lunes, 17 de julio de 2017

TODO ESCULTOR NECESITA DE UN MODELO; ¿CUAL ES EL TUYO?

16 de Julio de 2017
TODO ESCULTOR NECESITA DE UN MODELO; ¿CUAL ES EL TUYO?
Jehová Dios nos ha dado la libertad de decidir cómo será nuestra vida. De hecho, Él desea que tomemos decisiones acertadas, y su Palabra Escrita y dónde nos dice cómo hacerlo. Y el mundo donde estamos creciendo, Albert Einstein dijo esta frase: “Somos arquitectos de nuestro propio destino”. La verdad que les voy a decir, hasta les va a revolver el estómago a muchos de aquí, y la verdad es que no nos gusta dar cuentas a nadie, porque somos muy autónomos y autosuficientes. Estoy aquí, en tu vida no porque quiero; Es porque, Jehová Dios te quiere bendecir y es tan simple como esto: Te voy a preguntar, ¿Qué sería de unos niños, que sus padres no les dijeran nada? ¿Qué sería de estos niños si no tuvieran que darle cuentas de lo que hacen a nadie? Entonces… ¿Será bueno que cuando se es niño, tenemos que dar explicaciones de todo? ¿Verdad que es muy, pero muy importante que todos los niños obedezcan? ¿Por qué? Porque es para su propio bien ¿Verdad? Esta es la razón que nuestro Padre Celestial me escogió para que esté en tu vida, y no es decisión nuestra si no de Dios, porque nuestro modelo a seguir es Jesucristo. ¿Por qué constituye Jesús un modelo para los cristianos? (JUAN 13:15) Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”. (1 Pedro 2:21,22)21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca”. (1 Corintios 11:1)Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo”. (Efesios 4:22-24) 22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la Verdad”. Es el plan de Jehová Dios que siempre tenemos que dar cuentas, de todo, a quien Él escoge para que así sea, nuestras Bendiciones dependen en ser obedientes en aprender la instrucción, por ejemplo, a ti te escogió para que tus hijos te respondan de todo, ¿Verdad? Si quieres que esto funcione bien, entonces antes de aprender a mandar tienes que aprender a obedecer.

EN TODA LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, solo ha habido una persona que vivió sin cometer ni un pecado: Jesucristo. Aparte de Él, no hay hombre que no peque (1 Reyes 8:46) “Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque), y estuvieres airado contra ellos, y los entregares delante del enemigo, para que los cautive y lleve a tierra enemiga, sea lejos o cerca”; (Romanos 3:23) “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Por esta razón es que, constituye un modelo perfecto para los cristianos verdaderos. De hecho, poco antes de morir, Jesús instó a sus seguidores a imitarlo, diciéndoles: (Juan 13:15) “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”. Aquella última noche, Jesús mencionó otros aspectos de este modelo en los que deberían fijar su atención los cristianos. En esta predicación analizaremos algunos de ellos. HAY QUE SER HUMILDE: ¿En qué aspectos fue Jesús un ejemplo perfecto de humildad?  Jesús estaba hablando precisamente de la humildad cuando exhortó a sus apóstoles a imitar su ejemplo. Repetidas veces les había aconsejado que fueran humildes, pero esta vez demostró su humildad lavándoles los pies. Al terminar les dijo: (Juan 13:14) Pues si Yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros”. A continuación, los alentó a seguir su sobresaliente modelo.
Jehová Dios, por medio del apóstol Pablo escribió que Jesús “existía en la forma de Dios” antes de venir a la Tierra. Sin embargo, se despojó a sí mismo y se convirtió en un ser humano. Más que eso, (Filipenses 2:6-8) “6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. ¡Imagínese! La segunda persona más importante del universo estuvo dispuesta a hacerse inferior a los ángeles, nacer como un indefenso bebé, criarse al lado de padres imperfectos y obedecerlos, y, por último, morir como un despreciable criminal (Colosenses 1:15,16) “15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16 Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él”; (Hebreos 2:6,7)6 pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? 7 Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos”. ¡Qué humildad! ¿Es posible imitar esta “actitud mental”? ¿Podemos cultivar semejante humildad? (Filipenses 2:3-5) “3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Sí, aunque no es fácil.

¿Por qué defender tanto el tonto orgullo si es un sentimiento peligroso? Con el orgullo, TE VUELVES ALTANERO, sentimiento que provocó la caída de satanás, (Proverbios 6:16-19)16 Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: 17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, 18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, 19 El testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos”; (1 Timoteo 3:6) “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo”. El orgullo fácilmente echa raíces en el corazón, y una vez allí, cuesta mucho desarraigarlo. La gente se siente superior por cualquiera causa, su raza, sus posesiones, su educación, sus logros mundanos, su posición social, su físico, su capacidad atlética, etc. No obstante, nada de lo anterior es importante para Jehová Dios y nuestro Señor Jesucristo (1 Corintios 4:6,7)6 Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está Escrito, no sea que, por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros. 7 Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”. Nuestra relación con nuestro Padre Celestial se perjudica si nos enorgullecemos de estas cosas, pues (Salmo 138:6) “Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, más al altivo mira de lejos”; (Proverbios 8:13)El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco”. Como la predicación pasada hablaba Dios de sacar la basura del orgullo.

LA HUMILDAD EN LA CONGREGACIÓN: ¿Por qué es fundamental que los que enseñamos seamos humildes? Ni nuestra participación ni nuestros logros en el servicio de Jehová deberían volvernos orgullosos, tampoco las tareas que desempeñemos en la congregación (1 Crónicas 29:14) “Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos”; (1 Timoteo 6:17,18)17 A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos”. En realidad, cuanto mayores sean nuestras responsabilidades, más humildes debemos ser. Nuestro Padre Celestial, por medio del apóstol Pedro nos animó a los que enseñamos la preciosa Palabra del Evangelio a que no estuviéramos “enseñoreándonos de los que son la herencia de Dios”, sino a que seamos “ejemplos del rebaño (1 Pedro 5:2,3)2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey”.

A los que nos ha elegido nuestro Padre Celestial para dirigir a los hermanos se nos nombra para que seamos siervos y ejemplos, no señores y amos (Mateo 20:25-28)25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. 26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”; (2 Corintios 1:2,9,24) “2 A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: 9 Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor. 24 más para los llamados, así judíos como griegos, Cristo Poder de Dios, y sabiduría de Dios”. Aunque, a mí me llamó Dios a dirigir tu vida espiritual y a ti a ser el santo ser que me dio a cuidar: (1Corintios 14:3) “Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación”.

¿En qué aspectos de nuestra vida cómo cristianos debemos manifestar humildad? No es verdad que solo los que dirigimos debemos manifestar humildad. Jehová Dios por medio del apóstol Pedro dirigió las siguientes palabras a los hombres jóvenes, que tal vez se sientan orgullosos de su mayor fortaleza y agilidad mental: (1 Pedro 5:5) “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. Así pues, todos debemos imitar la humildad de Jesucristo. Dicha cualidad es necesaria para predicar las buenas nuevas, sobre todo al afrontar indiferencia u hostilidad, para aceptar consejos o para simplificar la vida con objeto de aumentar nuestra participación en el ministerio. Además, se requiere humildad, así como una fe valerosa, para soportar mala publicidad, ataques legales o persecución violenta (1 Pedro 5:6,7)6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.

¿Cómo podemos cultivar la humildad? ¿Cómo puede alguien vencer el orgullo y considerarcon humildad mental que los demás son superioresa él? (Filipenses 2:3,4)3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. Viéndose a sí mismo como lo ve Jehová Dios nuestro Padre Celestial. Según Jesucristo, ésta es la actitud que deberíamos tener: Así también ustedes, cuando hayan hecho todas las cosas que se les hayan asignado, digan: Lo que hemos hecho es lo que deberíamos haber hecho (Lucas 17:9,10) “9 ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”. Nunca olvidemos que Jesús hizo mucho más de lo que nosotros jamás lograremos, y, aun así, fue humilde.

Así mismo es conveniente pedirle a Jehová Dios, que nos ayude a vernos como es debido. Podemos hacer nuestras sus Palabras en éstos Samos: (Salmo 119:65-67)65 Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme a tu Palabra. 66 Enséñame buen sentido y sabiduría, porque tus mandamientos he creído. 67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; Mas ahora guardo tu Palabra”. Jehová Dios nos ayudará a adoptar una actitud sensata y equilibrada, y bendecirá nuestra humildad (Proverbios 18:12) 12 Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, y antes de la honra es el abatimiento. 13 Al que responde palabra antes de oír, le es fatuidad y oprobio”. Persona con fatuidad y oprobio:  Son las que se muestran engreídas en su actitud, en su comportamiento y en su manera de hablar, tanto que deshonran y dan vergüenza en público. Jesús dijo: (Mateo 23:11-13)11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando”. Tenemos que entender que si tu tienes

Debemos de aprender de nuestro Señor Jesucristo para ver, el bien y el mal como es debido. ¿Cómo veía Jesús el bien y el mal? Pese a vivir treinta y tres años rodeado de humanos imperfectos, Jesús permaneció “sin pecado” (Hebreos 4:15) “Porque NO tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”. De hecho, Jehová Dios no habla por medio de este Salmo dónde profetizó sobre Jesús: (Salmo 45:7) “Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”; Y lo vuelve a repetir que es una confirmación en este libro de: (Hebreos 1:9) “Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”. Cómo cristianos también debemos imitar a Jesús en este asunto, pues no solo sabemos distinguir el bien del mal, sino que odiamos lo que es malo y amamos lo que es bueno (Amós 5:14,15)14 Buscad lo bueno, y no lo malo, para que viváis; porque así Jehová Dios de los ejércitos estará con vosotros, como decís. 15 Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José”. Esta actitud nos permite combatir nuestra inclinación natural hacia el pecado (Génesis 8:21) “20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho”; (Romanos 7:21-25)21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? 25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado”.

En las Sagradas Escrituras dice: “Vístanse del Señor Jesucristo”. ¿En qué sentido nos podemos vestir cómo cristianos del Señor Jesucristo? Jehová Dios nos lo dice por medio del apóstol Pablo cuando escribió a la congregación de Roma: (Romanos 13:13,14)13 Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”. Cómo cristianos debemos de vestirnos de Jesucristo, como si de una prenda se tratara. Procuran imitar sus cualidades y acciones hasta el grado de convertirse en un reflejo, aunque imperfecto, de su Señor (1 Tesalonicenses 1:6)6 Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la Palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, 7 de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído”.

Por favor esforcémonos, para “vestirnos del Señor Jesucristo”, si nos familiarizamos con su vida y nos esforzamos por vivir como Él, imitando su humildad, su amor a la justicia, su odio hacia la impiedad, su amor por sus hermanos, su renuncia a formar parte del mundo y su aguante paciente ante el sufrimiento. Verdad que; No hacemosplanes con anticipación para los deseos de la carne”, es decir, no nos centramos en alcanzar objetivos que satisfagan los deseos carnales. Más bien, antes de tomar una decisión o abordar un problema, cada uno de nosotros se pregunta: “¿Qué haría Jesucristo? ¿Cómo le gustaría que reaccionara?”.

También podemos imitar a Jesucristo “predicando las buenas nuevas” con empeño (Mateo 4:23) “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”; (1 Corintios 15:58) “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. Esta es otra forma en la que cómo cristianos seguimos el modelo que puso Jesucristo. Y sobre todo éste gran ejemplo de Jesús: (Hebreos 5:8) “Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia”.


Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto). 
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