viernes, 9 de noviembre de 2012

LA SANA DOCTRINA DE JESÚS # 6

LA SANA DOCTRINA DE JESUCRISTO # 6
TE ENCARGO SOLEMNEMENTE
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino” (2 Timoteo 4:1).

INTRODUCCIÓN:
         A. “Te encarezco” = Te encargo solemnemente.
         B. 1 Tim. 5:21, “Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad”. 2 Tim. 2:2, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.

I. DELANTE DE DIOS Y DEL SEÑOR JESUCRISTO
         A. Que juzgará a los vivos y a los muertos – 1 Tes. 4:16, 17. Un día pronto todos seremos juzgados. Nuestra obra será comprobada. Pablo le encarga, pues, en vista del juicio final. Mat. 25:31-46; 2 Cor. 5:10. Es muy obvio en los escritos de Pablo que este pensamiento siempre estaba en su mente.
         1. (Rom.2:5-10, 16) “Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,  6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, 8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia;  9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, 10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;  11 porque no hay acepción de personas para con Dios”. V. 16, “en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”.
         2. Hech. 17:30, “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;  31  por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”; Hech. 10:42, “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos”.
         3. 1 Cor. 4:3-5, “Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo.  4  Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor.  5  Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”.
         4. 1 Tes. 4:15-17 “15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado,  seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire,  y así estaremos siempre con el Señor.”; Apoc. 20:11-13 “11 Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. 12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.”
         B. EN SU MANIFESTACIÓN: Debes prepararte porque el Señor viene y quiere encontrarte limpio de cuerpo, alma y espíritu. Recuerda que sin santidad nadie verá al Señor (Heb 12:14-16) “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16  no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura”.
         1. 1 Tim. 6:14, “que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo”; Tito 2:13, “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”.
         2. Esta palabra se usa también de su primera venida (1Tim. 3:16) “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne,  Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.”; (2Tim. 1:10) “Pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio”.
         C. Y EN SU REINO: 2 Tim. 4:18, “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial”; 2 Ped. 1:10, “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás.  11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. Este texto no dice que Cristo vendrá para establecer su reino, pues ya lo estableció en su primera venida (Col. 1:13; 1 Cor. 15:24-26).

II. QUE PREDIQUES LA PALABRA
         A. “Predicar” es ser proclamador o heraldo del mensaje del rey. Hech. 8:5, “Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo” V-12 “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres” V-35 “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús”.  V-36 “Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?  V-37 “Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”.  V-38 “Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó”.
El evangelista debe proclamar toda la verdad (Hech. 20:20, 27) “20y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas 27porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”. Debe predicar Mat. 16:24, “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”. El evangelio contiene: hechos que creer, mandamientos que obedecer y promesas que gozar.
          B. 2Tim. 2:15, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”.
          C. 1Ped. 4:11, “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios”. 2Tim. 3:16, 17 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir,  para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,  enteramente preparado para toda buena obra.”
          D. Es interesante observar términos sinónimos con “palabra” en Hech. 13:5, “la palabra de Dios”; 13:7, “la palabra de Dios”; 13:8, “la fe”; 13:10, “los caminos rectos”; 13:12, “la doctrina del Señor”.
(Hech. 13:5, 7, 8, 10, 12) 5Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante; 7que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este,  llamando a Bernabé y a Saulo,  deseaba oír la palabra de Dios, 8Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul; 10  dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?; 12Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor.
          E. Algunos hacen distinción falsa entre “el evangelio” y “la doctrina”, diciendo que evangelio significa las buenas nuevas acerca de Cristo (1 Cor. 15:1-4) 1Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 3Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras”, PROCLAMADAS EN Mateo, Marcos, Lucas y Juan, mientras que doctrina es lo que se enseñaba después del día de Pentecostés. Dicen esto para afirmar que se puede tener comunión con todos los que creen en Cristo aunque estemos bien divididos en cuanto a doctrina.

LA BIBLIA NO HACE TAL DISTINCIÓN. Por ej., 1Tim. 1:10, 11,10para los fornicarios,  para los sodomitas,  para los secuestradores,  para los mentirosos y perjuros,  y para cuanto se oponga a la sana doctrina, 11 según el glorioso evangelio del Dios bendito,  que a mí me ha sido encomendado” 2Jn 1:8-108Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. 9Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo. 10Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!”.
          F. ¿Qué significa “predicar la palabra”? Léase el resto del versículo. ¿Qué predicaron los profetas por ej., Jonás, Noé, Juan el bautista y los apóstoles? ¿Qué predicó Felipe? (Hech. 8:5, 12) 5Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria,  les predicaba a Cristo. 12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres”.

III. EL ENCARGO
          A. QUE INSTES A TIEMPO Y FUERA DE TIEMPO: Rom. 12:11, 1211En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;  12gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración”.
El evangelista fiel busca oportunidades para predicar la palabra, como Judas buscaba oportunidad para entregarle (Mar.14:11) “Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle”.
Recuerde que para la mayoría de los seres humanos no hay tiempo oportuno para oír el evangelio. Hech. 24:25, “Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré”.
Sin embargo, para la verdad no hay tiempo inoportuno. El evangelista debe poner su vida y su enseñanza bajo la dirección del Espíritu Santo por medio de las Escrituras (Juan 3:16,17) y siempre estar alerta y listo para llevar a cabo su obra.
          B. Redarguye, Juan 3:16. Convencer de culpa. Poner en evidencia, hacer que el pecador se dé cuenta de su pecado, que está en el camino equivocado. Redargüir significa obligar al hombre a verse tal cual es.
Jesús preguntó, “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?” Jn. 8:46. “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele (redarguye) estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano”, Mat. 18:15; “Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas (redargüidas) Jn. 3:20; “Y cuando él venga, convencerá (redargüirá) al mundo de pecado, de justicia y de juicio”, Jn. 16:8. También significa refutar, reprender: “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas (redargüidlas), Efes. 5:11 “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas,  sino más bien reprendedlas”.

          C. REPRENDE. JESÚS REPRENDIÓ A LOS ESPÍRITUS INMUNDOS (Mat. 17:18), el viento ( Mat. 8:26), la fiebre, (Luc. 4:39) y a los discípulos (Mar. 8:33; Luc. 9:55).Tito 2:15, “Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie” (desde luego, cuando alguno reprende ahora, debe ser con la plena autoridad de textos bíblicos bien usados, y no por la autoridad de la opinión humana);  (Mat. 16:22, 23) Pedro comenzó a reconvenirle, pero en turno él mismo fue reprendido por el Señor: “22Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca, 23Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres”; Mat. 16:23 es un ejemplo claro de la reprensión de parte de Jesús de la hipocresía de los fariseos y escribas;  (Hech. 5:3,4) 3Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?  4Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios”; Hech. 13:10, “¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?”; Hech. 13:46, “Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; más puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles”.
          Otra palabra semejante es “resistir”. Por ej., Gál. 2:11, “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar”.
          EL PECADO NOS ALEJA DE DIOS (Isa. 59:1, 2) 1He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír”; es necesario, pues, que todos se den cuenta de su gravedad. El pecado no debe ser emblanquecido sino expuesto y reprendido.
Es necesario reprender de la manera más directa y aun severamente
al que rehúse arrepentirse de sus pecados.

          D. EXHORTA: ANIMA A QUE OBEDEZCAN, QUE ACTÚEN, QUE SEAN FIELES. 1Tes. 2:7,87Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. 8Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos”; 1Tes.2:11, “así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros”. Heb.3:12 “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo”; Heb.13:22 “Os ruego, hermanos, que soportéis la palabra de exhortación, pues os he escrito brevemente”.

          E. CON TODA PACIENCIA: (longanimidad, extremada paciencia, paciencia sin límites) 2Tim.3:10, “Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor y paciencia”. (Rom. 2:4; 9:22; 1 Tim. 1:18; 1 Pedro 3:20).
Si Dios hubiera sido hombre, hace tiempo que hubiera levantado su mano para destruir este mundo; pero tiene tal paciencia que soporta todos nuestros pecados y no nos desecha. En nuestras vidas, en nuestra actitud y nuestros tratos con nuestros semejantes debemos reproducir esta actitud de Dios hacia nosotros, de amor, tolerancia, perdón y paciencia. De esto habla Pedro en 2Ped.3:15, “Y tened entendido que la paciencia (longanimidad) de nuestro Señor es para salvación”.

          VÉANSE TAMBIÉN 2 Cor. 6:6; Col. 1:11; 3:12; Gál. 5:22; Efes. 4:2.
          F. Y DOCTRINA: Siempre enseñando y aplicando la Palabra. Muchas exhortaciones no llevan peso porque no son doctrina, no son textos bíblicos, sino solamente las palabras del que habla. Lamentablemente hay hermanos que “predican” muchos sermones sin casi nada de Biblia.
Es el puro hablar de ellos y noticieros del mundo detrás de un pulpito, e introducidos atreves de los oídos de mucha gente que está engañada y llevada de la mano del error. Hay hermanos que tienen el “don de hablar”. Tienen un vocabulario sin límite, y pueden en cualquier momento, sin previo aviso, hablar sobre mil temas, pero ¿qué dicen? ¿Qué tanto edifican? Aun reprenden sin usar textos bíblicos, pero ¿qué clase de reprensión es? ¡Que toda la predicación, reprensión y exhortación sea con doctrina!
          G. ¿CON QUÉ PROPÓSITO? Para salvar almas, para rescatar del error. Mat. 18:15; Gál. 6:1; Sant. 5:19, 20. No queremos que el pecador se desespere, sino que entienda que el camino del Señor es mucho mejor que su camino equivocado. Si el predicador o maestro sólo quiere reprender para poder cortar de comunión, no tiene el espíritu de Cristo. Cristo y los apóstoles enseñaban, predicaban, reprendían, y exhortaban para salvar y edificar almas.

Estudio en Lerma por él:
Pr. Victor R. Preciado Balderrama.
         sanadoctrinavictor@gmail.com
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