lunes, 13 de febrero de 2017

ADVERTENCIA CONTRA LA HIPOCRESIA

ADVERTENCIA CONTRA LA HIPOCRESIA
Todo en las Sagradas Escrituras es Sana Doctrina. La Sana Doctrina es TEOCENTRICA, es la que busca siempre la gloria de Jehová Dios, es la que tiene conceptos muy claros sobre el pecado en el hombre, la salvación, las tres divinas Personas, la expiación del Hijo, la obra del Espíritu Santo, la Iglesia, la Sana Doctrina de Cristo. (Juan 7:16-18)16 Jesús les respondió y dijo: Mi Doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la Doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. 18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia”. Hay doctrinas que se hacen pasar por “cristianas” y NO son Sana Doctrina, porque son HOMOCENTRICAS (ponen al hombre en el centro), no tienen un concepto claro del pecado en el hombre al decir que el hombre es pecador, pero aun así tiene cosas “buenas” y él puede así mismo buscar a Dios; cuestionan las Sagradas Escrituras diciendo que hay partes de la las Sagradas Escrituras que no son Palabra Inspirada por el Espíritu Santo, cuestionan su veracidad. Y todo esto no es Sana Doctrina, porque poco a poco va carcomiendo el alma de los hombres haciendo que al final Jehová Dios no sea completamente glorificado, y que el error ocupe el lugar de la Verdad. (Lucas 12:1) “En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía”.

Uno de los ejemplos más fuertes en la vida de Jesús lo encontramos en (Lucas 14:25-33) “25 Grandes multitudes iban con ÉL; y volviéndose, les dijo: 26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 31 ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”. Nunca olvides que Jehová Dios es bueno y Él nos manda que nos amemos unos a los otros como el segundo mandamiento: (Mat 22:36-40) 36Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38Este es el primero y grande mandamiento. 39Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Entonces, ¿A qué se refiere con esto de “aborrecer”? ¿Realmente quiere Jesucristo que odie a mi familia? ¿O significa algo más? Claro que está hablando de que, ames a tus familiares y a ti mismo, pero no sus malas costumbres.  

Tratemos de entender todo el contexto en las Sagradas Escrituras ya que ellas se explican a si misma de esto se trata la Sana Doctrina. Esto es lo que Dice Jehová Dios en su contexto: (Deut.13:6-8; 33:9) 6 Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis, 7 de los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella; 8 no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás”; (Sal.73:25,26) 25¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. 26Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”; (Mat.10:37,38) 37El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”; (Fil.3:8) “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”; (Hch.20:24) “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.

Entendamos claramente que el problema no es odiar o aborrecer a nuestra familia, no tiene nada que ver con esto; el punto clave aquí es que Jesús exige que nos alejemos de las tradiciones del mundo: (1Jn 2:16) “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”. (Santiago 1:13,14) 13Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”. (2Ped.1:4) “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”. (2Ped. 2:10) “y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío”. Por ejemplo, en muchas familias existen este tipo de familiares, lo cual es malo de por sí, lo peor es que te haces participante cuando a tu familiar, en lugar de exhórtalo, le sigues la corriente haciéndole sentir que en tu casa están de acuerdo con lo que Jehová Dios aborrece, si es homosexual, le dices (Hay manita… pásale, cuéntame cómo estás…) Si es mujeriego le permites que en tu casa lleve a mujeres que no son su esposa. Si es borracho le permites que en tu casa tome. Si fuma le permites que en tu casa fume. Si es mal hablado le permites que en tu casa hable lo que quiera. Etc. etc.

Este es un ejemplo concreto en: (Lucas 14:25-33) que leímos anteriormente y que está a continuación de cuando Jesús establece su estándar para un discípulo; Jesucristo sabe que Él mismo está en este momento poniendo las características de su Iglesia, y como las piedras vivas que la han de formar”, recuerden que la Piedra angular es Jesucristo, dónde se afirma la cimentación que son sus discípulos, está calculando que “tipo de piedra” será la que le permita finalizar con buen término su obra, todo por amor a nuestro Padre Celestial, Jehová Dios de los Ejércitos, porque ha de soportar el gran peso de su Santidad. Jehová Dios en ninguna manera permitirá que alguien ose burlarse de Él. Podemos estar seguros que Jehová Dios terminará su obra. Nada, ni nadie lo detendrá. Entendamos que, en la Iglesia, que es el Cuerpo de Cristo, no somos “piedras aisladas”, al contrario, la Iglesia se construye piedra sobre piedra, en donde la principal piedra, “es Jesucristo mismo”; la clase de persona que seamos en este momento afectará positiva o negativamente las personas que nos seguirán en el camino. ¿Queremos realmente ser Sus Discípulos? Pues ya conocemos el único requisito. ¿Te parece demasiado difícil? ¡Ánimo! Recuerda que las cosas imposibles para los hombres son posibles para Dios.
Sí un hombre como Pedro que negó a Jesús tres veces pudo ser transformado y utilizado por Dios como lo fue, ¡Cualquiera de nosotros tiene esperanza! Si un hombre tan religioso, como Saulo, que encarcelaba y mataba a los que sequian a Jesús, fue transformado a un hombre diferente ahora llamado Pablo, que predicó la Sana Doctrina de Cristo, y utilizado por Dios como lo fue, ¡Cualquiera de nosotros tiene esperanza!

Ahora consideremos el Costo, para poder llegar a ser un discípulo de Jesucristo. Pocas personas jamás olvidan las profundas emociones que surgieron en su corazón cuando pasaron de la muerte a una vida nueva en las aguas del bautismo. Pero a veces nos olvidamos de que la nueva vida es una vida muy diferente de la antigua, y que, si regresamos a nuestras antiguas costumbres y deseos, nuestra vida eterna se pone en peligro. La nueva vida requiere que abandonemos completamente los anteriores placeres, metas, ambiciones y asociaciones, si es probable que impidan nuestro desarrollo espiritual, (Mar 7:21-23) “21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia(persona morbosa), la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. 23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”. Tenemos que aceptar de una manera realista las consecuencias de nuestro acto de fe. Jesús dijo: (Lucas 9:23) “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. El vacío que se crea cuando nos negamos a nosotros mismos se llena de la obediencia al mandamiento de Cristo: "Sígueme". Se usa para describir el hecho de obedecer total e incondicionalmente a Jesucristo.

También, se usa en el soldado que llevaba a cabo o sigue absolutamente las órdenes de su capitán, o la forma en que el esclavo obedecía a su amo, o la manera en que el ciudadano obedecía totalmente las leyes de su país. (1Sam. 15:22) “Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”. Este es el sentido en que Jesús usaba la palabra seguir: obediencia incondicional a sus mandamientos.

Jesucristo requiere que consideremos prudentemente el costo de la nueva vida, en (Lc.14:28-32) versículos que leímos anteriormente; para que entender las responsabilidades del llamado. Ilustra este principio de una manera realista, dándole a la multitud que le seguía dos ejemplos prácticos. Primeramente, describió la sabiduría del constructor quien calculó el costo de los materiales que necesitaba para edificar y terminar una torre, señalando Jesús a sus oyentes lo insensato que parecería el hombre ante sus vecinos, si intentara proceder con la construcción sin calcular el costo, y no la pudiera terminar. Su segundo ejemplo trata de un rey que sale a la guerra, pero que es suficientemente astuto para investigar acerca de la fuerza numérica del ejército opositor, de modo que, si descubre que es demasiado poderoso para él, pueda enviar una embajada y negociar las condiciones de paz.
Difícilmente podríamos hallar para nosotros mismos unos ejemplos más claros y directos. Pero, ¿es verdad que cada uno de nosotros ha considerado de modo realista el costo de la nueva vida que llevamos? O ¿hemos perseguido la vida espiritual de una manera tan desordenada que en el juicio estaremos obligados a confesar que no hemos logrado terminar la obra que se nos encomendó?, y que nunca intentamos averiguar la fuerza del enemigo que combatíamos.
La demanda de Jesús para ser un seguidor de Él se encuentra en: (Lc. 14:33) “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”. Nadie queda exento, todos pueden ser su discípulo, el costo es igual para cualquiera que desea ser su seguidor. “Debe renunciar”; Abandonar voluntariamente las cosas que se posen o algo a lo que se tiene derecho. Desistir de hacer lo que se proyectaba o deseaba hacer. (Filipenses 3:7,8) “7Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. Es la renuncia absoluta de uno mismo. ¿Cuál es propósito de Jesús al hacer una tan alta demanda? Al hacer esta renuncia, no hay motivo natural para volver atrás, hay un desprendimiento de preocupaciones de cosas que quedan, y pueden traer tristeza y hasta volver hacia atrás, es una verdadera renuncia a lo natural para seguir a Jesucristo.

Ser un discípulo va mas allá de ser un creyente; Es dejar todo por seguir a Jesús, sin pensar, ni sentir dolor por lo que queda atrás, con el fin de ser propiedad absoluta de Jesucristo para siempre.
El cristiano está en la posición del soldado que obedece y sigue inmediatamente a Jesucristo, (Hebreos 12:1,2)1Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Siguiendo y sirviendo a su Rey Jesucristo. Esto tiene que ver con el cristiano para estar pronto a obedecer a lo que habla nuestro Señor Jesucristo, (Marcos 3:13-15)13Después subió al monte, y llamó a sí a los que Él quiso; y vinieron a Él. 14Y estableció a doce, para que estuviesen con Él, y para enviarlos a predicar, 15y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios”.

El cristiano debe pedir consejo al Señor Jesucristo, porque Él nos concede por medio del Espíritu Santo. (Juan 16:13)Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir”. Aceptar como norma de vida y conducta, cada cristiano debe aceptar las leyes de del reino celestial, como parte de conducta de vida espiritual. El cristiano sigue paso a paso atentamente la palabra de Dios, darle atención (Hebreos 2:1)Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”. Es para nuestro bien y para bendecir a otro.

Encontramos tres tipos de personas que no son aptas para ser discípulos de Jesús. (Lucas 9:57-62)57Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. 61 Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. En cada una cada
No tengo la menor duda que la demanda es una entrega absoluta e incondicional. Jesucristo el Señor busca personas que coloquen sus vidas a su entera disposición, tomar el camino de la negación de sí y de todo lo que posee por seguir a Jesucristo, es darle lo mejor no la sobra de la vida, el tiempo o el dinero, es todo o nada. Debemos tener en cuenta que hemos sido llamados a ser discípulo.

El amor propio, la soberbia y la desobediencia; Son unos de los obstáculos más persistentes para el discípulo. El verdadero discípulo se caracteriza por la estabilidad, la obediencia a las Sagradas Escrituras. Jesucristo desea que los que le siguen lo hagan obedeciendo en forma constante y continua. En varias veces se destaca lo que las personas dejaron por seguir a Jesús, (Lucas 5:11)Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron”; (Mateo 4:20-22) 20 Ellos entonces, dejando al instante las redesle siguieron. 21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22 Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron”. (Mateo 19:27-30) “27 Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? 28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. 30 Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros”. Estamos comprometidos con el Señor Jesucristo y ser su testimonio vivo donde estamos. El discípulo es una persona que dejo todo para seguir a Jesucristo en un verdadero servicio, por amor incondicional.

En el mar te enseña Jesucristo, pero en el desierto te enseña Jehová Dios; Adentro hay circunstancias que son la escuela donde nos enseña Dios las Verdades con Gran dolor; El pueblo de Israel es el ejemplo: (Jeremías 33:6-9) “6 He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad. 7 Y haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio. 8 Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron. 9 Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré”. Siempre Dios permite circunstancias para que la persona vuelva a la verdad; El hijo prodigo volvió en sí, conoció la verdadera realidad de sí y la de su casa. La Verdad de la Sana Doctrina de Cristo, es nuestra luz, no podemos desobedecerla.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo
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