lunes, 23 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO, NOS ENSEÑA: ¿QUÉ ES LA APOSTASÍA Y CÓMO PUEDO RECONOCERLA? (Judas 1:1-25)

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO, NOS ENSEÑA:
¿QUÉ ES LA APOSTASÍA Y CÓMO PUEDO RECONOCERLA?
(Judas 1:1-25)
Comenzaremos aprendiendo que significa apostasía; viene de la palabra griega que significa "un desafío a un sistema o autoridad establecida; una rebelión; un abandono o incumplimiento de la fe". En el mundo del primer siglo, la apostasía era un término técnico para una deserción o una revuelta. Y al igual que en el primer siglo, la apostasía amenaza hoy al cuerpo de Cristo.
La Biblia nos advierte sobre gente apóstata, que son muy hipócritas, son también muy astutos, y hacen su mejor esfuerzo para tener a la gente de su lado. Su naturaleza agradable y su posición encubierta con la palabra de hermanos, palabra que lo único que les interesa es su propia veneración, y viven en abnegación, en sus propios conceptos y convencen a otros para que también contribuyan a su causa.
Con respecto a la apostasía, es urgente y crítico que todos los cristianos entiendan dos cosas importantes:
(1) Cómo reconocer la apostasía y a los maestros apóstatas, y
(2) Por qué la enseñanza apóstata es tan mortal.

FORMAS DE APOSTASÍA
Para identificar y combatir plenamente la apostasía, es importante que los cristianos conozcan sus formas variadas y los rasgos que caracterizan a sus maestros y doctrinas. En cuanto a las formas de apostasía, hay dos tipos principales:
(1) de un alejamiento de las doctrinas y verdades fundamentales de la Biblia, a enseñanzas heréticas que proclaman ser "la verdadera" doctrina cristiana, y
(2) una renuncia total a la fe cristiana, lo que resulta en el abandono total de Cristo.
La primera forma de apostasía es una negación de las verdades fundamentales del cristianismo que es el “AMOR FRATERNAL” entre hermanos diciendo y murmurando que en la iglesia ya no hay amor y esto hace que comience su descenso cuesta abajo, hasta la total separación de la fe, que es la segunda forma de apostasía. Es importante entender que la segunda forma casi siempre comienza con la primera. Una creencia herética, se convierte en una enseñanza herética que se subdivide, y crece hasta contaminar todos los aspectos de la fe de la persona, y entonces se logra el objetivo final de satanás, que es un alejamiento completo del cristianismo.

Una de las verdades más inquietantes que se destacan es que en todo su entorno predomina la ignorancia resaltando siempre la religiosidad practicando siempre rituales que los hacen ver muy blancos por fuera, pero que tan pronto te acercas a alguien en esta condición apóstata, claramente puedes detectar su mal olor a mundo empezando con sus cochinos caracteres que no se soportan ni a ellos mismos, porque son hijos de la ira solo que están disfrazados con vestiduras de cristianos.
Muchos de estos son o quieren ser predicadores y mantener su posición como líderes pastores de iglesias cristianas, con sus congregaciones ignorantes del verdadero estado espiritual de su líder.
Los peligros de la apostasía son advertidos en la Sana Doctrina de Cristo en el libro de Judas, el cual sirve como un manual para entender las características de los apóstatas.
Las palabras en la Sana Doctrina de Cristo en el libro de Judas, resultan tan relevantes para nosotros hoy, como lo fueron cuando las escribió en el primer siglo, por lo cual es importante que las leamos cuidadosamente y las comprendamos.

LAS CARACTERÍSTICAS DE LA APOSTASÍA Y LOS APÓSTATAS
Judas era el medio hermano de Jesús, y un líder de la iglesia primitiva. En su carta en el Nuevo Testamento, describe la forma de reconocer la apostasía e insta encarecidamente a aquellos en el cuerpo de Cristo a que contiendan ardientemente por la fe (Judas 1:3) “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”. La palabra griega traducida como "contender ardientemente" que significa que la lucha debe ser continua. En la Sana Doctrina de Cristo por medio de Judas nos dice que habrá una lucha constante contra la falsa doctrina, y que los cristianos debemos tomarlo tan en serio, que "agonicemos" en la lucha en la que estamos comprometidos. Es más, Judas deja en claro que cada cristiano es llamado a esta batalla, no solo los servidores de la iglesia, así que es crucial que todos los creyentes afinen sus habilidades de discernimiento, para poder reconocer y prevenir la apostasía en su medio.

Después de que la Sana Doctrina de Cristo nos enseña que es urgente a contender ardientemente por la fe, la Sana Doctrina de Cristo por medio de Judas señala la razón: (Judas 1:4) “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo”. Solo en este versículo, Judas les proporciona a los cristianos, tres rasgos de la apostasía y de los maestros apóstatas.

PRIMERO, JUDAS DICE QUE LA APOSTASÍA PUEDE SER SUTIL. La Sana Doctrina de Cristo por medio de Judas usa la palabra "encubiertamente" (que no se encuentra en ningún otro libro de la Biblia) para describir la entrada del apóstata en la iglesia. En la Sana Doctrina de Cristo por medio de Judas nos dice advierte, que son muy astutos como los abogados que, a través de la argumentación inteligente, se infiltran en las mentes de los funcionarios de la sala de audiencias y corrompe su pensamiento.
La palabra APÓSTATA literalmente significa "a escondidas, en secreto, con engaño, con fraude, o fraudulentamente". La Sana Doctrina de Cristo en palabras, a través de Judas dice que es raro que la apostasía comience de una manera abierta y fácilmente detectable.
En vez de ello, se parece mucho a la Verdad Escrita, en la cual de manera aparentemente despreocupada, solo uno que otro cambio que distingue a su doctrina de la verdadera enseñanza de la fe cristiana.
Describiendo este aspecto de la apostasía y su peligro subyacente, son tan hábiles estos apóstatas que manejan el error en su imitación de la verdad, que los dos constantemente se han confundido el uno con el otro. Se requiere tener agudeza visual y conocimiento en la Sana Doctrina de Cristo en estos días, para saber cuál hermano es Caín y cual es Abel.


La Sana Doctrina de Cristo, a través del apóstol Pablo también habla del comportamiento de la apariencia agradable de los apóstatas y su enseñanza cuando dice, (2 Corintios 11:13-15) “13 Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras”. En otras palabras, no esperen que los apóstatas tengan la apariencia exterior de maldad, o digan palabras dramáticas de herejía al comienzo de su enseñanza. En lugar de negar la verdad por completo, los apóstatas la retorcerán para ajustarla a su propio concepto, pero las peores formas de la maldad, consiste en perversiones de la verdad, una verdad a medias es la peor manipulación y diabólica mentira.

SEGUNDO, La Sana Doctrina de Cristo en palabras, a través de Judas describe a los apóstatas como "impíos," y como aquellos que usan la gracia de Dios como licencia para cometer actos de libertinaje. Comenzando con "impíos," Judas describe dieciocho rasgos poco halagadores de los apóstatas, para que los que estudiamos la Sana Doctrina de Cristo podamos identificarlos más fácilmente. La Sana Doctrina de Cristo, a través de Judas dice que los apóstatas son impíos (v. 4), moralmente pervertidos (v. 4), que niegan a Cristo (v. 4), quienes mancillan la carne (v. 8), rebeldes (v.8), gente que injuria a los ángeles (v. 8), que son ignorantes acerca de Dios (v. 8), quienes proclaman falsas visiones (v.10), auto-destructivos (v.10), querellosos (v.16), murmuradores (v. 16), auto-complacientes (v. 16), burladores de Dios (v. 18), gente que usa palabras arrogantes y adulaciones falsas (v.16), quienes causan divisiones (v.19), sensuales (v.19), y finalmente (y no es de sorprenderse), que no tienen al Espíritu Santo y no son salvos (v. 19).

TERCERO, La Sana Doctrina de Cristo, a través de Judas dice que los apóstatas (Judas 1:4) "…niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo". ¿Cómo hacen esto los apóstatas? La Sana Doctrina de Cristo, a través del apóstol Pablo nos lo dice en su carta a Tito, (Tito 1:7-16) “7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, 8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. 10 Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, 11 a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. 12 Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. 13 Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, 14 no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. 15 Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. 16 Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”. A través de su comportamiento, los apóstatas muestran su identidad verdadera. A diferencia de un apóstata, el verdadero creyente es alguien que ha sido librado del pecado por su justificación en Cristo.

A través del apóstol Pablo, Dios les pregunta a los apóstatas que promueven la conducta en libertinaje diciendo que somos libres. (Romanos 6:1-4) “1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en Él? 3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”.

Pero las falsas enseñanzas de los apóstatas, también muestran su naturaleza verdadera. Y La Sana Doctrina de Cristo, a través del apóstol Pedro dice, (2 Pedro 2:1-4) “1  Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, 3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio”. Otro aspecto de los creyentes verdaderos, es que ellos han sido librados de la oscuridad espiritual y llevados a la luz (Efesios 5:6-12) “6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. 7 No seáis, pues, partícipes con ellos. 8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 10 comprobando lo que es agradable al Señor. 11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto”. Y por tanto, no negarán las verdades fundamentales de la Escritura como lo hizo Judas Iscariote que fue el apóstol traidor que reveló a los miembros del Sanedrín el lugar donde podían capturar a su Maestro sin que sus seguidores interfiriesen con la aprensión de Jesús.

Por último, la señal de un apóstata es que se aparta eventualmente y se aleja de la verdad de la Palabra de Dios y Su Justicia. La Sana Doctrina de Cristo, a través del apóstol Juan señala ésta, como la marca de un creyente falso: (1 Juan 2:17-21) “17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. 19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. 20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. 21 No os he escrito como si ignoraseis la verdad,  sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la Verdad”.
(1 Juan 2:3-6) “3 Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; 5 pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. 6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.

Es evidente que Dios toma seriamente la apostasía y la falsa enseñanza, por el hecho de que cada libro del Nuevo Testamento, a excepción del libro de Filemón, contiene advertencias acerca de la falsa enseñanza. ¿Por qué es esto así? Simplemente porque las ideas tienen consecuencias. El pensamiento correcto y su fruto, producen bondad, mientras que el pensamiento incorrecto y su acción consecuente resultan en penas indeseadas. La gran tragedia es que, consciente o inconscientemente, la enseñanza apóstata condena a sus seguidores ingenuos.

Uno de los versículos más aterradores de toda la Escritura procede de los labios de Jesús. Hablando a sus discípulos acerca de los líderes religiosos de sus días, dijo, (Mateo 15:7-19) “7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. 10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: 11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; más lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. 12 Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? 13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. 14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo. 15 Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola. 16 Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento? 17 ¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina? 18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias”. Estos versículos son alarmantes porque Jesús afirma que no solo los falsos maestros van a la destrucción, sino que sus discípulos también los seguirán.

Existen muchísimos hijos espirituales  de esta gente ciega que aún están con nosotros en este día en la forma oculta, y otros que niegan la esencia verdadera y persona de Jesucristo. Lamentablemente, hasta que Jesucristo regrese y sea eliminado todo enemigo espiritual, cizaña como esta, estará presente entre el trigo (Mateo 13:24-30) “24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. 27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? 28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? 29 Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero”.

De hecho, la Escritura dice que la apostasía solo empeorará mientras se acerca el regreso de Cristo. "Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán." (Mateo 24:4-12) “4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6 Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.
7 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8 Y todo esto será principio de dolores. 9 Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.

La Sana Doctrina de Cristo, a través del apóstol Pablo también hace eco de las palabras de Jesús en sus escritos inspirados. El apóstol dijo a los tesalonicenses que una gran apostasía precedería a la segunda venida de Cristo (2 Tesalonicenses 2:1-7) “1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,  os rogamos, hermanos, 2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar,  ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. 3 Nadie os engañe en ninguna manera;  porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado,  el hijo de perdición, 4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. 5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? 6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio”.

Y que el fin de los tiempos se caracterizaría por tribulación y huecos charlatanes religiosos: (2 Timoteo 3:1-5) “1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros,  vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”.

Es crucial, decisivo y fundamental ahora más que nunca, que cada creyente ore por discernimiento, combata la apostasía, y contienda ardientemente por la fe, que ha sido una vez y para siempre entregada a los santos.
A continuación la Sana Doctrina de Cristo cita a Enoc en el libro de Judas, en la cita a la que me he referido más arriba. Dice que estos son exactamente la clase de hombres como los que existían antes del diluvio y, finalmente, los describe como: (Judas 1:16,19-21) “16 Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho. 19 Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu. 20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, 21 conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna”. (Se quejan de todo y todo lo critican, andando según sus propios malos deseos. Su boca habla arrogancias, adulando a las personas para sacar provecho).
ESTO DUELE ¿NO ES CIERTO? Algunos de nosotros somos culpables de algunas de estas cosas, aunque no pertenecemos a esta clasificación, pero ahora viene lo positivo, al llegar Judas hacia el final de su epístola:
(Judas 1:17) "Pero vosotros, amados, acordaos de las palabras que antes han sido dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo..."
Ellos os dijeron que esto iba a suceder, pero ¿qué vais a hacer al respecto?
(Judas 1:20) "Pero vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe..."
Eso quiere decir estudiar su Biblia, aprender lo que es la Verdad, la Sana Doctrina de Cristo. No nos está diciendo: Organicen un movimiento en contra del existente e intenten echar de la iglesia a esa clase de personas. Dice que es preciso que se opongan a ellos con lo que es positivo, aprendiendo la Verdad y en segundo lugar: (v. 20) "...orando en el Espíritu Santo". Orar en el Espíritu Santo significa orar de acuerdo con sus enseñanzas y en su poder, dependiendo de Dios. Es preciso estudiar y aprender lo que es la oración, seguir las enseñanzas de las Escrituras al respeto, obedeciendo al Espíritu Santo en su vida de oración.

En tercer lugar dice: (Judas 1:21) "conservaos en el amor de Dios…"
Algunos han malentendido estas palabras, como si lo que quisieran decir es que depende de nosotros permanecer en la familia de Dios, como si nuestra salvación dependiese totalmente de nosotros. La Sana Doctrina de Cristo por medio de Judas nos dice que debemos aprender cómo seguir caminando conforme a la experiencia del Amor de Dios. Cuando existe en tu vida un pecado que no ha sido juzgado, el amor de Dios puede dejarse sentir constantemente en tu corazón y llenar tu vida. Como es natural, Jehová Dios nos ama a toda la humanidad tanto si andan en luz como si no lo hace, pero si andan en la luz podrán sentir este Amor. Esto es lo que quiere decir (V-21) "conservaos en el amor de Dios”.

FINALMENTE: (Judas 1:21) “esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna”. Eso se refiere a la segunda venida, manteniendo la esperanza viva y despierta, esperando de verdad la intervención del Señor Jesucristo.
¿Pero qué sucede con otros? Judas menciona tres cosas con respecto a nuestras actitudes y comportamiento con otras personas: (Judas 1:23) “A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”. Tenemos que conocer la Sana Doctrina de Cristo para responder a sus argumentos y razonar con ellos. Hay algunas personas a las cuales es preciso hablar con claridad y traer de regreso, a fin de salvarlas del desastre.

Este es un sabio consejo, que andemos con mucho cuidado. Porque hay personas a las que todavía no puede usted ayudar por no tener la suficiente experiencia o no ser suficientemente mayor para hacerlo. No posee usted la sabiduría necesaria para ayudar a esos otros. Incluso los más sabios deben de tratarles con gran temor, con mucho cuidado de no contaminarse con la enfermedad que intentan curar.
Al llegar al final, tenemos esta gran bendición que es una de los grandes consejos de la Sana Doctrina de Cristo: (Judas 1:24,25) “24 Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, 25  al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén”. Tenemos que caernos en algunas ocasiones y algunos de nosotros no aprenderemos de ninguna otra manera. Si no fuésemos tan cabezotas, aferrados, testarudos y si le obedeciésemos, Jehová Dios impediría que cayésemos.


(Mateo 10:24-28) “24 El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. 25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzeb, ¿cuánto más a los de su casa? 26 Así que, no los temáis;  porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído,  proclamadlo desde las azoteas. 28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”.

Y esto es algo que, según nos dice, hace con grande alegría. Esto significa que también nosotros habremos tenido parte en ello. También formamos parte del proceso y cuando llegamos a donde nos dirigíamos, podremos decir ¡Aleluya!, ¡Gracias a Dios que he ganado! Como dice Pablo: "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de justicia. (2 Timoteo 4:1-8)
“1 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la Sana Doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. 6 Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.
Nos encontramos ahora con un reconocimiento final del Dios único, nuestro Salvador, el Señor Jesucristo. (2Pe 3:18) “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”. (1Pe 5:11) “A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén”. (Efesios 3:21) “a Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén”. (Rom 11:36) “Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos. Amén”. Eso lo cubre todo ¿no es cierto? Desde el principio, hasta el presente y el futuro eterno, Jesucristo es Aquel a cuyo alrededor se reúne el universo entero.

PREDICADOR DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama; Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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