lunes, 8 de agosto de 2016

TU IDENTIDAD SE VA DESVANECIENDO EN EL MUNDO AL GRADO QUE TE DISUELVES

07 de Agosto de 2016
TU IDENTIDAD SE VA DESVANECIENDO EN EL MUNDO AL GRADO QUE TE DISUELVES
La conversación terrenal y sensual no conviene a la vocación como cristiano de la Sana Doctrina de Cristo. La cual nos Enseña a tomar conciencia de lo que es bueno. Debemos mirar a Jehová Dios en Jesucristo como objetivo de nuestra esperanza y adoración. Existen tres importantes faces después de haber nacido de nuevo: Niños, Jóvenes y Maduros (1Pedro 2:2) “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”. (1Corintios 3:1) “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo”. (1Corintios 14:20) “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar”. (Eclesiastés 11:9,10) “9 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. 10 Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad”.

Los jóvenes espirituales son dados a ser ansiosos y precipitados, por tanto, se les debe llamar con seriedad a que sean sobrios: hay gente joven que se arruina más por el orgullo que por cualquier otro pecado. (Hebreos 5:12) “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido”. (1Pedro 4:3-5) “3 Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, DISIPACIÓN y abominables idolatrías. 4 A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de DISOLUCIÓN, y os ultrajan; 5 pero ellos darán cuenta al que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos”.

Las Sagradas Escrituras usa la palabra mundo en tres sentidos diferentes. En primero lugar, significa, literalmente, el orden, el sistema, la organización de la vida humana; Segundo, la tierra en sí misma es llamada el mundo, porque constituye la escena en la cual se desarrolla aquel sistema; Tercero, llamamos mundo al conjunto de los individuos que viven conforme a este sistema. Se puede, pues, distinguir entre la escena del mundo, las personas del mundo, o el sistema del mundo. (1 Juan 2:15,16) “15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”. (Stg 4:4) ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”.

¿QUÉ ES EL MUNDO? He aquí una pregunta de suma importancia, que forzosamente se presenta al atento examen de todo creyente serio y reflexivo. ¿Qué es este mundo, del cual la Palabra le exhorta a conservarse sin mancha? (Stg 1:26,27) “26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Cuando leemos en las Sagradas Escrituras que (1 Timoteo 1:15) “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”, bien podemos entender que Jesús vino a este ambiente de este mundo, y que entonces se halló, inevitablemente, en contacto con el sistema de tradiciones del mundo, que tanto odiaba, porque hacían que la gente honrara a Dios de labios hacia afuera; (Marcos 7:6) “Respondiendo Él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está Escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí”.
Jesús oró a Jehová Dios, por los discípulos de esta manera: (Juan 17:14-19) “14 Yo les he dado tu Palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu Verdad; tu Palabra es Verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la Verdad”, es decir, que los discípulos no formaban parte de aquel sistema, en el cual, por lo contrario, los demás hombres encontraban su razón de vida y se complacían. Cualquiera que sea amigo de este sistema, es enemigo de Dios. La característica de tal sistema es gobernarse a sí mismo, sin dependencia alguna de Dios.

EL MUNDO PROVEE A TODAS LAS NECESIDADES DEL HOMBRE NATURAL
El hombre necesita vivir en sociedad; por esta razón el mundo no dejó de organizar su sistema social, y se ha esmerado en hacerlo de un modo completo para saciar todos los deseos de la carne; (Colosenses 2:8) “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”. La posición social es el todo para el hombre; no ahorra ningún esfuerzo para alcanzarla y conservarla a toda costa, ni hay gasto que le parezca excesivo. Consideremos, hermanos, aquella inmensa escala social, la sociedad, con sus muchísimas de criaturas humanas, de las cuales se esfuerzan para ascender a los más altos puestos, mientras que otras hacen lo posible para mantenerse en la posición adquirida. ¡Qué atractivo y terrible el poder que tiene el sistema social para absorber el espíritu y el corazón de los hombres! Además, el hombre necesita un gobierno o poder político para la protección de su vida, su hacienda, sus derechos, a lo cual el mundo provee plenamente.

EL HOMBRE ES RELIGIOSO POR NATURALEZA; Existen, pues, creencias, doctrinas y sectas adaptadas a cada variedad de carácter, a toda forma de sentimiento religioso, en la carne. La religión es parte integrante de la naturaleza del ser humano, lo mismo que su inteligencia o su memoria; por consiguiente, el sistema del mundo que provee, de manera tan completa, a cuanto al ser humano atañe, por lo tanto, en el sistema del mundo hay un alimento para esta inclinación religiosa de su naturaleza. Así, que al que sea sensible a suaves impresiones, o que tenga afición a lo bello, el mundo le prestará armoniosa música, o imponentes ceremonias, o ritos religiosos. Al que sea de carácter independiente y comunicativo, el liberalismo le permitirá dar rienda suelta a sus sentimientos. Si, por el contrario, uno es de carácter callado, reservado o reflexivo, hallará satisfacción en una severa ortodoxia. Si otro es concienzudo, haciendo poco caso de sí mismo, y cree indispensable hacer penitencia de un modo o de otro, también podrá satisfacer sus aspiraciones en aquel sistema del mundo, etc...

EL MUNDO ES UN ORDEN DE COSAS COMPLETO, PARA COMPLACER AL SER HUMANO
¿Puede haber sistema más admirable y completo? Nada deja de lado. La satisfacción y el pretendido gozo que contiene son suficientes para que aquella gran multitud movediza de la humanidad se halle siempre en actividad y goce de un relativo contentamiento. Los corazones se aprestan siempre a buscar lo que les pueda satisfacer, los espíritus se hallan atareados; si alguna cosa viene a faltar, inmediatamente se recurre a otra. La aflicción y aun la muerte no se dejan de lado en la organización del sistema de este mundo; se provee a los funerales, a los vestidos de luto, se hacen las visitas de pésame, se dispensan palabras de simpatía, nada se olvida; de tal manera que, en poco tiempo, el mundo es capaz de elevarse por encima de tus duelos, y de volver de nuevo a tu acostumbrada esfera de ocupación.

Cuando Jesucristo estuvo en la tierra, el diablo fue a ofrecerle «todos los reinos de la tierra y su gloria», por cuanto decía: (Lucas 4:5-8) “5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, satanás, porque Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás”. Estos versículos descorren el velo, y aparece a plena luz el verdadero objeto de todo culto religioso del hombre.

Las Sagradas Escrituras hablan de satanás como de alguien que era «lleno de sabiduría, y acabado de hermosura» (Ezequiel 28:12-15) “12 Hijo de hombre, levanta endechas sobre el rey de Tiro, y dile: Así ha dicho Jehová el Señor: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. 13 En Edén, en el huerto de Dios estuviste; de toda piedra preciosa era tu vestidura; de cornerina, topacio, jaspe, crisólito, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro; los primores de tus tamboriles y flautas estuvieron preparados para ti en el día de tu creación. 14 Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. 15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad”, y que se disfraza de «ángel de luz» para engañar a muchos cristianos por medio de falsos hermanos: (2 Corintios 11:14) “13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”.

¿Es posible que al cristiano no padezca persecución en algún momento de su vida? Según las Sagradas Escrituras, no es posible, pues afirman que padeceremos persecución como Jesucristo, pero tenemos la ventaja de contar con nuestro Manual de las Sagradas Escrituras que nos guían en toda buena obra: (2 Timoteo 3:12-17) “12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para Enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Esta afirmación de Jehová Dios por medio del apóstol Pablo es absoluta, sin parcialidad: es un Manual para todo cristiano y en todo tiempo, pues usa el tiempo presente con una consecuencia futura, dándole a la oración una vigencia permanente. Y de este modo, solo nos deja dos opciones: o vivimos piadosamente en Cristo Jesús, y seremos expulsados; o no viviremos piadosamente en Cristo Jesús, sino que buscaremos agradar a los hombres, hasta convertirnos en apóstatas.
Curiosamente, aquellas religiones influyentes, de arraigado e histórico fundamento, cuya filiación es mayoritaria en el mundo, éstas son las que ofrecen un verdadero peligro. Como evangélico celoso de la Sana Doctrina de Cristo, siento la necesidad de estar apercibido de la evolución de las diferentes denominaciones evangélicas, ya que milito para Jesucristo.
El Budismo y el Islamismo, como religiones dominantes, ¿no serán éstas las religiones que llegarán a convertirse en amenaza para la Sana Doctrina de Cristo del Cristianismo Verdadero? ¿Cómo, pues, se cumplirían las palabras del Maestro con las que nos advierte de que miremos que nadie nos engañe?: (Mateo 24:24-26) “24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes. 26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis”. Jesús estaba diciendo con ello que estarían entre nosotros, sin ser de los nuestros.

Las emociones y la ignorancia de las Sagradas Escrituras es el peor enemigo de la Sana Doctrina de Cristo, porque mucho pueblo de Dios está preso en congregaciones dónde no se predica la Sana Enseñanza (1Ti 3:1-7) “1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo”.

¿Le es lícito que el cristiano mezcle lo santo con lo profano? El que camina como pueblo de Jehová Dios y el pueblo que camina en las tradiciones del mundo son dos caminos distintos; por lo tanto, son dos destinos: Aún nuestro Señor Jesucristo rasgó el velo del templo con su sacrificio, (Heb 4:14-16) 14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Para que no exista una barrera que había separado al pueblo del Lugar Santísimo, ahora por medio de Él podemos entrar a la presencia de Jehová Dios, dijo: (Mateo 27:50-53) “50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. 51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; 52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos”.

Muchos seres humanos, tanto los indiferentes como los más reflexivos, han sido engañados y seducidos. Porque pocos son los que tienen los ojos abiertos para discernir, por las Sagradas Escrituras, la Palabra de Dios y la unción del Espíritu Santo, el verdadero carácter del mundo. (Gálatas 1:11-14) “11 Mas os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí, no es según hombre; 12 pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. 13 Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; 14 y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres”. Algunos hay que creen haber escapado al lazo de la mundanalidad porque abandonaron lo que llamamos los placeres mundanos y se hicieron miembros de determinadas iglesias, o de asociaciones religiosas; pero no se dan cuenta de que siguen permaneciendo en el sistema del mundo de igual modo que antes. (Mateo 15:7-9) “7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Sólo que satanás, príncipe de este mundo, les hace pensar que ya han alcanzado la salvación, pero la verdad es que han pasado de un departamento a otro, a fin de adormecer sus conciencias inquietas, haciéndoles sentir más satisfechos de sí mismos.

¿CUÁL ES EL REMEDIO? ¿Qué harán los que andan por el camino ancho y que hasta hoy vivieron de conformidad al sistema del mundo, para librarse de su influencia? ¿Cómo podrán discernir lo que es del mundo y lo que es de Dios? Dice El Autor de las Sagradas Escrituras, por medio del apóstol Pablo: (Romanos 8:11-14) “11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; más si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios”.

Normalmente, la vida cristiana ha de ser gobernada por Jesucristo, tal como el cuerpo de un hombre se halla dirigido por su cabeza; cuando se está sano, no se mueven la mano ni el pie, a no ser que lo mande la cabeza. Es precisamente en el mismo sentido que Cristo es la cabeza del cristiano (Colosenses 1:18-20) “18 y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19 por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud, 20 y por medio de Él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”. Muchas personas incluyendo muchos que se dicen cristianos en el mundo de hoy escucha las Enseñanzas de la Sana Doctrina de Cristo, pero no para aceptarlas o someterse a ellas, sino que en su corazón solo piensan en unirse contra de lo sano para dar lugar a lo permisivo, aunque hablen de “respeto” y “tolerancia” hacia nuestras creencias basadas en las Sagradas Escrituras, cómo Palabra de Dios revelada, pues en los hombres de estos postreros días se cumple la profecía de Sofonías: (Sofonías 3:8) Por tanto, esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra”.

¿Acaso No podemos discernir las señales de los tiempos del fin que estamos viviendo? Algunos parecen no ver esta Verdad de las Sagradas Escrituras, pero contra ellos se oye la voz del Maestro diciendo a las multitudes: (Lucas 12:54-56) “54 Decía también a la multitud: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. 55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. 56 ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo?”. Hoy, en este último tiempo, en el cual estamos viviendo muchos verdaderos cristianos escogidos por Jehová Dios, y trasladados a la Luz admirable de Jesucristo; Están siendo engañados, sutilmente con actos aparentemente de parte de Dios; Esto hace que pongan sus primeros pasos en filosofías huecas, que usan sus razonamientos humanos, por lo tanto, comienza el error, por esta razón y causa es que se van DESVANECIENDO hasta, el grado de que se comienzan a DISOLVER su carácter de Cristo y sus mentes de Cristo; La Identidad pura de ser un elegido de Jehová Dios, pero que, al DISOLVERSE con las tradiciones del mundo, hasta llegan a ser uno con el mundo. (Salmos 106:34-36) “34 No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo; 35 Antes se MEZCLARON con las naciones, y aprendieron sus obras, 36 Y sirvieron a sus ídolos, los cuales fueron causa de su ruina”.
Sin embargo, nos habla de una ceremonia de arrepentimiento que presenta los constantes pecados cometidos por el pueblo de Israel contra su Esposo, en forma de idolatría, entendida como prostitución, fornicación, adulterio o infidelidad a Jehová: (Jueces 2:1-3) “1 El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, 2 con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; mas vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? 3 Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero”; (Jueces 3:5,6) “5 Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. 6 Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses”. (Ezequiel 20:39) “Y a vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho Jehová el Señor: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, si es que a mí no me obedecéis; pero no profanéis más mi Santo Nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos”.

Estos textos deben traer mucho temor de Jehová Dios al corazón, pues no hemos de ser la piedra de tropiezo al que cree; pero aquí vemos en las Sagradas Escrituras, que Jesús no tiene denominación, ni religión, ni organización humana, sino que las hemos hecho nosotros los hombres. Sin embargo, la otra cara de la moneda es que si juntamos todas esas organizaciones humanas no hemos resuelto el problema, pues no habremos conseguido la unidad de Espíritu en un solo Cuerpo de Jesucristo, sino que habremos creado un aparato monstruoso cuyo poder mundano ofrecerá un catastrófico soporte a los políticos gobernantes de la tierra. Y esto está profetizado: ocurrirá inevitable, porque es Palabra de Jehová Dios. Las Sagradas Escrituras hablan en innumerables ocasiones al pueblo de Dios, diciendo: “MIRAD QUE NADIE OS ENGAÑE”. Estamos entre los evangélicos, pero nuestro compromiso es solo con la Verdad Escrita; y si alguno está comprometido con Jesucristo, el cuál es la Verdad, nosotros hemos de estar comprometidos también con Él, y no me importa que estés entre católicos, o solo. Permanezcamos fieles Al que nos llamó a Su Luz admirable. (Lucas 21:28) “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca”.
PREDICADOR DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama; Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia. Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia. 52 (722) 336-1411
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