lunes, 23 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO NOS ENSEÑA A ESTAR MUY UNIDOS EN LA FE

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO NOS ENSEÑA A ESTAR MUY UNIDOS EN LA FE

Tenemos en este día un llamado muy importante de parte de nuestro Señor Jesucristo que nos concentremos con nuestros talentos, y nuestras fuerzas. Como congregación para cumplir exitosamente nuestra misión principal: (1Pedro 2:9) “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”; ¡Encaminar almas hacia la patria celestial! (2Corintios 5:18,19) “18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación”.

De lograrlo, grande será nuestro gozo al ver la reconciliación y el fuerte desarrollo de la iglesia tanto a nivel congregacional, como en Lerma. Porque si lo hacemos, la unidad de la iglesia será lograda y sellada. (Isaías 2:2,3) “2 Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. 3 Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas.  Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”.

No podemos negar que nuestros talentos, y recursos "se pueden dispersar"; es más, "tienden a dispersarse" y, de hecho, están dispersos en muchos de nosotros, en nuestra capacidad de individuos, como, además, en nuestras congregaciones y la iglesia universal. ¡Lamentable es la condición para cualquier individuo! Porque no tienen una meta.

¿Por qué infinidad de personas producen y alcanzan poco en esta vida? ¿Por qué viven en un plano de pura mediocridad? En parte, sencillamente, porque no concentran sus fuerzas, talentos y recursos.
¿Por qué hay tantas personas desorientadas, matrimonios que no llegan al acuerdo que se desquician y dementes en este planeta? Entre las causas fundamentales se encuentra la siguiente: no organizan sus pensamientos y emociones. Sus fuerzas y recursos intelectuales y espirituales están dispersos. Su carácter y personalidad no forman un total bien integrado y concentrado sino que están despedazados en partes que "tienden a dispersarse" o están dispersos. (Juan 15:5) “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.

Escuchen mensajeros del Señor: ¡Esta es lamentable la condición para cualquier iglesia! ¿Por qué hay matrimonios que producen y alcanzan poco? ¿Por qué hay matrimonios mediocres? Entre las razones evidentes hallamos la siguiente: ¡no combinan sus talentos, fuerzas y recursos, dirigiéndolos hacia la meta fijada por el Señor Jesucristo para toda congregación, concentrarnos en la ejecución de todo lo que se requiere para realizar nuestra meta! (1Pedro 2:9) “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio,  nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”.

¿Por qué hay matrimonios débiles, desorientados  y quizás hasta un tanto desquiciados espiritualmente? Por la misma razón: ¡no combinan sus talentos, fuerzas y recursos en un solo sitio y con un solo propósito!
Formulamos una súplica ferviente: para nuestro bien individual y congregacional, para nuestra integridad, salud y éxito como obreros y como congregación, ¡aprendamos a concentrar nuestros talentos, fuerzas y recursos!
Concentrarlos en nuestra misión principal: ¡encaminar almas hacia Jesucristo “anunciando las virtudes de Jesucristo, en lo que ha hecho en cada uno de nosotros”!
¿HA SIDO TOTALMENTE EVANGELIZADO EN
LA SANA DOCTRINA DE CRISTO ESTE PAÍS?
En este país, ¿ha tenido toda alma responsable delante de Dios aunque fuese una sola oportunidad de conocer la Sana Doctrina de Cristo en el evangelio puro y la única iglesia que Cristo fundó? En términos de evangelismo en denominaciones y religiones, quizás se haya logrado bastante en este país. Sin embargo, hasta que la iglesia no haya predicado el evangelio puro de la Sana Doctrina de Cristo a todo hombre, mujer y joven, ¡Nuestra misión estará incompleta!

Tenemos un ejemplo a seguir en la antigua Jerusalén del primer siglo de la Era Cristiana una ciudad evangelizada en todos sus contornos. ¿Qué fue el fruto de tan intensa y completa evangelización? Muchos miles de conversiones, según: (Hechos 2:38-47; 4:4; 5:14; 6:7) “38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. 40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44  Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

Los ancianos de aquella iglesia muy crecida dicen al apóstol Pablo: (Hechos 21:20) “Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley”. ¿Ha sido completamente evangelizada esta ciudad de Lerma, Toluca, Tultepec, San Mateo Atenco, Capulhuac y México en su extensión? En cualquier ciudad o pueblo debe de existir congregaciones que prediquen la Sana Doctrina de Cristo. Y así, se pueden proyectar, proporcionalmente, los frutos (almas salvas) para el lugar que sea.
Tenemos que concentrarnos y no dispersar los talentos, recursos y fuerzas de los guías espirituales y de las congregaciones en este país.

Hermanos por favor presten mucha atención a lo que dice la Sana Doctrina de Cristo a través del mismo Señor Jesús:

(Mat 12:25) “Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá”. "Dispersar", lo contrario de “concentrar”, significa: Separar. Mover o hacer mover en distintas direcciones cosas que estaban juntas o formando grupos. Repartir una persona algo como su atención, su actividad o sus facultades entre muchas cosas. Es Desbandarse, desmandarse, desparramar, esparcir.
¡Esto es precisamente lo que nos conviene a matrimonios, individuos, congregaciones o la iglesia universal!, ¿Están de acuerdo? Separar, ¡no!, sino reunir. Mover o hacer mover en distintas direcciones, ¡no!, sino enfocar hacia una sola meta. Repartir nuestra atención y nuestras facultades, ¡no!, sino centrarlas. Desparramar y esparcir, ¡no!, sino juntar. El propósito de Dios no es desparramar sino "reunir todas las cosas en Cristo. (Efesios 1:9,10) “9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra”.

El "Río del Poder Divino" es un caudal de "agua viva" (Juan 7:37-39) “37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. 39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado”. Impulsado por fuertes corrientes espirituales, que fluye hacia la Sana Doctrina de Cristo en nuestro Evangelismo".

El "agua viva" es la Sana Doctrina de Cristo en la Palabra y la Sabiduría de Dios que se reciben por medio de la obra del Espíritu Santo. Las "fuertes corrientes espirituales" son las fuerzas en Jesucristo, y los dones y talentos para accionar los miembros de la iglesia. La gran comisión es hacer llegar la luz divina a las multitudes de almas que moran sin esperanza en el mundo oscuro del pecado incluyendo iglesias con alguna religión o bajo alguna denominación. Para hacer resplandecer la luz salvadora de la Sana Doctrina de Cristo en la Palabra en muchos pueblos y campos, esta gran comisión necesita recibir constantemente y abundante cantidad de agua viva.
Por lo tanto, ¡nadie debe desviar las aguas del "Río del Poder Divino" para usos innecesarios, ni mucho menos para usos egoístas o dañinos, sino dejar que llegue la mayor cantidad posible de la Sana Doctrina de Cristo dentro del Evangelismo!

Nuevamente les pido mucha atención porque, lastimosamente, ¡nunca faltan quienes hagan desviar las aguas! Analicemos esta apostasía de la “Desviación peligrosa de las aguas” del "Río del Poder Divino".
Hay cristianos, no pocos “ministros”, que desvían las aguas hacia los "Cultivos de Malezas y Abrojos". (Hebreos 6:7-12) “7 Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; 8 pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. 9 Pero en cuanto a vosotros, oh amados, estamos persuadidos de cosas mejores, y que pertenecen a la salvación, aunque hablamos así. 10 Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún.

11 Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, 12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”. Aquí se pierden muchas aguas, muchas fuerzas y los recursos se malgastan. (Gálatas 5:15) “Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros”. ¡Se consumen! Consumen sus fuerzas en discusiones,  pleitos, “dimes y diretes”, celos, envidias. No sobran fuerzas para la misión primordial de evangelizar.

Hay quienes desvían las aguas hacia el "Pozo del Desánimo". Sucede que este "Pozo del Desánimo" es como si no tuviera fondo, tragándose gran cantidad de las aguas del "Río del Poder Divino". (1 Tesalonicenses 5:14) “También os rogamos, hermanos,  que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”. (Hebreos 12:12) “Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas”. (Gálatas 6:9) “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”.
Por esto es preciso tomar fuertes medidas para limitar al mínimo la cantidad de “aguas vivas” que se desvían hacia el "Pozo del Desánimo".

Exhorta el apóstol Pedro: (1 Pedro 3:15) “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”.
El apóstol Pablo observa: (2 Timoteo 2:24-26) “24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”.
Al no seguir la dirección de la Sana Doctrina de Cristo guiados por el Espíritu Santo, lo que se produce en muchas situaciones es mucho ruido de aguas que corren vertiginosamente sobre piedras y escarpados peligrosos. Corrientes impetuosas, caídas, saltos y cantidad de espuma, lo que significa lamentable pérdida de fuerzas y recursos.

No caigamos en la trampa de ser siempre aprendices que nunca tenemos frutos (2 Timoteo 3:7) “Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad”. Encontramos todavía otros cristianos que desvían parte del caudal de “las preciosas aguas divinas”, sustrayendo una porción para llenar el "Lago Pasatiempos". Cristianos egoístas y mundanos, pues asimismo ameritan ser catalogados, manifiestan que quisieran pasar el máximo posible de su tiempo en giras, juegos, comidas, pasadías, retiros, charlas, etcétera.

Por último, los apóstoles cuando surgió la problemática de las viudas griegas, dijeron: (Hechos 6:1-6) “1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra.

5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos”. ¡Debemos imitarlos! No debemos ser prontos para dejar la oración y el ministerio de la Palabra para "servir a las mesas".

Canalicemos la mayor cantidad posible de, nuestras fuerzas y corrientes del rio de Dios hacia la gran comisión en el Evangelismo. Hagamos que se produzca, mucha luz para el mundo en tinieblas. No seamos culpables de desviar las fuerzas, los talentos y los recursos nuestros o de la iglesia, para usos egoístas, innecesarios, infructíferos o aun malos. Desviar muchas aguas del "Río del Poder Divino" significa que ¡sólo un chorrito llegará al Evangelismo! ¡Un chorrito no basta para hacer llegar la luz a las multitudes que pululan en la oscuridad de la superstición, la ignorancia y el pecado!

Concentremos nuestros recursos y fuerzas en nuestra misión primordial: Encaminar almas hacia la Sana Doctrina de Cristo para que exista una reconciliación con nuestro Dios. El primer resultado de nuestros esfuerzos, y el más importante, será la salvación de un gran número de almas que en la actualidad tienen poca o ninguna esperanza de vida eterna en la tierra nueva, con cielos nuevos que Dios está preparando para los justos.
El segundo será la consolidación de la unidad de la iglesia, pues, ¡no podemos concentrar todos nuestros recursos y fuerzas sin primero unirnos en propósito, Doctrina, mente y espíritu.

La luz concentrada es poderosa. Todos y cada uno de nosotros tiene luz, luz de Dios. Cada congregación tiene luz. Si juntamos nuestras luces, concentrando su poder dentro y fuera de la iglesia, verdaderamente, seremos "la luz del mundo" (Mateo 5:14-16) “14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos”. Juntemos nuestras luces para que todos los seres humanos vean la gloria de Dios en Cristo y su iglesia.

Tenemos que exhortar a los Hermanos ministros, y decirles que por favor, no se quede usted por allá aislado con su Luz. La luz concentrada puede encender fuegos. Al juntar y concentrar nuestras luces, tanto de individuos como de congregaciones, ¡podemos quemar el pasto del pecado y encender el fuego de Dios en corazones! Al juntar y concentrar nuestras luces, ¡podemos encender el fuego del evangelismo en nuestras congregaciones!

Concentrada la luz divina y pura de la Sana Doctrina de Cristo en nosotros los cristianos, Dios la usa para remover el cáncer del pecado y cicatrizar corazones heridos por Satanás. Mentes unidas. Cuatro cientos mentes concentradas en una misma tarea pueden lograr maravillas.




Queremos conmover corazones, y moverlos al arrepentimiento, tan maravillosa y sorprendente obra podemos sí realizarla cooperando con Dios por medio de concentrar nuestras mentes iluminadas por Dios en la tarea de la predicación de la Sana Doctrina de Cristo, el evangelio puro de Jesucristo.

Unidos en la Sana Doctrina de Cristo, podemos "mover" montañas de problemas y obstáculos. (Mateo 17:20) "Si tuvieras fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible".
Si trabajamos juntos podremos hacer grandes proyectos dentro de la obra de Dios, dirigida por Jesucristo donde los instrumentos somos tú y yo que estamos dispuestos a buscar más hermanos que quieran caminar en un mismo sentir, en una misma fe en la Sana Doctrina de Cristo. ¡Hagámoslo así! Todos juntos, de buen ánimo. Y ¡Veremos maravillas!

Haciendo la aplicación indicada, cinco mil obreros en los campos espirituales del mundo pueden lograr grandes cosechas si trabajan a uno.

LAS CONGREGACIONES SON BARCOS PESQUEROS. Se desplazan por los mares de esta vida, pescando almas. Grande será su pesca si se ayudan mutuamente, pero, ay de ellas si sus capitanes, y demás oficiales y marineros comienzan a tirarse los unos a los otros, a romper las redes y a dañar el equipo, intentando hundirse los unos a los otros.
Los "capitanes y demás oficiales" son los evangelistas, apóstoles, diáconos, pastores y maestros de las congregaciones.
Los "marineros" son los demás miembros. Tirarse los unos a los otros significa que se hacen enemigos, denigrándose o difamándose entre sí.
Las redes son las obras evangelísticas usadas para recoger a las almas.
El equipo son los métodos utilizados para extender y recoger las redes.
Hundirse los unos a los otros significa que algunas congregaciones intentan hundir a otras.

CONCLUSIÓN.
Concentremos nuestros recursos y fuerzas, trabajando todos unidos de buena gana, y cumpliremos nuestra misión principal. ¡Encaminaremos a muchas almas, incluso a nosotros mismos, a la patria celestial, con su nueva Jerusalén y mansiones celestes!
Al hacerlo, no solo salvaremos a muchas almas, sino que lograremos fortalecer y unificar a todos los cristianos sinceros en todas las congregaciones que pertenecen a Dios.


Predica por: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama
Hola hermanos mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
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