Mateo 28:1-10).
b.   El Espíritu Santo vino en un primer día de la semana – Hch. 2.
c.   La iglesia se estableció en un primer día de la semana – Hch. 2.
d.   El plan de salvación fue dado por primera vez un primer día de la semana Hch. 2.
e.   La Cena del Señor se observaba el primer día de la semana, (Hch. 20:7).
f.    Ofrendas se recogían el primer día de la semana, (1 Corintios 16:1-2).
g.   Al primer día de la semana se le llama “el día del Señor” (Ap. 1:10).

B. LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR
1.   El pan sin levadura utilizado en la cena de Pascua, representativo del cuerpo de Cristo. Siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesús, no usamos cualquier pan; solo el pan sin levadura. Sabemos que en los días de Jesús hubieron Judíos que hacían mixtura de sal y aceite con el pan para su propio placer.
a.   Este pan no es Su cuerpo literal, como implica la falsa doctrina de transubstanciación; es representativo de Su Cuerpo. (1Corintios 11:26) “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga”. En aquel momento, Su cuerpo estuvo presente, y claramente, Jesús se refiere a el elemento como PAN.
2.   El fruto de la vid, algunas versiones dicen vino. Este es el vino que se usó en la cena de la Pascua. Este fruto de la vid no era Su sangre literal, para este tiempo Su sangre no se había derramado; después de dar gracias, Jesús todavía le llama fruto de la vid: (Mateo 26:29) “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”.

C. COMO DEBEMOS PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR
Otra vez, seguimos el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo.
1.   (Mateo 26:26-27) “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo”, (Marcos 14:22,23)22 Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. 23 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos”; (Lucas 22:19,20)19 Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. 20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. (1 Corintios 11:24,25)24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí”.
2.   La oración de Jesús fue acción de gracias por los elementos de la Cena del Señor. No fue una oración de satisfacción general. Un día de éstos, escuche las palabras que se ofrecen en la oración sobre la mesa del Señor. GRACIAS POR ESTE PAN Y VINO.
3.   Acerca de nuestra participación, el apóstol Pablo le declaró a la iglesia en Corintos: (1 Corintios 11:27,28) “27 De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa”. No hay una expresión en las Sagradas Escrituras, la cual ha sido más problemática para el cristiano que, MANERA INDIGNA. Enseñanza errónea acerca de este tema ha causado que cristianos se abstengan de comunión diciendo: Esperaré hasta que tenga todo mal, corregido, o, hasta que sea digno, o, no soy persona perfecta. etc.
4.   EN VERDAD, NO HAY PERSONA DIGNA de la muerte de Cristo. Si solo las personas dignas (personas perfectas) tuvieran derecho a la mesa del Señor, nadie tomaría la Cena del Señor. La palabra que se traduce manera indigna; describe las acciones de la persona. En este caso describe la manera de participación en la cena, y no el carácter del participante. Uno participa en manera indigna si no discierne el cuerpo y sangre de Cristo. De modo que, al tomar la cena, uno debe estar consciente del Cuerpo y Sangre de Jesús que son los elementos que la cena representa.

Uno debe tener un compromiso emocional en los eventos del Calvario. El comer de los elementos es vano si no se hace sinceramente de corazón. Cuando uno conoce la grandeza de lo que participa, cuando tiene un sentido profundo del amor representado por estos símbolos, y cuando está consciente del compromiso que conlleva no permitirá ser distraído de la adoración por otros pensamientos. Si por falta de respetar el sacrificio del Señor Jesús, uno toma la cena indignamente, “será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor”. Comer del pan y beber de la copa descuidadamente o con negligencia, significa una actitud de indiferencia acerca de la muerte de Cristo y, POR CONSIGUIENTE, viene a ser clasificado con los que crucificaron a nuestro Señor. ¿Y qué de auto-examinación? Dios requiere: (Juan 4:24) “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Nosotros debemos hacer un examen propio en todo momento antes de adorar a Dios. Realizar cualquier acto de adoración en manera descuidada o en manera que no sea ordenanza de Dios, es despreciar al Creador que adoramos. La palabra examinar significa probar. Cada persona debe probarse, él mismo. Uno no debe probar a otro. El examen concierne la participación de la Cena del Señor e incluye la actitud hacia el cuerpo y sangre del Señor durante la comunión. Uno debe examinarse para determinar si demuestra reverencia propia, la que se merece el cuerpo y sangre del Hijo de Dios.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).   
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