viernes, 20 de noviembre de 2015

EL PUEBLO DE LA DOCTRINA DE CRISTO

EL PUEBLO DE LA DOCTRINA DE CRISTO
En el primer tiempo los del camino, en el segundo, los cristianos y el tercero los de la Sana Doctrina de Cristo. (Hechos 9:1,2) “1 Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén”. (Hechos 11:26) Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

INTRODUCCIÓN
Vamos a analizar algunas diferencias de doctrinas solamente: ¿Cuál es la diferencia entre una iglesia viva y una iglesia muerta? (Mateo 7:28,29) “28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”. Con esto empezamos a ver la marcada diferencia entre doctrinas de fariseos o la Doctrina de Cristo.

Una iglesia viva nunca tiene suficiente dinero; una iglesia muerta no necesita mucho dinero. Una iglesia viva tiene problemas de estacionamiento; la iglesia muerta tiene espacios vacíos. Una iglesia viva tiene muchos niños inquietos; una iglesia muerta está tan tranquila y callada como un cementerio. Una iglesia viva cambia su forma de hacer las cosas; una iglesia muerta no ve la necesidad de cambiar. Una iglesia viva apoya y visita; una iglesia muerta se queda con todo su dinero. Una iglesia viva está llena de personas que ofrendan con alegría; una iglesia muerta está llena de personas que, sin muchas ganas, dan la limosna. Los miembros de una iglesia viva buscan a quién ayudar; los miembros de la iglesia muerta buscan de qué quejarse. Finalmente, los miembros de una iglesia viva leen en la Biblia la Sana Doctrina de Cristo y se la traen a la iglesia; los miembros de una iglesia muerta dejan su Biblia como adorno en la repisa. (Mateo 22:33)  “Oyendo esto la gente, se admiraba de su Doctrina”. (Marcos 11:18) “Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su Doctrina”.

En esta lista hay mucha verdad, sobre todo en el último punto. El factor número uno - el más importante – que es, éste: el conocimiento de la Sana Doctrina de Cristo, solo lo que está escrito en la biblia. En las iglesias que crecen en esta manera, son las personas que estudiaban la Biblia, crecen en su conocimiento bíblico y saben cómo aplicar la Biblia a su vida diaria, y en todo obtienen un equilibrio. ¿Se podría decir eso de nuestra iglesia? Espero que sí. Espero que todos también estemos seguros de querer que nuestra iglesia crezca. (Juan 7:16-18) “16 Jesús les respondió y dijo: Mi Doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. 18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay en él injusticia”.

El peor peligro de la humanidad de quedar atrapados por el diablo es escuchar doctrinas de hombres, porque el diablo sabe muy bien que la humanidad aprende hablar, utilizando su sentido del oído, es por eso que no importa en qué país nace lo que siempre aprende es lo que escucha a su alrededor, y eso mismo a de hablar toda su vida

ya sea el idioma natal o el idioma espiritual que ha sido sembrado en el corazón, en por esto que el arma secreta del diablo está en cada oído de cada ser humano, mira hermano, mira hermana y escucha esta Palabra de Jehová Dios, si tu escuchas música del mundo eso tu boca va a confesar, si tu escuchas y ves novelas eso tu boca va a confesar, si tu escuchas a los chismosos del mundo eso tu boca va a confesar, si tu escuchas y ves el enlace eso tu boca va a confesar, si tu escuchas falsas doctrinas del mundo eso tu boca va a confesar. (Mateo 12:34) “¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. (Lucas 6:45) “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”.

Tanto la música, el internet sin control, telenovelas, escuchar predicaciones de falsos predicadores y todo lo que sale en ENLACE son promotores de promiscuidad, que te envuelve tan sutilmente que cuando tu menos lo piensas ya estás hablando de lo que le diste derecho legal que entrara a tu corazón y de esta manera el asqueroso diablo manosea tu corazón con derecho legal que tú mismo le diste. (Hebreos 5:11) “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. (Romanos 10:17) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. (Romanos 10:8-10) “8 Mas  ¿qué dice?  Cerca de ti está la palabra,  en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,  serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Existen muchos que han estudiado un seminario, maestría y después doctorado en teología, por tu propio bienestar, salud y guardando tu vida cuídate de muchos de ellos porque son falsos si quieres saber si son verdaderos ve si encuentras en ellos estos frutos: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza sí son verdaderos. Pero si tú ves estas obras escapa por tu vida y de los tuyos: adulterio, fornicación,  inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,  disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas entonces escapa porque estas atrapado por tus emociones.
(2Corintios 3:14-17) “14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy,  cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.
(Isa 5:13-17) “13 Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed. 14 Por eso ensanchó su interior el Seol, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se regocijaba. 15 Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y serán bajados los ojos de los altivos. 16 Pero Jehová de los ejércitos será exaltado en juicio, y el Dios Santo será santificado con justicia. 17 Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños devorarán los campos desolados de los ricos”.



En estos últimos domingos hemos aprendido acerca del poder y el propósito de la Palabra. Hoy veremos que nosotros somos llamados a ser un pueblo de la Palabra en la Doctrina de Cristo. Desde el comienzo de la Iglesia ha sido así. El día en que la Iglesia se fundó tras la venida del Espíritu Santo, el día de Pentecostés, la Biblia no fue ignorada. La emoción de haber recibido al Espíritu Santo no llevó a los apóstoles a olvidarse de la Biblia. Al contrario; cuando el apóstol Pedro predicó aquel mensaje que llevó a la salvación de tres mil personas, él se basó en la Palabra.

(Hechos 2:14-36) “14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 16 Más esto es lo dicho por el profeta Joel: 17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 20 El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; 21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. 22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; 23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; 24 al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. 25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. 26 Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; 27 Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. 28 Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. 29 Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. 30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, 31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 34 Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, 35 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”.

Aquí descubrimos una gran verdad: la Iglesia se fundamenta en la Palabra.
Observemos primeramente la forma del mensaje de Pedro. La mayoría de las Biblias tienen ciertos párrafos sangrados dentro del pasaje. Esto sirve para indicar que estos párrafos representan pasajes citados del Antiguo Testamento. Si observamos el sermón de Pedro, al menos la mitad consiste en citas directas de la Biblia - del Antiguo Testamento, que era la parte que se había escrito hasta esa fecha.

Observemos más de cerca. Lo que había sucedido en aquel día era que el Espíritu Santo había venido sobre todos los creyentes. Como resultado, ellos habían empezado a hablar en otros idiomas - los idiomas de las personas de diferentes partes del mundo que estaban presentes en Jerusalén en ese momento. ¡Todos escuchaban la Palabra de Dios en su propio idioma!

Pedro les explicó lo que había sucedido. Algunos, burlándose, decían que los discípulos estaban tomados. ¿Alguna vez se han burlado de ti por estar en la Sana Doctrina de Cristo? Las burlas no son nada nuevo. Pedro aclaró que no se trataba de embriaguez, sino que lo que se estaba viendo era el cumplimiento de una profecía. Siglos antes, el profeta Joel había declarado que Dios mandaría estas señales de cumplimiento cuando llegara la era de salvación. Esto explicaba lo que estaba pasando.

Desde sus inicios, la Iglesia ha basado su experiencia en la Palabra de Jehová Dios enseñada por Jesucristo. Para explicar lo que estaba sucediendo en ese momento, Pedro no buscó alguna razón psicológica o sociológica. Estas disciplinas tienen su lugar, y son buenas; pero la explicación de lo que Dios hace en su Iglesia y en la vida de sus hijos no se encuentra en alguna teoría científica, sino en la Biblia.
(Romanos 15:4) “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”. (2Timoteo 3:16,17) “16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Tú y yo, entonces, tenemos que entender nuestras experiencias como hijos de Dios y dentro de la Iglesia en base a la Sana Doctrina de Cristo, también. Si tú recientemente has llegado a conocer a Cristo y quieres saber lo que te ha pasado, estudia en la Biblia Sana Doctrina de Cristo. Allí aprenderás lo que todo esto significa. Notemos ahora un segundo detalle en el mensaje de Pedro. Inmediatamente después de explicar lo que estaba sucediendo, él empieza a hablar de Cristo. (1Pe 2:9,10) “9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10  vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”.

Esa es nuestra labor, hermanos; hablar de Cristo. Es muy lindo que la gente visite la congregación, pero si no llegan a conocer a Cristo, de nada les sirve el haber estado aquí. Cuando Pedro testifica de Cristo, él lo hace basándose en la Palabra. Aunque él había visto a Jesús personalmente y podría relatar muchas historias de su vida, él recurre a la Palabra para explicar quién es Jesús.
Podemos verlo en los versículos 25 y 34. “V-25 Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. V-34 Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra”. ¿Qué es lo que Pedro enfatiza? El resalta dos cosas: la muerte y la resurrección de Jesucristo. Estos dos eventos están al centro del evangelio, y son los eventos más importantes de la historia humana: que Jesús murió una vez en la cruz, en tu lugar y el mío, para pagar por nuestros pecados, y que El resucitó, venciendo la muerte.

A aquella gente en México que venera la muerte, tenemos que decirles: ¡la muerte ha sido derrotada! Jesús resucitó de la muerte. Aquí está el punto: al hablar de esto, Pedro se basa en la Biblia para hacerlo. Cita pasajes del Antiguo Testamento y los explica para proclamar lo que Cristo hizo.

Esta es nuestra tarea también; usar la Palabra de Jehová Dios para proclamar la Sana Doctrina de Cristo. Ninguno de nosotros es incapaz de memorizar uno o dos versículos que puede compartir con los que no conocen a Cristo. Es sumamente importante que nosotros sepamos al menos lo suficiente de la Biblia como para poder explicar lo que Cristo hizo, usando la Biblia. Algunos de ustedes conocen el camino de romanos. Si no lo conocen, se lo puedo enseñar. Hay otras formas también de explicar la obra de Cristo usando la Biblia, pero no cometas el error de tratar de predicar a Cristo sin usar su Palabra en la Sana Doctrina de Cristo. El poder para la proclamación está en la Palabra.

La Iglesia, entonces, se fundamenta en la Palabra y no en religiones. La verdad que sostiene a la Iglesia es la verdad que es Cristo y su Doctrina Bíblica. La proclamación que hace avanzar el ministerio de reconciliación en la Iglesia es la proclamación bíblica. Aun en su extensión, la Iglesia crece donde se respeta y estudia la Sana Doctrina de Cristo en la Palabra. Algunos capítulos más adelante en el libro de Hechos, el libro que nos relata el crecimiento de la Iglesia en sus comienzos, encontramos la historia de un grupo de personas que muestran esto, y nos sirven de ejemplo.

(Hechos 17:10-12) “10 Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. 11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la Palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. 12 Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres”.

El predicador aquí ya no es Pedro, sino Pablo, en su segundo viaje misionero. En el pueblo anterior, el de Tesalónica, un grupo de judíos había causado problemas para Pablo. En Berea, sin embargo, leemos que las personas eran más nobles. ¿Por qué eran más nobles? ¿Por qué compartieron su comida con Pablo? ¿Porque le dijeron cuánto sentían que los tesalonicenses lo habían maltratado? No, la nobleza de los bereanos consistía en una cosa: en que ellos, dice la Palabra, "todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba" (v. 11). Los bereanos no aceptaron sin consideración lo que Pablo les decía; no se basaron en sus capacidades como orador, o en lo atractivo de su mensaje.

Tampoco lo rechazaron simplemente porque no lo habían oído antes, aferrándose ciegamente a la tradición. ¡No! Los bereanos eran nobles, y son dignos de imitación, porque ellos escudriñaban y estudiaban la Sana Doctrina de Cristo - es decir, examinaban con cuidado - las Escrituras, para ver si lo que Pablo les decía era cierto o no. ¡Lo mismo debemos de hacer tú y yo!. Nosotros no nos podemos imaginar lo que costó en sufrimiento para que cada uno pudiera tener su propia copia de la Palabra. No debes menospreciar ese privilegio.


No creas lo que predico te dice simplemente porque suena bonito, o porque te hace sentir bien. Ni creas lo que yo te digo simplemente porque soy tu pastor. Créelo porque lo has visto tú mismo en la Biblia. Corrobora mis palabras en la Palabra de Dios.

Algunos de ustedes quizás se sientan excluidos, porque no saben leer, o no saben leer muy bien. A ustedes, les digo dos cosas. En primer lugar, aprovechen las maneras en que sí pueden escuchar la Palabra, y grábense en el corazón lo que escuchan. En segundo lugar, ¿Por qué no se proponen aprender a leer? No hay mejor libro que la Palabra de Dios, ni mejor razón para aprender a leer que para poderla estudiar nosotros mismos.

CONCLUSIÓN
Una persona, tomó una semilla de maíz y la sembró en buena tierra y al pasar de varios meses llegó el tiempo de cosechar el fruto, y en esta ocasión le ayudó su hijo el cual le dijo: “Si hubieras sembrado mas, estaríamos recogiendo mas elotes”. Sabes, lo mismo sucede con la Sana Doctrina de Cristo en la Biblia. Conforme más esfuerzo le metes, más provecho le sacas. Hermanos, yo deseo que seamos gente de la Palabra. Esta iglesia va a crecer y se va a fortalecer en la medida en que llegamos a ser un pueblo de la Palabra. ¿Quieres ser parte de ese pueblo?

Predica por: Pastor Víctor Ramón Preciado Balderrama
Hola hermanos les saludo con mucho amor en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y con un solo propósito de que sean edificados sus vidas y sus ministerios, me gozo el saludarles y el que Dios me dé la oportunidad de servirles si me lo permiten, y con todo respeto a su doctrina o denominación, mi único interés es que corra la Sana Doctrina de Cristo, estoy ofreciendo:
MATERIALES BÍBLICOS GRATIS (en formato Word)
Todo es completamente gratis, como escritor de estos materiales te voy a dar los originales para que tú le pongas el nombre de tu Iglesia o tu ministerio o le hagas las modificaciones que a ti te parezcan convenientes. Mi interés es que me des la oportunidad de servirles pues me queda muy claro que mi llamado no es de ser titular sino el de servir y que la Sana Doctrina de Cristo corra como un río poderoso arroyando toda basura de ignorancia.
Por favor si les interesan estos materiales escríbanme pidiéndomelos a cualquiera de los siguientes correos, y con mucho gusto y en el amor a Cristo se los enviaré inmediatamente sin cuestionar nada y que el Espíritu Santo los dirija y los lleve por buen camino, solo les pido en este mismo amor NO LO VENDAN: lo recibes de gracia dalo de gracia.
http://viclaly5757.blogspot.com/?spref=fb 
viclaly5757.blogspot.com
https://plus.google.com/u/0/communities/105936701821113953310
viclaly_57_57@yahoo.com




Publicar un comentario