lunes, 23 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO ESTÁ IMPACTANDO EN NUESTRA COMUNIDAD CRISTIANA

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO
ESTÁ IMPACTANDO EN NUESTRA COMUNIDAD CRISTIANA

Lo único y más importante en el Reino de Jesucristo es que cambiemos nuestra manera de vivir para esto fuimos llamados a estudiar las Sanas Enseñanzas de Jesucristo (Gálatas 6:15) “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación”. Está el impacto de la Sana Doctrina, por un lado, y las opiniones humanas, por otro, sobre la unidad de la iglesia de Jesucristo.

Empecemos entendiendo que Doctrina significa enseñanza, y en los contextos bíblicos que estudiamos, está Escrita la Sana Doctrina de Cristo y la forman un conjunto de las "enseñanzas" de Jesús y de los apóstoles que se encuentran en el Nuevo Testamento. Se trata de las normas y las directrices que te dan un equilibrio en nuestras vidas, nos ayudan a la gobernación y a la organización, de la vida diaria de cada uno de nosotros y también de las obras de la iglesia.

LA "SANA DOCTRINA DE CRISTO" ES UNA AUTORIDAD en toda Iglesia cristiana Por ser inspirada, autoritativa, vigente y aplicable universalmente en la iglesia, no es materia opinable, en la que se nos pide que opinemos más bien se nos pide que obedezcamos para agradar a Jehová Dios.
(1 Timoteo 4:16) “Ten cuidado de ti mismo y de la Doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren”.
(Tito 2:1) “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la Sana Doctrina”.
(2 Juan 1:9) “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la Doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la Doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”.

Las opiniones, por ser apreciaciones humanas, sus juicios o pareceres particulares, no son inspiradas. Por consiguiente, jamás deberíamos permitir que sean causas de tropiezos, distracción, falta de atención o de división.
Existe confusión porque hay dos categorías de maestros: Los bien estudiosos, maduros y sabios que tienen la preparación espiritual y académica necesaria para discernir entre "DOCTRINA" y "OPINIÓN"; Los menos estudiosos, menos maduros y poco sabios que carecen de los conocimientos y de la capacitación espiritual necesarios para discernir entre "DOCTRINA" y "OPINIÓN". Pero que, sin embargo, son demasiado prontos para anunciar sus creencias e interpretaciones.

Si todos los maestros de la Biblia pertenecieran a la primera categoría se acabaría la mayoría de las controversias sobre qué es "DOCTRINA" y qué es "OPINIÓN".
La "Sana Doctrina de Cristo" es absoluta e inequívocamente indispensable para la unidad de la iglesia. ¿Por qué? Porque el tipo de unidad que requiere Dios de sus seguidores presupone y, de hecho, demanda un cuerpo de Sanas Enseñanzas, específicas e infalibles, que hagan factible la Unidad, preservándola.

¿Qué clase de unidad requiere Dios de sus seguidores? Ya lo estudiamos en la semana pasada recuerdan que, los recursos, fuerzas y talentos están dispersos.
Definitivamente no se trata de "la unidad en diversidad" de doctrinas y cuerpos espirituales, con sangre azul, otros con sangre morada, y otros que se creen más fuertes con sangre verde, todos debemos de tener la misma sangre roja de Jesucristo que derramó en el calvario y que nos hace amarnos unos con otros.

Hay una clase de unidad que pretenden lograr el Concilio Mundial de Iglesias y varios concilios protestantes, evangélicos y pentecostales, como también otras organizaciones y movimientos ecuménicos que promueven la unidad de los creyentes pero no conforme a las exigencias de Jesucristo y del Espíritu Santo. Este tipo de unidad es relativamente superficial, pues no afecta en casi nada los dogmas (fundamento de su doctrina) y las organizaciones de las distintas iglesias que la procuran.

Las religiones se pueden comparar a este tipo de unidad al que existe entre los países que pertenecen a la Organización de las Naciones Unidas, o a la Organización de Países Latinoamericanos. Referidos países se unen para propósitos bien particulares y limitados, pero cada cual preserva su soberanía, con sus distintos gobiernos, cultura, monedas, idiomas o dialectos.

DIOS EXIGE DE SUS HIJOS PERFECTA UNIDAD. (Juan 17:23) “Yo en ellos, y tú en mí,  para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado”.
(Efesios 4:3-6) “3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4  un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”.
(1 Corintios 1:10) “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer”.
(Filipenses 2:1,2) “1 Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, 2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor,  unánimes, sintiendo una misma cosa”.
(Filipenses 3:16) “Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla,  sintamos una misma cosa”.
ESTA CLASE DE UNIDAD ES SÓLIDA, PROFUNDA Y ABARCADORA. Y No admite la idea de unidad en la diversidad de dogmas y cuerpos espirituales.

Jesucristo mismo compara esta clase de unidad a la que caracteriza la Deidad (Juan 17:21-23) “21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti,  que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado”.

El Espíritu Santo la compara a la que ejemplifica el cuerpo humano.
(1 Corintios 12:12-27) “12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo,  siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo,  sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. 14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?

18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. 19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. 22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; 23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. 24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. 27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”.

No cabe duda: que los movimientos ecuménicos no presentan al cristianismo dividido la visión de la "perfecta unidad" que Dios exige de sus seguidores. Por tal razón no los apoyamos. (Romanos 12:4,5) “4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”; (Efesios 4:16) “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.
Nosotros los fieles ministros de la Sana Doctrina de Cristo presentamos al mundo religioso dividido el verdadero y único "Templo de la Unidad de la Fe y del Conocimiento del Hijo de Dios".

Pero, lamentablemente, entre nosotros mismos hay quienes no saben distinguir entre "DOCTRINA" Y "OPINIÓN". Estos, al querer imponer sus opiniones e interpretaciones privadas, causan todavía más confusión y división en el mundo religioso, abochornando y embarazando a los cristianos maduros que llaman a todos los creyentes del mundo a unirse en Cristo. En resumidas cuentas, por más que amemos, proclamemos y procuremos la perfecta unidad, a todas luces es imposible eliminar toda contienda y toda división. Esta es una realidad innegable.

La Sana Doctrina de Cristo a través del apóstol Pablo escribió: (1 Cor. 11:19) "Es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados". Entonces, ¿qué es lo que nos queda a nosotros que deseamos ardientemente la unidad? Luchar tenaz e incansablemente para reducir al mínimo el número de disensiones y divisiones. Seguir predicando la Sana Doctrina de Cristo que es la perfecta unidad que exige Dios, ya que la falta de entendimiento de algunos de sus seguidores no anula su propósito sublime de unirnos a todos en "un solo cuerpo," con una sola fe. No debemos nosotros callarnos a causa de quienes no alcancen pleno entendimiento y madurez en estos asuntos.
Dado que no puede haber perfecta unidad sin la "Sana Doctrina de Cristo" como constitución espiritual que la garantiza, es del todo imprescindible que aprendamos toda la Sana Doctrina de Cristo. Es necesario identificarla en la Biblia, separándola de (1) creencias y prácticas meramente culturales, (2) tradiciones e influencias religiosas ajenas a la Palabra Escrita, (3) asuntos accidentales históricos, (4) interpretaciones privadas y (5) otras materias de índole circunstancial.

Ejemplos que nos servirán de guía en la Sana Doctrina de Cristo. (Mat 28:19-20) "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado."
La Sana Doctrina de Cristo es "necesaria" y además irrefutable.
(Lucas 20:27-40) “27 Llegando entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron, 28 diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano. 29 Hubo, pues, siete hermanos; y el primero tomó esposa, y murió sin hijos. 30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos. 31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia.
32 Finalmente murió también la mujer. 33 En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? 34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35 más los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. 37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven. 39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: Maestro, bien has dicho. 40 Y no osaron preguntarle nada más”, Cristo mismo hizo uso de la "deducción necesaria" para refutar de forma contundente a los saduceos y enseñar la Sana Doctrina correcta sobre la resurrección.

(Mateo 5:44-48) “44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Si Dios hace salir el sol sobre los malos, ¿quiénes somos nosotros para no procurar el bien de ellos, rehusando brindarles nuestro apoyo porque son “malos,” porque no son miembros de la iglesia?

El legalista identifica su interpretación personal como “doctrina del Señor,” revistiéndola de seriedad y autoridad. Su confusión y falta de madurez son evidentes a todo aquel capaz de discernir espiritualmente, y el velo puesto en el corazón les impide ver con claridad y su mejor postura es aferrarse a enseñanzas que recibieron en una religión donde empezó su proceso de maduración (1 Corintios 2:12-16) “12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá?  Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”.

EJEMPLOS DE MANDAMIENTOS APOSTÓLICOS. (Romanos 16:16) “Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo”.
(2 Corintios 13:12) “Saludaos unos a otros con ósculo santo”. (Lucas 7:45,46) “45 No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies”.

Lamentablemente, no pocos creyentes pasan mucho tiempo en la "Casa Malvada de los Divisionistas" pero poco tiempo en el "Templo de la Unidad". Entre éstos hay quienes no soportan ninguna opinión contraria a la suya sino rápido desenvainan la “Espada de la controversia” para descuartizar a cualquier oponente. Es más, ¡muchos se deleitan en hacerlo!
Ejemplo de una opinión sobre cuestiones de procedimientos evangelísticos que produjo un fuerte desacuerdo entre dos obreros destacados pero que no causó división en la iglesia: Los "pareceres" encontrados de Pablo y Bernabé. (Hechos 15:36-41) “36 Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé,  tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, 41 y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias”.

Pasados muchos años, Pablo solicita la presencia de Marcos. (2 Timoteo 4:11) “Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio”. Al parecer, ¡tanto Bernabé como Pablo tenían razón, por lo menos en parte, en su disputa acerca de Marcos cuando iban a emprender el segundo viaje evangelístico! Así es la naturaleza de muchas "materias opinables". ¡Jamás deben causar divisiones! Nuestras diferencias, puede que sean distintas opiniones sobre métodos y procedimientos, al implementarse, produzcan en su totalidad mayor avance para la obra del Señor Jesucristo.

¿Cómo describe el Espíritu Santo a los que traen opiniones que no concuerdan con la doctrina bíblica? Son "débiles" (Romanos 14:1) “Recibid al débil en la fe,  pero no para contender sobre opiniones”. ¿Cómo debemos tratar a los que tienen tales opiniones? Recibirlos, "pero no para contender" sobre sus opiniones.

Sin embargo, dado su espíritu de humildad y tolerancia, lo recibimos como hermano, esperando que crezca juntamente con nosotros en conocimiento y sabiduría de la Sana Doctrina de Cristo. ¿Verdad que ¡No todas las opiniones pesan igual!?
(Hebreos 5:11-14) “11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Tienen más peso que las opiniones de personas con capacidad.

¿Cómo debemos tratar a los que traen opiniones contenciosas las cuales bien pueden desembocar en grandes controversias y divisiones? A continuación, lo que dicen y hacen algunos, y lo que enseña la Sana Doctrina de Cristo en la Biblia. Seamos tolerantes. No lastimemos a ningún hermano.
Este espíritu de tolerancia, admirado por muchos, puede resultar fatal para la paz y la unidad de la iglesia. Es el mismo espíritu de los que "TOLERAN" a los sectarios con sus falsas doctrinas, de los que quieren llevarse bien con todo el mundo y de los que no aguantan el conflicto que trae inevitablemente el choque de la Verdad con el error (Judas 3) “Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos”.

Cristianos que carecen de valentía moral frente al mundo lleno de maldad y que muestran un carácter débil frente a la mentira y el error en todas sus formas.
Cristo, Pablo y los demás obreros lleno del Espíritu Santo no toleraban a los divisionistas ni se valían de palabras suaves al referirse a los tales sino que los denunciaron rotundamente, tronando en contra del divisionismo y llamando por nombre a los culpables (1 Timoteo 1:18-20) “18 Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, 19 manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, 20 de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar”.
(2 Timoteo 1:15) “Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia,  de los cuales son Figelo y Hermógenes”.
(2 Timoteo 2:16-18) “16 Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. 17 Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, 18 que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos”.

Las almas obstinadas y agresivas se aprovechan de los siervos demasiado pacientes para seguir sembrando la mala semilla de la división.
Alguien que divide al pueblo de Dios, todas sus buenas cualidades quedan nulas. No será más que un lobo vestido de oveja. Sus cualidades buenas lo hacen todavía más peligroso y con más razón debe la iglesia actuar para controlarlo.
Es sabio escuchar en privado a los hermanos cuyas credenciales espirituales se desconocen o son dudosas. Luego estudiar cuidadosa e imparcialmente todos sus planeamientos, razonar, consultar, investigar a fondo, meditar, orar y filtrarlo en la Sana Doctrina de Cristo en la Biblia.

Hay quienes le dan mucho tiempo y mucha importancia a la persona que viene con opiniones e interpretaciones nuevas, sin haber examinado de antemano sus ideas a la luz de la Palabra en la Biblia o consultado a los hermanos más estudiosos y experimentados. Lo nuevo fascina y enreda a no pocos.
Los debates, las controversias y los largos diálogos que resultan de su conversaciones que son precisamente el fruto que busca. Le facilitan grandemente la divulgación de sus ideas y opiniones al estarle escuchando.




Hermanos pongan mucha atención por favor. Más que nunca el llamado a ser uno, todos un solo cuerpo identificados por el amor de los unos con los otros porque estamos entrando en una nueva etapa para todos nosotros donde ser una Iglesia proveedora hay que examinar de antemano con mucho cuidado por la congregación. Si el hermano o la hermana en cuestión han iniciado algo por su cuenta esto es división.

(Tito 3:10,11) “10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio”. Nos instruye sobre cómo tratar a los divisionistas.
¡Dos advertencias, nada más! Identificarlos pronto y tomar acción enseguida!
Para lograrlo, es preciso que el pastor esté al tanto de todo lo que está pasando en la congregación.

PUEDEN AYUDAR AL PASTOR Y HACERLO POR MEDIO DE:
(1)   Visitar regularmente a los hogares de los miembros.
(2)   Inquirir sobre su estado espiritual.
(a)   Las inquietudes que sientan.
(b)   Las dudas que tenga.
(c)   Los problemas y las pruebas que estén pasando.
(3)   Escuchar atentamente todos sus comentarios y observaciones.
(4)   Solicitar sugerencias para la obra de la iglesia.

Ser imparcial al considerar a quiénes son sospechosos de ser divisionistas.
(1)  No permitir que una amistad estrecha nos cause prejuicios.
(2)  No permitir que alteren sus juicios los siguientes factores:

Los muchos años que la persona haya pasado en los ministerios, sus habilidades y talentos (por ejemplo, de orador o de maestro) o su reputación entre los demás cristianos.

Predica por: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo, estoy ofreciendo:
MATERIALES BÍBLICOS GRATIS (en formato Word)
Todo es completamente gratis, como escritor de estos materiales te voy a dar los originales para que tú le pongas el nombre de tu Iglesia o tu ministerio o le hagas las modificaciones que a ti te parezcan convenientes. Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia.
Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia.
http://viclaly5757.blogspot.com/?spref=fb 
viclaly5757.blogspot.com
https://plus.google.com/u/0/communities/105936701821113953310
viclaly_57_57@yahoo.com


Publicar un comentario