lunes, 23 de noviembre de 2015

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO DICE QUE EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS SE ESFORZARÁ Y ACTUARÁ

LA SANA DOCTRINA DE CRISTO DICE QUE EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS SE ESFORZARÁ Y ACTUARÁ

Puedes estar seguro que si estás tratando de andar rectamente ante el Señor, ¡estás siendo probado! De hecho, mientras más íntimamente camines con Cristo, más intensa será la prueba. Las Escrituras dicen esto bien claro: (Daniel 11:32-35) “32 Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; más el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. 33 Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo. 34 Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. 35 También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo”.

El tiempo de la gran prueba se acerca para “aquellos de entendimiento” ¿Y quiénes son los que van a ser probados? Son los justos, aquellos que son útiles al Señor, que caminan con Dios, ¡y tienen la mente y sabiduría de Jesucristo! En estos momentos, te preguntarás: "¿Por qué estoy siendo probado? ¿Por qué todo esto me está pasando a mí?

La Sana Doctrina de Cristo, Pablo hablaba de otra escuela, una donde “aprendemos a Cristo”, y donde somos “enseñados por Él, conforme a la Verdad que está en Jesús (Efesios 4:20-21) “20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por Él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús”. Si tú perteneces a Jesucristo y estudias su Sana Doctrina de Cristo ¡Entonces tú estás en su escuela! Y tu examen para tu graduación es cuando Jesucristo regrese, ¡pasar el examen te pondrá en su gloria!

La Sana Doctrina de Cristo nos ha estado diciendo que estemos preparados para ser probados a cualquier hora y que estas pruebas continuarán hasta que Jesús regrese. (Santiago 1:2,3) “2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. Todos los que aman a Jehová Dios y a Jesucristo nuestro Señor pasarán por candentes tribulaciones y serán purificados de todo aquello que no es de Cristo, ¡en preparación para las bodas del Cordero! (1Pe 1:6-9) “6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas”.

David a menudo hablaba de que estaba siendo probado y juzgado: (1 Crónicas 29:17) “Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada; por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha dado para ti espontáneamente”. (Salmo 17:5) “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión”.

Hermanos, no puedo enumerar todas las maneras es las que Jehová Dios prueba a sus hijos, pero hay tres pruebas en común para todos nosotros, y me gustaría enfocarme en ellas: Somos probados por aflicciones y tribulaciones tanto por las nuestras como por las de otros creyentes justos. Una de las cosas más difíciles para los cristianos es enfrentar lo económico y sufrimiento de los justos.

Hasta el tiempo de Cristo, los judíos asociaban la prosperidad y buena salud con la santidad. Ellos creían que si eras rico, bendecido o saludable, Dios estaba contigo. Por eso era que a sus discípulos les era difícil comprender la afirmación de Jesús: (Mateo 19:23-25) “23  Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. 24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. 25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?”.

Aun hoy en día, muchas doctrinas está cristianas evangélicas están creyendo una doctrina equivocada que afirma que aquellos que están en pacto con Dios, ¡nunca sufrirán! Solo clama, dice esta doctrina, y tu Dios de pacto, vendrá corriendo e inmediatamente resolverá todo. Pero amados, ¡éste no es el evangelio de Cristo! Que es la Sana Doctrina de Cristo que Jehová Dios le dio para que nos la enseñara.

Todos los héroes de la fe enumerados en la Sana Doctrina de Cristo Caminaron en pacto con Jehová Dios, y sufrieron tortura, violencia y fueron apedreados (Hebreos 11:36-38) “36 Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. 37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados,  maltratados; 38 de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra”.

En la Sana Doctrina de Cristo tenemos a Pablo, que anduvo en estrecha relación con Dios, fue víctima de naufragios, azotes, apedreado, dejado por muerto, en peligro de ríos, de ladrones, robado, encarcelado y perseguido. Pablo sufrió la pérdida de todo lo que tenía (2 Corintios 11:24-28) “24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias”. ¿Por qué? Todas estas eran pruebas, purificaciones, ¡la prueba de su fe!

También la Sana Doctrina de Cristo por medio del apóstol Pedro dijo: (1 Pedro 4:12-14) “12 Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. 14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”.

(1 Pedro 1: 6-9) “6 En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo,  si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, 8 a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; 9 obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas”.

Una de las cosas más peligrosas que un padre o una madre puede hacer es tenerle lástima y ofrecerle aliento a un niño que está bajo disciplina antes que este aprenda la lección. ¡Esto puede destruir al niño! Si quitamos la vara y la lección nunca se aprende, surge la rebelión.

Jehová Dios es nuestro padre, y mientras somos disciplinados podemos llamarle cuantas veces queramos, pero porque Dios nos ama no se moverá hasta que nosotros aprendamos lo que Él quiere enseñarnos. ¡Jehová Dios no levantará su vara de nosotros hasta que cedamos y entendamos! Sin embargo, todo el tiempo durante el cual estemos siendo probados y disciplinados, estaremos bajo la protección de Jehová Dios. La Sana doctrina de Cristo en la Escritura nos dice que aquellos que son probados por muchas tribulaciones y tentaciones son: (1 Pedro 1:3-5) “3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,  que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 4 para una herencia incorruptible,  incontaminada e inmarcesible,  reservada en los cielos para vosotros, 5 que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero”. Puedes llamar a Dios pensando que estás en peligro, pero Dios sabe que no lo estás. ¡Él sólo está esperando que tú aprendas la lección!

Cuando Jesucristo y Jehová Dios permiten el sufrimiento y la tribulación en nuestras vidas, entonces seguro que tienen un propósito y están tras un cambio en nuestra vida. El mismo cambio que quería cuando le pidió a Abraham que sacrificara a su hijo amado, a Isaac. Dios permitió que Abraham llevara a su hijo Isaac a la montaña y que levantara el cuchillo sobre él para sacrificarlo. Fue entonces que el Señor dijo: ¡No! ¿Qué busca Jehová Dios con esto? Sencillamente esto, la obediencia: (Gen 22:10-12) “10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único”. ¡Él lo dio todo a Jehová Dios!

¡Jehová Dios usa nuestros sufrimientos para exponer nuestros corazones!
En estos momentos puede ser que estés sufriendo debido a las condiciones de pobreza que te encuentras, o por estar desempleado. Otros pueden que estén siendo probados por enfermedades. Sin embargo, cualquiera que sea el caso, Jehová Dios puede estar usando estas pruebas y sufrimientos para exponer el espíritu de murmuración y quejas en nosotros. A Jehová Dios no le agradan las murmuraciones o las quejas. De hecho, permitió a Israel toda clase de opresiones por cuarenta años porque el pueblo se había convertido en un murmurador y quejumbroso habitual. Y su opresión podía atribuirse a su lengua.

La Sana doctrina de Cristo nos advierte hoy: (1 Corintios 10:9-13) “9 Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes. 10 Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor. 11 Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos. 12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. 13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”.

La murmuración comienza en nuestros pensamientos; pensamientos de descontento, de ser maltratado por Jehová Dios, de no ser comprendido por el pueblo de Dios. Usualmente, comienza por la falta de respeto hacia aquellos que son llamados por Jehová Dios, trasladados al reino de Jesucristo y ungidos por el Espíritu Santo.
Los murmuradores nunca están satisfechos. Si haces lo que estos murmuradores creen que debes hacer entonces vendrán con una docena más de exigencias. La lista nunca terminará porque su espíritu esta fuera de control, ¡no está bajo el poder del Espíritu Santo! La Biblia nos dice: (Judas 1:16-19) “16 Estos son murmuradores, querellosos,  que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho. 17 Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; 18 los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos. 19 Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu”.

Los israelitas se quejaron porque no tenían agua, así que Dios les dio agua de una roca. Se quejaron cuando no tuvieron pan, así que Dios les dio pan de la tierra. Entonces se quejaron porque no tenían carne y Dios les dio carne del cielo. Jehová Dios les dio todas estas cosas, ¡y la Sana Doctrina de Cristo en la Biblia dice que las aborrecieron! ¡Se quejaron después de obtener lo que pidieron! Y, hoy en día hay cristianos, que Dios contesta sus oraciones, y ¡se quejan de lo que han reciben!

También podemos ser probados por el sufrimiento de los justos y santos siervos del Señor. Esta tribulación es muy difícil de entender. Leemos en las Escrituras: (Salmo 34:19) “Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová”. Sin embargo, vemos muchos cristianos consagrados muriendo ante nosotros. Algunos sufriendo intensos dolores. Aun así, estoy convencido de que no podemos entender ¡la maravillosa liberación que el Señor tiene para nosotros! Sus caminos están muy por encima de los nuestros. (Isa 55:6-11) “6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero,  y será prosperada en aquello para que la envié”.

Hace no mucho tiempo atrás oré por un siervo de Dios que estaba postrado en cama cuadripléjico por una enfermedad repentina y muchos, habían orado y orado por sanidad. Jehová Dios me dijo que les dijera: “Que el siervo no moriría  que le habían sido perdonados sus pecados y no pasó mucho tiempo quizás una hora después él falleció. ¡Es cuestión de tiempo y creerle al Señor!” Jesucristo es quien promete lo amaba y lo tomó de entre nosotros pero Jesucristo se lo mostrará algún día si es que se esfuerzan en perseverar hasta el fin de los tiempos. Personalmente le Pido al Señor que les de fortaleza hasta ese día. Jesucristo está a cargo de él ahora, ¡y su papá de Genaro está completamente salvo! ¡Ellos no entendieron esto hasta que el conocimiento les sea revelado en sus corazones! (2Co 3:12-17) “12 Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; 13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido.14 Pero el entendimiento de ellos se embotó;  porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos.16 Pero cuando se conviertan al Señor,  el velo se quitará. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Saben que es muy fácil murmurar cuando no tenemos conocimiento, porque lo que vemos con nuestros ojos carnales es lo que manda en nuestra mente, cundo Dios habla de vida a través de su Hijo Jesucristo Dios habla de vida en abundancia y no está hablando en este tiempo que todavía no ha regresado nuestro Señor Jesucristo.

He estado cerca de cristianos que están sufrimiento en hospitales, que tienen más fe y esperanza que todos los cristianos que están alrededor de él orando por su sanidad. Y por lo regular, ¡el cristiano enfermo termina orando por ellos! Cuando tienes esa clase de esperanza en ti, tú no vives para este mundo, ¡estás viviendo para la eternidad! ¡Aquellos que sufrieron y murieron en fe recibieron su última sanidad y vida en abundancia! ¡Porque Esto Significó Cristo para ellos! Pedro dijo que eran: (1 Pedro 4:13) “participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría”. Su fe demostrada aquí, ¡le traerá gran gloria al Dios de la gloria!

Dios desea sembrar algo en nuestros corazones a través de todas nuestras pruebas y tribulaciones. Él quiere que digamos: Señor Jesús, tú eres mi protector, y creo que tu gobiernas sobre los eventos de mi vida. Y si algo me pasara, es porque tu bajaste el muro, y tienes un propósito en así permitirlo. Si estoy caminando en rectitud y tengo tu gozo en mi corazón, entonces tanto mi vida como mi muerte llevarán gloria a ti. Puede que tengas la gloria preparada, algún propósito eterno que mi mente finita no puede entender. En cualquier caso yo diré: '¡Jesús, vivo o muerto, soy tuyo!'

Somos probados por la tardanza en la contestación a la oración. Muchos de nosotros oramos como David oró: (Salmo 69:17) "No escondas de tu siervo tu rostro,  Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme”. (Salmo 102:2) “No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclina a mí tu oído; Apresúrate a responderme el día que te invocare”. David estaba diciendo: “Señor, yo confío en ti, pero por favor, ¡apúrate!"

Amados hermanos, Dios no tiene prisa. Él no va a saltar bajo nuestras órdenes. En efecto, a veces nos preguntamos si acaso jehová Dios las contestará. Puedes llorar, gemir, humillarte, y esperar, ¡pero los días, semanas, meses y hasta años pasan y no recibes la más mínima evidencia que Dios oyó!

Primero te interrogas a ti mismo: “Algo está entorpeciendo mi oración, algún pecado escondido. Quizás pedí mal. O, quizás mi fe sea débil.” Estás perplejo y al pasar el tiempo tu actitud viene a ser algo parecido a esto: “Señor, ¿qué tengo que hacer para que mi oración sea contestada? Tú prometiste por tu palabra, y yo oré en fe. ¿Cuántas lágrimas tengo que derramar? ¿Por qué Dios demora la contestación a oraciones sinceras? Por supuesto, no es porque no tenga el poder. ¡Jehová Dios tan solo tiene que pensar en lo que quiere, y la obra seria hecha! ¡Y él está ansioso, aún más que nosotros, que recibamos de él!

La respuesta se encuentra en este versículo: (Lucas 18:1) “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar”. También Dice en (Gálatas 6:9) “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”.
Jehová Dios está buscando un pueblo que ore sin cesar y que no se canse de acudir a Él. Estos siervos esperarán y no desmayarán hasta que se complete la obra ¡y serán hallados esperando cuando Jehová Dios traiga la respuesta! ¡Piensen todos seremos grandemente fortalecidos! Jehová Dios no aumenta tu fe por sus respuestas. La edifica en sus demoras.

¡Cualquiera puede creer cuando las contestaciones a las oraciones fluyen! Pero, ¿quién va a creer después de un año o dos? A medida que pasa el tiempo, abandonamos nuestras peticiones y oraciones y la creencia que Jehová Dios las contestará y nos movemos a otra cosa. Amados hermanos, ¡Dios desea asegurarse que tú no vas a desmayar en tus oraciones! ¡Él desea que tu corazón persevere, sin importar el tiempo que tarde su respuesta. Jesús nos dio una parábola para probar que Él espera que aguardemos y no nos demos por vencidos. Es la parábola de la viuda que repetidamente se presentaba al juez pidiendo justicia. (Lucas 18:2-8) “2 diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. 4 Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, 5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. 6 Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. 7 ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? 8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre,  ¿hallará fe en la tierra?”.

Al mirar atrás a algunas de las cosas por las cuales he orado por largo tiempo, veo al Señor diciéndome: “Estoy aguantando esta petición tuya como un espejo. Y a través de ella, te enseñaré lo que hay en lo profundo de tu corazón.” He visto duda... temor... incredulidad... cosas que han hecho que me tire a los pies de Jesús a llorar: “Oh Señor, ya no estoy interesado en las respuestas, ¡sólo quiero sacar este espíritu de m! ¡No deseo dudar de ti, ni orar y gemir por una respuesta, teniendo la semilla de incredulidad en mi corazón!”

Es cierto el tiempo más difícil de nuestra fe en la oración es la última media hora. Cuando parece como si Dios no responderá, nos damos por vencidos, nos olvidamos, y nos vamos a hacer otras cosas. Y al hacer esto creemos que estamos rindiéndonos a la providencia de Dios, dependiendo de su soberana voluntad. Decimos: “Señor, haz lo que tu creas que es mejor,” o, “Bueno, Señor, después de todo, quizás tu no querías eso después de todo.”

¡No! ¡Esa no es la intención de Dios! Cuando estás orando por lo que obviamente es la voluntad de Dios la salvación de la familia, por ejemplo, ¡tienes todo el derecho de continuar sin desmayar hasta que Jesús te de la respuesta! Tienes toda la razón en no escuchar al diablo, ¡y pedirle a Dios que siembre en ti la fe de Cristo Jesús y no desmayar hasta que veas el resultado! Pero sin embargo, ¡has desmayado, has fracasado la prueba! ¡Si no hubieras desmayado, estuvieras más determinado que nunca en recibir la respuesta!

Como puedes ver, el Señor ve tu corazón cuando desmaya en todo tiempo. La Biblia ofrece un ejemplo de esta humillante experiencia en: (2 Reyes los capítulos 6-7). Samaria estaba sitiada por Ben Hadad y su gran ejército sirio. En la ciudad había hambre porque no había alimento que pudiera comerse. Al grado que dos mujeres acordaron comerse a sus hijos (2 Reyes 6:29) “Cocimos, pues, a mi hijo, y lo comimos. El día siguiente yo le dije: Da acá tu hijo, y comámoslo. Mas ella ha escondido a su hijo”. También la cabeza de un asno se vendía por 80 piezas de plata, ¡una pinta de estiércol de paloma por cinco! Pero el profeta Eliseo había profetizado al rey de Samaria que el Señor iba a liberar a su pueblo de una manera sobrenatural. Él dijo que se aguantaran, que esperaran y oraran y se arrepintieran y que confiaran en Dios sin importar cuán malas se pusieran las cosas.
Cuando el rey halló a Eliseo orando con los ancianos, él gritó: (2 Reyes 6:33) “Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para que he de esperar más a Jehová?”. En otras palabras, ¡es muy tarde, el plazo llegó y pasó, y Dios no cumplió su palabra! La oración no va a ayudar. ¡Es tiempo de tomar el asunto en nuestras manos!

Mientras el rey estaba desmayando abandonando su fe la respuesta estaba a la puerta. Eliseo le respondió: (2 Reyes 7:1) “Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria”. Da pena que el rey no esperara 24 horas más antes de explotar. Lo que él no sabía era que Dios estaba obrando rápidamente, ¡creando un milagro!

En el campamento de los sirios, un zumbido milagroso llenó la atmósfera - el sonido retumbante de un gran ejército de carruajes que iba hacia ellos. El pánico se apoderó de los sirios, y dejaron todo abandonado y huyeron para salvar sus vidas. De manera que los samaritanos trajeron carretas llenas de la comida que dejaron los sirios. Vegetales, harina de la mejor y barriles de cebada entraron por las puertas de la ciudad. Mirando esto, el rey tenía que estar avergonzado al pensar en lo que había dicho: “¡Dios no cumplió su palabra!”.

Amados hermanos, ¡esto me ha sucedido a mí por haber acudido a orar por el papá de Genaro! Y debido que falleció me han dicho: “Bien, esto no ha sido la voluntad de Dios. Es una situación imposible.” Y en muchas ocasiones, ¡la respuesta llegará dentro de la hora y en el tiempo que Dios decida que Jesucristo resucite a los que duermen en Cristo Jesús, al haber pronunciado esas palabras que su papá no moriría de verdad el en ese momento tomó aliento de vida y vida en abundancia porque el que lo dijo no fui yo sino Jesucristo usando mi vida y Él no es mentiroso!

¡Esto es exactamente lo que puede estar pasándote a ti! Te has dado por vencido y ya no estás perseverando. Pero Dios está obrando, ¡y su respuesta está a punto de llegar!
Somos probados por nuestras caídas y fracasos.
No quiero decir que los cristianos que vuelven a sus antiguos pecados y al mundo, están siendo probados. No, ¡esos son náufragos!
Pero Pedro advirtió: (2 Pedro 3:17) “Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza”. Pedro está advirtiendo a los creyentes que están creciendo en santidad y están dispuestos a seguir al Señor Jesucristo.

Si en ti hay una raíz de amargura, Dios hará de tu hogar un lugar de prueba. Serás provocado una y otra vez hasta que todo la ira que hay escondida en ti sea revelada, ¡y arrancada por el Espíritu Santo! Tu dirás: “¡Soy un ser humano! ¿Cuánto debo aguantar? No importa si fuiste provocado, o si tenías la razón. ¡La provocación sencillamente comprobó tu necesidad de ser liberado! Las Escrituras dicen: (Efesios 4:31) “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”. Dios seguirá probándonos hasta que digamos: ¡Hay un espíritu en mí que tiene que irse! No verás crecimiento en Cristo, paz en tu hogar o en el trabajo, hasta que puedas decir “tienes razón Señor, ¡sácalo y arráncalo de mí corazón!”
Si estás siendo probado en esta área o en cualquiera otra, puedes estar pensando: “Me siento tan indigno. ¿Cuánto terreno habré perdido? ¿Me ama aún Jehová Dios?

Amados hermanos, si en verdad te has arrepentido, no has perdido terreno. Dios pone sus amorosos brazos sobre ti y te dice: “Yo permití que eso pasara para que vieras lo que hay en tu corazón. Pero estas creciendo. Has dicho que quieres caminar junto a mí, y yo te estoy enseñando. Yo sé lo que hay dentro de ti y permitiré que seas provocado hasta que te deshagas de todo esto. ¿Estas siendo probado? Si es así, sólo ora: “Señor, has puesto tu dedo en algunas áreas de mi vida. Sácalas de mi corazón. Dame el valor, Señor, para no retroceder  ¡voy hacia adelante contigo!

PREDICADOR DE LA SANA DOCTRINA DE CRISTO: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama; Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo.
Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia. Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia.
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